Hace casi una semana, en la procesión del Domingo de Ramos, antes de la salida de la borriquilla, el compositor toresano David Rivas se puso al frente de la Banda de Cornetas y Tambores ‘Ciudad de Zamora’ para dirigirla en su interpretación de la obra ‘Cristo de las Injurias’, «una colaboración» que hace tiempo que le había pedido la agrupación musical, por lo que su estreno con él al frente le hizo especial «ilusión». No es la única pieza que el compositor ha estrenado este año en la Semana Santa zamorana. Este Lunes Santo se pudo escuchar por primera vez ‘Amargura esperanzada’, con letra de Agustín Montalvo. Fue un encargo que Rivas recibió de la Hermandad Jesús en su Tercera Caída de Zamora, «un poco preocupada» porque desde que no tienen Museo de la Semana Santa sentían que «la procesión no terminaba de forma contundente». «Me dijeron que igual que estaba el himno de ‘La muerte no es el final’ en la plaza Mayor querían que un canto a la Virgen sirviese como cierre la procesión».’Lux Perpetua’ es otra de las piezas que este compositor toresano ha sumado recientemente a su extenso repertorio. Fue compuesta expresamente para la Hermandad Jesús Luz y Vida. El pasado Sábado de Pasión, 28 de marzo, fue interpretada por el cuarteto de viento de la hermandad, formado por clarinete, saxo soprano, saxo y bombardino, que acompaña cada año la procesión en un momento de recogimiento dedicado a los hermanos y cofrades de la Semana Santa zamorana fallecidos. «Es como una especie de recuerdo hecho música. Dura en torno a los cuatro o cinco minutos, algo más largo de lo normal porque querían una obra que, sin ser densa, tuviese algo más de profundidad», explica el autor sobre la pieza.Este tema es la aportación número 16 de David Rivas a la Pasión zamorana, lo que le convierte en el compositor que más música ha compuesto para esta: «Para mí es un orgullo», señala quien hace unos días recibía el Barandales de Honor 2026 por su participación en la tradicional celebración.«Dedico mucho tiempo a cada obra porque pienso que es algo que se va a quedar para siempre»Sobre su trabajo, el autor explica que la forma que tiene de abordar una obra es la misma tanto si compone para una banda como para una formación más pequeña, como es este último caso. Busca siempre «algo emotivo y bien hecho». «El procedimiento es siempre parecido. Sentarse al piano, sacar ideas, hacer anotaciones y cuando tengo el material claro ordenarlo y orquestarlo (…). Le dedico mucho tiempo porque pienso que es algo que va a quedar para siempre», sostiene.Patrimonio enriquecidoCree que una peculiaridad de la Semana Santa de Zamora en cuanto a su música es que «se ha mantenido fiel a su idiosincrasia y características. Somos como una pequeña aldea gala para lo bueno y para lo malo». Así, ve que otras celebraciones de Castilla y León declaradas de Interés Turístico Internacional «están importando muchos elementos que pertenecen más a la Semana Santa andaluza», algo que a su juicio «no tienen ningún sentido» debido a «nuestras particularidades geográficas y climatológicas y una Pasión estéticamente muy diferente». «Cuando importas algo sales perdiendo porque la Semana Santa de Sevilla o la de Málaga son únicas», insiste el compositor, que defiende el «buen trabajo» que «desde hace años» se está realizando en Zamora en ese sentido, «enriqueciendo cada vez más un patrimonio musical propio».Noticia relacionada general No No Tras el capuchón: los personajes que avivan la Semana Santa M. Sánchez BlancoLo dice con conocimiento de causa porque el destino de sus obras van más allá de la ciudad del románico. Este año, David Rivas también estrenará piezas en Viveiro (Galicia), con una celebración declarada de Interés Turístico Nacional, y en Valencia. Pendiente tiene, ya para el año que viene, un encargo del municipio toledano de Noblejas. Aun así, puede presumir de que su música resuena en «prácticamente todas las hermandades» de la capital zamorana. Él quita importancia al asunto, y recuerda a otros grandes que le precedieron como el compositor Miguel Manzano. No obstante, se siente agradecido por las «muchas oportunidades» que le han dado y porque su música gusta y algunas de sus composiciones –cita, por ejemplo, la marcha ¡Perdónalos!