La empresaria Carmen Pano, testigo en el juicio del caso Mascarillas, ha declarado que su jefe Claudio Rivas, empresario del sector de los hidrocarburos y socio del acusado Víctor de Aldama en otros negocios, compró una vivienda en La Alcaidesa (Cádiz) para José Luis Ábalos por las gestiones que éste podía estar realizando para que la compañía de Rivas, Villafuel, consiguiera una licencia pública de operador de hidrocarburos.La hija de Carmen Pano, Leonor González Pano, era la administradora de la sociedad Have Got Time, a través de la que se compró el inmueble próximo a Sotogrande por 579.000 euros. La empresa, en realidad, la controlaba Claudio Rivas «a través de una persona de su confianza, Javier Cillán», según el testimonio de Pano madre.La testigo ha repasado que la decisión de la compra fue de Rivas, quien «en un principio nos dice que era como invesrsión, pero luego comprobamos que era para el señor Ábalos», ha afirmado. «El señor Víctor de Aldama dice que el tema de la operadora se va a conseguir y que el señor ministro quería una casa», ha asegurado, y ha contestado a las preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, que la compra del chalet de La Alcaidesa es la respuesta a la petición que habría trasladado Aldama a Ábalos y a su asesor en Transportes, Koldo García, para que hicieran gestiones gubernamentales con el fin de que la compañía Villafuel recibiera la licencia de operadora de hidrocarburos. «¿Era por tanto esta adquisición de Have Got Time una compra que tenía como finalidad servir de regalo o contraprestración a Don José Luis Ábalos?», ha preguntado el fiscal. «Sí», ha contestado Pano ante el tribunal que juzga a Ábalos, Koldo y Aldama por delitos de corrupción. «¿Por razón de su mediación para conseguir la licencia de operadora?», ha represguntado. «Sí. Así se nos trasladó», ha reiterado ella.«Nosotras vimos la casa el mismo día de la firma de las escritruas. Con anterioridad, las arras las habían puesto dos personas venezolanas, luego hubo otro intento de compra de esa casa por otra empresa y luego fuimos nosotros», ha relatado Pano, quien ha asegurado que «yo no he hablado nunca con el señor Ábalos», así como ha indicado que el contrato de alquiler de cinco años con opción a compra, supuestamente en beneficio de Ábalos lo gestionó Aldama. «El contrato vino redactado tal cual está por parte de Víctor de Aldama», ha especificado.Reunión en IndustriaSegún la instrucción, Caudio Rivas se reunió con Víctor de Aldama y con Carmen Pano en más de una ocasión por este asunto. En las citadas reuniones, presenciadas por Pano, Aldama dijo que «tenía contacto directo con miembros del Gobierno, en concreto con el señor Ábalos», ha declarado.«No sé qué gestiones haría Ábalos, pero en diciembre de 2020 nos dice que teníamos una reunión en el Ministerio de Industria. La reunión la gestionaría Víctor de Aldama con quien correspondiera. Di mi dni y el día de la reunión asistimos Rivas, dos técnicos que subieron desde Córdoba y yo. Nos estaba esperando el señor Koldo García. Subimos al ‘hall’ de entrada, él bajó por las escaleras, nos acompañó a una sala bastante grande. Estuvo allí, salió y volvió a entrar. Por parte del Ministerio estaba el señor Bidart, el jefe de Gabinete de la ministra», ha descrito Pano sobre una reunión reconocida por Ignacio Díaz Bidart, quien trabajó en la cartera de Reyes Maroto. Según la investigación, con la citada reunión, que se produjo a finales de diciembre de 2020, gestionada por Aldama y Koldo García, se habría buscado conseguir la licencia para Villafuel, aunque el Ministerio encargado de dichas licencias en realidad era el de Transición Ecológica. «El señor Claudio Rivas salió bastante satisfecho de la reunión», ha indicado Pano.Casi un año después de la reunión, en octubre de 2021 (tres meses después del cese de José Luis Ábalos como ministro) la compañía de la hija de Pano cursó una solicitud de desahucio por impago en relación con el alquiler de la vivienda de La Alcaidesa. «Cuando cesa el señor ministro de su puesto, y viendo que no se estaba cumpliendo lo que se había dicho del tema de la obtención de la operadora, es cuando Claudio Rivas decide que hay que echarle», ha afirmado Pano, quien ha ampliado que aunque el motivo del