Se dice que un simple beso vale más que mil palabras, y en muchos casos es así, pero pocos saben que también sirve incluso para quemar calorías o como ‘lifting’ natural. En efecto, el que a la práctica es solo un contacto físico entre los labios de dos personas está rodeado de beneficiosos efectos secundarios , empezando por la comunicación no verbal. Aprovechando que este 13 de abril se celebra el Día Internacional del Beso merece la pena recordar por qué suele ser un chute de energía.Y es que un beso, para empezar, es sinónimo de afecto, respeto, saludo, amor o deseo. A menudo estos gestos activan hormonas y llevan a algo más romántico o apasionado y a veces es solo un señal de cariño entre familiares o amigos o simplemente un acto protocolario o simbólico arropado por cuestiones culturales o religiosas.Sus funciones, en efecto, pueden ser emocionales, sociales pero también físicas. Un beso activa músculos , aumenta el ritmo cardíaco y, lo más sorprendente, puede contribuir a que se quemen calorías. «Un beso apasionado pone en marcha hasta 34 músculos faciales y otros 112 músculos posturales del resto del cuerpo, siendo un ejercicio que ayuda a quemar entre 2 y 26 calorías por minuto, dependiendo de la intensidad», asegura el doctor Jorge Huerta Preciado, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro de Top Doctors Group.Noticia relacionada general No No Tati Ballesteros, criminóloga: «Estamos confundiendo estar ocupados con estar vivos» Laura PeraitaDestaca que además mantener estos músculos en movimiento mejora la circulación sanguínea del rostro y estimula la producción de colágeno, lo que se traduce en «un pequeño ‘lifting’ natural que previene la flacidez y las arrugas». Hay mucho más, y es que al mezclar saliva se pueden llegar a compartir hasta 80 millones de bacterias, por lo que, añade Huerta Preciado, «besar también potencia nuestras defensas» porque expone el cuerpo a nuevos gérmenes y el sistema inmunológico se entrena y crea nuevos anticuerpos.Hay más efectos para nuestra salud de los que no somos conscientes. El doctor también asegura que un beso produce una vasodilatación que permite reducir de forma natural la presión arterial y que, por otro lado, activa la producción de saliva, lo que no es más que un mecanismo de limpieza natural del cuerpo. Una fábrica de hormonasPor otro lado, Andrea Febrero González, especialista en Psicología y miembro de Top Doctors Group, incide en que «cuando nos besamos, el cerebro se convierte en una fábrica de hormonas del bienestar. Al mismo tiempo, los niveles de cortisol , la hormona del estrés, empiezan a bajar. Por eso un beso tiene un efecto calmante casi de inmediato en nuestro cuerpo». «Besar regularmente puede reducir el estrés, disminuir la presión arterial y mejorar el bienestar emocional al generar sensaciones de seguridad y cariño», argumenta la experta, consciente de que con un simple cariño de estos se puede activar la liberación de neurotransmisores como la dopamina, la oxitocina y la serotonina.Aunque no tiene los mismos efectos, compartir besos a través de redes sociales o fotografías también suele ser una fuente de bienestar. Según una encuesta realizada por Cheerz, la empresa de impresión fotográfica, el 61% de las personas considera que las fotos tienen mucha importancia e incluso son fundamentales para la imagen que se proyecta. «Compartir una foto enviando un beso a la cámara, o capturar un beso con nuestra pareja o con nuestros hijos, es mucho más que un simple gesto: es un puente entre emociones internas y conexiones externas», destaca Febrero.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Lara Ferreiro, psicóloga: «Para dejar de sufrir en el amor es necesario dar cinco pasos» noticia Si Los polos opuestos se atraen… y tienen una vida sexual más satisfactoria noticia Si ‘Yo no me caso con nadie’: «Lo que está en crisis son nuestras expectativas»Ella comenta que el simple acto de compartir imágenes de besos también «libera dopamina y oxitocina , activando los circuitos de recompensa y fortaleciendo el sentido de apego y bienestar». Además, no deja de ser una señal silenciosa de pertenencia y vínculo: un beso en este caso visible, fortalece la relación con quienes aparecen en la foto y es un comunicado a nuestra comunidad. En este sentido, el 22% de las personas encuestadas por Cheerz se acaba comparando con las fotos que ve en redes, por lo que los expertos instan a limitarse a entender los besos como expresiones de afecto y no considerarlas imágenes ideales. Se dice que un simple beso