El Córdoba CF continúa tropezando con la misma piedra y sigue sin poner remedio a su hemorragia defensiva. En plena crisis, los errores y las desconexiones en la zaga han sido determinantes en las cinco derrotas consecutivas del conjunto blanquiverde. En este sentido, gran parte de estos tropiezos se explican por la falta de activación en los primeros minutos, una circunstancia que ha provocado que el equipo deje escapar la mayoría de sus partidos antes de alcanzar la primera media hora de partido y que les ha obligado siempre ir a remolque sin éxito.Como ejemplo más reciente, la Real Sociedad B dejó el partido muy encarrilado en apenas veinte minutos al marcar dos goles. El primero llegó tras una pérdida de marca de Trilli, que permitió la cabalgada de Ochieng y su gol en el minuto 10. Lejos de corregirse, en la segunda acción una nueva desatención, esta vez de Carlos Albarrán, terminó en un penalti sobre Díaz, que el propio jugador transformó desde los once metros en el minuto 18.Aunque pueda parecer un aspecto puntual, dentro de las cinco derrotas consecutivas, siempre el Córdoba ha visto perforada su portería en al menos una ocasión durante los primeros 30 minutos . Hace dos jornadas, pese al gol tempranero de Trilli, la incapacidad hizo que, tras el saque de centro por el tanto del carrilero gallego, Andrés Martín aplicó la ley del ex el minuto 16. Como curiosidad, en aquel partido, Carlos Marín concedió dos goles en los primeros cinco minutos de la segunda mitad, lo que demuestra la dificultad que posee el conjunto dirigido por Iván Ania a la hora de aclimatarse a los partidos. Noticia relacionada general No No Los últimos cambios en el once de Ania tampoco revierten el profundo bache Daniel AragónUna vez superado el episodio en El Sardinero, el precedente en El Arcángel ante el Andorra fue uno de los casos más reseñados. Pese a encontrarse por aquel entonces a dos puntos del descenso, el conjunto tricolor sorprendió al Córdoba con los tantos de Cerdà, Minsu y Lautaro de León , todos ellos antes del minuto treinta de partido. Este hecho resultó aún más preocupante al producirse apenas días después de lo sucedido ante el Ceuta . En un intenso intercambio de golpes en el Alfonso Murube, y pese a los goles de Jacobo y Carracedo, el conjunto caballa terminó imponiéndose tras anotar tres goles en apenas 27 minutos, con Kuki, Capa y Rubén Díaz como ejecutores de un duro castigo para el Córdoba. Como caso más lejano dentro de la racha de las cinco derrotas consecutivas, el Almería anotó los dos únicos goles que materializó en el UD Almería Stadium en media hora por medio de Miguel de la Fuente y Álex Muñoz para certificar la victoria final. En definitiva, se hace acopio de los goles encajados en los últimos cinco partidos, entre Carlos Marín e Iker Álvarez han tenido que ir a recoger el balón al fondo de las mallas en quince ocasiones, siendo once de ellas antes o durante la media hora de juego. Con un registro de derrotas que solo ostenta tres precedentes dentro de las páginas de la historia blanquiverde en Segunda División, el agujero defensivo del Córdoba se ha centrado en un sistema de presión volátil y que ha hecho que los zagueros arriesguen en exceso a la hora de dejar desprotegidas sus espaldas. Este factor ha sido el principal desencadenante de un alarmante estado de forma que ha hecho que los pupilos de Iván Ania solo hayan mandado un minuto en el luminoso -ante el Racing- dentro de este periodo de cinco partidos. La misión es clara: dejar de ser un equipo frágil en defensa para volver a competir por algún objetivo antes de que se diluya el sueño del play off. Para ello, todo ello pasa por que el Córdoba pueda cerrar primero una permanencia que todavía se le resiste. El Córdoba CF continúa tropezando con la misma piedra y sigue sin poner remedio a su hemorragia defensiva. En plena crisis, los errores y las desconexiones en la zaga han sido determinantes en las cinco derrotas consecutivas del conjunto blanquiverde. En este sentido, gran parte de estos tropiezos se explican por la falta de activación en los primeros minutos, una circunstancia que ha provocado que el equipo deje escapar la mayoría de sus partidos antes de alcanzar la primera media hora de partido y que les ha obligado siempre ir a remolque sin éxito.Como ejemplo más reciente, la Real Sociedad B dejó el partido muy encarrilado en apenas veinte minutos al marcar dos goles. El primero llegó tras una pérdida de marca de Trilli, que permitió la cabalgada de Ochieng y su gol en el minuto 10. Lejos de corregirse, en la segunda acción una nueva desatención, esta vez de Carlos Albarrán, terminó en un penalti sobre Díaz, que el propio jugador transformó desde los once metros en el minuto 18.Aunque pueda parecer un aspecto puntual, dentro de las cinco derrotas consecutivas, siempre el Córdoba ha visto perforada su portería en al menos una ocasión durante los primeros 30 minutos . Hace dos jornadas, pese al gol tempranero de Trilli, la incapacidad hizo que, tras el saque de centro por el tanto del carrilero gallego, Andrés Martín aplicó la ley del ex el minuto 16. Como curiosidad, en aquel partido, Carlos Marín concedió dos goles en los primeros cinco minutos de la segunda mitad, lo que demuestra la dificultad que posee el conjunto dirigido por Iván Ania a la hora de aclimatarse a los partidos. Noticia relacionada general No No Los últimos cambios en el once de Ania tampoco revierten el profundo bache Daniel AragónUna vez superado el episodio en El Sardinero, el precedente en El Arcángel ante el Andorra fue uno de los casos más reseñados. Pese a encontrarse por aquel entonces a dos puntos del