La economista y diputada nacional del PP Pilar Alía analiza en esta entrevista con ABC la política fiscal del Gobierno socialista de Emiliano García-Page en plena campaña de la renta y desgrana las principales medidas que su partido pondría en marcha en Castilla-La Mancha si Paco Núñez alcanza la presidencia en 2027. Alía defiende una bajada generalizada de impuestos, con la deflactación del IRPF como eje central, y anuncia que el primer paso de un hipotético Gobierno del PP sería una auditoría para «fiscalizar» la gestión de los últimos años y esclarecer el destino del exceso de recaudación en la región.—Estamos en plena campaña de la renta. ¿Qué le parecen las deducciones presentadas por el Gobierno de Emiliano García-Page?—Pues vamos con datos. El Gobierno regional nos vende que los castellanomanchegos pueden aplicarse 27 desgravaciones fiscales y que se las van a poder aplicar 215.000 contribuyentes. Si hacemos el cálculo de las personas que aproximadamente presentarán renta, 1.075.000 personas, 215.000 suponen solo un 20%. Algo falla. No se puede salir a los medios sacando pecho del volumen de contribuyentes que se van a aplicar las desgravaciones fiscales, porque esas desgravaciones tienen una letra pequeña. Hay que cumplir determinados requisitos que, en la práctica, ves que no son posibles de cumplir. Segundo punto: esas desgravaciones están limitadas por un tope en la base liquidable, lo cual significa que habrá que ver cuántos contribuyentes pueden aplicarse esas desgravaciones.—¿Y qué ocurre con los autónomos?—Miren, para poder aplicarse una desgravación hay que tener cuota, porque se restan de la cuota. ¿Qué ocurre? Tenemos 150.000 autónomos en Castilla-La Mancha. El autónomo está obligado a presentar renta, pero si trabaja a pérdidas, su cuota es cero. Y con cuota cero no puede aplicarse ninguna desgravación. Por lo tanto, los autónomos son los primeros penalizados por este Gobierno socialista en la región.—¿Lo entiende como un anuncio grandilocuente que no se traduce en una realidad?—Es que esas desgravaciones no van a llegar a la población. Esos 215.000 contribuyentes probablemente sean bastantes menos. Desde el PP retamos al Gobierno de Emiliano García-Page a que, cuando termine la campaña de la renta, diga cuántos castellanomanchegos se han podido acoger a estas 27 desgravaciones fiscales, porque los autónomos con pérdidas en 2025 no podrán aplicárselas.—Entonces, ¿qué desgravaciones deberían haberse puesto en marcha?—No es una cuestión de echar en falta desgravaciones. Lo que necesitan los castellanomanchegos para pagar menos en su renta es la deflactación de la tarifa automómica del IRPF. Con eso, todos pagarían menos a Hacienda. No es una cuestión de 27, 30 ó 20 desgravaciones. Hay que actuar en la base imponible y en la cuota. Y eso se consigue con la deflactación. Y mucho más importante es la actualización de los mínimos personales y familiares. Estamos haciendo la renta de 2025 y desde 2015 no se han actualizado. Con una inflación disparada, no deflactar es no adaptar el impuesto a la realidad.«Desde el PP retamos al Gobierno de Emiliano García-Page a que, cuando termine la campaña de la renta, diga cuántos castellanomanchegos se han podido acoger a estas 27 desgravaciones fiscales»—En esta línea, ¿cómo califica el modelo fiscal del Gobierno regional?—Es un corta y pega del modelo nacional de Pedro Sánchez, porque Emiliano García-Page es lo mismo que Pedro Sánchez. Nos dicen que la economía va como un cohete, pero la realidad es que las familias no llegan a fin de mes, en Castilla-La Mancha el 51,5%. Además, un 41% de los menores de la región viven en riesgo de pobreza o exclusión social, y un 34,2% de las familias está en el umbral de la pobreza. La tasa de pobreza es nueve puntos peor que la nacional. Está claro que la economía regional no despega.—En más de una ocasión han hablado de «infierno fiscal».