Entre exclusivas oxidadas, agendas sin confirmar y desmentidos vaticanos ha tenido que ser el propio León XIV quien confirme el lugar donde se celebrará el evento multitudinario en su próximo viaje a España, del 6 al 12 de junio. «Mientras llega el momento de encontrarnos en Cibeles…» ha deslizado el Pontífice en su mensaje a las más de setenta mil personas que participaban, justo en esa plaza madrileña, en la cuarta edición de la Fiesta de la Resurrección , convocada por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).En realidad, se trataba de un secreto a voces, que ya destripaba sutilmente el mismo logotipo de la visita, que la Conferencia Episcopal presentaba este martes. Junto al mar que recuerda a Canarias y la silueta estilizada de la Sagrada Familia de Barcelona, Madrid, la tercera sede del viaje (primera en el orden cronológico), está representada, además de por la imagen de la Virgen de la Almudena, por la reconocible Puerta de Alcalá. Así, la plaza de Cibeles, con el decorado de fondo de la puerta, será el lugar al que el Papa llegue dentro de dos meses, previsiblemente el domingo 7 de junio, para celebrar la multitudinaria eucaristía del Corpus Christi, el que se espera que sea el evento más multitudinario de toda la visita que, a buen seguro, congregará a más de un millón de personas. Tras la misa, será también este entorno el que acoja la procesión del Corpus, que preside la custodia con el Santísimo, y que el Papa celebrará en España y no en el Vaticano, como el pasado año.Noticia relacionada general No No SANTA SEDE El Papa León XIV prevé reunirse con migrantes en Tenerife Laura Bautista /EPEl mensaje de León XIV con motivo de la IV Fiesta de la Resurrección, que ha leído desde el escenario el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, tiene además otra clara referencia a la próxima visita. «¡Alzad la mirada: contemplad a Cristo y seguidlo hasta la santidad!», les ha pedido a los miles de jóvenes participantes, en una alusión literal al lema que enmarcará los siete días que el Pontífice pasará en nuestro país: «Alzad la mirada», parte de un versículo del evangelio de Juan.Además, el mensaje, escrito al concluir la octava de Pascua, se centra en el sentido de la resurrección de Cristo y en las consecuencias que tiene para los creyentes. «La Pascua, por tanto, no queda encerrada en el sepulcro; irrumpe en la ciudad y entra en la cotidianidad a través de la vida de los hombres», explica León XIV a la que vez que recuerda que «eso sigue ocurriendo hoy. Ha ocurrido ya a lo largo de la historia».«Lo veis en vuestros compatriotas que, en el siglo pasado, fueron mártires y testigos de Jesús; en ellos, la victoria de Cristo sobre la muerte se hizo fidelidad, fortaleza y entrega», añade el Papa, en una evidente referencia a los «mártires españoles del siglo XX, la denominación elegida por la Iglesia católica para agrupar a los miles de fieles asesinados por su fe durante el llamado periodo del «Terror rojo» en los años treinta y la posterior Guerra Civil. Hasta el momento 2254 de estos mártires han sido beatificados y 11 canonizados, aunque la Iglesia española ha iniciado los procesos de otros tantos.«Hacen falta jóvenes que no se avergüencen del Evangelio, comunidades que irradien esperanza, testigos capaces de hacer presente al Señor en cada ambiente»Con respecto a estos «testigos de Jesús», León XIV ha indicado a los jóvenes presentes en Cibeles: «No estáis llamados sólo a recordarlos, sino a apoyaros en su ejemplo para que Cristo vuelva a pasar por vuestras calles, para que la Iglesia recobre ardor, para que la verdad del Evangelio abra esos sepulcros en que se han convertido tantos corazones, y así la Pascua se haga presente aquí y ahora a través de vidas cristianas que sean luz, valentía y anuncio jubiloso».Una llamada a la evangelización que iría a reforzar el «giro católico» que parece vivir la sociedad española. En ello ha incidido el Papa, que les ha recordado a los presentes que «el mundo necesita oír hablar de Cristo y verlo en las obras de los cristianos que viven la novedad del bautismo». «Hacen falta jóvenes que no se avergüencen del Evangelio, comunidades que irradien esperanza, testigos capaces de hacer presente al Señor en cada ambiente, vidas encendidas que hagan visible la belleza de la fe», ha añadido.