Emilie Tronche estaba agotada de realizar cortometrajes muy oscuros, adultos e intensos y para descansar su cabeza decidió empezar a dibujar una historia más ligera, basada en su propia infancia. Quería algo de luz que le ayudase a escapar de tanto negro. Dos horas después, ya tenía completados los primeros dos minutos y medio de ‘Samuel’, la serie que después de conquistar a grandes y pequeños en la televisión, ahora salta al formato novela gráfica con ‘El diario de Samuel’ (Salamandra Graphic Kids) .Esos dos minutos y medio se convirtieron al final en cinco minutos , que colgó en redes para que lo vieran familiares y amigos. Pero lo que era en principio un divertimento, pronto quedó claro que iba a ser mucho más. En apenas unos días, el furor popular era tan grande que hasta un productor le pidió más episodios. Nacía así el último fenómeno de la animación para niños, o no tanto. «Nunca pensé a qué público iba dirigido esta historia. Los únicos niños en los que pensaba eran mis protagonistas. Quería capturarlos tal como recordaba que éramos yo y mis dos hermanas de pequeñas. Estoy encantada que guste a los niños, y que también guste a los padres», asegura Tronche en declaraciones a ABC.Samuel es un niño de diez años . Empieza a escribir un diario personal, desde el que conocemos poco a poco cómo es su vida, cómo es su relación con sus amigos y, sobre todo, cómo son sus primeros enamoramientos. «Quería mostrar cómo vive estas primeras experiencias un niño, cómo le da importancia a todo, cómo se inician amistades con furia y se rompen igual de rápido y cómo, poco a poco, el amor empieza a buscar su sitio», señala la animadora francesa.Noticia relacionada general No No Muere Tsutomu Shibayama, director de Doraemon y leyenda del anime, a los 84 años David Sánchez de CastroLo cierto es que el fenómeno no deja de crecer. En uno de sus muchos encuentros con espectadores, se le acercó un niño muy tímido con un ejemplar de ‘El diario de Samuel’. Estaba tan arrugado, que prácticamente parecía una bola, porque el niño no lo soltaba en todo el día. Vivía con él, jugaba con él y dormía con él como si fuera un osito de peluche. «Lo sabía todo de la serie. Era muy tímido y apenas hablaba, pero sólo hacía falta verle la cara para darse cuenta». Y no es un caso aislado. «Me escriben muchos profesores diciéndome que sus alumnos han empezado a escribir diarios por culpa de la serie, lo que me encanta. Ojalá yo hubiese escrito un diario en aquella época, pero los abandonaba todos después de la primera página», reconoce Tronche.A pesar de basarse en sus propias experiencias, la dibujante nunca pensó en convertir a Samuel en una chica. «Me salió así. La verdad es que no lo pensé. Después sí que me di cuenta que lo prefería. Me gustaba dar autonomía al personaje, que no pensase de primeras que era algo autobiográfico . Así podía crearlo desde cero e imaginar cómo iría creciendo», señala la dibujante, que ya prepara la segunda temporada de la serie en que Samuel tendrá doce y trece años. «Son épocas de grandes cambios. El salto emocional es enorme, una etapa difícil, pero también terriblemente divertida. La serie empezará con Samuel algo crecidito porque ya ha salido con una chica, pero pronto se le bajarán los humos», ríe Tronche.El fenómeno infantil de animación ‘El diario de Samuel’ salta al cómic con éxitoPorque la serie no empieza y se acaba en Samuel. También está Julia la alta , una niña distante de la que se enamoran todos los niños. O Berenice , más divertida y salvaje, que sabe lo que quiere y lo consigue. Y después la increíble pandilla de amigos de Samuel, que le ayudarán a navegar por esta vida que, cuando se mezcla con sentimientos, se complica cada vez más. «Julia se parece más a mí en muchos aspectos, porque es más tímida y no quiere saber nada de chicos, pero a mí me encanta Berenice y la libertad con la que se expresa», señala Tronche, que está apunto de presentar una nueva novela gráfica protagonizada, precisamente, por Berenice. Los dibujos de Tronche son de trazos muy sencillos, y no abandona nunca ese blanco y negro que domina a la perfección. Ella asegura que nunca habrá color en la serie , porque no lo necesita, pero está dispuesta a seguir la evolución de Samuel y ver cómo crece con sus diferentes edades. «La verdad es que quería huir del tremendismo y de la imagen oscura que hoy día se da en todas partes de la adolescencia. Quería crear pequeños momentos de la vida cotidiana en la que la gran mayoría se viesen representados. Mi objetivo siempre era dar luz a esa época y recordar esos momentos que nos