569 días llevaba Mario Navas sin vestirse de luces. Y la última vez fue en su alternativa… 569 días después, toreó su segundo festejo tras un injusto ninguneo en los despachos. «¿Hay algún empresario hoy? Porque aquí hay un torero», se preguntaba un aficionado. Y tanto que lo hubo. Se enfrentó a dos toros de plaza de primera, y, sobre todo, contra un huracán que hacía remolinos con la arena. Ahí se plantó Mario con el sexto. La muleta era una bandera que más parecía servir como parapente que como engaño. Y valentísimo se plantó ante el burel, y le robó muletazos de mucho gusto. El animal era noble pero no humillaba ni decía nada.Mejor aún estuvo con el tercero, un guapito aunque bizco animal de Partido de Resina al que arrancó una oreja. Lo recibió con dos verónicas por el izquierdo, con una pierna flexionada, de preciosa factura. Se decía antiguamente que los toros bizcos iban mejor por el pitón del defecto. En este caso, al menos iba menos mal, porque al natural se quedaba corto y cortaba -ya le pasó en banderillas a Gómez Escorial-. Con la calidad que tiene, le sacó muletazos buenos de uno en uno, especialmente los naturales a pies juntos que sirvieron de epílogo. Siempre intentando engancharlo delante y rematar detrás de la cadera. El problema es que Espejo no se prestaba a eso. Los muletazos tuvieron muchísima pureza y puso siempre lo que el animal no tenía. Ese toro se lo brindó, como era de justicia, a Jesús de Alba, que ha apostado por el chaval como nadie. Y Mario demostró ser agradecido.Noticia relacionada general No No Alternativa este fin de semana en Las Ventas Cristian Pérez: «Tengo que jugarme la vida y cambiar la moneda» Alicia P. VelardeImportante presentación de Héctor GutiérrezLa plaza estaba llena, pero además Telemadrid cubría este primer festejo de la Copa Chenel. ¿Algún empresario habrá encendido la televisión ?Porque también destacó la presentación de Héctor Gutiérrez como matador en España. Apetece ver más al mexicano, al que se vislumbraron muy buenas condiciones, ideas claras y querer ser. De nuevo molestó muchísimo el viento, que parecería a ratos que se iba a llevar la plaza de toros como si fuera la casa de Dorita en ‘El Mago de Oz’. Pese a eso, le pegó al quinto un ramillete de verónicas de escándalo. Sólo que ahí quedó ese capítulo, ya que el de Moreno Pérez-Tabernero se partió un pitón, y el sobrero de Manuel Sanz era muy bruto. El inicio de faena, tras brindar a Marcos Prieto -que se desmonteró-, también fue francamente bueno. Pero poco más que jugársela pudo hacer, y eso hizo. También estuvo perfecto en el segundo, un animal noble al que le faltó entrega y humillar. Pero tenía recorrido por el derecho, cuajándolo Héctor, con muchísimo temple , y dejando precioso remates. Termino por manoletinas, sin dejarse nada dentro, como mostró también con la espada, donde se tiró perfecto. Lástima que la tizona cayó atravesada y se atascó con el descabello, porque era de premio.Héctor Gutiérrez con el segundo Copa ChenelCOPA CHENEL Plaza de toros de San Agustín de Guadalix. Sábado, 28 de marzo de 2026. Lleno en los tendidos. Toros de Partido de Resina (1º, 2º y 3º), Moreno Pérez-Tabernero (4º, 5º y 6º) y Manuel Sanz (5º bis). Tomás Campos, de azul marino y oro. Trasera, tendida y caída (silencio). Pinchazo, media trasera y dos descabellos (silencio). Héctor Gutiérrez, de salmón y oro. Estocada atravesada y cuatro descabellos (saludos). Pinchazo y estocada (vuelta). Mario Navas, de verde botella y oro. Estocada tendida (oreja). Estocada corta caída (vuelta).Abrió el certamen una pintura de Partido de Resina, que se vencía un poco por el pitón derecho. Le costaba descolgar, pero tenía fijeza y mucha nobleza. Lo mejor de la lidia fueron los pares de Larios . Y poco más pudo haber por culpa de Eolo -aunque ahí ya se quejaban los aficionados, y no es que no parara, es que fue a más-. Acabó un poco tapado Monosabio, porque enseñándole a embestir y dejándole la muleta abajo, Dios sabe si hubiera ido mejor. Parecía que sí…Metía bien la cara el cuarrto, pero se notó a Tomás Campos desconfiado por culpa del aire. Y poco se vio. 569 días llevaba Mario Navas