El golf es un deporte especial, capaz de atraer a las masas a pesar de ser un espectáculo lento, en el que no hay contactos, insultos ni trampas y en el que el silencio debe marcarlo todo. Y en el Masters , además, todo se sublima con un aire de elitismo que lo hace inalcanzable para la inmensa mayoría de los espectadores. Mas, lo que lo hace totalmente diferente es que en cualquier momento pueden derribarse todas las predicciones y producirse la sorpresa.Cuando hay un jugador que domina este torneo mágico con seis golpes de ventaja después de lograr la vuelta más baja de todos los participantes, la renta más alta de toda la historia, es fácil pensar que se va a llevar la chaqueta verde de calle. Pero si ese alguien se llama Rory McIlroy , la afirmación tiene trampa. Y no porque al final no vaya a terminar ganándola, sino porque lo va a hacer a su manera: con tensión hasta el final. Sólo hay que acordarse de cómo la logró el año pasado con una última vuelta de auténtica montaña rusa, en la que primero la tenía en su mano, luego la perdió en el Amen Corner y terminó asegurándosela en el desempate ante Justin Rose.Este año, para desgracia de sus seguidores sufridores del corazón, parece que marcha por el mismo camino. Arrancó la jornada sabatina con seis puntos a su favor y, dos hoyos después, sólo conservaba la mitad. Como no arrancaba a hacer los ‘birdies’ de los días previos, en el hoyo 11 apenas le quedaba uno antes de abandonar la esquina del amén ya un golpe por detrás de Young. Sus visitas al agua y a los árboles de ambos lados de las calles le fueron minando el juego, aunque no la moral. Entonces le salió el alma de campeón que atesora a raudales (su cinco ‘majors’ no se los han regalado en absoluto) y se las arregló para acabar empatando a un Cameron espectacular. «Claro que veo un paralelismo con lo que sucedió en 2025, pero la parte positiva es que sé cómo solventarlo. Estoy en una gran posición para repetir la victoria», declaró confiado pese a todo el exnúmero uno mundial.Noticia relacionada general No No Tiger Woods cambia el Masters por la rehabilitación Laura MartaYoung (28), al igual que hizo el norirlandés en la ronda previa, firmó un 65 increíble incluso con un inoportuno ‘bogey’ en el 15. A pesar de su juventud, viene de ganar el The Players y en sus cuatro participaciones previas en Augusta ha acabado dos veces en el top10, o sea, que conoce los resortes del National y no le van a temblar las piernas cuando se vea en el partido estelar junto al vigente campeón. «Mi objetivo era salir el domingo en los últimos partidos y lo he conseguido. Estoy preparado para ello», comentó orgulloso al verse tan arriba.Por lo que respecta a los españoles, más de lo mismo. Ni Jon Rahm (73) ni Sergio García (75) consiguieron enmendar los errores de los días anteriores y en este campo se paga muy caro estar desafinado. «La parte buena es que estamos entre los 50 primeros», fue el resumen sarcástico del castellonense.Clasificación1. R. McIlroy (IRN), -11-. C. Young (EE.UU.), 113. S. Burns (EE.UU.), -104. S. Lowry (IRL), -95. J. Rose (ING), -8-. J. Day (AUS), -8———48. S. García (ESP), +5-. J. Rahm (ESP), +5 El golf es un deporte especial, capaz de atraer a las masas a pesar de ser un espectáculo lento, en el que no hay contactos, insultos ni trampas y en el que el silencio debe marcarlo todo. Y en el Masters , además, todo se sublima con un aire de elitismo que lo hace inalcanzable para la inmensa mayoría de los espectadores. Mas, lo que lo hace totalmente diferente es que en cualquier momento pueden derribarse todas las predicciones y producirse la sorpresa.Cuando hay un jugador que domina este torneo mágico con seis golpes de ventaja después de lograr la vuelta más baja de todos los participantes, la renta más alta de toda la historia, es fácil pensar que se va a llevar la chaqueta verde de calle. Pero si ese alguien se llama Rory McIlroy , la afirmación tiene trampa. Y no porque al final no vaya a terminar ganándola, sino porque lo va a hacer a su manera: con tensión hasta el final. Sólo hay que acordarse de cómo la logró el año pasado con una última vuelta de auténtica montaña rusa, en la que primero la tenía en su mano, luego la perdió en el Amen Corner y terminó asegurándosela en el desempate ante Justin Rose.Este año, para desgracia de sus seguidores sufridores del corazón, parece que marcha por el mismo camino. Arrancó la jornada sabatina con seis puntos a su favor y, dos hoyos después, sólo conservaba la mitad. Como no arrancaba a hacer los ‘birdies’ de los días previos, en el hoyo 11 apenas le quedaba uno antes de abandonar la esquina del amén ya un golpe por detrás de Young. Sus visitas al agua y a los árboles de ambos lados de las calles le fueron minando el juego, aunque no la