Cuando Michael Oliver sopló su silbato por última vez en el Bernabéu, no todos los jugadores tenían fuerzas, ni ganas, para darse la mano después de un partido de pura Copa de Europa. Uno de ellos fue Carreras. Brazos en jarra durante varios segundos hasta que el gallego se puso de cuclillas, apoyó sus brazos sobre la hierba y dirigió su cabeza y su mirada hacia el césped. Sabía mejor que nadie que le había atropellado un tren de mercancías llamado Michael Olise.Una carantoña de Vinicius ayudó a Carreras a volver a ponerse de pie y, a partir de ahí, comenzó un pesado caminar en el que devolvía el saludo de algunos compañeros y de varios jugadores del Bayern. Él no era capaz de dar el primer paso. Secándose el sudor, con los brazos otra vez en jarra y alejado del círculo central, radio de acción del protocolo de despedida, su lenguaje gestual era el de un futbolista, además de cansado, aturdido mentalmente. En otro gran partido, como ya pasó en el derbi de Liga en el Metropolitano, o en Lisboa ante el Benfica en el último partido de la fase de grupos, que condenó al Madrid a la repesca, Carreras se marchó señalado.«Álvaro tenía enfrente a uno de los mejores futbolistas del mundo y no es fácil enfrentarse a un jugador así. Los que hemos estado ahí como laterales lo sabemos, porque te puede salir por dentro o por fuera. Mi confianza en Álvaro sigue intacta, aprenderá mucho de este partido, aunque ahora sea difícil pensar así. Es un jugador de presente y de futuro para el Madrid», reflexionó Arbeloa. El entrenador salmantino sacó el escudo para defender al gallego , pero la realidad es que las dudas sobre su rendimiento y, principalmente, su valía para ser futbolista del Real Madrid cogen otra vez fuerza tras su cara a cara contra Olise.Noticia relacionada general No No Real Madrid 1 – Bayern 2 Mbappé lleva al Madrid con vida a Múnich Rubén CañizaresNoticia relacionada general No No Champions | Real Madrid – Bayern El MVP de Neuer que hace soñar a Arbeloa: «Estamos convencidos de ganar en Múnich» Rubén CañizaresCierto es que no tuvo demasiadas ayudas de Arda y que en su grave error del 0-2 contó con el fuego amigo de Vinicius, que le dejó vendido con un pase en formato globo cuando estaba rodeado de alemanes, pero los números son los que son. Carreras solo ganó 3 de 10 duelos, perdió once balones y apenas completó dos regates. De hecho, fue el jugador peor puntuado por ‘L’Équipe’, cuyas notas son como el vademécum de la Champions. Le puso un 2: «Hemos perdido la cuenta de cuántas veces Michael Olise lo superó en velocidad y lo dejó aturdido. El lateral español vivió una pesadilla ante la velocidad y la habilidad del francés. También fue responsable de la pérdida de balón que derivó en el gol de Kane y su única contribución fue un despeje sobre la raya de gol», explicó el diario deportivo francés.Efectivamente, el gol que evitó de Upamecano en el minuto 9, cuando el francés tenía una pelota en área pequeña para reventar la red de Lunin y solo supo golpearla suavemente, lo que ayudó a Carreras a evitar el 0-1, fue la mejor acción del gallego. Su nota positiva de un encuentro que hace muy complicado pensar que pueda ser titular en el Allianz dentro de siete días: «Esta noche es capaz de gritar el nombre de Olise mientras duerme. Va a tener pesadillas», dijo Nasri, analista en Canal+ Francia.Para la vuelta, salvo que vuelva a caer lesionado estos días, Mendy emerge como la opción principal de Arbeloa. El lateral francés ya se entrenó con el grupo el lunes, pero su extenso historial médico no dejaba otra opción que ser prudente y darle más sesiones de trabajo junto a sus compañeros. No hay mejor lateral izquierdo en la faceta defensiva que Ferland, y esa será la baza de Arbeloa en Múnich, como lo serán también Militao y Bellingham, que sentarán a Huijsen y Thiago en el partido en el que el Madrid se juega no acabar, por segunda temporada consecutiva, en blanco.50 millonesEsa es la preocupación colectiva, pero la