«La vida, con Cristo, vale la pena»León XIV tampoco ha olvidado otra de sus grandes inquietudes, que le ha llevado a convocar una vigilia por la paz en el Vaticano para este sábado. «¡Cómo desearía que en todas partes la alegría pascual encontrara voces, rostros y cantos! Pero más aún: ¡cómo desearía que la existencia misma de los cristianos se convirtiera en un concierto, en una gran armonía de fe, de unidad, de comunión y de caridad, capaz de anunciar al mundo que Cristo vive!», ha señalado en su escrito. «Apoyaos en el ejemplo de vuestros mártires y honrad su memoria haciendo que vuestras vidas y acciones sean fruto de la semilla fecunda que sembró su sangre. ¡Haced de vuestra existencia un canto nuevo, que renueve la Iglesia y lleve al mundo la luz del Resucitado!», ha añadido.Y ha sido al concluir cuando ha desvelado los planes de su próximo viaje a España. «Mientras llega el momento de encontrarnos en Cibeles, os pido: no dejéis pasar el presente; rezad, buscad a Cristo de verdad; no os conforméis con lo mínimo, porque la vida, con Cristo, vale la pena». «Rezo por vosotros, os bendigo y os espero. Si Dios quiere, nos veremos en junio», ha concluido el Papa. Más que una despedida, un hasta pronto hasta la próxima cita, ya agendada el 7 de junio. Con su mensaje, León XIV ha renovado la tradición que comenzó el Papa Francisco en las primeras ediciones de este encuentro, en las que también envió un mensaje directo a los participantes. Incluso, el pasado año, la Fiesta de la Resurrección se convirtió en un homenaje al Pontífice, que había fallecido cinco días antes. Tras la elección de León XIV cabía la duda de si también respaldaría el evento con algún tipo de comunicado, que ha quedado despejada finalmente. Entre exclusivas oxidadas, agendas sin confirmar y desmentidos vaticanos ha tenido que ser el propio León XIV quien confirme el lugar donde se celebrará el evento multitudinario en su próximo viaje a España, del 6 al 12 de junio. «Mientras llega el momento de encontrarnos en Cibeles…» ha deslizado el Pontífice en su mensaje a las más de setenta mil personas que participaban, justo en esa plaza madrileña, en la cuarta edición de la Fiesta de la Resurrección , convocada por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).En realidad, se trataba de un secreto a voces, que ya destripaba sutilmente el mismo logotipo de la visita, que la Conferencia Episcopal presentaba este martes. Junto al mar que recuerda a Canarias y la silueta estilizada de la Sagrada Familia de Barcelona, Madrid, la tercera sede del viaje (primera en el orden cronológico), está representada, además de por la imagen de la Virgen de la Almudena, por la reconocible Puerta de Alcalá. Así, la plaza de Cibeles, con el decorado de fondo de la puerta, será el lugar al que el Papa llegue dentro de dos meses, previsiblemente el domingo 7 de junio, para celebrar la multitudinaria eucaristía del Corpus Christi, el que se espera que sea el evento más multitudinario de toda la visita que, a buen seguro, congregará a más de un millón de personas. Tras la misa, será también este entorno el que acoja la procesión del Corpus, que preside la custodia con el Santísimo, y que el Papa celebrará en España y no en el Vaticano, como el pasado año.Noticia relacionada general No No SANTA SEDE El Papa León XIV prevé reunirse con migrantes en Tenerife Laura Bautista /EPEl mensaje de León XIV con motivo de la IV Fiesta de la Resurrección, que ha leído desde el escenario el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, tiene además otra clara referencia a la próxima visita. «¡Alzad la mirada: contemplad a Cristo y seguidlo hasta la santidad!», les ha pedido a los miles de jóvenes participantes, en una alusión literal al lema que enmarcará los siete días que el Pontífice pasará en nuestro país: «Alzad la mirada», parte de un versículo del evangelio de Juan.Además, el mensaje, escrito al concluir la octava de Pascua, se centra en el sentido de la resurrección de Cristo y en las consecuencias que tiene para los creyentes. «La Pascua, por tanto, no queda encerrada en el sepulcro; irrumpe en la ciudad y entra en la cotidianidad a través de la vida de los hombres», explica León XIV a la que vez que recuerda que «eso sigue ocurriendo hoy. Ha ocurrido ya a lo largo de la historia».«Lo veis en vuestros compatriotas que, en el siglo pasado, fueron mártires y testigos de Jesús; en ellos, la victoria de Cristo sobre la muerte se hizo fidelidad, fortaleza y entrega», añade el Papa, en una evidente referencia a los «mártires españoles del siglo XX, la denominación elegida por la Iglesia católica para agrupar a los miles de fieles asesinados por su fe durante el llamado periodo del «Terror rojo» en los años treinta y la posterior Guerra Civil. Hasta el momento 2254 de estos mártires han sido beatificados y 11 canonizados, aunque la Iglesia española ha iniciado los procesos de otros tantos.