—Durante esta legislatura Pedro Sánchez ha impulsado más de 100 subidas impositivas. Se han creado 16 impuestos nuevos, se ha subido siete veces el IRPF, seis veces el impuesto de sociedades, ocho veces otros impuestos como hidrocarburos y se han subido las cotizaciones sociales 24 veces. Luego está la subida silenciosa: la inflación. Y la revisión de valores catastrales, que implica más impuestos como IBI o transmisiones. Eso es el infierno fiscal: los ciudadanos pierden poder adquisitivo, no consumen y pagan más impuestos.—Frente a esa radiografía, ¿qué medidas fiscales aplicaría el PP si gobierna Paco Núñez en 2027?—La primera propuesta fiscal, cuando en mayo de 2027 Paco Núñez sea presidente de Castilla-La Mancha, sería, nada más llegar y con compromiso total, la deflactación autonómica de la tarifa del IRPF en la escala de tributación y también la actualización de los mínimos personales y familiares, que, como he dicho, no se actualizan en España desde que el PP dejó de gobernar en España en el año 2018. En Castilla-La Mancha con un gobierno que va para 12 años tampoco se les ha ocurrido en ningún momento ayudar a los vecinos de esta región deflactando. Ya han deflactado otras comunidades autónomas, incluso de signo socialistas. En 2026, no deflactar supone para los contribuyentes 12.000 millones de euros que revierten en las arcas del Estado en vez de en los bolsillos de los españoles, y de nuevo Emiliano García-Page se va a convertir en cómplice de Pedro Sánchez en meter la mano en los bolsillos de los castellanomanchegos.Quiero poner un ejemplo. Una familia con 30.000 euros de salario al año paga en Castilla-La Mancha 4.926 euros. En este tramo somos la segunda comunidad que más paga por IRPF después de Cataluña. Con 45.000 euros de renta en Castilla-La Mancha se pagan 9.474 euros de IRPF, sólo superados por Cataluña, Extremadura y Baleares. Pero si seguimos subiendo el volumen de renta se da la paradoja de que los castellanomanchegos pagamos menos. Es decir se está favoreciendo a quien gana más en una región con un índice de pobreza severo.«Nos dicen que la economía va como un cohete, pero la realidad es que el 51,5% de la familias no llegan a fin de mes»—¿Esa medida es suficiente o proponen otras cuestiones fiscales?—Proponemos actuar en los tributos cedidos. En el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, el tipo general es del 9%, uno de los más elevados de España. Los tipos oscilan entre el 6% y el 11%, y nosotros estamos en el 9%. Es curioso que un castellanomanchego de Illescas que compre una vivienda de 100.000 euros pague 9.000 euros, mientras que un vecino de Torrejón de la Calzada pague 6.000. Son 3.000 euros de diferencia. Lo que va a hacer Paco Núñez es bajar ese tipo general del 9% al 6%. Además, queremos favorecer a los emprendedores. Para quien quiera comprar un local o una vivienda para desarrollar su actividad, proponemos un tipo del 4%. No podemos seguir machacando a quien quiere emprender; hay que ponerle alfombra roja para que genere riqueza y empleo. En actos jurídicos documentados, actualmente en el 1,5%, lo bonificaremos en un 50%, pasando al 0,75%.—Y el impuesto de patrimonio, ¿lo eliminarán?—Cuando lleguemos al Gobierno regional eliminaremos el impuesto de Patrimonio. Creo que somos la única comunidad que lo tiene actualmente. Y eso está provocando que empresarios y contribuyentes cambien su domicilio fiscal a otras comunidades limítrofes como Madrid o Andalucía. —¿Tocarán también el impuesto de sucesiones y donaciones cuando lleguen a la Junta?—Cuando Paco Núñez sea presidente, la bonificación será del 99% para los grupos 1 y 2 de parentesco. Y para el grupo 3 -hermanos, tíos y sobrinos- aplicaremos una bonificación del 25% el primer año de gobierno y del 50% el siguiente. Esto es muy importante en una región agrícola como la nuestra, donde hay propietarios de inmuebles rústicos sin hijos, cuyos sobrinos renuncian a herencias por no poder pagarlas.—Habla de bonificaciones, incluso de eliminar impuestos. ¿Cómo compensarían la bajada de ingresos?