Samuel Escudero es diputado de Más Madrid y activista por los derechos del pueblo gitano. Este jueves ha protagonizado un momento muy emotivo en el Pleno de la Asamblea , cuando ha narrado un caso personal sobre la discriminación que sufren las familias gitanas al buscar un tanatorio para velar a sus seres queridos. Pero la intervención posterior del Gobierno de Ayuso ha indignado a los diputados de Más Madrid, que han expresado su malestar. Emilio Delgado y otros diputados han abandonado el hemiciclo, indignados por la respuesta poco empática de la consejera de Economía. Escudero tenía una pregunta registrada en el orden del día de la sesión de control de la Asamblea, dirigida a la consejera de Economía, Rocío Albert: «¿Tiene planeado la Comunidad de Madrid que los funcionarios y empleados públicos reciban formación en materia de igualdad de trato y no discriminación?» Pero ha utilizado los tres minutos que tenía de tiempo para exponer, visiblemente emocionado y entre lágrimas, un caso personal de discriminación racial. «Señores consejeros, señores diputados, imagínense que esta noche al salir del Pleno fallece su madre, que fallece su hijo. Imagínense en esa sala de hospital mientras sostienen la mano y ven cómo exhala su última aliento. En ese instante, donde el mundo se derrumba ante sus ojos y saben que nada volverá a encajar. Imagínense sin fuerza, sin aire, con el dolor agarrándoles el cuello, teniendo que ir al mortuorio para elegir el féretro, la caja donde van a despedir a la persona que más han querido en esta tierra. El coche fúnebre. Imagínense sosteniendo una carpeta de papeles entre sus manos con fuerza, mientras los promotores de los tanatorios buscan las salas más acordes a sus necesidades. Y empiezan a llamar a tanatorios. Y dicen que no hay salas disponibles. Dos horas así. Dos horas después de perder a su hijo. Y llega una frase de boca de los propios trabajadores que congela el alma: que sí hay salas disponibles, pero que no las dan porque son gitanos». Noticia relacionada general No No Portazo de Vox y la izquierda madrileña a la comisión antidrogas de la Asamblea Mariano Calleja«Esto lo viví yo, esto lo vivió Abraham Jiménez una semana después y lo viven cientos de familias gitanas en los tanatorios de Madrid», ha denunciado el diputado Samuel Escudero entre lágrimas y con muchos diputados escuchándole con el corazón encogido. «Yo les pregunto si acaso nuestro dolor vale menos, si nuestros muertos valen menos, si acaso las lágrimas de una madre gitana valen menos, porque señorías en que unas lágrimas de una familia gitana por despedir a sus hijos molestan más según en qué sitios, no están fallando las instituciones, estamos fallando como seres humanos». Cuando ha terminado su intervención, los diputados de Más Madrid le han arropado con aplausos y se ha hecho un instante de silencio y ha tomado la palabra la consejera de Economía, a quien iba dirigida la pregunta original registrada en el orden del día, pero que no había sido formulada en el Pleno como tal, algo que más tarde reprochó el presidente de la Asamblea, Enrique Ossorio. «Pues, señoría, siento mucho que haya tenido esa situación. Usted me preguntaba por los planes de formación de este año en la Comunidad de Madrid, si teníamos cursos sobre la igualdad de trato y la no discriminación y yo le respondo que sí a esta pregunta. Tenemos más de 60 cursos específicos», ha señalado la consejera, ante la sorpresa de los diputados de Más Madrid, que quizás se esperaban una respuesta algo más sentida o una muestra de empatía ante la escena de dolor que se había vivido en el hemiciclo. La consejero ha seguido explicado los cursos de la Comunidad de Madrid y sus políticas para la no discriminación, con críticas a la izquierda incluidas, y la indignación en Más Madrid ha ido subiendo. Emilio Delgado ha sido el primero en levantarse y abandonar el hemiciclo y media docena más de diputados de Más Madrid han seguido sus pasos. La portavoz, Manuela Bergerot, se ha quedado en su escaño, junto a la mayoría de la dirección del grupo. Cuando ha acabado la intervención de la consejera, la secretaria general del Grupo de Más Madrid, María Acín, ha pedido la palabra para lamentar la falta de decoro y cortesía de la consejería, pero el presidente no le ha permitido continuar al no considerarlo procedente. Unos minutos después, la portavoz adjunta de Más Madríd, María Pastor, ha instado a la consejera a pedir disculpas por su respuesta. Samuel Escudero es diputado