individual también está ahí bien presente para Carreras. El lateral, criado en la cantera del Madrid entre los 14 y los 17 años, fue recomprado el pasado verano por 50 millones tras una temporada y media brillante en el Benfica. Allí cuajó actuaciones que le pusieron en el foco internacional, como su defensa de Lamine en el duelo de Champions ante el Barça. Gustó tanto su crecimiento en Lisboa que el Madrid peleó por tenerlo para el Mundial de Clubes y, a pesar de no lograr su fichaje antes del torneo, que lo acabó jugando con el Benfica, mantuvo su oferta y lo acabó comprando en julio , para satisfacción de Alonso y júbilo del madridismo, desencantado con Fran García y Mendy, el primero por bajo nivel y el segundo por sus continuas lesiones.Carreras devolvió esa ilusión con un mes de agosto y de septiembre muy bueno, pero todo se torció en el 5-2 contra el Atlético . De allí salió muy magullado el gallego, y nunca ha vuelto a ser el Carreras del principio de temporada, ni tampoco el del Benfica. De ahí que haya habido tramos de la temporada en los que Fran García le haya comido la tostada y que hasta Mendy, cuyo cuerpo no le da para jugar dos partidos consecutivos, sea ansiado por el madridismo. No está siendo un año fácil para Carreras, cuya temporada ha pasado de sueño a pesadilla. Cuando Michael Oliver sopló su silbato por última vez en el Bernabéu, no todos los jugadores tenían fuerzas, ni ganas, para darse la mano después de un partido de pura Copa de Europa. Uno de ellos fue Carreras. Brazos en jarra durante varios segundos hasta que el gallego se puso de cuclillas, apoyó sus brazos sobre la hierba y dirigió su cabeza y su mirada hacia el césped. Sabía mejor que nadie que le había atropellado un tren de mercancías llamado Michael Olise.Una carantoña de Vinicius ayudó a Carreras a volver a ponerse de pie y, a partir de ahí, comenzó un pesado caminar en el que devolvía el saludo de algunos compañeros y de varios jugadores del Bayern. Él no era capaz de dar el primer paso. Secándose el sudor, con los brazos otra vez en jarra y alejado del círculo central, radio de acción del protocolo de despedida, su lenguaje gestual era el de un futbolista, además de cansado, aturdido mentalmente. En otro gran partido, como ya pasó en el derbi de Liga en el Metropolitano, o en Lisboa ante el Benfica en el último partido de la fase de grupos, que condenó al Madrid a la repesca, Carreras se marchó señalado.«Álvaro tenía enfrente a uno de los mejores futbolistas del mundo y no es fácil enfrentarse a un jugador así. Los que hemos estado ahí como laterales lo sabemos, porque te puede salir por dentro o por fuera. Mi confianza en Álvaro sigue intacta, aprenderá mucho de este partido, aunque ahora sea difícil pensar así. Es un jugador de presente y de futuro para el Madrid», reflexionó Arbeloa. El entrenador salmantino sacó el escudo para defender al gallego , pero la realidad es que las dudas sobre su rendimiento y, principalmente, su valía para ser futbolista del Real Madrid cogen otra vez fuerza tras su cara a cara contra Olise.Noticia relacionada general No No Real Madrid 1 – Bayern 2 Mbappé lleva al Madrid con vida a Múnich Rubén CañizaresNoticia relacionada general No No Champions | Real Madrid – Bayern El MVP de Neuer que hace soñar a Arbeloa: «Estamos convencidos de ganar en Múnich» Rubén CañizaresCierto es que no tuvo demasiadas ayudas de Arda y que en su grave error del 0-2 contó con el fuego amigo de Vinicius, que le dejó vendido con un pase en formato globo cuando estaba rodeado de alemanes, pero los números son los que son. Carreras solo ganó 3 de 10 duelos, perdió once balones y apenas completó dos regates. De hecho, fue el jugador peor puntuado por ‘L’Équipe’, cuyas notas son como el vademécum de la Champions. Le puso un 2: «Hemos perdido la cuenta de cuántas veces Michael Olise lo superó en velocidad y lo dejó aturdido. El lateral español vivió una pesadilla ante la velocidad y la habilidad del francés. También fue