desahucio, «fue, en teoría, porque no pagaba, a eso se añadió, según Claudio Rivas, que no se estaba consiguiendo el tema de la operadora». Más tarde, en noviembre, Pano ha relatado que «un fin de semana, bastante tarde, me llamó Koldo, bastante enfadado, diciéndome que no tenían ni luz ni agua. Yo le dije que, sintiéndolo mucho, hasta el lunes yo no podía hacer nada. Iros a un hotel, le dije. A la media hora me llamó de nuevo y me dijo que ya lo había solucionado porque se habían enganchado a la luz. Le dije que si se sabía algo, los culpables serían ellos y que yo no tenía que pagar ni luz, ni agua, ni ningún gasto de la vivienda. Es más, al jardinero que iba una o dos veces a la semana a cuidar todo aquello, aún se le debe dinero. Dio cuenta de esto a Víctor de Aldama y a Claudio Rivas», ha recordado. El fiscal jefe Anticorrupción no ha hecho ninguna pregunta a la testigo por la presunta entrega de 90.000 euros en la sede de Ferraz del PSOE que, según ella, Víctor de Aldama le pidió entregar como un favor. La mujer ha detallado la entrega de dicho dinero, en dos veces, 45.000 cada una, sin saber «para quién era ni con qué se correspondía», ha dicho. Tanto durante la instrucción de la causa que ahora se juzga en el Tribunal Supremo, como en la causa de hidrocarburos de la Audiencia Nacional que instruye el magistrado Santiago Pedraz, la mujer ha repetido el relato de dicha entrega. La empresaria Carmen Pano, testigo en el juicio del caso Mascarillas, ha declarado que su jefe Claudio Rivas, empresario del sector de los hidrocarburos y socio del acusado Víctor de Aldama en otros negocios, compró una vivienda en La Alcaidesa (Cádiz) para José Luis Ábalos por las gestiones que éste podía estar realizando para que la compañía de Rivas, Villafuel, consiguiera una licencia pública de operador de hidrocarburos.La hija de Carmen Pano, Leonor González Pano, era la administradora de la sociedad Have Got Time, a través de la que se compró el inmueble próximo a Sotogrande por 579.000 euros. La empresa, en realidad, la controlaba Claudio Rivas «a través de una persona de su confianza, Javier Cillán», según el testimonio de Pano madre.La testigo ha repasado que la decisión de la compra fue de Rivas, quien «en un principio nos dice que era como invesrsión, pero luego comprobamos que era para el señor Ábalos», ha afirmado. «El señor Víctor de Aldama dice que el tema de la operadora se va a conseguir y que el señor ministro quería una casa», ha asegurado, y ha contestado a las preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, que la compra del chalet de La Alcaidesa es la respuesta a la petición que habría trasladado Aldama a Ábalos y a su asesor en Transportes, Koldo García, para que hicieran gestiones gubernamentales con el fin de que la compañía Villafuel recibiera la licencia de operadora de hidrocarburos. «¿Era por tanto esta adquisición de Have Got Time una compra que tenía como finalidad servir de regalo o contraprestración a Don José Luis Ábalos?», ha preguntado el fiscal. «Sí», ha contestado Pano ante el tribunal que juzga a Ábalos, Koldo y Aldama por delitos de corrupción. «¿Por razón de su mediación para conseguir la licencia de operadora?», ha represguntado. «Sí. Así se nos trasladó», ha reiterado ella.«Nosotras vimos la casa el mismo día de la firma de las escritruas. Con anterioridad, las arras las habían puesto dos personas venezolanas, luego hubo otro intento de compra de esa casa por otra empresa y luego fuimos nosotros», ha relatado Pano, quien ha asegurado que «yo no he hablado nunca con el señor Ábalos», así como ha indicado que el contrato de alquiler de cinco años con opción a compra, supuestamente en beneficio de Ábalos lo gestionó Aldama. «El contrato vino redactado tal cual está por parte de Víctor de Aldama», ha especificado.Reunión en IndustriaSegún la instrucción, Caudio Rivas se reunió con Víctor de Aldama y con Carmen Pano en más de una ocasión por este asunto. En las citadas reuniones, presenciadas por Pano, Aldama dijo que «tenía contacto directo con miembros del Gobierno, en concreto con el señor Ábalos», ha declarado.