La expulsión de Tanguy Nianzou en el Carlos Tartiere ha reavivado uno de los problemas con el que se convive en el Sevilla en segundo plano desde hace cuatro años. Su contrato. Como un mal augurio, la planificación de Monchi del verano 2022-23 indicaba que la ‘belle èpoque’ del Sevilla había dado carpetazo. Y no, no es que el exdirector deportivo sea el culpable absoluto de la situación en la que se encuentra la entidad, pero aquel mercado de fichajes se tercia demasiado incomprensible para todo aquel que entra de nuevas en el club hispalense, que no han sido pocos. Ya no es cambiar a centrales como Diego Carlos o Jules Koundé por Tanguy Nianzou o Marcao Texeira. Una apuesta te puede funcionar, o no. Eso bien lo saben todas las direcciones deportivas del mundo, pero es la magnitud de los contratos lo que deja perplejo a día de hoy a propios y ajenos. Ese año también se dio el contratazo de su vida a Adnan Januzaj, que sumado a los citados centrales han concentrado un tercio del presupuesto anual del Sevilla. Por mucho que el de San Fernando insista en que él se fue levantando una copa, la realidad es que los problemas dentro del club hispalense sólo habían empezado a asomar la cabeza. La crisis de resultados deportivos, la falta de ingresos europeos y la escasez de activos en la plantilla han convertido al equipo en un auténtico agujero negro que lo consume todo entrenadores, directores deportivos, canteranos…Un fiasco millonarioSi hay un emblema que recuerda cada día el problema tan gordo que tiene el Sevilla es el propio Nianzou. El francés llegó hace cuatro temporadas a Nervión y no ha habido ni una en la que haya disputado más de los 19 partidos de su primera campaña en la capital hispalense. Temporada que también estuvo marcada por sus lesiones y sus problemas de adaptación al club. Este año ha sido el que más se ha acercado a este número de participaciones, ya que lleva 12 encuentros disputados, en dos de ellos salió lesionado a los pocos minutos de entrar y, ante el Oviedo, fue expulsado. Por lo que se perderá el importante encuentro ante el Atlético de Madrid, por sanción. Como tampoco pudo estar en el último derbi sevillano de la Cartuja por acumulación de tarjetas amarillas. Un chollo. Cada entrenador que ha pasado por Nervión ha intentado sacarle partido hasta que las lesiones, o su propia inmolación, han cortado de raíz estas ambiciones. Todos tiran la toalla, aunque es comprensible que, sabiendo lo que le cuesta al Sevilla, todos los preparadores que llegan, intenten rascar algún rendimiento del francés. Sin embargo, los años pasan, al igual que los técnicos, y Nianzou sigue sin ganarse ni el cuarto de sueldo que recibe . El Sevilla pagó 16 millones por el 78% del pase de NianzouEn el plano personal, muy poco se sabe del francés. Sólo que descartó bajarse el sueldo este verano para echar una mano con la inscripción de sus compañeros. No está obligado, por supuesto, pero en un club en el que los apuros económicos son tan flagrantes, otros compañeros, como Marcao, adecuaron sus contratos a la actual realidad del club, por lo que su posición se antoja egoísta.Sobre todo, cuando se puede analizar, año por año, su aportación al equipo y el balance sale negativo por goleada. Desde su llegada al Sevilla ha disputado 62 partidos oficiales en las cuatro temporadas que lleva en el club, se ha perdido 75 encuentros. Esto, teniendo en cuenta que son d oce millones de euros anuales lo que le cuesta al Sevilla Nianzou. Doce de los 85 millones totales del coste de la plantilla. Sin contar que el club abonó 16 millones de euros, más cuatro en variables, por el 78% del pase. El Bayern, su club de origen, se reservó el 22%, además de una opción de recompra y un derecho de tanteo. Las expectativas eras muy altas en torno al defensa, pero la realidad es que su valor de mercado se ha devaluado a