vale más que mil palabras, y en muchos casos es así, pero pocos saben que también sirve incluso para quemar calorías o como ‘lifting’ natural. En efecto, el que a la práctica es solo un contacto físico entre los labios de dos personas está rodeado de beneficiosos efectos secundarios , empezando por la comunicación no verbal. Aprovechando que este 13 de abril se celebra el Día Internacional del Beso merece la pena recordar por qué suele ser un chute de energía.Y es que un beso, para empezar, es sinónimo de afecto, respeto, saludo, amor o deseo. A menudo estos gestos activan hormonas y llevan a algo más romántico o apasionado y a veces es solo un señal de cariño entre familiares o amigos o simplemente un acto protocolario o simbólico arropado por cuestiones culturales o religiosas.Sus funciones, en efecto, pueden ser emocionales, sociales pero también físicas. Un beso activa músculos , aumenta el ritmo cardíaco y, lo más sorprendente, puede contribuir a que se quemen calorías. «Un beso apasionado pone en marcha hasta 34 músculos faciales y otros 112 músculos posturales del resto del cuerpo, siendo un ejercicio que ayuda a quemar entre 2 y 26 calorías por minuto, dependiendo de la intensidad», asegura el doctor Jorge Huerta Preciado, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro de Top Doctors Group.Noticia relacionada general No No Tati Ballesteros, criminóloga: «Estamos confundiendo estar ocupados con estar vivos» Laura PeraitaDestaca que además mantener estos músculos en movimiento mejora la circulación sanguínea del rostro y estimula la producción de colágeno, lo que se traduce en «un pequeño ‘lifting’ natural que previene la flacidez y las arrugas». Hay mucho más, y es que al mezclar saliva se pueden llegar a compartir hasta 80 millones de bacterias, por lo que, añade Huerta Preciado, «besar también potencia nuestras defensas» porque expone el cuerpo a nuevos gérmenes y el sistema inmunológico se entrena y crea nuevos anticuerpos.Hay más efectos para nuestra salud de los que no somos conscientes. El doctor también asegura que un beso produce una vasodilatación que permite reducir de forma natural la presión arterial y que, por otro lado, activa la producción de saliva, lo que no es más que un mecanismo de limpieza natural del cuerpo. Una fábrica de hormonasPor otro lado, Andrea Febrero González, especialista en Psicología y miembro de Top Doctors Group, incide en que «cuando nos besamos, el cerebro se convierte en una fábrica de hormonas del bienestar. Al mismo tiempo, los niveles de cortisol , la hormona del estrés, empiezan a bajar. Por eso un beso tiene un efecto calmante casi de inmediato en nuestro cuerpo». «Besar regularmente puede reducir el estrés, disminuir la presión arterial y mejorar el bienestar emocional al generar sensaciones de seguridad y cariño», argumenta la experta, consciente de que con un simple cariño de estos se puede activar la liberación de neurotransmisores como la dopamina, la oxitocina y la serotonina.Aunque no tiene los mismos efectos, compartir besos a través de redes sociales o fotografías también suele ser una fuente de bienestar. Según una encuesta realizada por Cheerz, la empresa de impresión fotográfica, el 61% de las personas considera que las fotos tienen mucha importancia e incluso son fundamentales para la imagen que se proyecta. «Compartir una foto enviando un beso a la cámara, o capturar un beso con nuestra pareja o con nuestros hijos, es mucho más que un simple gesto: es un puente entre emociones internas y conexiones externas», destaca Febrero.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Lara Ferreiro, psicóloga: «Para dejar de sufrir en el amor es necesario dar cinco pasos» noticia Si Los polos opuestos se atraen… y tienen una vida sexual más satisfactoria noticia Si ‘Yo no me caso con nadie’: «Lo que está en crisis son nuestras expectativas»Ella comenta que el simple acto de compartir imágenes de besos también «libera dopamina y oxitocina , activando los circuitos de recompensa y fortaleciendo el sentido de apego y bienestar». Además, no deja de ser una señal silenciosa de pertenencia y vínculo: un beso en este caso visible, fortalece la relación con quienes aparecen en la foto y es un comunicado a nuestra comunidad. En este sentido, el 22% de las personas encuestadas por Cheerz se acaba comparando con las fotos que ve en redes, por lo que los expertos instan a limitarse a entender los besos como expresiones de afecto y no considerarlas imágenes ideales. Se dice que un simple beso vale más que mil palabras, y