Donald Trump ha destituido a la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, en medio de una creciente frustración del multimillonario neoyorquino por su gestión del escándalo de los papeles de Jeffrey Epstein y por sus escasos resultados en la persecución criminal de sus rivales políticos.La salida de Bondi es el despido de mayor peso político en lo que va de segundo mandato de Trump y se produce pocas semanas después de la destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.Trump anunció su despido en un mensaje en su red social, en el que calificó a Bondi de «gran patriota estadounidense y amiga leal» y defendió que «ha hecho un trabajo tremendo supervisando una lucha masiva contra el crimen en todo el país».El presidente detalló que Bondi se marcha «al sector privado», sin dar más detalles, y anunció, como se esperaba, que ha elegido al actual número dos de Bondi, Tom Blanche , para tomar las riendas del Departamento de Justicia de forma interina. Blanche fue abogado personal de Trump en varias de las causas criminales que enfrentó antes de la campaña presidencial de 2024. Su elección como número dos fue una muestra clara de su intención de poner al Departamento de Justicia, que controla la fiscalía y al que se le supone independencia frente al poder ejecutivo, a su servicio. Entre los candidatos para asumir el puesto de fiscal general de forma definitiva están el propio Blanche y Lee Zeldin, el actual responsable de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, en sus siglas en inglés).Noticia relacionada general No No Trump fulmina a su responsable de Seguridad por el caos de las redadas de inmigrantes Javier AnsorenaEn los últimos días se habían disparado los rumores sobre la posibilidad de que rodara la cabeza de Bondi. Trump se había quedado de forma interna durante meses por lo que ha considerado una gestión poco efectiva del Departamento de Justicia.Bondi ha sido una aliada acérrima de Trump durante años . Participó en la defensa del presidente en uno de los dos ‘impeachments’ o juicios políticos que sufrió en su primer mandato. Y su elección como fiscal general fue ponderada por los republicanos como alguien con credenciales para el cargo. Sobre todo en comparación con el que fue la primera elección de Trump para fiscal general, el exdiputado Matt Gaetz, el legislador más polarizante del Congreso y que incluso muchos de los republicanos consideraban inadmisible.Pero, en la visión de Trump, Bondi no ha logrado lo suficiente en su particular ‘vendetta’ contra enemigos políticos como James Come, ex director del FBI; Letitia Lames, fiscal general de Nueva York; el legislador demócrata Adam Schiff o el actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.También se ha visto muy perjudicada por su gestión de los documentos de Epstein, uno de los asuntos que más daño político han causado al presidente de EE.UU. en su regreso al poder, que no deja de colear y en el que Bondi ha parecido superada. Donald Trump ha destituido a la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, en medio de una creciente frustración del multimillonario neoyorquino por su gestión del escándalo de los papeles de Jeffrey Epstein y por sus escasos resultados en la persecución criminal de sus rivales políticos.La salida de Bondi es el despido de mayor peso político en lo que va de segundo mandato de Trump y se produce pocas semanas después de la destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.Trump anunció su despido en un mensaje en su red social, en el que calificó a Bondi de «gran patriota estadounidense y amiga leal» y defendió que «ha hecho un trabajo tremendo supervisando una lucha masiva contra el crimen en todo el país».El presidente detalló que Bondi se marcha «al sector privado», sin dar más detalles, y anunció, como se esperaba, que ha elegido al actual número dos de Bondi, Tom Blanche , para tomar las riendas del Departamento de Justicia de forma interina. Blanche fue abogado personal de Trump en varias de las causas criminales que enfrentó antes de la campaña presidencial de 2024. Su elección como número dos fue una muestra clara de su intención de poner al Departamento de Justicia, que controla la fiscalía y al que se le supone independencia frente al poder ejecutivo, a su servicio. Entre los candidatos para asumir el puesto de fiscal general de forma definitiva están el propio Blanche y Lee Zeldin, el actual responsable de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, en sus siglas en inglés).Noticia