—Efectivamente, si se bonifican impuestos o se deflactan tarifas, se puede pensar que se recauda menos. La solución pasa por el aumento de las bases imponibles. Es decir, que haya más contribuyentes, no que paguen más impuestos, sino que haya más gente pagando. Por ejemplo, eliminar el impuesto de patrimonio evita que los contribuyentes se vayan a otras comunidades y se pierda recaudación. Si deflactamos el IRPF, habrá más actividad, más contribuyentes y al final se recauda más que con tarifas altas. Pero también hay que controlar el gasto público. Hay que partir de un presupuesto base cero y controlar el despilfarro, tanto a nivel nacional como regional.«Si se bonifican impuestos se puede pensar que se recauda menos. La solución pasa por el aumento de las bases imponibles. Si deflactamos el IRPF, habrá más actividad, más contribuyentes y al final se recaudará más»—¿Sospechan que hay despilfarro en el Gobierno de García-Page?——A lo que nos comprometemos es que al llegar al Gobierno se hará una auditoría para fiscalizar la gestión del PSOE durante estos 12 años. Hay que ver qué se ha hecho con el exceso de recaudación en Castilla-La Mancha. Por ejemplo, según la última cuenta general de la comunidad autónoma publicada, en la ejecución del presupuesto de 2024 se hizo una previsión de 2.010 millones en IRPF y se recaudaron 2.244 millones, es decir, 234 millones más de lo previsto. Y en transmisiones patrimoniales se recaudaron 20 millones más de lo previsto. Además, en 2026 la recaudación sigue creciendo a un ritmo del 11,5%. La pregunta es clara: ¿en qué ha repercutido ese exceso de recaudación en la vida de los ciudadanos? Lo desconocemos. Si analizamos los datos de la cuenta general, vemos que se recauda más, pero ¿en qué ha mejorado en la región? ¿Las carreteras? Están parcheadas. ¿La educación? Hay alumnos en aulas prefabricadas. ¿Los servicios sociales? Tenemos mayores que no pueden pagar residencias y se ven obligados a vender sus casas. ¿Y la sanidad? Tenemos hospitales saturados, listas de espera y situaciones en las que no hay camas. Entonces, ¿de qué sirve el exceso de recaudación?—Y por último, cómo explica que Castilla-La Mancha sea la tercera comunidad autónoma más endeudada en proporción a su PIB.—El problema es que el exceso de recaudación no se canaliza ni a mejorar servicios ni a reducir deuda. Y hay una cuestión muy importante: los intereses de la deuda pública. Ahí se está yendo parte del gasto público y del exceso de recaudación. Así de claro. La economista y diputada nacional del PP Pilar Alía analiza en esta entrevista con ABC la política fiscal del Gobierno socialista de Emiliano García-Page en plena campaña de la renta y desgrana las principales medidas que su partido pondría en marcha en Castilla-La Mancha si Paco Núñez alcanza la presidencia en 2027. Alía defiende una bajada generalizada de impuestos, con la deflactación del IRPF como eje central, y anuncia que el primer paso de un hipotético Gobierno del PP sería una auditoría para «fiscalizar» la gestión de los últimos años y esclarecer el destino del exceso de recaudación en la región.—Estamos en plena campaña de la renta. ¿Qué le parecen las deducciones presentadas por el Gobierno de Emiliano García-Page?—Pues vamos con datos. El Gobierno regional nos vende que los castellanomanchegos pueden aplicarse 27 desgravaciones fiscales y que se las van a poder aplicar 215.000 contribuyentes. Si hacemos el cálculo de las personas que aproximadamente presentarán renta, 1.075.000 personas, 215.000 suponen solo un 20%. Algo falla. No se puede salir a los medios sacando pecho del volumen de contribuyentes que se van a aplicar las desgravaciones fiscales, porque esas desgravaciones tienen una letra pequeña. Hay que cumplir determinados requisitos que, en la práctica, ves que no son posibles de cumplir. Segundo punto: esas desgravaciones están limitadas por un tope en la base liquidable, lo cual significa que habrá que ver cuántos contribuyentes pueden aplicarse esas desgravaciones.—¿Y qué ocurre con los autónomos?