Marbella brillaba con la década de los 2000 como la meca andaluza del lujo. Famoseo desbocado bajo los gobiernos de Gil con arcos imponentes a las entradas de la ciudad, rotonda impolutas, limpieza extrema de las calles y una cloaca gestionando todo aquella amalgama de poder para enriquecerse con dinero bajo cuerda y envíos en efectivo a paraísos fiscales. Los veranos en la ciudad eran sinónimo de fiesta, ostentación y diversión. Marbella era el punto de conexión, envuelto en un papel de seda, que incluía la sensación de seguridad con la Policía Local patrullando en Harley-Davidson o montada a caballo en Puerto Banús. Las fiestas en los yates se sucedían, las mansiones se revalorizaban, había trabajo y las formas de Jesús Gil solo eran una broma en una sociedad donde amasaba mayorías absolutas con un talante exagerado y comportándose como el dueño del castillo. Sus herederos políticos cayeron el 29 de marzo de 2006 , cuando la Policía Nacional sacudió los pies de barro de aquel gigante con la primera fase de la operación Malaya.Las detenciones y sus consecuencias marcaron la historia de España, que vio como, por primera vez, se disolvía la corporación municipal de un Ayuntamiento por la corrupción de sus gobernantes. Hace 20 años, un meritorio grupo de policías supo desenmarañar una trama de políticos sin escrúpulos, jueces comprados, cantantes, empresarios y futbolistas que evidenció el pago de comisiones a cambio de favores y licencias de obras, de las que Marbella aún paga las consecuencia con la falta de suelo para servicios públicos o la superpoblación de gasto millonario de su capítulo de personal por la regularización de los ‘enchufados’ del gilismo.Noticia relacionada general No No Luz verde para acabar con las irregularidades de Jesús Gil en el urbanismo de Marbella J. J. MadueñoEl objetivo aquella mañana de marzo era la empresa municipal de urbanismo Planteamiento 2000, que dirigía Juan Antonio Roca , a la postre pieza clave de la trama, y que concedía licencias de obra ilegales bajo comisiones. Era una administración local paralela sin apenas control administrativo y judicial con 30 sociedades y 3.500 empleados contratados por el Consistorio.La investigación arrancada en 2005 dio sus frutos con 29 detenidos en Marbella, Málaga, Madrid, Huelva, Cádiz y Murcia. Se incautaron bienes que llegaron a un valor de 2.600 millones de euros. El principal encausado era Juan Antonio Roca, pero estaba también la alcaldesa Marisol Yagüe , la primera teniente de alcalde Isabel García Marcos, que acabaría expulsada del PSOE, así como el concejal de Cultura José Antonio Jaén, el edil de tráfico Victoriano Rodríguez o el secretario municipal Leopoldo Barrantes. Quedó fugado Carlos Fernández , que fue detenido en Barajas 19 años después. Las fincas de lujo de los procesados, su ostentación con cuadros de reputados artistas en el baño y yeguadas millonarias alimentaron las crónicas durante semanas, mientras el municipio, descabezado, quedaba en manos del exjugador del Atlético de Madrid Tomás Reñones. Éste se hizo cargo de la alcaldía al entrar todos en prisión, aunque solo hasta el 17 de abril, que se produjo la disolución del Consistorio por parte del Gobierno.A partir de este momento el Ayuntamiento de Marbella pasó a estar gobernado por una comisión gestora hasta las elecciones municipales de mayo de 2007. El presidente era el abogado Diego Martín Reyes. Pilotó aquel desierto hasta la primera mayoría absoluta de Ángeles Muñoz, mientras la Policía seguía investigando.El 27 de junio de 2006 hubo otros 30 detenidos, entre ellos Reñones, que había ocupado la alcaldía interina, pero también Leopoldo Barrantes, exsecretario municipal, el constructor Ávila Rojas y Rafael Gómez ‘Sandokán’. La Policía llegó a ellos por la documentación de los registros, que el 17 julio hizo caer a Julián Muñoz , exalcalde de Marbella tras la dimisión de Jesús Gil. Fue sonado porque fue arrestado en medio de su relación televisada y pagada en las revistas con Isabel Pantoja. Aquel día se detuvo a Pedro Pérez, exconcejal del PA, y a tres altos cargos de Aifos.Noticia relacionada No No Causas judiciales Una vida en el banquillo de los acusados J. J. MadueñoPoco después, el 26 de julio de 2006, la Fiscalía Anticorrupción presentó dos querellas contra José Antonio Roca, Julián Muñoz y José María del Nido , que era presidente del Sevilla Fútbol Club y abogado de Muñoz por presuntos delitos contra la ordenación del territorio, prevaricación, fraude y malversación de caudales públicos.Cada papel o prueba conducía a otra nueva con nuevos actores implicados. Así el 14 de noviembre de 2006 la tercera fase provocó la detención de otras once personas, entre ellas la esposa de Julián Muñoz, Mayte Zaldívar , que se hizo célebre por contar que su marido llevaba el dinero a casa en bolsas de basura. La Policía también fue a por Jesús Zaldívar, cuñado de Muñoz, y a por un grupo de empresarios o directores de banco. Esta fase siguió a los pocos meses, en abril de 2027 con Florencio San Agapito, comisario jubilado del Cuerpo Nacional de Policía y jefe de seguridad de Telefónica, o el exconcejal del Gil Pedro Román. El nexo con Julián Muñoz llevaron a la detención de Isabel Pantoja el 2 de mayo por delitos contra la hacienda pública y de blanqueo de capitales. El casó pasó a ser carnaza de la prensa del corazón. El rastreo del dinero hizo caer a Fernando de Salinas, bróker de bolsa, acusado del blanqueo de dinero de Julián Muñoz y Mayte Zaldívar en países como Gibraltar y Suiza.Tras un cambio de juez, se procesó finalmente a 86 personas por el desfalco de Marbella y saltó la sospecha de soborno al magistrado Javier de Urquía. Tras una larga lista de sentencias y recursos fue condenado a 17 años de inhabilitación y un multa de 9.000 euros. El 6 de marzo de 2012 el Consejo General del Poder Judicial le expulsó de la carrera judicial. Sobre el magistrado pesó el recibir 60.000 euros de Juan Antonio Roca para liberar a un detenido. Aquel soborno le costó su carrera de juez. No se quedó ahí. En marzo de 2009 el juez Óscar Pérez, que heredó el caso de Miguel Ángel Torres, imputó a otras 16 personas por participar en la trama de Juan Antonio Roca como testaferros. Eran los que movían el dinero en una larga lista de favores, que dejó una ciudad embargada con deudas eternas y una mancha imborrable en su pasado más reciente. Marbella brillaba con la década de los 2000 como la meca andaluza del lujo. Famoseo desbocado bajo los gobiernos de Gil con arcos imponentes a las entradas de la ciudad, rotonda impolutas, limpieza extrema de las calles y una cloaca gestionando todo aquella amalgama de poder para enriquecerse con dinero bajo cuerda y envíos en efectivo a paraísos fiscales. Los veranos en la ciudad eran sinónimo de fiesta, ostentación y diversión. Marbella era el punto de conexión, envuelto en un papel de seda, que incluía la sensación de seguridad con la Policía Local patrullando en Harley-Davidson o montada a caballo en Puerto Banús. Las fiestas en los yates se sucedían, las mansiones se revalorizaban, había trabajo y las formas de Jesús Gil solo eran una broma en una sociedad donde amasaba mayorías absolutas con un talante exagerado y comportándose como el dueño del castillo. Sus herederos políticos cayeron el 29 de marzo de 2006 , cuando la Policía Nacional sacudió los pies de barro de aquel gigante con la primera fase de la operación Malaya.Las detenciones y sus consecuencias marcaron la historia de España, que vio como, por primera vez, se disolvía la corporación municipal de un Ayuntamiento por la corrupción de sus gobernantes. Hace 20 años, un meritorio grupo de policías supo desenmarañar una trama de