descenso, el conjunto tricolor sorprendió al Córdoba con los tantos de Cerdà, Minsu y Lautaro de León , todos ellos antes del minuto treinta de partido. Este hecho resultó aún más preocupante al producirse apenas días después de lo sucedido ante el Ceuta . En un intenso intercambio de golpes en el Alfonso Murube, y pese a los goles de Jacobo y Carracedo, el conjunto caballa terminó imponiéndose tras anotar tres goles en apenas 27 minutos, con Kuki, Capa y Rubén Díaz como ejecutores de un duro castigo para el Córdoba. Como caso más lejano dentro de la racha de las cinco derrotas consecutivas, el Almería anotó los dos únicos goles que materializó en el UD Almería Stadium en media hora por medio de Miguel de la Fuente y Álex Muñoz para certificar la victoria final. En definitiva, se hace acopio de los goles encajados en los últimos cinco partidos, entre Carlos Marín e Iker Álvarez han tenido que ir a recoger el balón al fondo de las mallas en quince ocasiones, siendo once de ellas antes o durante la media hora de juego. Con un registro de derrotas que solo ostenta tres precedentes dentro de las páginas de la historia blanquiverde en Segunda División, el agujero defensivo del Córdoba se ha centrado en un sistema de presión volátil y que ha hecho que los zagueros arriesguen en exceso a la hora de dejar desprotegidas sus espaldas. Este factor ha sido el principal desencadenante de un alarmante estado de forma que ha hecho que los pupilos de Iván Ania solo hayan mandado un minuto en el luminoso -ante el Racing- dentro de este periodo de cinco partidos. La misión es clara: dejar de ser un equipo frágil en defensa para volver a competir por algún objetivo antes de que se diluya el sueño del play off. Para ello, todo ello pasa por que el Córdoba pueda cerrar primero una permanencia que todavía se le resiste. El Córdoba CF continúa tropezando con la misma piedra y sigue sin poner remedio a su hemorragia defensiva. En plena crisis, los errores y las desconexiones en la zaga han sido determinantes en las cinco derrotas consecutivas del conjunto blanquiverde. En este sentido, gran parte de estos tropiezos se explican por la falta de activación en los primeros minutos, una circunstancia que ha provocado que el equipo deje escapar la mayoría de sus partidos antes de alcanzar la primera media hora de partido y que les ha obligado siempre ir a remolque sin éxito.Como ejemplo más reciente, la Real Sociedad B dejó el partido muy encarrilado en apenas veinte minutos al marcar dos goles. El primero llegó tras una pérdida de marca de Trilli, que permitió la cabalgada de Ochieng y su gol en el minuto 10. Lejos de corregirse, en la segunda acción una nueva desatención, esta vez de Carlos Albarrán, terminó en un penalti sobre Díaz, que el propio jugador transformó desde los once metros en el minuto 18.Aunque pueda parecer un aspecto puntual, dentro de las cinco derrotas consecutivas, siempre el Córdoba ha visto perforada su portería en al menos una ocasión durante los primeros 30 minutos . Hace dos jornadas, pese al gol tempranero de Trilli, la incapacidad hizo que, tras el saque de centro por el tanto del carrilero gallego, Andrés Martín aplicó la ley del ex el minuto 16. Como curiosidad, en aquel partido, Carlos Marín concedió dos goles en los primeros cinco minutos de la segunda mitad, lo que demuestra la dificultad que posee el conjunto dirigido por Iván Ania a la hora de aclimatarse a los partidos. Noticia relacionada general No No Los últimos cambios en el once de Ania tampoco revierten el profundo bache Daniel AragónUna vez superado el episodio en El Sardinero, el precedente en El Arcángel ante el Andorra fue uno de los casos más reseñados. Pese a encontrarse por aquel entonces a dos puntos del descenso, el conjunto tricolor sorprendió al Córdoba con los tantos de Cerdà, Minsu y Lautaro de León , todos ellos antes del minuto treinta de partido. Este hecho resultó aún más preocupante al producirse apenas días después de lo sucedido ante el Ceuta . En un intenso intercambio de golpes en el Alfonso Murube, y pese a los goles de Jacobo y Carracedo, el conjunto caballa terminó imponiéndose tras anotar tres goles en apenas 27 minutos, con Kuki, Capa y Rubén Díaz como ejecutores de un duro castigo para el Córdoba. Como caso más lejano dentro de la racha de las cinco derrotas consecutivas, el Almería anotó los dos únicos goles que materializó en el UD Almería Stadium en media hora por medio de Miguel de la Fuente y Álex Muñoz para certificar la victoria final. En definitiva, se hace acopio de los goles encajados en los últimos cinco partidos, entre Carlos Marín e Iker Álvarez han tenido que ir a recoger el balón al fondo de las mallas en quince ocasiones, siendo once de ellas antes o durante la media hora de juego. Con un registro de derrotas que solo ostenta tres precedentes dentro de las páginas de la historia blanquiverde en Segunda División, el agujero defensivo del Córdoba se ha centrado en un sistema de presión volátil y que ha hecho que los zagueros arriesguen en exceso a la hora de dejar desprotegidas sus espaldas. Este factor ha sido el principal desencadenante de un alarmante estado de forma que ha hecho que los pupilos de Iván Ania solo hayan mandado un minuto en el luminoso -ante el Racing- dentro de este periodo de cinco partidos. La misión es clara: dejar de ser un equipo frágil en defensa para volver a competir por algún objetivo antes de que se diluya el sueño del play off. Para ello, todo ello pasa por que el Córdoba pueda cerrar primero una permanencia que todavía se le resiste. RSS de noticias de espana/andalucia
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