—Miren, para poder aplicarse una desgravación hay que tener cuota, porque se restan de la cuota. ¿Qué ocurre? Tenemos 150.000 autónomos en Castilla-La Mancha. El autónomo está obligado a presentar renta, pero si trabaja a pérdidas, su cuota es cero. Y con cuota cero no puede aplicarse ninguna desgravación. Por lo tanto, los autónomos son los primeros penalizados por este Gobierno socialista en la región.—¿Lo entiende como un anuncio grandilocuente que no se traduce en una realidad?—Es que esas desgravaciones no van a llegar a la población. Esos 215.000 contribuyentes probablemente sean bastantes menos. Desde el PP retamos al Gobierno de Emiliano García-Page a que, cuando termine la campaña de la renta, diga cuántos castellanomanchegos se han podido acoger a estas 27 desgravaciones fiscales, porque los autónomos con pérdidas en 2025 no podrán aplicárselas.—Entonces, ¿qué desgravaciones deberían haberse puesto en marcha?—No es una cuestión de echar en falta desgravaciones. Lo que necesitan los castellanomanchegos para pagar menos en su renta es la deflactación de la tarifa automómica del IRPF. Con eso, todos pagarían menos a Hacienda. No es una cuestión de 27, 30 ó 20 desgravaciones. Hay que actuar en la base imponible y en la cuota. Y eso se consigue con la deflactación. Y mucho más importante es la actualización de los mínimos personales y familiares. Estamos haciendo la renta de 2025 y desde 2015 no se han actualizado. Con una inflación disparada, no deflactar es no adaptar el impuesto a la realidad.«Desde el PP retamos al Gobierno de Emiliano García-Page a que, cuando termine la campaña de la renta, diga cuántos castellanomanchegos se han podido acoger a estas 27 desgravaciones fiscales»—En esta línea, ¿cómo califica el modelo fiscal del Gobierno regional?—Es un corta y pega del modelo nacional de Pedro Sánchez, porque Emiliano García-Page es lo mismo que Pedro Sánchez. Nos dicen que la economía va como un cohete, pero la realidad es que las familias no llegan a fin de mes, en Castilla-La Mancha el 51,5%. Además, un 41% de los menores de la región viven en riesgo de pobreza o exclusión social, y un 34,2% de las familias está en el umbral de la pobreza. La tasa de pobreza es nueve puntos peor que la nacional. Está claro que la economía regional no despega.—En más de una ocasión han hablado de «infierno fiscal».—Durante esta legislatura Pedro Sánchez ha impulsado más de 100 subidas impositivas. Se han creado 16 impuestos nuevos, se ha subido siete veces el IRPF, seis veces el impuesto de sociedades, ocho veces otros impuestos como hidrocarburos y se han subido las cotizaciones sociales 24 veces. Luego está la subida silenciosa: la inflación. Y la revisión de valores catastrales, que implica más impuestos como IBI o transmisiones. Eso es el infierno fiscal: los ciudadanos pierden poder adquisitivo, no consumen y pagan más impuestos.—Frente a esa radiografía, ¿qué medidas fiscales aplicaría el PP si gobierna Paco Núñez en 2027?—La primera propuesta fiscal, cuando en mayo de 2027 Paco Núñez sea presidente de Castilla-La Mancha, sería, nada más llegar y con compromiso total, la deflactación autonómica de la tarifa del IRPF en la escala de tributación y también la actualización de los mínimos personales y familiares, que, como he dicho, no se actualizan en España desde que el PP dejó de gobernar en España en el año 2018. En Castilla-La Mancha con un gobierno que va para 12 años tampoco se les ha ocurrido en ningún momento ayudar a los vecinos de esta región deflactando. Ya han deflactado otras comunidades autónomas, incluso de signo socialistas. En 2026, no deflactar supone para los contribuyentes 12.000 millones de euros que revierten en las arcas del Estado en vez de en los bolsillos de los españoles, y de nuevo Emiliano García-Page se va a convertir en cómplice de Pedro Sánchez en meter la mano en los bolsillos de los castellanomanchegos.Quiero poner un ejemplo. Una familia con 30.000 euros de salario al año paga en Castilla-La Mancha 4.926 euros. En este tramo somos la segunda comunidad que más paga por IRPF después de Cataluña. Con 45.000 euros de renta en Castilla-La Mancha se pagan 9.474 euros de IRPF, sólo superados por Cataluña, Extremadura y Baleares. Pero si seguimos subiendo el volumen de renta se da la paradoja de que los castellanomanchegos pagamos menos. Es decir se está favoreciendo a quien gana más en una región con un índice de pobreza severo.