Seguro que te ha pasado o conoces a alguien que lo ha hecho. Se anuncia la gira de un artista, las entradas salen a la venta un día laborable por la mañana y, seguramente, a esa hora estés en el trabajo. La ansiedad por no quedarte fuera te lleva a abrir una pestaña —probablemente privada—, entrar en la cola virtual y cruzar los dedos para que el jefe no pase por detrás justo cuando te toca tu turno para elegir asiento.Lo que para muchos es una «travesura» inofensiva o algo que hace todo el mundo, para la ley puede tener una lectura mucho más seria. Juanma Lorente, abogado laboralista y divulgador en redes sociales ( @juanmalorente_laboralista ), ha hablado recientemente sobre este comportamiento con un aviso que ha dejado a más de uno pensando, ya que comprar entradas de conciertos mientras trabajas es, bajo su punto de vista profesional, una razón de peso para un despido disciplinario .El problema de la cola virtual: tiempo que no dedicas a trabajarLa explicación de Lorente es muy sencilla. El abogado plantea una situación que es bastante habitual en cualquier oficina. Imagina que las entradas para tu cantante favorito salen a mediodía. Lo normal es que, desde media hora antes, ya estés refrescando la página para intentar coger sitio.«Si tú estás entrando en la cola virtual, esperando a ver cuándo te toca, y cuando te toca entras como un poseso para comprar, durante ese tiempo no estás trabajando », explica el abogado. Da igual que sea un proceso de diez minutos o de una hora; el hecho es que estás realizando una actividad personal ajena a tus funciones durante el tiempo por el que la empresa te está pagando.Este comportamiento se traduce en lo que legalmente se conoce como una transgresión de la buena fe contractual o un abuso de confianza. No se trata solo de que no estés produciendo, sino de que estás utilizando recursos y tiempo de la empresa para un beneficio puramente personal y de ocio.¿Qué pasa si tu jefe te pilla o revisa el historial?Juanma Lorente advierte de que el riesgo no es solo que te vean en el momento exacto de la compra. «Si a tu jefe se le ocurre pasar por atrás y no le gusta el artista o no entiende qué haces ahí, te puede sancionar o incluso despedir », señala. Pero el peligro real viene después, especialmente si utilizas herramientas que no son tuyas.En muchas empresas, el ordenador es una herramienta de trabajo y su uso está limitado a fines estrictamente profesionales. El abogado recuerda que los responsables pueden tener acceso a revisar qué se ha hecho con esos equipos. « Tu jefe se puede meter después en el historial para ver todo lo que has hecho esa mañana hasta que has comprado las entradas», advierte Lorente. Si queda rastro de que has estado navegando por portales de venta de tickets durante horas, la prueba es irrefutable.Lo más grave de esta situación es el tipo de despido al que te enfrentas. Al considerarse un despido disciplinario por un incumplimiento del trabajador, podrías salir de la empresa sin derecho a indemnización . Es decir, que por asegurar un par de entradas para un concierto, podrías perder tu fuente de ingresos y años de antigüedad de la noche a la mañana.La importancia de separar el ocio de la jornada laboraLEl vídeo de Lorente ha generado mucho debate porque toca un punto muy sensible: la flexibilidad y la confianza en el trabajo moderno . En una era donde el teletrabajo y la digitalización han difuminado las líneas entre lo personal y lo profesional, muchos empleados sienten que por hacer algo así en el trabajo no debería pasar nada.Sin embargo, el derecho laboral sigue siendo muy estricto con el cumplimiento de la jornada. Juanma Lorente insiste en que no debemos confiarnos por el hecho de que sea una práctica generalizada. El hecho de que «todo el mundo lo haga» no convierte la acción en legal ni quita al empresario la capacidad de sancionar si decide ponerse riguroso.La recomendación del experto pasa por evitar el uso de dispositivos de empresa para estas gestiones y, sobre todo, no ocupar el tiempo de trabajo en actividades que requieren una atención constante, como son las colas virtuales de hoy en día, donde un segundo de distracción te deja fuera del concierto o del evento.Consejos para no jugarte el puesto por un conciertoSi realmente no quieres perderte ese evento, hay formas de hacerlo sin poner en riesgo tu trabajo. Aquí van algunos puntos que conviene recordar:Usa tus propios dispositivos: Si vas a intentar comprar algo, hazlo desde tu móvil personal y utilizando tus propios datos, nunca la red WiFi de la empresa, que también deja rastro Aprovecha tus descansos: Realiza la compra durante el tiempo de café o de la comida, que es tiempo que legalmente te pertenece y en el que puedes hacer lo que quieras. No abuses del tiempo: Si la cola virtual se alarga demasiado, es mejor desistir o pedirle a un familiar o amigo que no esté trabajando que lo intente por ti. Cuidado con el historial: Recuerda que, aunque borres el historial de navegación, muchos sistemas de empresa guardan registros de tráfico que tú no puedes eliminar. Seguro que te ha pasado o