– «ya son medio himnos de Zamora». Hace casi una semana, en la procesión del Domingo de Ramos, antes de la salida de la borriquilla, el compositor toresano David Rivas se puso al frente de la Banda de Cornetas y Tambores ‘Ciudad de Zamora’ para dirigirla en su interpretación de la obra ‘Cristo de las Injurias’, «una colaboración» que hace tiempo que le había pedido la agrupación musical, por lo que su estreno con él al frente le hizo especial «ilusión». No es la única pieza que el compositor ha estrenado este año en la Semana Santa zamorana. Este Lunes Santo se pudo escuchar por primera vez ‘Amargura esperanzada’, con letra de Agustín Montalvo. Fue un encargo que Rivas recibió de la Hermandad Jesús en su Tercera Caída de Zamora, «un poco preocupada» porque desde que no tienen Museo de la Semana Santa sentían que «la procesión no terminaba de forma contundente». «Me dijeron que igual que estaba el himno de ‘La muerte no es el final’ en la plaza Mayor querían que un canto a la Virgen sirviese como cierre la procesión».’Lux Perpetua’ es otra de las piezas que este compositor toresano ha sumado recientemente a su extenso repertorio. Fue compuesta expresamente para la Hermandad Jesús Luz y Vida. El pasado Sábado de Pasión, 28 de marzo, fue interpretada por el cuarteto de viento de la hermandad, formado por clarinete, saxo soprano, saxo y bombardino, que acompaña cada año la procesión en un momento de recogimiento dedicado a los hermanos y cofrades de la Semana Santa zamorana fallecidos. «Es como una especie de recuerdo hecho música. Dura en torno a los cuatro o cinco minutos, algo más largo de lo normal porque querían una obra que, sin ser densa, tuviese algo más de profundidad», explica el autor sobre la pieza.Este tema es la aportación número 16 de David Rivas a la Pasión zamorana, lo que le convierte en el compositor que más música ha compuesto para esta: «Para mí es un orgullo», señala quien hace unos días recibía el Barandales de Honor 2026 por su participación en la tradicional celebración.«Dedico mucho tiempo a cada obra porque pienso que es algo que se va a quedar para siempre»Sobre su trabajo, el autor explica que la forma que tiene de abordar una obra es la misma tanto si compone para una banda como para una formación más pequeña, como es este último caso. Busca siempre «algo emotivo y bien hecho». «El procedimiento es siempre parecido. Sentarse al piano, sacar ideas, hacer anotaciones y cuando tengo el material claro ordenarlo y orquestarlo (…). Le dedico mucho tiempo porque pienso que es algo que va a quedar para siempre», sostiene.Patrimonio enriquecidoCree que una peculiaridad de la Semana Santa de Zamora en cuanto a su música es que «se ha mantenido fiel a su idiosincrasia y características. Somos como una pequeña aldea gala para lo bueno y para lo malo». Así, ve que otras celebraciones de Castilla y León declaradas de Interés Turístico Internacional «están importando muchos elementos que pertenecen más a la Semana Santa andaluza», algo que a su juicio «no tienen ningún sentido» debido a «nuestras particularidades geográficas y climatológicas y una Pasión estéticamente muy diferente». «Cuando importas algo sales perdiendo porque la Semana Santa de Sevilla o la de Málaga son únicas», insiste el compositor, que defiende el «buen trabajo» que «desde hace años» se está realizando en Zamora en ese sentido, «enriqueciendo cada vez más un patrimonio musical propio».Noticia relacionada general No No Tras el capuchón: los personajes que avivan la Semana Santa M. Sánchez BlancoLo dice con conocimiento de causa porque el destino de sus obras van más allá de la ciudad del románico. Este año, David Rivas también estrenará piezas en Viveiro (Galicia), con una celebración declarada de Interés Turístico Nacional, y en Valencia. Pendiente tiene, ya para el año que viene, un encargo del municipio toledano de Noblejas. Aun así, puede presumir de que su música resuena en «prácticamente todas las hermandades» de la capital zamorana. Él quita importancia al asunto, y recuerda a otros grandes que le precedieron como el compositor Miguel Manzano. No obstante, se siente agradecido por las «muchas oportunidades» que le han dado y porque su música gusta y algunas de sus composiciones –cita, por ejemplo, la marcha ¡Perdónalos!