<p>La mañana del 15 de julio de 2019, en una aldea del noreste de China, Shanni, de 29 años, encendió la cámara de su móvil para grabar una discusión con su suegra, quien la increpaba por no cumplir con las tareas domésticas. Su marido, cuya homosexualidad había salido a la luz semanas antes, aparecía en el vídeo sumándose a los reproches. La discusión fue escalando. Tras los gritos, llegaron golpes. Los vecinos no tardaron en aparecer, pero no para ayudar. Algunos filmaban; otros <strong>inmovilizaron a Shanni mientras la suegra la abofeteaba</strong>. El marido observaba en silencio. Shanni había pedido el <strong>divorcio</strong> tras descubrir que <strong>mantenía relaciones con otros hombres</strong>. Las imágenes acabaron circulando en redes sociales.</p>
A ellas se las conoce como tongqi, literalmente «esposas de hombres homosexuales». La legislación china no contempla como adulterio las relaciones entre hombres
<p>La mañana del 15 de julio de 2019, en una aldea del noreste de China, Shanni, de 29 años, encendió la cámara de su móvil para grabar una discusión con su suegra, quien la increpaba por no cumplir con las tareas domésticas. Su marido, cuya homosexualidad había salido a la luz semanas antes, aparecía en el vídeo sumándose a los reproches. La discusión fue escalando. Tras los gritos, llegaron golpes. Los vecinos no tardaron en aparecer, pero no para ayudar. Algunos filmaban; otros <strong>inmovilizaron a Shanni mientras la suegra la abofeteaba</strong>. El marido observaba en silencio. Shanni había pedido el <strong>divorcio</strong> tras descubrir que <strong>mantenía relaciones con otros hombres</strong>. Las imágenes acabaron circulando en redes sociales.</p>
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