acompañarán para el resto de nuestras vidas», afirma la creadora.Infancia en blanco y negroLa relación a tres bandas de Samuel, Julia y Berenice remite a clásicos como ‘Snoopy’, de Charles M. Shultz, aunque la autora reconoce que su gran influencia han sido las tiras cómicas de ‘Calvin y Hobbs’, de Bill Watterson . «No quise leer nada que remitiera demasiado a esta época de la infancia para no sentir que me influenciaba demasiado. Sólo quería trabajar libre a partir de mis recuerdos y las de mis hermanas o diferentes amigos. Pero he de reconocer que ‘Clavin y Hobbs’ me encanta», asegura Tronche.De momento, la creadora no tiene previsto abandonar la infancia en sus próximos dibujos. Los adultos ni siquiera aparecen en la serie, salvo como comentarios divertidos de los más pequeños. «No me interesaba mezclarlos en una historia que parte de un diario, o sea que sólo es la voz interior de un niño. Los adultos son seriedad y normas y madurez y quería que los niños fuesen totalmente libres para mostrarse como son», asegura Tronche, que esta semana inauguró la Feria del Cómic de Madrid ante una multitud de entusiasta fans. «La televisión española y catalana fueron las primeras en comprar los derechos y pudimos adaptar la historia a sus referencias. Por ejemplo, en Francia Samuel iba con una camiseta de Zidane, pero aquí iba con una de Xavi. Ver cómo presentas el cómic en España y que los fans se sorprendan que sea un cómic francés es una de las sorpresas más fantásticas que me han pasado», concluye. Emilie Tronche estaba agotada de realizar cortometrajes muy oscuros, adultos e intensos y para descansar su cabeza decidió empezar a dibujar una historia más ligera, basada en su propia infancia. Quería algo de luz que le ayudase a escapar de tanto negro. Dos horas después, ya tenía completados los primeros dos minutos y medio de ‘Samuel’, la serie que después de conquistar a grandes y pequeños en la televisión, ahora salta al formato novela gráfica con ‘El diario de Samuel’ (Salamandra Graphic Kids) .Esos dos minutos y medio se convirtieron al final en cinco minutos , que colgó en redes para que lo vieran familiares y amigos. Pero lo que era en principio un divertimento, pronto quedó claro que iba a ser mucho más. En apenas unos días, el furor popular era tan grande que hasta un productor le pidió más episodios. Nacía así el último fenómeno de la animación para niños, o no tanto. «Nunca pensé a qué público iba dirigido esta historia. Los únicos niños en los que pensaba eran mis protagonistas. Quería capturarlos tal como recordaba que éramos yo y mis dos hermanas de pequeñas. Estoy encantada que guste a los niños, y que también guste a los padres», asegura Tronche en declaraciones a ABC.Samuel es un niño de diez años . Empieza a escribir un diario personal, desde el que conocemos poco a poco cómo es su vida, cómo es su relación con sus amigos y, sobre todo, cómo son sus primeros enamoramientos. «Quería mostrar cómo vive estas primeras experiencias un niño, cómo le da importancia a todo, cómo se inician amistades con furia y se rompen igual de rápido y cómo, poco a poco, el amor empieza a buscar su sitio», señala la animadora francesa.Noticia relacionada general No No Muere Tsutomu Shibayama, director de Doraemon y leyenda del anime, a los 84 años David Sánchez de CastroLo cierto es que el fenómeno no deja de crecer. En uno de sus muchos encuentros con espectadores, se le acercó un niño muy tímido con un ejemplar de ‘El diario de Samuel’. Estaba tan arrugado, que prácticamente parecía una bola, porque el niño no lo soltaba en todo el día. Vivía con él, jugaba con él y dormía con él como si fuera un osito de peluche. «Lo sabía todo de la serie. Era muy tímido y apenas hablaba, pero sólo hacía falta verle la cara para darse cuenta». Y no es un caso aislado. «Me escriben muchos profesores diciéndome que sus alumnos han empezado a escribir diarios por culpa de la serie, lo que me encanta. Ojalá yo hubiese escrito un diario en aquella época, pero los abandonaba todos después de la primera página», reconoce Tronche.A pesar de basarse en sus propias experiencias, la dibujante nunca pensó en convertir a Samuel en una chica. «Me salió así. La verdad es que no lo pensé. Después sí que me di cuenta que lo prefería. Me gustaba dar autonomía al personaje, que no pensase de primeras que era algo autobiográfico . Así podía crearlo desde cero e imaginar cómo iría creciendo», señala la dibujante, que ya prepara la segunda temporada de la serie en que Samuel tendrá doce y trece años. «Son épocas de grandes cambios. El salto emocional es