pasos agigantados y su rendimiento no atrae a ningún club ya sea dentro o fuera de España. Ante el Real Oviedo, el defensa sevillista partió como titular, ya lo estaba haciendo con Almeyda, aprovechando la racha sin lesión. Antes de que se cumplieran los primeros 45 minutos, el francés pierde por completo en el córner la marca de Fede Viñas que remata solo en el área y, a los pocos minutos, fue expulsado por derribar al citado jugador siendo el último hombre. Actos que restan puntos a un equipo al que le cuesta la propia vida sumar. El borrado del francés en el Tartiere modificó todo el esquema planteado por García Plaza y ya el equipo no supo recomponerse.Ya esta temporada está de nuevo tirada por la borda de nuevo y Nianzou encarará, si nada lo remedia, su último año en el Sevilla el próximo curso . Una realidad que parece muy lejana, teniendo en cuenta que el equipo aún no ha logrado ni atar la permanencia, pero es hora de que el francés empiece a mover hilos. Januzaj quiso resarcirse reduciéndose el sueldo y entrenando con seriedad esta campaña, algo que no le ha valido para acumular minutos en su último año. En una situación similar puede verse el central en su último año, sabiendo que, con sus antecedentes, no es el caramelo más dulce de la cesta. La expulsión de Tanguy Nianzou en el Carlos Tartiere ha reavivado uno de los problemas con el que se convive en el Sevilla en segundo plano desde hace cuatro años. Su contrato. Como un mal augurio, la planificación de Monchi del verano 2022-23 indicaba que la ‘belle èpoque’ del Sevilla había dado carpetazo. Y no, no es que el exdirector deportivo sea el culpable absoluto de la situación en la que se encuentra la entidad, pero aquel mercado de fichajes se tercia demasiado incomprensible para todo aquel que entra de nuevas en el club hispalense, que no han sido pocos. Ya no es cambiar a centrales como Diego Carlos o Jules Koundé por Tanguy Nianzou o Marcao Texeira. Una apuesta te puede funcionar, o no. Eso bien lo saben todas las direcciones deportivas del mundo, pero es la magnitud de los contratos lo que deja perplejo a día de hoy a propios y ajenos. Ese año también se dio el contratazo de su vida a Adnan Januzaj, que sumado a los citados centrales han concentrado un tercio del presupuesto anual del Sevilla. Por mucho que el de San Fernando insista en que él se fue levantando una copa, la realidad es que los problemas dentro del club hispalense sólo habían empezado a asomar la cabeza. La crisis de resultados deportivos, la falta de ingresos europeos y la escasez de activos en la plantilla han convertido al equipo en un auténtico agujero negro que lo consume todo entrenadores, directores deportivos, canteranos…Un fiasco millonarioSi hay un emblema que recuerda cada día el problema tan gordo que tiene el Sevilla es el propio Nianzou. El francés llegó hace cuatro temporadas a Nervión y no ha habido ni una en la que haya disputado más de los 19 partidos de su primera campaña en la capital hispalense. Temporada que también estuvo marcada por sus lesiones y sus problemas de adaptación al club. Este año ha sido el que más se ha acercado a este número de participaciones, ya que lleva 12 encuentros disputados, en dos de ellos salió lesionado a los pocos minutos de entrar y, ante el Oviedo, fue expulsado. Por lo que se perderá el importante encuentro ante el Atlético de Madrid, por sanción. Como tampoco pudo estar en el último derbi sevillano de la Cartuja por acumulación de tarjetas amarillas. Un chollo. Cada entrenador que ha pasado por Nervión ha intentado sacarle partido hasta que las lesiones, o su propia inmolación, han cortado de raíz estas ambiciones. Todos tiran la toalla, aunque es comprensible que, sabiendo lo que le cuesta al Sevilla, todos los preparadores que llegan, intenten rascar algún rendimiento del francés. Sin embargo, los años