«Hacen falta jóvenes que no se avergüencen del Evangelio, comunidades que irradien esperanza, testigos capaces de hacer presente al Señor en cada ambiente»Con respecto a estos «testigos de Jesús», León XIV ha indicado a los jóvenes presentes en Cibeles: «No estáis llamados sólo a recordarlos, sino a apoyaros en su ejemplo para que Cristo vuelva a pasar por vuestras calles, para que la Iglesia recobre ardor, para que la verdad del Evangelio abra esos sepulcros en que se han convertido tantos corazones, y así la Pascua se haga presente aquí y ahora a través de vidas cristianas que sean luz, valentía y anuncio jubiloso».Una llamada a la evangelización que iría a reforzar el «giro católico» que parece vivir la sociedad española. En ello ha incidido el Papa, que les ha recordado a los presentes que «el mundo necesita oír hablar de Cristo y verlo en las obras de los cristianos que viven la novedad del bautismo». «Hacen falta jóvenes que no se avergüencen del Evangelio, comunidades que irradien esperanza, testigos capaces de hacer presente al Señor en cada ambiente, vidas encendidas que hagan visible la belleza de la fe», ha añadido.«La vida, con Cristo, vale la pena»León XIV tampoco ha olvidado otra de sus grandes inquietudes, que le ha llevado a convocar una vigilia por la paz en el Vaticano para este sábado. «¡Cómo desearía que en todas partes la alegría pascual encontrara voces, rostros y cantos! Pero más aún: ¡cómo desearía que la existencia misma de los cristianos se convirtiera en un concierto, en una gran armonía de fe, de unidad, de comunión y de caridad, capaz de anunciar al mundo que Cristo vive!», ha señalado en su escrito. «Apoyaos en el ejemplo de vuestros mártires y honrad su memoria haciendo que vuestras vidas y acciones sean fruto de la semilla fecunda que sembró su sangre. ¡Haced de vuestra existencia un canto nuevo, que renueve la Iglesia y lleve al mundo la luz del Resucitado!», ha añadido.Y ha sido al concluir cuando ha desvelado los planes de su próximo viaje a España. «Mientras llega el momento de encontrarnos en Cibeles, os pido: no dejéis pasar el presente; rezad, buscad a Cristo de verdad; no os conforméis con lo mínimo, porque la vida, con Cristo, vale la pena». «Rezo por vosotros, os bendigo y os espero. Si Dios quiere, nos veremos en junio», ha concluido el Papa. Más que una despedida, un hasta pronto hasta la próxima cita, ya agendada el 7 de junio. Con su mensaje, León XIV ha renovado la tradición que comenzó el Papa Francisco en las primeras ediciones de este encuentro, en las que también envió un mensaje directo a los participantes. Incluso, el pasado año, la Fiesta de la Resurrección se convirtió en un homenaje al Pontífice, que había fallecido cinco días antes. Tras la elección de León XIV cabía la duda de si también respaldaría el evento con algún tipo de comunicado, que ha quedado despejada finalmente. Entre exclusivas oxidadas, agendas sin confirmar y desmentidos vaticanos ha tenido que ser el propio León XIV quien confirme el lugar donde se celebrará el evento multitudinario en su próximo viaje a España, del 6 al 12 de junio. «Mientras llega el momento de encontrarnos en Cibeles…» ha deslizado el Pontífice en su mensaje a las más de setenta mil personas que participaban, justo en esa plaza madrileña, en la cuarta edición de la Fiesta de la Resurrección , convocada por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).En realidad, se trataba de un secreto a voces, que ya destripaba sutilmente el mismo logotipo de la visita, que la Conferencia Episcopal presentaba este martes. Junto al mar que recuerda a Canarias y la silueta estilizada de la Sagrada Familia de Barcelona, Madrid, la tercera sede del viaje (primera en el orden cronológico), está representada, además de por la imagen de la Virgen de la Almudena, por la reconocible Puerta de Alcalá. Así, la plaza de Cibeles, con el decorado de fondo de la puerta, será el lugar al que el Papa llegue dentro de dos meses, previsiblemente el domingo 7 de junio, para celebrar la multitudinaria eucaristía del Corpus Christi, el que se espera que sea el evento más multitudinario de toda la visita que, a buen seguro, congregará a más de un millón de personas. Tras la misa, será también este entorno el que acoja la procesión del Corpus, que preside la custodia con el Santísimo, y que el Papa celebrará en España y no en el Vaticano, como el pasado año.Noticia relacionada general No