políticos sin escrúpulos, jueces comprados, cantantes, empresarios y futbolistas que evidenció el pago de comisiones a cambio de favores y licencias de obras, de las que Marbella aún paga las consecuencia con la falta de suelo para servicios públicos o la superpoblación de gasto millonario de su capítulo de personal por la regularización de los ‘enchufados’ del gilismo.Noticia relacionada general No No Luz verde para acabar con las irregularidades de Jesús Gil en el urbanismo de Marbella J. J. MadueñoEl objetivo aquella mañana de marzo era la empresa municipal de urbanismo Planteamiento 2000, que dirigía Juan Antonio Roca , a la postre pieza clave de la trama, y que concedía licencias de obra ilegales bajo comisiones. Era una administración local paralela sin apenas control administrativo y judicial con 30 sociedades y 3.500 empleados contratados por el Consistorio.La investigación arrancada en 2005 dio sus frutos con 29 detenidos en Marbella, Málaga, Madrid, Huelva, Cádiz y Murcia. Se incautaron bienes que llegaron a un valor de 2.600 millones de euros. El principal encausado era Juan Antonio Roca, pero estaba también la alcaldesa Marisol Yagüe , la primera teniente de alcalde Isabel García Marcos, que acabaría expulsada del PSOE, así como el concejal de Cultura José Antonio Jaén, el edil de tráfico Victoriano Rodríguez o el secretario municipal Leopoldo Barrantes. Quedó fugado Carlos Fernández , que fue detenido en Barajas 19 años después. Las fincas de lujo de los procesados, su ostentación con cuadros de reputados artistas en el baño y yeguadas millonarias alimentaron las crónicas durante semanas, mientras el municipio, descabezado, quedaba en manos del exjugador del Atlético de Madrid Tomás Reñones. Éste se hizo cargo de la alcaldía al entrar todos en prisión, aunque solo hasta el 17 de abril, que se produjo la disolución del Consistorio por parte del Gobierno.A partir de este momento el Ayuntamiento de Marbella pasó a estar gobernado por una comisión gestora hasta las elecciones municipales de mayo de 2007. El presidente era el abogado Diego Martín Reyes. Pilotó aquel desierto hasta la primera mayoría absoluta de Ángeles Muñoz, mientras la Policía seguía investigando.El 27 de junio de 2006 hubo otros 30 detenidos, entre ellos Reñones, que había ocupado la alcaldía interina, pero también Leopoldo Barrantes, exsecretario municipal, el constructor Ávila Rojas y Rafael Gómez ‘Sandokán’. La Policía llegó a ellos por la documentación de los registros, que el 17 julio hizo caer a Julián Muñoz , exalcalde de Marbella tras la dimisión de Jesús Gil. Fue sonado porque fue arrestado en medio de su relación televisada y pagada en las revistas con Isabel Pantoja. Aquel día se detuvo a Pedro Pérez, exconcejal del PA, y a tres altos cargos de Aifos.Noticia relacionada No No Causas judiciales Una vida en el banquillo de los acusados J. J. MadueñoPoco después, el 26 de julio de 2006, la Fiscalía Anticorrupción presentó dos querellas contra José Antonio Roca, Julián Muñoz y José María del Nido , que era presidente del Sevilla Fútbol Club y abogado de Muñoz por presuntos delitos contra la ordenación del territorio, prevaricación, fraude y malversación de caudales públicos.Cada papel o prueba conducía a otra nueva con nuevos actores implicados. Así el 14 de noviembre de 2006 la tercera fase provocó la detención de otras once personas, entre ellas la esposa de Julián Muñoz, Mayte Zaldívar , que se hizo célebre por contar que su marido llevaba el dinero a casa en bolsas de basura. La Policía también fue a por Jesús Zaldívar, cuñado de Muñoz, y a por un grupo de empresarios o directores de banco. Esta fase siguió a los pocos meses, en abril de 2027 con Florencio San Agapito, comisario jubilado del Cuerpo Nacional de Policía y jefe de seguridad de Telefónica, o el exconcejal del Gil Pedro Román. El