conoces a alguien que lo ha hecho. Se anuncia la gira de un artista, las entradas salen a la venta un día laborable por la mañana y, seguramente, a esa hora estés en el trabajo. La ansiedad por no quedarte fuera te lleva a abrir una pestaña —probablemente privada—, entrar en la cola virtual y cruzar los dedos para que el jefe no pase por detrás justo cuando te toca tu turno para elegir asiento.Lo que para muchos es una «travesura» inofensiva o algo que hace todo el mundo, para la ley puede tener una lectura mucho más seria. Juanma Lorente, abogado laboralista y divulgador en redes sociales ( @juanmalorente_laboralista ), ha hablado recientemente sobre este comportamiento con un aviso que ha dejado a más de uno pensando, ya que comprar entradas de conciertos mientras trabajas es, bajo su punto de vista profesional, una razón de peso para un despido disciplinario .El problema de la cola virtual: tiempo que no dedicas a trabajarLa explicación de Lorente es muy sencilla. El abogado plantea una situación que es bastante habitual en cualquier oficina. Imagina que las entradas para tu cantante favorito salen a mediodía. Lo normal es que, desde media hora antes, ya estés refrescando la página para intentar coger sitio.«Si tú estás entrando en la cola virtual, esperando a ver cuándo te toca, y cuando te toca entras como un poseso para comprar, durante ese tiempo no estás trabajando », explica el abogado. Da igual que sea un proceso de diez minutos o de una hora; el hecho es que estás realizando una actividad personal ajena a tus funciones durante el tiempo por el que la empresa te está pagando.Este comportamiento se traduce en lo que legalmente se conoce como una transgresión de la buena fe contractual o un abuso de confianza. No se trata solo de que no estés produciendo, sino de que estás utilizando recursos y tiempo de la empresa para un beneficio puramente personal y de ocio.¿Qué pasa si tu jefe te pilla o revisa el historial?Juanma Lorente advierte de que el riesgo no es solo que te vean en el momento exacto de la compra. «Si a tu jefe se le ocurre pasar por atrás y no le gusta el artista o no entiende qué haces ahí, te puede sancionar o incluso despedir », señala. Pero el peligro real viene después, especialmente si utilizas herramientas que no son tuyas.En muchas empresas, el ordenador es una herramienta de trabajo y su uso está limitado a fines estrictamente profesionales. El abogado recuerda que los responsables pueden tener acceso a revisar qué se ha hecho con esos equipos. « Tu jefe se puede meter después en el historial para ver todo lo que has hecho esa mañana hasta que has comprado las entradas», advierte Lorente. Si queda rastro de que has estado navegando por portales de venta de tickets durante horas, la prueba es irrefutable.Lo más grave de esta situación es el tipo de despido al que te enfrentas. Al considerarse un despido disciplinario por un incumplimiento del trabajador, podrías salir de la empresa sin derecho a indemnización . Es decir, que por asegurar un par de entradas para un concierto, podrías perder tu fuente de ingresos y años de antigüedad de la noche a la mañana.La importancia de separar el ocio de la jornada laboraLEl vídeo de Lorente ha generado mucho debate porque toca un punto muy sensible: la flexibilidad y la confianza en el trabajo moderno . En una era donde el teletrabajo y la digitalización han difuminado las líneas entre lo personal y lo profesional, muchos empleados sienten que por hacer algo así en el trabajo no debería pasar nada.Sin embargo, el derecho laboral sigue siendo muy estricto con el cumplimiento de la jornada. Juanma Lorente insiste en que no debemos confiarnos por el hecho de que sea una práctica generalizada. El hecho de que «todo el mundo lo haga» no convierte la acción en legal ni quita al empresario la capacidad de sancionar si decide ponerse riguroso.La recomendación del experto pasa por evitar el uso de dispositivos de empresa para estas gestiones y, sobre todo, no ocupar el tiempo de trabajo en actividades que requieren una atención constante, como son las colas virtuales de hoy en día, donde un segundo de distracción te deja fuera del concierto o del evento.Consejos para no jugarte el puesto por un conciertoSi realmente no quieres perderte ese evento, hay formas de hacerlo sin poner en riesgo tu trabajo. Aquí van algunos puntos que conviene recordar:Usa tus propios dispositivos: Si vas a intentar comprar algo, hazlo desde tu móvil personal y utilizando tus propios datos, nunca la red WiFi de la empresa, que también deja rastro Aprovecha tus descansos: Realiza la compra durante el tiempo de café o de la comida, que es tiempo que legalmente te pertenece y en el que puedes hacer lo que quieras. No abuses del tiempo: Si la cola virtual se alarga demasiado, es mejor desistir o pedirle a un familiar o amigo que no esté trabajando que lo intente por ti. Cuidado con el historial: Recuerda que, aunque borres el historial de navegación, muchos sistemas de empresa guardan registros de tráfico que tú no puedes eliminar. Seguro que te ha pasado o conoces a alguien que lo ha hecho. Se