de Más Madrid y activista por los derechos del pueblo gitano. Este jueves ha protagonizado un momento muy emotivo en el Pleno de la Asamblea , cuando ha narrado un caso personal sobre la discriminación que sufren las familias gitanas al buscar un tanatorio para velar a sus seres queridos. Pero la intervención posterior del Gobierno de Ayuso ha indignado a los diputados de Más Madrid, que han expresado su malestar. Emilio Delgado y otros diputados han abandonado el hemiciclo, indignados por la respuesta poco empática de la consejera de Economía. Escudero tenía una pregunta registrada en el orden del día de la sesión de control de la Asamblea, dirigida a la consejera de Economía, Rocío Albert: «¿Tiene planeado la Comunidad de Madrid que los funcionarios y empleados públicos reciban formación en materia de igualdad de trato y no discriminación?» Pero ha utilizado los tres minutos que tenía de tiempo para exponer, visiblemente emocionado y entre lágrimas, un caso personal de discriminación racial. «Señores consejeros, señores diputados, imagínense que esta noche al salir del Pleno fallece su madre, que fallece su hijo. Imagínense en esa sala de hospital mientras sostienen la mano y ven cómo exhala su última aliento. En ese instante, donde el mundo se derrumba ante sus ojos y saben que nada volverá a encajar. Imagínense sin fuerza, sin aire, con el dolor agarrándoles el cuello, teniendo que ir al mortuorio para elegir el féretro, la caja donde van a despedir a la persona que más han querido en esta tierra. El coche fúnebre. Imagínense sosteniendo una carpeta de papeles entre sus manos con fuerza, mientras los promotores de los tanatorios buscan las salas más acordes a sus necesidades. Y empiezan a llamar a tanatorios. Y dicen que no hay salas disponibles. Dos horas así. Dos horas después de perder a su hijo. Y llega una frase de boca de los propios trabajadores que congela el alma: que sí hay salas disponibles, pero que no las dan porque son gitanos». Noticia relacionada general No No Portazo de Vox y la izquierda madrileña a la comisión antidrogas de la Asamblea Mariano Calleja«Esto lo viví yo, esto lo vivió Abraham Jiménez una semana después y lo viven cientos de familias gitanas en los tanatorios de Madrid», ha denunciado el diputado Samuel Escudero entre lágrimas y con muchos diputados escuchándole con el corazón encogido. «Yo les pregunto si acaso nuestro dolor vale menos, si nuestros muertos valen menos, si acaso las lágrimas de una madre gitana valen menos, porque señorías en que unas lágrimas de una familia gitana por despedir a sus hijos molestan más según en qué sitios, no están fallando las instituciones, estamos fallando como seres humanos». Cuando ha terminado su intervención, los diputados de Más Madrid le han arropado con aplausos y se ha hecho un instante de silencio y ha tomado la palabra la consejera de Economía, a quien iba dirigida la pregunta original registrada en el orden del día, pero que no había sido formulada en el Pleno como tal, algo que más tarde reprochó el presidente de la Asamblea, Enrique Ossorio. «Pues, señoría, siento mucho que haya tenido esa situación. Usted me preguntaba por los planes de formación de este año en la Comunidad de Madrid, si teníamos cursos sobre la igualdad de trato y la no discriminación y yo le respondo que sí a esta pregunta. Tenemos más de 60 cursos específicos», ha señalado la consejera, ante la sorpresa de los diputados de Más Madrid, que quizás se esperaban una respuesta algo más sentida o una muestra de empatía ante la escena de dolor que se había vivido en el hemiciclo. La consejero ha seguido explicado los cursos de la Comunidad de Madrid y sus políticas para la no discriminación, con críticas a la izquierda incluidas, y la indignación en Más Madrid ha ido subiendo. Emilio Delgado ha sido el primero en levantarse y abandonar el hemiciclo y media docena más de diputados de Más Madrid han seguido sus pasos. La portavoz, Manuela Bergerot, se ha quedado en su escaño, junto a la mayoría de la dirección del grupo. Cuando ha acabado la intervención de la consejera, la secretaria general del Grupo de Más Madrid, María Acín, ha pedido la palabra para lamentar la falta de decoro y cortesía de la consejería, pero el presidente no le ha permitido continuar al no considerarlo procedente. Unos minutos después, la portavoz adjunta de Más Madríd, María Pastor, ha instado a la consejera a pedir disculpas por su respuesta. Samuel Escudero es diputado de Más Madrid y activista