pasan, al igual que los técnicos, y Nianzou sigue sin ganarse ni el cuarto de sueldo que recibe . El Sevilla pagó 16 millones por el 78% del pase de NianzouEn el plano personal, muy poco se sabe del francés. Sólo que descartó bajarse el sueldo este verano para echar una mano con la inscripción de sus compañeros. No está obligado, por supuesto, pero en un club en el que los apuros económicos son tan flagrantes, otros compañeros, como Marcao, adecuaron sus contratos a la actual realidad del club, por lo que su posición se antoja egoísta.Sobre todo, cuando se puede analizar, año por año, su aportación al equipo y el balance sale negativo por goleada. Desde su llegada al Sevilla ha disputado 62 partidos oficiales en las cuatro temporadas que lleva en el club, se ha perdido 75 encuentros. Esto, teniendo en cuenta que son d oce millones de euros anuales lo que le cuesta al Sevilla Nianzou. Doce de los 85 millones totales del coste de la plantilla. Sin contar que el club abonó 16 millones de euros, más cuatro en variables, por el 78% del pase. El Bayern, su club de origen, se reservó el 22%, además de una opción de recompra y un derecho de tanteo. Las expectativas eras muy altas en torno al defensa, pero la realidad es que su valor de mercado se ha devaluado a pasos agigantados y su rendimiento no atrae a ningún club ya sea dentro o fuera de España. Ante el Real Oviedo, el defensa sevillista partió como titular, ya lo estaba haciendo con Almeyda, aprovechando la racha sin lesión. Antes de que se cumplieran los primeros 45 minutos, el francés pierde por completo en el córner la marca de Fede Viñas que remata solo en el área y, a los pocos minutos, fue expulsado por derribar al citado jugador siendo el último hombre. Actos que restan puntos a un equipo al que le cuesta la propia vida sumar. El borrado del francés en el Tartiere modificó todo el esquema planteado por García Plaza y ya el equipo no supo recomponerse.Ya esta temporada está de nuevo tirada por la borda de nuevo y Nianzou encarará, si nada lo remedia, su último año en el Sevilla el próximo curso . Una realidad que parece muy lejana, teniendo en cuenta que el equipo aún no ha logrado ni atar la permanencia, pero es hora de que el francés empiece a mover hilos. Januzaj quiso resarcirse reduciéndose el sueldo y entrenando con seriedad esta campaña, algo que no le ha valido para acumular minutos en su último año. En una situación similar puede verse el central en su último año, sabiendo que, con sus antecedentes, no es el caramelo más dulce de la cesta. La expulsión de Tanguy Nianzou en el Carlos Tartiere ha reavivado uno de los problemas con el que se convive en el Sevilla en segundo plano desde hace cuatro años. Su contrato. Como un mal augurio, la planificación de Monchi del verano 2022-23 indicaba que la ‘belle èpoque’ del Sevilla había dado carpetazo. Y no, no es que el exdirector deportivo sea el culpable absoluto de la situación en la que se encuentra la entidad, pero aquel mercado de fichajes se tercia demasiado incomprensible para todo aquel que entra de nuevas en el club hispalense, que no han sido pocos. Ya no es cambiar a centrales como Diego Carlos o Jules Koundé por Tanguy Nianzou o Marcao Texeira. Una apuesta te puede funcionar, o no. Eso bien lo saben todas las direcciones deportivas del mundo, pero es la magnitud de los contratos lo que deja perplejo a día de hoy a propios y ajenos. Ese año también se dio el contratazo de su vida a Adnan Januzaj, que sumado a los citados centrales han concentrado un tercio del presupuesto anual del Sevilla. Por mucho que el de San Fernando insista en que él se fue levantando una copa, la realidad es que los problemas dentro del club hispalense sólo habían empezado a asomar la cabeza. La crisis de resultados deportivos, la falta de ingresos europeos y la escasez de activos en la plantilla han