anuncia la gira de un artista, las entradas salen a la venta un día laborable por la mañana y, seguramente, a esa hora estés en el trabajo. La ansiedad por no quedarte fuera te lleva a abrir una pestaña —probablemente privada—, entrar en la cola virtual y cruzar los dedos para que el jefe no pase por detrás justo cuando te toca tu turno para elegir asiento.Lo que para muchos es una «travesura» inofensiva o algo que hace todo el mundo, para la ley puede tener una lectura mucho más seria. Juanma Lorente, abogado laboralista y divulgador en redes sociales ( @juanmalorente_laboralista ), ha hablado recientemente sobre este comportamiento con un aviso que ha dejado a más de uno pensando, ya que comprar entradas de conciertos mientras trabajas es, bajo su punto de vista profesional, una razón de peso para un despido disciplinario .El problema de la cola virtual: tiempo que no dedicas a trabajarLa explicación de Lorente es muy sencilla. El abogado plantea una situación que es bastante habitual en cualquier oficina. Imagina que las entradas para tu cantante favorito salen a mediodía. Lo normal es que, desde media hora antes, ya estés refrescando la página para intentar coger sitio.«Si tú estás entrando en la cola virtual, esperando a ver cuándo te toca, y cuando te toca entras como un poseso para comprar, durante ese tiempo no estás trabajando », explica el abogado. Da igual que sea un proceso de diez minutos o de una hora; el hecho es que estás realizando una actividad personal ajena a tus funciones durante el tiempo por el que la empresa te está pagando.Este comportamiento se traduce en lo que legalmente se conoce como una transgresión de la buena fe contractual o un abuso de confianza. No se trata solo de que no estés produciendo, sino de que estás utilizando recursos y tiempo de la empresa para un beneficio puramente personal y de ocio.¿Qué pasa si tu jefe te pilla o revisa el historial?Juanma Lorente advierte de que el riesgo no es solo que te vean en el momento exacto de la compra. «Si a tu jefe se le ocurre pasar por atrás y no le gusta el artista o no entiende qué haces ahí, te puede sancionar o incluso despedir », señala. Pero el peligro real viene después, especialmente si utilizas herramientas que no son tuyas.En muchas empresas, el ordenador es una herramienta de trabajo y su uso está limitado a fines estrictamente profesionales. El abogado recuerda que los responsables pueden tener acceso a revisar qué se ha hecho con esos equipos. « Tu jefe se puede meter después en el historial para ver todo lo que has hecho esa mañana hasta que has comprado las entradas», advierte Lorente. Si queda rastro de que has estado navegando por portales de venta de tickets durante horas, la prueba es irrefutable.Lo más grave de esta situación es el tipo de despido al que te enfrentas. Al considerarse un despido disciplinario por un incumplimiento del trabajador, podrías salir de la empresa sin derecho a indemnización . Es decir, que por asegurar un par de entradas para un concierto, podrías perder tu fuente de ingresos y años de antigüedad de la noche a la mañana.La importancia de separar el ocio de la jornada laboraLEl vídeo de Lorente ha generado mucho debate porque toca un punto muy sensible: la flexibilidad y la confianza en el trabajo moderno . En una era donde el teletrabajo y la digitalización han difuminado las líneas entre lo personal y lo profesional, muchos empleados sienten que por hacer algo así en el trabajo no debería pasar nada.Sin embargo, el derecho laboral sigue siendo muy estricto con el cumplimiento de la jornada. Juanma Lorente insiste en que no debemos confiarnos por el hecho de que sea una práctica generalizada. El hecho de que «todo el mundo lo haga» no convierte la acción en legal ni quita al empresario la capacidad de sancionar si decide ponerse riguroso.La recomendación del experto pasa por evitar el uso de dispositivos de empresa para estas gestiones y, sobre todo, no ocupar el tiempo de trabajo en actividades que requieren una atención constante, como son las colas virtuales de hoy en día, donde un segundo de distracción te deja fuera del concierto o del evento.Consejos para no jugarte el puesto por un conciertoSi realmente no quieres perderte ese evento, hay formas de hacerlo sin poner en riesgo tu trabajo. Aquí van algunos puntos que conviene recordar:Usa tus propios dispositivos: Si vas a intentar comprar algo, hazlo desde tu móvil personal y utilizando tus propios datos, nunca la red WiFi de la empresa, que también deja rastro Aprovecha tus descansos: Realiza la compra durante el tiempo de café o de la comida, que es tiempo que legalmente te pertenece y en el que puedes hacer lo que quieras. No abuses del tiempo: Si la cola virtual se alarga demasiado, es mejor desistir o pedirle a un familiar o amigo que no esté trabajando que lo intente por ti. Cuidado con el historial: Recuerda que, aunque borres el historial de navegación, muchos sistemas de empresa guardan registros de tráfico que tú no puedes eliminar. RSS de noticias de espana/andalucia
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