No SANTA SEDE El Papa León XIV prevé reunirse con migrantes en Tenerife Laura Bautista /EPEl mensaje de León XIV con motivo de la IV Fiesta de la Resurrección, que ha leído desde el escenario el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, tiene además otra clara referencia a la próxima visita. «¡Alzad la mirada: contemplad a Cristo y seguidlo hasta la santidad!», les ha pedido a los miles de jóvenes participantes, en una alusión literal al lema que enmarcará los siete días que el Pontífice pasará en nuestro país: «Alzad la mirada», parte de un versículo del evangelio de Juan.Además, el mensaje, escrito al concluir la octava de Pascua, se centra en el sentido de la resurrección de Cristo y en las consecuencias que tiene para los creyentes. «La Pascua, por tanto, no queda encerrada en el sepulcro; irrumpe en la ciudad y entra en la cotidianidad a través de la vida de los hombres», explica León XIV a la que vez que recuerda que «eso sigue ocurriendo hoy. Ha ocurrido ya a lo largo de la historia».«Lo veis en vuestros compatriotas que, en el siglo pasado, fueron mártires y testigos de Jesús; en ellos, la victoria de Cristo sobre la muerte se hizo fidelidad, fortaleza y entrega», añade el Papa, en una evidente referencia a los «mártires españoles del siglo XX, la denominación elegida por la Iglesia católica para agrupar a los miles de fieles asesinados por su fe durante el llamado periodo del «Terror rojo» en los años treinta y la posterior Guerra Civil. Hasta el momento 2254 de estos mártires han sido beatificados y 11 canonizados, aunque la Iglesia española ha iniciado los procesos de otros tantos.«Hacen falta jóvenes que no se avergüencen del Evangelio, comunidades que irradien esperanza, testigos capaces de hacer presente al Señor en cada ambiente»Con respecto a estos «testigos de Jesús», León XIV ha indicado a los jóvenes presentes en Cibeles: «No estáis llamados sólo a recordarlos, sino a apoyaros en su ejemplo para que Cristo vuelva a pasar por vuestras calles, para que la Iglesia recobre ardor, para que la verdad del Evangelio abra esos sepulcros en que se han convertido tantos corazones, y así la Pascua se haga presente aquí y ahora a través de vidas cristianas que sean luz, valentía y anuncio jubiloso».Una llamada a la evangelización que iría a reforzar el «giro católico» que parece vivir la sociedad española. En ello ha incidido el Papa, que les ha recordado a los presentes que «el mundo necesita oír hablar de Cristo y verlo en las obras de los cristianos que viven la novedad del bautismo». «Hacen falta jóvenes que no se avergüencen del Evangelio, comunidades que irradien esperanza, testigos capaces de hacer presente al Señor en cada ambiente, vidas encendidas que hagan visible la belleza de la fe», ha añadido.«La vida, con Cristo, vale la pena»León XIV tampoco ha olvidado otra de sus grandes inquietudes, que le ha llevado a convocar una vigilia por la paz en el Vaticano para este sábado. «¡Cómo desearía que en todas partes la alegría pascual encontrara voces, rostros y cantos! Pero más aún: ¡cómo desearía que la existencia misma de los cristianos se convirtiera en un concierto, en una gran armonía de fe, de unidad, de comunión y de caridad, capaz de anunciar al mundo que Cristo vive!», ha señalado en su escrito. «Apoyaos en el ejemplo de vuestros mártires y honrad su memoria haciendo que vuestras vidas y acciones sean fruto de la semilla fecunda que sembró su sangre. ¡Haced de vuestra existencia un canto nuevo, que renueve la Iglesia y lleve al mundo la luz del Resucitado!», ha añadido.Y ha sido al concluir cuando ha desvelado los planes de su próximo viaje a España. «Mientras llega el momento de encontrarnos en Cibeles, os pido: no dejéis pasar el presente; rezad, buscad a Cristo de verdad; no os conforméis con lo mínimo, porque la vida, con Cristo, vale la pena». «Rezo por vosotros, os bendigo y os espero. Si Dios quiere, nos veremos en junio», ha concluido el Papa. Más que una despedida, un hasta pronto hasta la próxima cita, ya agendada el 7 de junio. Con su mensaje, León XIV ha renovado la tradición que comenzó el Papa Francisco en las primeras ediciones de este encuentro, en las que también envió un mensaje directo a los participantes. Incluso, el pasado año, la Fiesta de la Resurrección se convirtió en un homenaje al Pontífice, que había fallecido cinco días antes. Tras la elección de León XIV cabía la duda de si también respaldaría el evento con algún tipo de comunicado, que ha quedado despejada finalmente. RSS de noticias de sociedad
Noticias Similares