«No sé qué gestiones haría Ábalos, pero en diciembre de 2020 nos dice que teníamos una reunión en el Ministerio de Industria. La reunión la gestionaría Víctor de Aldama con quien correspondiera. Di mi dni y el día de la reunión asistimos Rivas, dos técnicos que subieron desde Córdoba y yo. Nos estaba esperando el señor Koldo García. Subimos al ‘hall’ de entrada, él bajó por las escaleras, nos acompañó a una sala bastante grande. Estuvo allí, salió y volvió a entrar. Por parte del Ministerio estaba el señor Bidart, el jefe de Gabinete de la ministra», ha descrito Pano sobre una reunión reconocida por Ignacio Díaz Bidart, quien trabajó en la cartera de Reyes Maroto. Según la investigación, con la citada reunión, que se produjo a finales de diciembre de 2020, gestionada por Aldama y Koldo García, se habría buscado conseguir la licencia para Villafuel, aunque el Ministerio encargado de dichas licencias en realidad era el de Transición Ecológica. «El señor Claudio Rivas salió bastante satisfecho de la reunión», ha indicado Pano.Casi un año después de la reunión, en octubre de 2021 (tres meses después del cese de José Luis Ábalos como ministro) la compañía de la hija de Pano cursó una solicitud de desahucio por impago en relación con el alquiler de la vivienda de La Alcaidesa. «Cuando cesa el señor ministro de su puesto, y viendo que no se estaba cumpliendo lo que se había dicho del tema de la obtención de la operadora, es cuando Claudio Rivas decide que hay que echarle», ha afirmado Pano, quien ha ampliado que aunque el motivo del desahucio, «fue, en teoría, porque no pagaba, a eso se añadió, según Claudio Rivas, que no se estaba consiguiendo el tema de la operadora». Más tarde, en noviembre, Pano ha relatado que «un fin de semana, bastante tarde, me llamó Koldo, bastante enfadado, diciéndome que no tenían ni luz ni agua. Yo le dije que, sintiéndolo mucho, hasta el lunes yo no podía hacer nada. Iros a un hotel, le dije. A la media hora me llamó de nuevo y me dijo que ya lo había solucionado porque se habían enganchado a la luz. Le dije que si se sabía algo, los culpables serían ellos y que yo no tenía que pagar ni luz, ni agua, ni ningún gasto de la vivienda. Es más, al jardinero que iba una o dos veces a la semana a cuidar todo aquello, aún se le debe dinero. Dio cuenta de esto a Víctor de Aldama y a Claudio Rivas», ha recordado. El fiscal jefe Anticorrupción no ha hecho ninguna pregunta a la testigo por la presunta entrega de 90.000 euros en la sede de Ferraz del PSOE que, según ella, Víctor de Aldama le pidió entregar como un favor. La mujer ha detallado la entrega de dicho dinero, en dos veces, 45.000 cada una, sin saber «para quién era ni con qué se correspondía», ha dicho. Tanto durante la instrucción de la causa que ahora se juzga en el Tribunal Supremo, como en la causa de hidrocarburos de la Audiencia Nacional que instruye el magistrado Santiago Pedraz, la mujer ha repetido el relato de dicha entrega. La empresaria Carmen Pano, testigo en el juicio del caso Mascarillas, ha declarado que su jefe Claudio Rivas, empresario del sector de los hidrocarburos y socio del acusado Víctor de Aldama en otros negocios, compró una vivienda en La Alcaidesa (Cádiz) para José Luis Ábalos por las gestiones que éste podía estar realizando para que la compañía de Rivas, Villafuel, consiguiera una licencia pública de operador de hidrocarburos.La hija de Carmen Pano, Leonor González Pano, era la administradora de la sociedad Have Got Time, a través de la que se compró el inmueble próximo a Sotogrande por 579.000 euros. La empresa, en realidad, la controlaba Claudio Rivas «a través de una persona de su confianza, Javier Cillán», según el testimonio de Pano madre.La testigo ha repasado que la decisión de la compra fue de Rivas, quien «en un principio nos dice que era como invesrsión, pero luego comprobamos que era para el señor Ábalos», ha afirmado. «El señor Víctor de Aldama dice que el tema de la operadora se va a conseguir y que el señor ministro quería una casa», ha asegurado, y ha contestado a las preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, que la compra del chalet de La Alcaidesa es la respuesta a la petición que habría trasladado Aldama a Ábalos y a su asesor en Transportes, Koldo García, para que hicieran gestiones gubernamentales con el fin de que la compañía Villafuel recibiera la licencia de operadora de hidrocarburos. «¿Era por tanto esta adquisición de Have Got Time una compra que tenía como finalidad servir de regalo o contraprestración a Don José Luis Ábalos?», ha preguntado el fiscal. «Sí», ha contestado Pano ante el tribunal que juzga a Ábalos, Koldo y Aldama por delitos de corrupción. «¿Por razón de su mediación para conseguir la licencia de operadora?», ha represguntado. «Sí. Así se nos trasladó», ha reiterado ella.