sin vestirse de luces. Y la última vez fue en su alternativa… 569 días después, toreó su segundo festejo tras un injusto ninguneo en los despachos. «¿Hay algún empresario hoy? Porque aquí hay un torero», se preguntaba un aficionado. Y tanto que lo hubo. Se enfrentó a dos toros de plaza de primera, y, sobre todo, contra un huracán que hacía remolinos con la arena. Ahí se plantó Mario con el sexto. La muleta era una bandera que más parecía servir como parapente que como engaño. Y valentísimo se plantó ante el burel, y le robó muletazos de mucho gusto. El animal era noble pero no humillaba ni decía nada.Mejor aún estuvo con el tercero, un guapito aunque bizco animal de Partido de Resina al que arrancó una oreja. Lo recibió con dos verónicas por el izquierdo, con una pierna flexionada, de preciosa factura. Se decía antiguamente que los toros bizcos iban mejor por el pitón del defecto. En este caso, al menos iba menos mal, porque al natural se quedaba corto y cortaba -ya le pasó en banderillas a Gómez Escorial-. Con la calidad que tiene, le sacó muletazos buenos de uno en uno, especialmente los naturales a pies juntos que sirvieron de epílogo. Siempre intentando engancharlo delante y rematar detrás de la cadera. El problema es que Espejo no se prestaba a eso. Los muletazos tuvieron muchísima pureza y puso siempre lo que el animal no tenía. Ese toro se lo brindó, como era de justicia, a Jesús de Alba, que ha apostado por el chaval como nadie. Y Mario demostró ser agradecido.Noticia relacionada general No No Alternativa este fin de semana en Las Ventas Cristian Pérez: «Tengo que jugarme la vida y cambiar la moneda» Alicia P. VelardeImportante presentación de Héctor GutiérrezLa plaza estaba llena, pero además Telemadrid cubría este primer festejo de la Copa Chenel. ¿Algún empresario habrá encendido la televisión ?Porque también destacó la presentación de Héctor Gutiérrez como matador en España. Apetece ver más al mexicano, al que se vislumbraron muy buenas condiciones, ideas claras y querer ser. De nuevo molestó muchísimo el viento, que parecería a ratos que se iba a llevar la plaza de toros como si fuera la casa de Dorita en ‘El Mago de Oz’. Pese a eso, le pegó al quinto un ramillete de verónicas de escándalo. Sólo que ahí quedó ese capítulo, ya que el de Moreno Pérez-Tabernero se partió un pitón, y el sobrero de Manuel Sanz era muy bruto. El inicio de faena, tras brindar a Marcos Prieto -que se desmonteró-, también fue francamente bueno. Pero poco más que jugársela pudo hacer, y eso hizo. También estuvo perfecto en el segundo, un animal noble al que le faltó entrega y humillar. Pero tenía recorrido por el derecho, cuajándolo Héctor, con muchísimo temple , y dejando precioso remates. Termino por manoletinas, sin dejarse nada dentro, como mostró también con la espada, donde se tiró perfecto. Lástima que la tizona cayó atravesada y se atascó con el descabello, porque era de premio.Héctor Gutiérrez con el segundo Copa ChenelCOPA CHENEL Plaza de toros de San Agustín de Guadalix. Sábado, 28 de marzo de 2026. Lleno en los tendidos. Toros de Partido de Resina (1º, 2º y 3º), Moreno Pérez-Tabernero (4º, 5º y 6º) y Manuel Sanz (5º bis). Tomás Campos, de azul marino y oro. Trasera, tendida y caída (silencio). Pinchazo, media trasera y dos descabellos (silencio). Héctor Gutiérrez, de salmón y oro. Estocada atravesada y cuatro descabellos (saludos). Pinchazo y estocada (vuelta). Mario Navas, de verde botella y oro. Estocada tendida (oreja). Estocada corta caída (vuelta).Abrió el certamen una pintura de Partido de Resina, que se vencía un poco por el pitón derecho. Le costaba descolgar, pero tenía fijeza y mucha nobleza. Lo mejor de la lidia fueron los pares de Larios . Y poco más pudo haber por culpa de Eolo -aunque ahí ya se quejaban los aficionados, y no es que no parara, es que fue a más-. Acabó un poco tapado Monosabio, porque enseñándole a embestir y dejándole la muleta abajo, Dios sabe si hubiera ido mejor. Parecía que sí…Metía bien la cara el cuarrto, pero se notó a Tomás Campos desconfiado por culpa del aire. Y poco se vio. 569 días llevaba Mario Navas sin vestirse de luces. Y