enorme, una etapa difícil, pero también terriblemente divertida. La serie empezará con Samuel algo crecidito porque ya ha salido con una chica, pero pronto se le bajarán los humos», ríe Tronche.El fenómeno infantil de animación ‘El diario de Samuel’ salta al cómic con éxitoPorque la serie no empieza y se acaba en Samuel. También está Julia la alta , una niña distante de la que se enamoran todos los niños. O Berenice , más divertida y salvaje, que sabe lo que quiere y lo consigue. Y después la increíble pandilla de amigos de Samuel, que le ayudarán a navegar por esta vida que, cuando se mezcla con sentimientos, se complica cada vez más. «Julia se parece más a mí en muchos aspectos, porque es más tímida y no quiere saber nada de chicos, pero a mí me encanta Berenice y la libertad con la que se expresa», señala Tronche, que está apunto de presentar una nueva novela gráfica protagonizada, precisamente, por Berenice. Los dibujos de Tronche son de trazos muy sencillos, y no abandona nunca ese blanco y negro que domina a la perfección. Ella asegura que nunca habrá color en la serie , porque no lo necesita, pero está dispuesta a seguir la evolución de Samuel y ver cómo crece con sus diferentes edades. «La verdad es que quería huir del tremendismo y de la imagen oscura que hoy día se da en todas partes de la adolescencia. Quería crear pequeños momentos de la vida cotidiana en la que la gran mayoría se viesen representados. Mi objetivo siempre era dar luz a esa época y recordar esos momentos que nos acompañarán para el resto de nuestras vidas», afirma la creadora.Infancia en blanco y negroLa relación a tres bandas de Samuel, Julia y Berenice remite a clásicos como ‘Snoopy’, de Charles M. Shultz, aunque la autora reconoce que su gran influencia han sido las tiras cómicas de ‘Calvin y Hobbs’, de Bill Watterson . «No quise leer nada que remitiera demasiado a esta época de la infancia para no sentir que me influenciaba demasiado. Sólo quería trabajar libre a partir de mis recuerdos y las de mis hermanas o diferentes amigos. Pero he de reconocer que ‘Clavin y Hobbs’ me encanta», asegura Tronche.De momento, la creadora no tiene previsto abandonar la infancia en sus próximos dibujos. Los adultos ni siquiera aparecen en la serie, salvo como comentarios divertidos de los más pequeños. «No me interesaba mezclarlos en una historia que parte de un diario, o sea que sólo es la voz interior de un niño. Los adultos son seriedad y normas y madurez y quería que los niños fuesen totalmente libres para mostrarse como son», asegura Tronche, que esta semana inauguró la Feria del Cómic de Madrid ante una multitud de entusiasta fans. «La televisión española y catalana fueron las primeras en comprar los derechos y pudimos adaptar la historia a sus referencias. Por ejemplo, en Francia Samuel iba con una camiseta de Zidane, pero aquí iba con una de Xavi. Ver cómo presentas el cómic en España y que los fans se sorprendan que sea un cómic francés es una de las sorpresas más fantásticas que me han pasado», concluye. Emilie Tronche estaba agotada de realizar cortometrajes muy oscuros, adultos e intensos y para descansar su cabeza decidió empezar a dibujar una historia más ligera, basada en su propia infancia. Quería algo de luz que le ayudase a escapar de tanto negro. Dos horas después, ya tenía completados los primeros dos minutos y medio de ‘Samuel’, la serie que después de conquistar a grandes y pequeños en la televisión, ahora salta al formato novela gráfica con ‘El diario de Samuel’ (Salamandra Graphic Kids) .Esos dos minutos y medio se convirtieron al final en cinco minutos , que colgó en redes para que lo vieran familiares y amigos. Pero lo que era en principio un divertimento, pronto quedó claro que iba a ser mucho más. En apenas unos días, el furor popular era tan grande que hasta un productor le pidió más episodios. Nacía así el último fenómeno de la animación para niños, o no tanto. «Nunca pensé a qué público iba dirigido esta historia. Los únicos niños en los que pensaba eran mis protagonistas. Quería capturarlos tal como recordaba que éramos yo y mis dos hermanas de pequeñas. Estoy encantada que guste a los niños, y que también guste a los padres», asegura Tronche en declaraciones a ABC.Samuel es un niño de diez años . Empieza a escribir un diario personal, desde el que conocemos poco a poco cómo es su vida, cómo es su relación con sus amigos y, sobre todo, cómo son sus primeros enamoramientos. «Quería mostrar cómo vive estas primeras experiencias un niño, cómo le da importancia a todo, cómo se inician amistades con furia y se rompen