– «ya son medio himnos de Zamora». Hace casi una semana, en la procesión del Domingo de Ramos, antes de la salida de la borriquilla, el compositor toresano David Rivas se puso al frente de la Banda de Cornetas y Tambores ‘Ciudad de Zamora’ para dirigirla en su interpretación de la obra ‘Cristo de las Injurias’, «una colaboración» que hace tiempo que le había pedido la agrupación musical, por lo que su estreno con él al frente le hizo especial «ilusión». No es la única pieza que el compositor ha estrenado este año en la Semana Santa zamorana. Este Lunes Santo se pudo escuchar por primera vez ‘Amargura esperanzada’, con letra de Agustín Montalvo. Fue un encargo que Rivas recibió de la Hermandad Jesús en su Tercera Caída de Zamora, «un poco preocupada» porque desde que no tienen Museo de la Semana Santa sentían que «la procesión no terminaba de forma contundente». «Me dijeron que igual que estaba el himno de ‘La muerte no es el final’ en la plaza Mayor querían que un canto a la Virgen sirviese como cierre la procesión».’Lux Perpetua’ es otra de las piezas que este compositor toresano ha sumado recientemente a su extenso repertorio. Fue compuesta expresamente para la Hermandad Jesús Luz y Vida. El pasado Sábado de Pasión, 28 de marzo, fue interpretada por el cuarteto de viento de la hermandad, formado por clarinete, saxo soprano, saxo y bombardino, que acompaña cada año la procesión en un momento de recogimiento dedicado a los hermanos y cofrades de la Semana Santa zamorana fallecidos. «Es como una especie de recuerdo hecho música. Dura en torno a los cuatro o cinco minutos, algo más largo de lo normal porque querían una obra que, sin ser densa, tuviese algo más de profundidad», explica el autor sobre la pieza.Este tema es la aportación número 16 de David Rivas a la Pasión zamorana, lo que le convierte en el compositor que más música ha compuesto para esta: «Para mí es un orgullo», señala quien hace unos días recibía el Barandales de Honor 2026 por su participación en la tradicional celebración.«Dedico mucho tiempo a cada obra porque pienso que es algo que se va a quedar para siempre»Sobre su trabajo, el autor explica que la forma que tiene de abordar una obra es la misma tanto si compone para una banda como para una formación más pequeña, como es este último caso. Busca siempre «algo emotivo y bien hecho». «El procedimiento es siempre parecido. Sentarse al piano, sacar ideas, hacer anotaciones y cuando tengo el material claro ordenarlo y orquestarlo (…). Le dedico mucho tiempo porque pienso que es algo que va a quedar para siempre», sostiene.Patrimonio enriquecidoCree que una peculiaridad de la Semana Santa de Zamora en cuanto a su música es que «se ha mantenido fiel a su idiosincrasia y características. Somos como una pequeña aldea gala para lo bueno y para lo malo». Así, ve que otras celebraciones de Castilla y León declaradas de Interés Turístico Internacional «están importando muchos elementos que pertenecen más a la Semana Santa andaluza», algo que a su juicio «no tienen ningún sentido» debido a «nuestras particularidades geográficas y climatológicas y una Pasión estéticamente muy diferente». «Cuando importas algo sales perdiendo porque la Semana Santa de Sevilla o la de Málaga son únicas», insiste el compositor, que defiende el «buen trabajo» que «desde hace años» se está realizando en Zamora en ese sentido, «enriqueciendo cada vez más un patrimonio musical propio».Noticia relacionada general No No Tras el capuchón: los personajes que avivan la Semana Santa M. Sánchez BlancoLo dice con conocimiento de causa porque el destino de sus obras van más allá de la ciudad del románico. Este año, David Rivas también estrenará piezas en Viveiro (Galicia), con una celebración declarada de Interés Turístico Nacional, y en Valencia. Pendiente tiene, ya para el año que viene, un encargo del municipio toledano de Noblejas. Aun así, puede presumir de que su música resuena en «prácticamente todas las hermandades» de la capital zamorana. Él quita importancia al asunto, y recuerda a otros grandes que le precedieron como el compositor Miguel Manzano. No obstante, se siente agradecido por las «muchas oportunidades» que le han dado y porque su música gusta y algunas de sus composiciones –cita, por ejemplo, la marcha ¡Perdónalos!– «ya son medio himnos de Zamora». RSS de noticias de espana
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