nexo con Julián Muñoz llevaron a la detención de Isabel Pantoja el 2 de mayo por delitos contra la hacienda pública y de blanqueo de capitales. El casó pasó a ser carnaza de la prensa del corazón. El rastreo del dinero hizo caer a Fernando de Salinas, bróker de bolsa, acusado del blanqueo de dinero de Julián Muñoz y Mayte Zaldívar en países como Gibraltar y Suiza.Tras un cambio de juez, se procesó finalmente a 86 personas por el desfalco de Marbella y saltó la sospecha de soborno al magistrado Javier de Urquía. Tras una larga lista de sentencias y recursos fue condenado a 17 años de inhabilitación y un multa de 9.000 euros. El 6 de marzo de 2012 el Consejo General del Poder Judicial le expulsó de la carrera judicial. Sobre el magistrado pesó el recibir 60.000 euros de Juan Antonio Roca para liberar a un detenido. Aquel soborno le costó su carrera de juez. No se quedó ahí. En marzo de 2009 el juez Óscar Pérez, que heredó el caso de Miguel Ángel Torres, imputó a otras 16 personas por participar en la trama de Juan Antonio Roca como testaferros. Eran los que movían el dinero en una larga lista de favores, que dejó una ciudad embargada con deudas eternas y una mancha imborrable en su pasado más reciente. Marbella brillaba con la década de los 2000 como la meca andaluza del lujo. Famoseo desbocado bajo los gobiernos de Gil con arcos imponentes a las entradas de la ciudad, rotonda impolutas, limpieza extrema de las calles y una cloaca gestionando todo aquella amalgama de poder para enriquecerse con dinero bajo cuerda y envíos en efectivo a paraísos fiscales. Los veranos en la ciudad eran sinónimo de fiesta, ostentación y diversión. Marbella era el punto de conexión, envuelto en un papel de seda, que incluía la sensación de seguridad con la Policía Local patrullando en Harley-Davidson o montada a caballo en Puerto Banús. Las fiestas en los yates se sucedían, las mansiones se revalorizaban, había trabajo y las formas de Jesús Gil solo eran una broma en una sociedad donde amasaba mayorías absolutas con un talante exagerado y comportándose como el dueño del castillo. Sus herederos políticos cayeron el 29 de marzo de 2006 , cuando la Policía Nacional sacudió los pies de barro de aquel gigante con la primera fase de la operación Malaya.Las detenciones y sus consecuencias marcaron la historia de España, que vio como, por primera vez, se disolvía la corporación municipal de un Ayuntamiento por la corrupción de sus gobernantes. Hace 20 años, un meritorio grupo de policías supo desenmarañar una trama de políticos sin escrúpulos, jueces comprados, cantantes, empresarios y futbolistas que evidenció el pago de comisiones a cambio de favores y licencias de obras, de las que Marbella aún paga las consecuencia con la falta de suelo para servicios públicos o la superpoblación de gasto millonario de su capítulo de personal por la regularización de los ‘enchufados’ del gilismo.Noticia relacionada general No No Luz verde para acabar con las irregularidades de Jesús Gil en el urbanismo de Marbella J. J. MadueñoEl objetivo aquella mañana de marzo era la empresa municipal de urbanismo Planteamiento 2000, que dirigía Juan Antonio Roca , a la postre pieza clave de la trama, y que concedía licencias de obra ilegales bajo comisiones. Era una administración local paralela sin apenas control administrativo y judicial con 30 sociedades y 3.500 empleados contratados por el Consistorio.La investigación arrancada en 2005 dio sus frutos con 29 detenidos en Marbella, Málaga, Madrid, Huelva, Cádiz y Murcia. Se incautaron bienes que llegaron a un valor de 2.600 millones de euros. El principal encausado era Juan Antonio Roca, pero estaba también la alcaldesa Marisol Yagüe , la primera teniente de alcalde Isabel García Marcos, que acabaría expulsada del PSOE, así como el concejal de Cultura José Antonio Jaén, el edil