«Nos dicen que la economía va como un cohete, pero la realidad es que el 51,5% de la familias no llegan a fin de mes»—¿Esa medida es suficiente o proponen otras cuestiones fiscales?—Proponemos actuar en los tributos cedidos. En el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, el tipo general es del 9%, uno de los más elevados de España. Los tipos oscilan entre el 6% y el 11%, y nosotros estamos en el 9%. Es curioso que un castellanomanchego de Illescas que compre una vivienda de 100.000 euros pague 9.000 euros, mientras que un vecino de Torrejón de la Calzada pague 6.000. Son 3.000 euros de diferencia. Lo que va a hacer Paco Núñez es bajar ese tipo general del 9% al 6%. Además, queremos favorecer a los emprendedores. Para quien quiera comprar un local o una vivienda para desarrollar su actividad, proponemos un tipo del 4%. No podemos seguir machacando a quien quiere emprender; hay que ponerle alfombra roja para que genere riqueza y empleo. En actos jurídicos documentados, actualmente en el 1,5%, lo bonificaremos en un 50%, pasando al 0,75%.—Y el impuesto de patrimonio, ¿lo eliminarán?—Cuando lleguemos al Gobierno regional eliminaremos el impuesto de Patrimonio. Creo que somos la única comunidad que lo tiene actualmente. Y eso está provocando que empresarios y contribuyentes cambien su domicilio fiscal a otras comunidades limítrofes como Madrid o Andalucía. —¿Tocarán también el impuesto de sucesiones y donaciones cuando lleguen a la Junta?—Cuando Paco Núñez sea presidente, la bonificación será del 99% para los grupos 1 y 2 de parentesco. Y para el grupo 3 -hermanos, tíos y sobrinos- aplicaremos una bonificación del 25% el primer año de gobierno y del 50% el siguiente. Esto es muy importante en una región agrícola como la nuestra, donde hay propietarios de inmuebles rústicos sin hijos, cuyos sobrinos renuncian a herencias por no poder pagarlas.—Habla de bonificaciones, incluso de eliminar impuestos. ¿Cómo compensarían la bajada de ingresos?—Efectivamente, si se bonifican impuestos o se deflactan tarifas, se puede pensar que se recauda menos. La solución pasa por el aumento de las bases imponibles. Es decir, que haya más contribuyentes, no que paguen más impuestos, sino que haya más gente pagando. Por ejemplo, eliminar el impuesto de patrimonio evita que los contribuyentes se vayan a otras comunidades y se pierda recaudación. Si deflactamos el IRPF, habrá más actividad, más contribuyentes y al final se recauda más que con tarifas altas. Pero también hay que controlar el gasto público. Hay que partir de un presupuesto base cero y controlar el despilfarro, tanto a nivel nacional como regional.«Si se bonifican impuestos se puede pensar que se recauda menos. La solución pasa por el aumento de las bases imponibles. Si deflactamos el IRPF, habrá más actividad, más contribuyentes y al final se recaudará más»—¿Sospechan que hay despilfarro en el Gobierno de García-Page?——A lo que nos comprometemos es que al llegar al Gobierno se hará una auditoría para fiscalizar la gestión del PSOE durante estos 12 años. Hay que ver qué se ha hecho con el exceso de recaudación en Castilla-La Mancha. Por ejemplo, según la última cuenta general de la comunidad autónoma publicada, en la ejecución del presupuesto de 2024 se hizo una previsión de 2.010 millones en IRPF y se recaudaron 2.244 millones, es decir, 234 millones más de lo previsto. Y en transmisiones patrimoniales se recaudaron 20 millones más de lo previsto. Además, en 2026 la recaudación sigue creciendo a un ritmo del 11,5%. La pregunta es clara: ¿en qué ha repercutido ese exceso de recaudación en la vida de los ciudadanos? Lo desconocemos. Si analizamos los datos de la cuenta general, vemos que se recauda más, pero ¿en qué ha mejorado en la región? ¿Las carreteras? Están parcheadas. ¿La educación? Hay alumnos en aulas prefabricadas. ¿Los servicios sociales? Tenemos mayores que no pueden pagar residencias y se ven obligados a vender sus casas. ¿Y la sanidad? Tenemos hospitales saturados, listas de espera y situaciones en las que no hay camas. Entonces, ¿de qué sirve el exceso de recaudación?