¿Cuántas veces hemos ido a coger una lechuga y tiene las hojas marchitas? La abuela Maximiliana comparte esta situación tan común con sus seguidores. A ella le ocurre con las lechugas, acelgas, espinacas «o cualquier otra verdura». Las compra y a los pocos días comienzan a perder su color brillante, su forma y frescura. «Decimos ‘ya no vale’. Sí que vale». La cocinera no se contenta con este resultado y tiene un truco para revivir estas hojas y que vuelvan a lucir «lozanas» en sus ensaladas.«No tires la lechuga pocha, sálvala con este truco», explica en un vídeo de sus redes sociales. Para imitarlo, sólo necesitarás un bol en el que quepan las hojas que desees tratar, agua fría o hielo y un poco de bicarbonato de sodio.Noticia relacionada general No No Médico: «Tu estropajo puede acumular más de 45 millones de bacterias»«Mirad, yo tenía estas hojas de lechuga, que lo las he cogido para que las veáis, que están pochas», dice mientras la enseña a cámara. Con un sólo gesto y algo de tiempo, la lechuga volverá a ser verde brillante y crujir como cuando estaba fresca.«Pues con agua fría, unos cubitos de hielo y un pelín de bicarbonato, porque cambia el pH del agua, meto las hojas, esto si fuera acelga, si fueran canónigos, lo que fuera, meto aquí las hojicas y me olvido. Dentro de un rato vendré para que veáis qué lozanas se han puesto».La explicación detrás de este sencillo truco para revivir la lechugaEste truco casero, por sencillo que sea, guarda una sólida evidencia científica. El agua fría penetra en las células de la lechuga que han perdido líquido, devolviéndoles la firmeza. El bicarbonato de sodio vuelve el agua más alcalina. Esto ayuda a mantener la clorofila, impidiendo reacciones químicas que decoloran la lechuga, manteniendo el pigmento verde y dándole un aspecto más fresco.«Ha pasado como un cuarto de hora, 20 minutos, y vengo a ver cómo están las hojicas». A primera vista, Maximiliana ve que su lechuga parece recién comprada: «Mirad qué lozanía. Mirad, ya no son aquellas pochas».La abuela añade también que este truco tiene un efecto similar en otras verduras de hoja verde: «Lo mismo le ocurre a la acelga, lo mismo le ocurren a los canónigos, lo mismo le ocurre a cualquier verdura que esté pochada». ¿Cuántas veces hemos ido a coger una lechuga y tiene las hojas marchitas? La abuela Maximiliana comparte esta situación tan común con sus seguidores. A ella le ocurre con las lechugas, acelgas, espinacas «o cualquier otra verdura». Las compra y a los pocos días comienzan a perder su color brillante, su forma y frescura. «Decimos ‘ya no vale’. Sí que vale». La cocinera no se contenta con este resultado y tiene un truco para revivir estas hojas y que vuelvan a lucir «lozanas» en sus ensaladas.«No tires la lechuga pocha, sálvala con este truco», explica en un vídeo de sus redes sociales. Para imitarlo, sólo necesitarás un bol en el que quepan las hojas que desees tratar, agua fría o hielo y un poco de bicarbonato de sodio.Noticia relacionada general No No Médico: «Tu estropajo puede acumular más de 45 millones de bacterias»«Mirad, yo tenía estas hojas de lechuga, que lo las he cogido para que las veáis, que están pochas», dice mientras la enseña a cámara. Con un sólo gesto y algo de tiempo, la lechuga volverá a ser verde brillante y crujir como cuando estaba fresca.«Pues con agua fría, unos cubitos de hielo y un pelín de bicarbonato, porque cambia el pH del agua, meto las hojas, esto si fuera acelga, si fueran canónigos, lo que fuera, meto aquí las hojicas y me olvido. Dentro de un rato vendré para que veáis qué lozanas se han puesto».La explicación detrás de este sencillo truco para revivir la lechugaEste truco casero, por sencillo que sea, guarda una sólida evidencia científica. El agua fría penetra en las células de la lechuga que han perdido líquido, devolviéndoles la firmeza. El bicarbonato de sodio vuelve el agua más alcalina. Esto ayuda a mantener la clorofila, impidiendo reacciones químicas que decoloran la lechuga, manteniendo el pigmento verde y dándole un aspecto más fresco.«Ha pasado como un cuarto de hora, 20 minutos, y vengo a ver cómo están las hojicas». A primera vista, Maximiliana ve que su lechuga parece recién comprada: «Mirad qué lozanía. Mirad, ya no son aquellas pochas».La abuela añade también que este truco tiene un efecto similar en otras verduras de hoja verde: «Lo mismo le ocurre a la acelga, lo mismo le ocurren a los canónigos, lo mismo le ocurre a cualquier verdura que esté pochada». ¿Cuántas veces hemos ido a coger una lechuga y tiene las hojas marchitas? La abuela Maximiliana comparte esta situación tan común con sus seguidores. A ella le ocurre con las lechugas, acelgas, espinacas «o cualquier otra verdura». Las compra y a los pocos días comienzan a perder su color brillante, su forma y frescura. «Decimos ‘ya no vale’. Sí que vale». La cocinera no se contenta con este resultado y tiene un truco para revivir estas hojas y que vuelvan a lucir «lozanas» en sus ensaladas.«No tires la lechuga pocha, sálvala con este truco», explica en un vídeo de sus redes sociales. Para imitarlo, sólo necesitarás un bol en el que quepan las hojas que desees tratar, agua fría o hielo y un poco de bicarbonato de sodio.Noticia relacionada general No No Médico: «Tu estropajo puede acumular más de 45 millones de bacterias»«Mirad, yo tenía estas hojas de lechuga, que lo las he cogido para que las veáis, que están pochas», dice mientras la enseña a cámara. Con un sólo gesto y algo de tiempo, la lechuga volverá a ser verde brillante y crujir como cuando estaba fresca.«Pues con agua fría, unos cubitos de hielo y un pelín de bicarbonato, porque cambia el pH del agua, meto las hojas, esto si fuera acelga, si fueran canónigos, lo que fuera, meto aquí las hojicas y me olvido. Dentro de un rato vendré para que veáis qué lozanas se han puesto».La explicación detrás de este sencillo truco para revivir la lechugaEste truco casero, por sencillo que sea, guarda una sólida evidencia científica. El agua fría penetra en las células de la lechuga que han perdido líquido, devolviéndoles la firmeza. El bicarbonato de sodio vuelve el agua más alcalina. Esto ayuda a mantener la clorofila, impidiendo reacciones químicas que decoloran la lechuga, manteniendo el pigmento verde y dándole un aspecto más fresco.«Ha pasado como un cuarto de hora, 20 minutos, y vengo a ver cómo están las hojicas». A primera vista, Maximiliana ve que su lechuga parece recién comprada: «Mirad qué lozanía. Mirad, ya no son aquellas pochas».La abuela añade también que este truco tiene un efecto similar en otras verduras de hoja verde: «Lo mismo le ocurre a la acelga, lo mismo le ocurren a los canónigos, lo mismo le ocurre a cualquier verdura que esté pochada». RSS de noticias de bienestar
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