moral. Entonces le salió el alma de campeón que atesora a raudales (su cinco ‘majors’ no se los han regalado en absoluto) y se las arregló para acabar empatando a un Cameron espectacular. «Claro que veo un paralelismo con lo que sucedió en 2025, pero la parte positiva es que sé cómo solventarlo. Estoy en una gran posición para repetir la victoria», declaró confiado pese a todo el exnúmero uno mundial.Noticia relacionada general No No Tiger Woods cambia el Masters por la rehabilitación Laura MartaYoung (28), al igual que hizo el norirlandés en la ronda previa, firmó un 65 increíble incluso con un inoportuno ‘bogey’ en el 15. A pesar de su juventud, viene de ganar el The Players y en sus cuatro participaciones previas en Augusta ha acabado dos veces en el top10, o sea, que conoce los resortes del National y no le van a temblar las piernas cuando se vea en el partido estelar junto al vigente campeón. «Mi objetivo era salir el domingo en los últimos partidos y lo he conseguido. Estoy preparado para ello», comentó orgulloso al verse tan arriba.Por lo que respecta a los españoles, más de lo mismo. Ni Jon Rahm (73) ni Sergio García (75) consiguieron enmendar los errores de los días anteriores y en este campo se paga muy caro estar desafinado. «La parte buena es que estamos entre los 50 primeros», fue el resumen sarcástico del castellonense.Clasificación1. R. McIlroy (IRN), -11-. C. Young (EE.UU.), 113. S. Burns (EE.UU.), -104. S. Lowry (IRL), -95. J. Rose (ING), -8-. J. Day (AUS), -8———48. S. García (ESP), +5-. J. Rahm (ESP), +5 El golf es un deporte especial, capaz de atraer a las masas a pesar de ser un espectáculo lento, en el que no hay contactos, insultos ni trampas y en el que el silencio debe marcarlo todo. Y en el Masters , además, todo se sublima con un aire de elitismo que lo hace inalcanzable para la inmensa mayoría de los espectadores. Mas, lo que lo hace totalmente diferente es que en cualquier momento pueden derribarse todas las predicciones y producirse la sorpresa.Cuando hay un jugador que domina este torneo mágico con seis golpes de ventaja después de lograr la vuelta más baja de todos los participantes, la renta más alta de toda la historia, es fácil pensar que se va a llevar la chaqueta verde de calle. Pero si ese alguien se llama Rory McIlroy , la afirmación tiene trampa. Y no porque al final no vaya a terminar ganándola, sino porque lo va a hacer a su manera: con tensión hasta el final. Sólo hay que acordarse de cómo la logró el año pasado con una última vuelta de auténtica montaña rusa, en la que primero la tenía en su mano, luego la perdió en el Amen Corner y terminó asegurándosela en el desempate ante Justin Rose.Este año, para desgracia de sus seguidores sufridores del corazón, parece que marcha por el mismo camino. Arrancó la jornada sabatina con seis puntos a su favor y, dos hoyos después, sólo conservaba la mitad. Como no arrancaba a hacer los ‘birdies’ de los días previos, en el hoyo 11 apenas le quedaba uno antes de abandonar la esquina del amén ya un golpe por detrás de Young. Sus visitas al agua y a los árboles de ambos lados de las calles le fueron minando el juego, aunque no la moral. Entonces le salió el alma de campeón que atesora a raudales (su cinco ‘majors’ no se los han regalado en absoluto) y se las arregló para acabar empatando a un Cameron espectacular. «Claro que veo un paralelismo con lo que sucedió en 2025, pero la parte positiva es que sé cómo solventarlo. Estoy en una gran posición para repetir la victoria», declaró confiado pese a todo el exnúmero uno mundial.Noticia relacionada general No No Tiger Woods cambia el Masters por la rehabilitación Laura MartaYoung (28), al igual que hizo el norirlandés en la ronda previa, firmó un 65 increíble incluso con un inoportuno ‘bogey’ en el 15. A pesar de su juventud, viene de ganar el The Players y en sus cuatro participaciones previas en Augusta ha acabado dos veces en el top10, o sea, que conoce los resortes del National y no le van a temblar las piernas cuando se vea en el partido estelar junto al vigente campeón. «Mi objetivo era salir el domingo en los últimos partidos y lo he conseguido. Estoy preparado para ello», comentó orgulloso al verse tan arriba.Por lo que respecta a los españoles, más de lo mismo. Ni Jon Rahm (73) ni Sergio García (75) consiguieron enmendar los errores de los días anteriores y en este campo se paga muy caro estar desafinado. «La parte buena es que estamos entre los 50 primeros», fue el resumen sarcástico del castellonense.Clasificación1. R. McIlroy (IRN), -11-. C. Young (EE.UU.), 113. S. Burns (EE.UU.), -104. S. Lowry (IRL), -95. J. Rose (ING), -8-. J. Day (AUS), -8———48. S. García (ESP), +5-. J. Rahm (ESP), +5 RSS de noticias de deportes
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