relacionada general No No Trump fulmina a su responsable de Seguridad por el caos de las redadas de inmigrantes Javier AnsorenaEn los últimos días se habían disparado los rumores sobre la posibilidad de que rodara la cabeza de Bondi. Trump se había quedado de forma interna durante meses por lo que ha considerado una gestión poco efectiva del Departamento de Justicia.Bondi ha sido una aliada acérrima de Trump durante años . Participó en la defensa del presidente en uno de los dos ‘impeachments’ o juicios políticos que sufrió en su primer mandato. Y su elección como fiscal general fue ponderada por los republicanos como alguien con credenciales para el cargo. Sobre todo en comparación con el que fue la primera elección de Trump para fiscal general, el exdiputado Matt Gaetz, el legislador más polarizante del Congreso y que incluso muchos de los republicanos consideraban inadmisible.Pero, en la visión de Trump, Bondi no ha logrado lo suficiente en su particular ‘vendetta’ contra enemigos políticos como James Come, ex director del FBI; Letitia Lames, fiscal general de Nueva York; el legislador demócrata Adam Schiff o el actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.También se ha visto muy perjudicada por su gestión de los documentos de Epstein, uno de los asuntos que más daño político han causado al presidente de EE.UU. en su regreso al poder, que no deja de colear y en el que Bondi ha parecido superada. Donald Trump ha destituido a la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, en medio de una creciente frustración del multimillonario neoyorquino por su gestión del escándalo de los papeles de Jeffrey Epstein y por sus escasos resultados en la persecución criminal de sus rivales políticos.La salida de Bondi es el despido de mayor peso político en lo que va de segundo mandato de Trump y se produce pocas semanas después de la destitución de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.Trump anunció su despido en un mensaje en su red social, en el que calificó a Bondi de «gran patriota estadounidense y amiga leal» y defendió que «ha hecho un trabajo tremendo supervisando una lucha masiva contra el crimen en todo el país».El presidente detalló que Bondi se marcha «al sector privado», sin dar más detalles, y anunció, como se esperaba, que ha elegido al actual número dos de Bondi, Tom Blanche , para tomar las riendas del Departamento de Justicia de forma interina. Blanche fue abogado personal de Trump en varias de las causas criminales que enfrentó antes de la campaña presidencial de 2024. Su elección como número dos fue una muestra clara de su intención de poner al Departamento de Justicia, que controla la fiscalía y al que se le supone independencia frente al poder ejecutivo, a su servicio. Entre los candidatos para asumir el puesto de fiscal general de forma definitiva están el propio Blanche y Lee Zeldin, el actual responsable de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, en sus siglas en inglés).Noticia relacionada general No No Trump fulmina a su responsable de Seguridad por el caos de las redadas de inmigrantes Javier AnsorenaEn los últimos días se habían disparado los rumores sobre la posibilidad de que rodara la cabeza de Bondi. Trump se había quedado de forma interna durante meses por lo que ha considerado una gestión poco efectiva del Departamento de Justicia.Bondi ha sido una aliada acérrima de Trump durante años . Participó en la defensa del presidente en uno de los dos ‘impeachments’ o juicios políticos que sufrió en su primer mandato. Y su elección como fiscal general fue ponderada por los republicanos como alguien con credenciales para el cargo. Sobre todo en comparación con el que fue la primera elección de Trump para fiscal general, el exdiputado Matt Gaetz, el legislador más polarizante del Congreso y que incluso muchos de los republicanos consideraban inadmisible.Pero, en la visión de Trump, Bondi no ha logrado lo suficiente en su particular ‘vendetta’ contra enemigos políticos como James Come, ex director del FBI; Letitia Lames, fiscal general de Nueva York; el legislador demócrata Adam Schiff o el actual presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.También se ha visto muy perjudicada por su gestión de los documentos de Epstein, uno de los asuntos que más daño político han causado al presidente de EE.UU. en su regreso al poder, que no deja de colear y en el que Bondi ha parecido superada. RSS de noticias de internacional
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