igual de rápido y cómo, poco a poco, el amor empieza a buscar su sitio», señala la animadora francesa.Noticia relacionada general No No Muere Tsutomu Shibayama, director de Doraemon y leyenda del anime, a los 84 años David Sánchez de CastroLo cierto es que el fenómeno no deja de crecer. En uno de sus muchos encuentros con espectadores, se le acercó un niño muy tímido con un ejemplar de ‘El diario de Samuel’. Estaba tan arrugado, que prácticamente parecía una bola, porque el niño no lo soltaba en todo el día. Vivía con él, jugaba con él y dormía con él como si fuera un osito de peluche. «Lo sabía todo de la serie. Era muy tímido y apenas hablaba, pero sólo hacía falta verle la cara para darse cuenta». Y no es un caso aislado. «Me escriben muchos profesores diciéndome que sus alumnos han empezado a escribir diarios por culpa de la serie, lo que me encanta. Ojalá yo hubiese escrito un diario en aquella época, pero los abandonaba todos después de la primera página», reconoce Tronche.A pesar de basarse en sus propias experiencias, la dibujante nunca pensó en convertir a Samuel en una chica. «Me salió así. La verdad es que no lo pensé. Después sí que me di cuenta que lo prefería. Me gustaba dar autonomía al personaje, que no pensase de primeras que era algo autobiográfico . Así podía crearlo desde cero e imaginar cómo iría creciendo», señala la dibujante, que ya prepara la segunda temporada de la serie en que Samuel tendrá doce y trece años. «Son épocas de grandes cambios. El salto emocional es enorme, una etapa difícil, pero también terriblemente divertida. La serie empezará con Samuel algo crecidito porque ya ha salido con una chica, pero pronto se le bajarán los humos», ríe Tronche.El fenómeno infantil de animación ‘El diario de Samuel’ salta al cómic con éxitoPorque la serie no empieza y se acaba en Samuel. También está Julia la alta , una niña distante de la que se enamoran todos los niños. O Berenice , más divertida y salvaje, que sabe lo que quiere y lo consigue. Y después la increíble pandilla de amigos de Samuel, que le ayudarán a navegar por esta vida que, cuando se mezcla con sentimientos, se complica cada vez más. «Julia se parece más a mí en muchos aspectos, porque es más tímida y no quiere saber nada de chicos, pero a mí me encanta Berenice y la libertad con la que se expresa», señala Tronche, que está apunto de presentar una nueva novela gráfica protagonizada, precisamente, por Berenice. Los dibujos de Tronche son de trazos muy sencillos, y no abandona nunca ese blanco y negro que domina a la perfección. Ella asegura que nunca habrá color en la serie , porque no lo necesita, pero está dispuesta a seguir la evolución de Samuel y ver cómo crece con sus diferentes edades. «La verdad es que quería huir del tremendismo y de la imagen oscura que hoy día se da en todas partes de la adolescencia. Quería crear pequeños momentos de la vida cotidiana en la que la gran mayoría se viesen representados. Mi objetivo siempre era dar luz a esa época y recordar esos momentos que nos acompañarán para el resto de nuestras vidas», afirma la creadora.Infancia en blanco y negroLa relación a tres bandas de Samuel, Julia y Berenice remite a clásicos como ‘Snoopy’, de Charles M. Shultz, aunque la autora reconoce que su gran influencia han sido las tiras cómicas de ‘Calvin y Hobbs’, de Bill Watterson . «No quise leer nada que remitiera demasiado a esta época de la infancia para no sentir que me influenciaba demasiado. Sólo quería trabajar libre a partir de mis recuerdos y las de mis hermanas o diferentes amigos. Pero he de reconocer que ‘Clavin y Hobbs’ me encanta», asegura Tronche.De momento, la creadora no tiene previsto abandonar la infancia en sus próximos dibujos. Los adultos ni siquiera aparecen en la serie, salvo como comentarios divertidos de los más pequeños. «No me interesaba mezclarlos en una historia que parte de un diario, o sea que sólo es la voz interior de un niño. Los adultos son seriedad y normas y madurez y quería que los niños fuesen totalmente libres para mostrarse como son», asegura Tronche, que esta semana inauguró la Feria del Cómic de Madrid ante una multitud de entusiasta fans. «La televisión española y catalana fueron las primeras en comprar los derechos y pudimos adaptar la historia a sus referencias. Por ejemplo, en Francia Samuel iba con una camiseta de Zidane, pero aquí iba con una de Xavi. Ver cómo presentas el cómic en España y que los fans se sorprendan que sea un cómic francés es una de las sorpresas más fantásticas que me han pasado», concluye. RSS de noticias de cultura
Noticias Similares