la última vez fue en su alternativa… 569 días después, toreó su segundo festejo tras un injusto ninguneo en los despachos. «¿Hay algún empresario hoy? Porque aquí hay un torero», se preguntaba un aficionado. Y tanto que lo hubo. Se enfrentó a dos toros de plaza de primera, y, sobre todo, contra un huracán que hacía remolinos con la arena. Ahí se plantó Mario con el sexto. La muleta era una bandera que más parecía servir como parapente que como engaño. Y valentísimo se plantó ante el burel, y le robó muletazos de mucho gusto. El animal era noble pero no humillaba ni decía nada.Mejor aún estuvo con el tercero, un guapito aunque bizco animal de Partido de Resina al que arrancó una oreja. Lo recibió con dos verónicas por el izquierdo, con una pierna flexionada, de preciosa factura. Se decía antiguamente que los toros bizcos iban mejor por el pitón del defecto. En este caso, al menos iba menos mal, porque al natural se quedaba corto y cortaba -ya le pasó en banderillas a Gómez Escorial-. Con la calidad que tiene, le sacó muletazos buenos de uno en uno, especialmente los naturales a pies juntos que sirvieron de epílogo. Siempre intentando engancharlo delante y rematar detrás de la cadera. El problema es que Espejo no se prestaba a eso. Los muletazos tuvieron muchísima pureza y puso siempre lo que el animal no tenía. Ese toro se lo brindó, como era de justicia, a Jesús de Alba, que ha apostado por el chaval como nadie. Y Mario demostró ser agradecido.Noticia relacionada general No No Alternativa este fin de semana en Las Ventas Cristian Pérez: «Tengo que jugarme la vida y cambiar la moneda» Alicia P. VelardeImportante presentación de Héctor GutiérrezLa plaza estaba llena, pero además Telemadrid cubría este primer festejo de la Copa Chenel. ¿Algún empresario habrá encendido la televisión ?Porque también destacó la presentación de Héctor Gutiérrez como matador en España. Apetece ver más al mexicano, al que se vislumbraron muy buenas condiciones, ideas claras y querer ser. De nuevo molestó muchísimo el viento, que parecería a ratos que se iba a llevar la plaza de toros como si fuera la casa de Dorita en ‘El Mago de Oz’. Pese a eso, le pegó al quinto un ramillete de verónicas de escándalo. Sólo que ahí quedó ese capítulo, ya que el de Moreno Pérez-Tabernero se partió un pitón, y el sobrero de Manuel Sanz era muy bruto. El inicio de faena, tras brindar a Marcos Prieto -que se desmonteró-, también fue francamente bueno. Pero poco más que jugársela pudo hacer, y eso hizo. También estuvo perfecto en el segundo, un animal noble al que le faltó entrega y humillar. Pero tenía recorrido por el derecho, cuajándolo Héctor, con muchísimo temple , y dejando precioso remates. Termino por manoletinas, sin dejarse nada dentro, como mostró también con la espada, donde se tiró perfecto. Lástima que la tizona cayó atravesada y se atascó con el descabello, porque era de premio.Héctor Gutiérrez con el segundo Copa ChenelCOPA CHENEL Plaza de toros de San Agustín de Guadalix. Sábado, 28 de marzo de 2026. Lleno en los tendidos. Toros de Partido de Resina (1º, 2º y 3º), Moreno Pérez-Tabernero (4º, 5º y 6º) y Manuel Sanz (5º bis). Tomás Campos, de azul marino y oro. Trasera, tendida y caída (silencio). Pinchazo, media trasera y dos descabellos (silencio). Héctor Gutiérrez, de salmón y oro. Estocada atravesada y cuatro descabellos (saludos). Pinchazo y estocada (vuelta). Mario Navas, de verde botella y oro. Estocada tendida (oreja). Estocada corta caída (vuelta).Abrió el certamen una pintura de Partido de Resina, que se vencía un poco por el pitón derecho. Le costaba descolgar, pero tenía fijeza y mucha nobleza. Lo mejor de la lidia fueron los pares de Larios . Y poco más pudo haber por culpa de Eolo -aunque ahí ya se quejaban los aficionados, y no es que no parara, es que fue a más-. Acabó un poco tapado Monosabio, porque enseñándole a embestir y dejándole la muleta abajo, Dios sabe si hubiera ido mejor. Parecía que sí…Metía bien la cara el cuarrto, pero se notó a Tomás Campos desconfiado por culpa del aire. Y poco se vio. RSS de noticias de cultura
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