de tráfico Victoriano Rodríguez o el secretario municipal Leopoldo Barrantes. Quedó fugado Carlos Fernández , que fue detenido en Barajas 19 años después. Las fincas de lujo de los procesados, su ostentación con cuadros de reputados artistas en el baño y yeguadas millonarias alimentaron las crónicas durante semanas, mientras el municipio, descabezado, quedaba en manos del exjugador del Atlético de Madrid Tomás Reñones. Éste se hizo cargo de la alcaldía al entrar todos en prisión, aunque solo hasta el 17 de abril, que se produjo la disolución del Consistorio por parte del Gobierno.A partir de este momento el Ayuntamiento de Marbella pasó a estar gobernado por una comisión gestora hasta las elecciones municipales de mayo de 2007. El presidente era el abogado Diego Martín Reyes. Pilotó aquel desierto hasta la primera mayoría absoluta de Ángeles Muñoz, mientras la Policía seguía investigando.El 27 de junio de 2006 hubo otros 30 detenidos, entre ellos Reñones, que había ocupado la alcaldía interina, pero también Leopoldo Barrantes, exsecretario municipal, el constructor Ávila Rojas y Rafael Gómez ‘Sandokán’. La Policía llegó a ellos por la documentación de los registros, que el 17 julio hizo caer a Julián Muñoz , exalcalde de Marbella tras la dimisión de Jesús Gil. Fue sonado porque fue arrestado en medio de su relación televisada y pagada en las revistas con Isabel Pantoja. Aquel día se detuvo a Pedro Pérez, exconcejal del PA, y a tres altos cargos de Aifos.Noticia relacionada No No Causas judiciales Una vida en el banquillo de los acusados J. J. MadueñoPoco después, el 26 de julio de 2006, la Fiscalía Anticorrupción presentó dos querellas contra José Antonio Roca, Julián Muñoz y José María del Nido , que era presidente del Sevilla Fútbol Club y abogado de Muñoz por presuntos delitos contra la ordenación del territorio, prevaricación, fraude y malversación de caudales públicos.Cada papel o prueba conducía a otra nueva con nuevos actores implicados. Así el 14 de noviembre de 2006 la tercera fase provocó la detención de otras once personas, entre ellas la esposa de Julián Muñoz, Mayte Zaldívar , que se hizo célebre por contar que su marido llevaba el dinero a casa en bolsas de basura. La Policía también fue a por Jesús Zaldívar, cuñado de Muñoz, y a por un grupo de empresarios o directores de banco. Esta fase siguió a los pocos meses, en abril de 2027 con Florencio San Agapito, comisario jubilado del Cuerpo Nacional de Policía y jefe de seguridad de Telefónica, o el exconcejal del Gil Pedro Román. El nexo con Julián Muñoz llevaron a la detención de Isabel Pantoja el 2 de mayo por delitos contra la hacienda pública y de blanqueo de capitales. El casó pasó a ser carnaza de la prensa del corazón. El rastreo del dinero hizo caer a Fernando de Salinas, bróker de bolsa, acusado del blanqueo de dinero de Julián Muñoz y Mayte Zaldívar en países como Gibraltar y Suiza.Tras un cambio de juez, se procesó finalmente a 86 personas por el desfalco de Marbella y saltó la sospecha de soborno al magistrado Javier de Urquía. Tras una larga lista de sentencias y recursos fue condenado a 17 años de inhabilitación y un multa de 9.000 euros. El 6 de marzo de 2012 el Consejo General del Poder Judicial le expulsó de la carrera judicial. Sobre el magistrado pesó el recibir 60.000 euros de Juan Antonio Roca para liberar a un detenido. Aquel soborno le costó su carrera de juez. No se quedó ahí. En marzo de 2009 el juez Óscar Pérez, que heredó el caso de Miguel Ángel Torres, imputó a otras 16 personas por participar en la trama de Juan Antonio Roca como testaferros. Eran los que movían el dinero en una larga lista de favores, que dejó una ciudad embargada con deudas eternas y una mancha imborrable en su pasado más reciente. RSS de noticias de espana/andalucia
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