responsable de la pérdida de balón que derivó en el gol de Kane y su única contribución fue un despeje sobre la raya de gol», explicó el diario deportivo francés.Efectivamente, el gol que evitó de Upamecano en el minuto 9, cuando el francés tenía una pelota en área pequeña para reventar la red de Lunin y solo supo golpearla suavemente, lo que ayudó a Carreras a evitar el 0-1, fue la mejor acción del gallego. Su nota positiva de un encuentro que hace muy complicado pensar que pueda ser titular en el Allianz dentro de siete días: «Esta noche es capaz de gritar el nombre de Olise mientras duerme. Va a tener pesadillas», dijo Nasri, analista en Canal+ Francia.Para la vuelta, salvo que vuelva a caer lesionado estos días, Mendy emerge como la opción principal de Arbeloa. El lateral francés ya se entrenó con el grupo el lunes, pero su extenso historial médico no dejaba otra opción que ser prudente y darle más sesiones de trabajo junto a sus compañeros. No hay mejor lateral izquierdo en la faceta defensiva que Ferland, y esa será la baza de Arbeloa en Múnich, como lo serán también Militao y Bellingham, que sentarán a Huijsen y Thiago en el partido en el que el Madrid se juega no acabar, por segunda temporada consecutiva, en blanco.50 millonesEsa es la preocupación colectiva, pero la individual también está ahí bien presente para Carreras. El lateral, criado en la cantera del Madrid entre los 14 y los 17 años, fue recomprado el pasado verano por 50 millones tras una temporada y media brillante en el Benfica. Allí cuajó actuaciones que le pusieron en el foco internacional, como su defensa de Lamine en el duelo de Champions ante el Barça. Gustó tanto su crecimiento en Lisboa que el Madrid peleó por tenerlo para el Mundial de Clubes y, a pesar de no lograr su fichaje antes del torneo, que lo acabó jugando con el Benfica, mantuvo su oferta y lo acabó comprando en julio , para satisfacción de Alonso y júbilo del madridismo, desencantado con Fran García y Mendy, el primero por bajo nivel y el segundo por sus continuas lesiones.Carreras devolvió esa ilusión con un mes de agosto y de septiembre muy bueno, pero todo se torció en el 5-2 contra el Atlético . De allí salió muy magullado el gallego, y nunca ha vuelto a ser el Carreras del principio de temporada, ni tampoco el del Benfica. De ahí que haya habido tramos de la temporada en los que Fran García le haya comido la tostada y que hasta Mendy, cuyo cuerpo no le da para jugar dos partidos consecutivos, sea ansiado por el madridismo. No está siendo un año fácil para Carreras, cuya temporada ha pasado de sueño a pesadilla. Cuando Michael Oliver sopló su silbato por última vez en el Bernabéu, no todos los jugadores tenían fuerzas, ni ganas, para darse la mano después de un partido de pura Copa de Europa. Uno de ellos fue Carreras. Brazos en jarra durante varios segundos hasta que el gallego se puso de cuclillas, apoyó sus brazos sobre la hierba y dirigió su cabeza y su mirada hacia el césped. Sabía mejor que nadie que le había atropellado un tren de mercancías llamado Michael Olise.Una carantoña de Vinicius ayudó a Carreras a volver a ponerse de pie y, a partir de ahí, comenzó un pesado caminar en el que devolvía el saludo de algunos compañeros y de varios jugadores del Bayern. Él no era capaz de dar el primer paso. Secándose el sudor, con los brazos otra vez en jarra y alejado del círculo central, radio de acción del protocolo de despedida, su lenguaje gestual era el de un futbolista, además de cansado, aturdido mentalmente. En otro gran partido, como ya pasó en el derbi de Liga en el Metropolitano, o en Lisboa ante el Benfica en el último partido de la fase de grupos, que condenó al Madrid a la repesca, Carreras se marchó señalado.