convertido al equipo en un auténtico agujero negro que lo consume todo entrenadores, directores deportivos, canteranos…Un fiasco millonarioSi hay un emblema que recuerda cada día el problema tan gordo que tiene el Sevilla es el propio Nianzou. El francés llegó hace cuatro temporadas a Nervión y no ha habido ni una en la que haya disputado más de los 19 partidos de su primera campaña en la capital hispalense. Temporada que también estuvo marcada por sus lesiones y sus problemas de adaptación al club. Este año ha sido el que más se ha acercado a este número de participaciones, ya que lleva 12 encuentros disputados, en dos de ellos salió lesionado a los pocos minutos de entrar y, ante el Oviedo, fue expulsado. Por lo que se perderá el importante encuentro ante el Atlético de Madrid, por sanción. Como tampoco pudo estar en el último derbi sevillano de la Cartuja por acumulación de tarjetas amarillas. Un chollo. Cada entrenador que ha pasado por Nervión ha intentado sacarle partido hasta que las lesiones, o su propia inmolación, han cortado de raíz estas ambiciones. Todos tiran la toalla, aunque es comprensible que, sabiendo lo que le cuesta al Sevilla, todos los preparadores que llegan, intenten rascar algún rendimiento del francés. Sin embargo, los años pasan, al igual que los técnicos, y Nianzou sigue sin ganarse ni el cuarto de sueldo que recibe . El Sevilla pagó 16 millones por el 78% del pase de NianzouEn el plano personal, muy poco se sabe del francés. Sólo que descartó bajarse el sueldo este verano para echar una mano con la inscripción de sus compañeros. No está obligado, por supuesto, pero en un club en el que los apuros económicos son tan flagrantes, otros compañeros, como Marcao, adecuaron sus contratos a la actual realidad del club, por lo que su posición se antoja egoísta.Sobre todo, cuando se puede analizar, año por año, su aportación al equipo y el balance sale negativo por goleada. Desde su llegada al Sevilla ha disputado 62 partidos oficiales en las cuatro temporadas que lleva en el club, se ha perdido 75 encuentros. Esto, teniendo en cuenta que son d oce millones de euros anuales lo que le cuesta al Sevilla Nianzou. Doce de los 85 millones totales del coste de la plantilla. Sin contar que el club abonó 16 millones de euros, más cuatro en variables, por el 78% del pase. El Bayern, su club de origen, se reservó el 22%, además de una opción de recompra y un derecho de tanteo. Las expectativas eras muy altas en torno al defensa, pero la realidad es que su valor de mercado se ha devaluado a pasos agigantados y su rendimiento no atrae a ningún club ya sea dentro o fuera de España. Ante el Real Oviedo, el defensa sevillista partió como titular, ya lo estaba haciendo con Almeyda, aprovechando la racha sin lesión. Antes de que se cumplieran los primeros 45 minutos, el francés pierde por completo en el córner la marca de Fede Viñas que remata solo en el área y, a los pocos minutos, fue expulsado por derribar al citado jugador siendo el último hombre. Actos que restan puntos a un equipo al que le cuesta la propia vida sumar. El borrado del francés en el Tartiere modificó todo el esquema planteado por García Plaza y ya el equipo no supo recomponerse.Ya esta temporada está de nuevo tirada por la borda de nuevo y Nianzou encarará, si nada lo remedia, su último año en el Sevilla el próximo curso . Una realidad que parece muy lejana, teniendo en cuenta que el equipo aún no ha logrado ni atar la permanencia, pero es hora de que el francés empiece a mover hilos. Januzaj quiso resarcirse reduciéndose el sueldo y entrenando con seriedad esta campaña, algo que no le ha valido para acumular minutos en su último año. En una situación similar puede verse el central en su último año, sabiendo que, con sus antecedentes, no es el caramelo más dulce de la cesta. RSS de noticias de deportes
Noticias Similares