por los derechos del pueblo gitano. Este jueves ha protagonizado un momento muy emotivo en el Pleno de la Asamblea , cuando ha narrado un caso personal sobre la discriminación que sufren las familias gitanas al buscar un tanatorio para velar a sus seres queridos. Pero la intervención posterior del Gobierno de Ayuso ha indignado a los diputados de Más Madrid, que han expresado su malestar. Emilio Delgado y otros diputados han abandonado el hemiciclo, indignados por la respuesta poco empática de la consejera de Economía. Escudero tenía una pregunta registrada en el orden del día de la sesión de control de la Asamblea, dirigida a la consejera de Economía, Rocío Albert: «¿Tiene planeado la Comunidad de Madrid que los funcionarios y empleados públicos reciban formación en materia de igualdad de trato y no discriminación?» Pero ha utilizado los tres minutos que tenía de tiempo para exponer, visiblemente emocionado y entre lágrimas, un caso personal de discriminación racial. «Señores consejeros, señores diputados, imagínense que esta noche al salir del Pleno fallece su madre, que fallece su hijo. Imagínense en esa sala de hospital mientras sostienen la mano y ven cómo exhala su última aliento. En ese instante, donde el mundo se derrumba ante sus ojos y saben que nada volverá a encajar. Imagínense sin fuerza, sin aire, con el dolor agarrándoles el cuello, teniendo que ir al mortuorio para elegir el féretro, la caja donde van a despedir a la persona que más han querido en esta tierra. El coche fúnebre. Imagínense sosteniendo una carpeta de papeles entre sus manos con fuerza, mientras los promotores de los tanatorios buscan las salas más acordes a sus necesidades. Y empiezan a llamar a tanatorios. Y dicen que no hay salas disponibles. Dos horas así. Dos horas después de perder a su hijo. Y llega una frase de boca de los propios trabajadores que congela el alma: que sí hay salas disponibles, pero que no las dan porque son gitanos». Noticia relacionada general No No Portazo de Vox y la izquierda madrileña a la comisión antidrogas de la Asamblea Mariano Calleja«Esto lo viví yo, esto lo vivió Abraham Jiménez una semana después y lo viven cientos de familias gitanas en los tanatorios de Madrid», ha denunciado el diputado Samuel Escudero entre lágrimas y con muchos diputados escuchándole con el corazón encogido. «Yo les pregunto si acaso nuestro dolor vale menos, si nuestros muertos valen menos, si acaso las lágrimas de una madre gitana valen menos, porque señorías en que unas lágrimas de una familia gitana por despedir a sus hijos molestan más según en qué sitios, no están fallando las instituciones, estamos fallando como seres humanos». Cuando ha terminado su intervención, los diputados de Más Madrid le han arropado con aplausos y se ha hecho un instante de silencio y ha tomado la palabra la consejera de Economía, a quien iba dirigida la pregunta original registrada en el orden del día, pero que no había sido formulada en el Pleno como tal, algo que más tarde reprochó el presidente de la Asamblea, Enrique Ossorio. «Pues, señoría, siento mucho que haya tenido esa situación. Usted me preguntaba por los planes de formación de este año en la Comunidad de Madrid, si teníamos cursos sobre la igualdad de trato y la no discriminación y yo le respondo que sí a esta pregunta. Tenemos más de 60 cursos específicos», ha señalado la consejera, ante la sorpresa de los diputados de Más Madrid, que quizás se esperaban una respuesta algo más sentida o una muestra de empatía ante la escena de dolor que se había vivido en el hemiciclo. La consejero ha seguido explicado los cursos de la Comunidad de Madrid y sus políticas para la no discriminación, con críticas a la izquierda incluidas, y la indignación en Más Madrid ha ido subiendo. Emilio Delgado ha sido el primero en levantarse y abandonar el hemiciclo y media docena más de diputados de Más Madrid han seguido sus pasos. La portavoz, Manuela Bergerot, se ha quedado en su escaño, junto a la mayoría de la dirección del grupo. Cuando ha acabado la intervención de la consejera, la secretaria general del Grupo de Más Madrid, María Acín, ha pedido la palabra para lamentar la falta de decoro y cortesía de la consejería, pero el presidente no le ha permitido continuar al no considerarlo procedente. Unos minutos después, la portavoz adjunta de Más Madríd, María Pastor, ha instado a la consejera a pedir disculpas por su respuesta. RSS de noticias de espana
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