«Nosotras vimos la casa el mismo día de la firma de las escritruas. Con anterioridad, las arras las habían puesto dos personas venezolanas, luego hubo otro intento de compra de esa casa por otra empresa y luego fuimos nosotros», ha relatado Pano, quien ha asegurado que «yo no he hablado nunca con el señor Ábalos», así como ha indicado que el contrato de alquiler de cinco años con opción a compra, supuestamente en beneficio de Ábalos lo gestionó Aldama. «El contrato vino redactado tal cual está por parte de Víctor de Aldama», ha especificado.Reunión en IndustriaSegún la instrucción, Caudio Rivas se reunió con Víctor de Aldama y con Carmen Pano en más de una ocasión por este asunto. En las citadas reuniones, presenciadas por Pano, Aldama dijo que «tenía contacto directo con miembros del Gobierno, en concreto con el señor Ábalos», ha declarado.«No sé qué gestiones haría Ábalos, pero en diciembre de 2020 nos dice que teníamos una reunión en el Ministerio de Industria. La reunión la gestionaría Víctor de Aldama con quien correspondiera. Di mi dni y el día de la reunión asistimos Rivas, dos técnicos que subieron desde Córdoba y yo. Nos estaba esperando el señor Koldo García. Subimos al ‘hall’ de entrada, él bajó por las escaleras, nos acompañó a una sala bastante grande. Estuvo allí, salió y volvió a entrar. Por parte del Ministerio estaba el señor Bidart, el jefe de Gabinete de la ministra», ha descrito Pano sobre una reunión reconocida por Ignacio Díaz Bidart, quien trabajó en la cartera de Reyes Maroto. Según la investigación, con la citada reunión, que se produjo a finales de diciembre de 2020, gestionada por Aldama y Koldo García, se habría buscado conseguir la licencia para Villafuel, aunque el Ministerio encargado de dichas licencias en realidad era el de Transición Ecológica. «El señor Claudio Rivas salió bastante satisfecho de la reunión», ha indicado Pano.Casi un año después de la reunión, en octubre de 2021 (tres meses después del cese de José Luis Ábalos como ministro) la compañía de la hija de Pano cursó una solicitud de desahucio por impago en relación con el alquiler de la vivienda de La Alcaidesa. «Cuando cesa el señor ministro de su puesto, y viendo que no se estaba cumpliendo lo que se había dicho del tema de la obtención de la operadora, es cuando Claudio Rivas decide que hay que echarle», ha afirmado Pano, quien ha ampliado que aunque el motivo del desahucio, «fue, en teoría, porque no pagaba, a eso se añadió, según Claudio Rivas, que no se estaba consiguiendo el tema de la operadora». Más tarde, en noviembre, Pano ha relatado que «un fin de semana, bastante tarde, me llamó Koldo, bastante enfadado, diciéndome que no tenían ni luz ni agua. Yo le dije que, sintiéndolo mucho, hasta el lunes yo no podía hacer nada. Iros a un hotel, le dije. A la media hora me llamó de nuevo y me dijo que ya lo había solucionado porque se habían enganchado a la luz. Le dije que si se sabía algo, los culpables serían ellos y que yo no tenía que pagar ni luz, ni agua, ni ningún gasto de la vivienda. Es más, al jardinero que iba una o dos veces a la semana a cuidar todo aquello, aún se le debe dinero. Dio cuenta de esto a Víctor de Aldama y a Claudio Rivas», ha recordado. El fiscal jefe Anticorrupción no ha hecho ninguna pregunta a la testigo por la presunta entrega de 90.000 euros en la sede de Ferraz del PSOE que, según ella, Víctor de Aldama le pidió entregar como un favor. La mujer ha detallado la entrega de dicho dinero, en dos veces, 45.000 cada una, sin saber «para quién era ni con qué se correspondía», ha dicho. Tanto durante la instrucción de la causa que ahora se juzga en el Tribunal Supremo, como en la causa de hidrocarburos de la Audiencia Nacional que instruye el magistrado Santiago Pedraz, la mujer ha repetido el relato de dicha entrega. RSS de noticias de espana
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