«Álvaro tenía enfrente a uno de los mejores futbolistas del mundo y no es fácil enfrentarse a un jugador así. Los que hemos estado ahí como laterales lo sabemos, porque te puede salir por dentro o por fuera. Mi confianza en Álvaro sigue intacta, aprenderá mucho de este partido, aunque ahora sea difícil pensar así. Es un jugador de presente y de futuro para el Madrid», reflexionó Arbeloa. El entrenador salmantino sacó el escudo para defender al gallego , pero la realidad es que las dudas sobre su rendimiento y, principalmente, su valía para ser futbolista del Real Madrid cogen otra vez fuerza tras su cara a cara contra Olise.Noticia relacionada general No No Real Madrid 1 – Bayern 2 Mbappé lleva al Madrid con vida a Múnich Rubén CañizaresNoticia relacionada general No No Champions | Real Madrid – Bayern El MVP de Neuer que hace soñar a Arbeloa: «Estamos convencidos de ganar en Múnich» Rubén CañizaresCierto es que no tuvo demasiadas ayudas de Arda y que en su grave error del 0-2 contó con el fuego amigo de Vinicius, que le dejó vendido con un pase en formato globo cuando estaba rodeado de alemanes, pero los números son los que son. Carreras solo ganó 3 de 10 duelos, perdió once balones y apenas completó dos regates. De hecho, fue el jugador peor puntuado por ‘L’Équipe’, cuyas notas son como el vademécum de la Champions. Le puso un 2: «Hemos perdido la cuenta de cuántas veces Michael Olise lo superó en velocidad y lo dejó aturdido. El lateral español vivió una pesadilla ante la velocidad y la habilidad del francés. También fue responsable de la pérdida de balón que derivó en el gol de Kane y su única contribución fue un despeje sobre la raya de gol», explicó el diario deportivo francés.Efectivamente, el gol que evitó de Upamecano en el minuto 9, cuando el francés tenía una pelota en área pequeña para reventar la red de Lunin y solo supo golpearla suavemente, lo que ayudó a Carreras a evitar el 0-1, fue la mejor acción del gallego. Su nota positiva de un encuentro que hace muy complicado pensar que pueda ser titular en el Allianz dentro de siete días: «Esta noche es capaz de gritar el nombre de Olise mientras duerme. Va a tener pesadillas», dijo Nasri, analista en Canal+ Francia.Para la vuelta, salvo que vuelva a caer lesionado estos días, Mendy emerge como la opción principal de Arbeloa. El lateral francés ya se entrenó con el grupo el lunes, pero su extenso historial médico no dejaba otra opción que ser prudente y darle más sesiones de trabajo junto a sus compañeros. No hay mejor lateral izquierdo en la faceta defensiva que Ferland, y esa será la baza de Arbeloa en Múnich, como lo serán también Militao y Bellingham, que sentarán a Huijsen y Thiago en el partido en el que el Madrid se juega no acabar, por segunda temporada consecutiva, en blanco.50 millonesEsa es la preocupación colectiva, pero la individual también está ahí bien presente para Carreras. El lateral, criado en la cantera del Madrid entre los 14 y los 17 años, fue recomprado el pasado verano por 50 millones tras una temporada y media brillante en el Benfica. Allí cuajó actuaciones que le pusieron en el foco internacional, como su defensa de Lamine en el duelo de Champions ante el Barça. Gustó tanto su crecimiento en Lisboa que el Madrid peleó por tenerlo para el Mundial de Clubes y, a pesar de no lograr su fichaje antes del torneo, que lo acabó jugando con el Benfica, mantuvo su oferta y lo acabó comprando en julio , para satisfacción de Alonso y júbilo del madridismo, desencantado con Fran García y Mendy, el primero por bajo nivel y el segundo por sus continuas lesiones.Carreras devolvió esa ilusión con un mes de agosto y de septiembre muy bueno, pero todo se torció en el 5-2 contra el Atlético . De allí salió muy magullado el gallego, y nunca ha vuelto a ser el Carreras del principio de temporada, ni tampoco el del Benfica. De ahí que haya habido tramos de la temporada en los que Fran García le haya comido la tostada y que hasta Mendy, cuyo cuerpo no le da para jugar dos partidos consecutivos, sea ansiado por el madridismo. No está siendo un año fácil para Carreras, cuya temporada ha pasado de sueño a pesadilla. RSS de noticias de deportes
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