en muchos casos es así, pero pocos saben que también sirve incluso para quemar calorías o como ‘lifting’ natural. En efecto, el que a la práctica es solo un contacto físico entre los labios de dos personas está rodeado de beneficiosos efectos secundarios , empezando por la comunicación no verbal. Aprovechando que este 13 de abril se celebra el Día Internacional del Beso merece la pena recordar por qué suele ser un chute de energía.Y es que un beso, para empezar, es sinónimo de afecto, respeto, saludo, amor o deseo. A menudo estos gestos activan hormonas y llevan a algo más romántico o apasionado y a veces es solo un señal de cariño entre familiares o amigos o simplemente un acto protocolario o simbólico arropado por cuestiones culturales o religiosas.Sus funciones, en efecto, pueden ser emocionales, sociales pero también físicas. Un beso activa músculos , aumenta el ritmo cardíaco y, lo más sorprendente, puede contribuir a que se quemen calorías. «Un beso apasionado pone en marcha hasta 34 músculos faciales y otros 112 músculos posturales del resto del cuerpo, siendo un ejercicio que ayuda a quemar entre 2 y 26 calorías por minuto, dependiendo de la intensidad», asegura el doctor Jorge Huerta Preciado, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro de Top Doctors Group.Noticia relacionada general No No Tati Ballesteros, criminóloga: «Estamos confundiendo estar ocupados con estar vivos» Laura PeraitaDestaca que además mantener estos músculos en movimiento mejora la circulación sanguínea del rostro y estimula la producción de colágeno, lo que se traduce en «un pequeño ‘lifting’ natural que previene la flacidez y las arrugas». Hay mucho más, y es que al mezclar saliva se pueden llegar a compartir hasta 80 millones de bacterias, por lo que, añade Huerta Preciado, «besar también potencia nuestras defensas» porque expone el cuerpo a nuevos gérmenes y el sistema inmunológico se entrena y crea nuevos anticuerpos.Hay más efectos para nuestra salud de los que no somos conscientes. El doctor también asegura que un beso produce una vasodilatación que permite reducir de forma natural la presión arterial y que, por otro lado, activa la producción de saliva, lo que no es más que un mecanismo de limpieza natural del cuerpo. Una fábrica de hormonasPor otro lado, Andrea Febrero González, especialista en Psicología y miembro de Top Doctors Group, incide en que «cuando nos besamos, el cerebro se convierte en una fábrica de hormonas del bienestar. Al mismo tiempo, los niveles de cortisol , la hormona del estrés, empiezan a bajar. Por eso un beso tiene un efecto calmante casi de inmediato en nuestro cuerpo». «Besar regularmente puede reducir el estrés, disminuir la presión arterial y mejorar el bienestar emocional al generar sensaciones de seguridad y cariño», argumenta la experta, consciente de que con un simple cariño de estos se puede activar la liberación de neurotransmisores como la dopamina, la oxitocina y la serotonina.Aunque no tiene los mismos efectos, compartir besos a través de redes sociales o fotografías también suele ser una fuente de bienestar. Según una encuesta realizada por Cheerz, la empresa de impresión fotográfica, el 61% de las personas considera que las fotos tienen mucha importancia e incluso son fundamentales para la imagen que se proyecta. «Compartir una foto enviando un beso a la cámara, o capturar un beso con nuestra pareja o con nuestros hijos, es mucho más que un simple gesto: es un puente entre emociones internas y conexiones externas», destaca Febrero.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Lara Ferreiro, psicóloga: «Para dejar de sufrir en el amor es necesario dar cinco pasos» noticia Si Los polos opuestos se atraen… y tienen una vida sexual más satisfactoria noticia Si ‘Yo no me caso con nadie’: «Lo que está en crisis son nuestras expectativas»Ella comenta que el simple acto de compartir imágenes de besos también «libera dopamina y oxitocina , activando los circuitos de recompensa y fortaleciendo el sentido de apego y bienestar». Además, no deja de ser una señal silenciosa de pertenencia y vínculo: un beso en este caso visible, fortalece la relación con quienes aparecen en la foto y es un comunicado a nuestra comunidad. En este sentido, el 22% de las personas encuestadas por Cheerz se acaba comparando con las fotos que ve en redes, por lo que los expertos instan a limitarse a entender los besos como expresiones de afecto y no considerarlas imágenes ideales. RSS de noticias de bienestar
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