—Y por último, cómo explica que Castilla-La Mancha sea la tercera comunidad autónoma más endeudada en proporción a su PIB.—El problema es que el exceso de recaudación no se canaliza ni a mejorar servicios ni a reducir deuda. Y hay una cuestión muy importante: los intereses de la deuda pública. Ahí se está yendo parte del gasto público y del exceso de recaudación. Así de claro. La economista y diputada nacional del PP Pilar Alía analiza en esta entrevista con ABC la política fiscal del Gobierno socialista de Emiliano García-Page en plena campaña de la renta y desgrana las principales medidas que su partido pondría en marcha en Castilla-La Mancha si Paco Núñez alcanza la presidencia en 2027. Alía defiende una bajada generalizada de impuestos, con la deflactación del IRPF como eje central, y anuncia que el primer paso de un hipotético Gobierno del PP sería una auditoría para «fiscalizar» la gestión de los últimos años y esclarecer el destino del exceso de recaudación en la región.—Estamos en plena campaña de la renta. ¿Qué le parecen las deducciones presentadas por el Gobierno de Emiliano García-Page?—Pues vamos con datos. El Gobierno regional nos vende que los castellanomanchegos pueden aplicarse 27 desgravaciones fiscales y que se las van a poder aplicar 215.000 contribuyentes. Si hacemos el cálculo de las personas que aproximadamente presentarán renta, 1.075.000 personas, 215.000 suponen solo un 20%. Algo falla. No se puede salir a los medios sacando pecho del volumen de contribuyentes que se van a aplicar las desgravaciones fiscales, porque esas desgravaciones tienen una letra pequeña. Hay que cumplir determinados requisitos que, en la práctica, ves que no son posibles de cumplir. Segundo punto: esas desgravaciones están limitadas por un tope en la base liquidable, lo cual significa que habrá que ver cuántos contribuyentes pueden aplicarse esas desgravaciones.—¿Y qué ocurre con los autónomos?—Miren, para poder aplicarse una desgravación hay que tener cuota, porque se restan de la cuota. ¿Qué ocurre? Tenemos 150.000 autónomos en Castilla-La Mancha. El autónomo está obligado a presentar renta, pero si trabaja a pérdidas, su cuota es cero. Y con cuota cero no puede aplicarse ninguna desgravación. Por lo tanto, los autónomos son los primeros penalizados por este Gobierno socialista en la región.—¿Lo entiende como un anuncio grandilocuente que no se traduce en una realidad?—Es que esas desgravaciones no van a llegar a la población. Esos 215.000 contribuyentes probablemente sean bastantes menos. Desde el PP retamos al Gobierno de Emiliano García-Page a que, cuando termine la campaña de la renta, diga cuántos castellanomanchegos se han podido acoger a estas 27 desgravaciones fiscales, porque los autónomos con pérdidas en 2025 no podrán aplicárselas.—Entonces, ¿qué desgravaciones deberían haberse puesto en marcha?—No es una cuestión de echar en falta desgravaciones. Lo que necesitan los castellanomanchegos para pagar menos en su renta es la deflactación de la tarifa automómica del IRPF. Con eso, todos pagarían menos a Hacienda. No es una cuestión de 27, 30 ó 20 desgravaciones. Hay que actuar en la base imponible y en la cuota. Y eso se consigue con la deflactación. Y mucho más importante es la actualización de los mínimos personales y familiares. Estamos haciendo la renta de 2025 y desde 2015 no se han actualizado. Con una inflación disparada, no deflactar es no adaptar el impuesto a la realidad.«Desde el PP retamos al Gobierno de Emiliano García-Page a que, cuando termine la campaña de la renta, diga cuántos castellanomanchegos se han podido acoger a estas 27 desgravaciones fiscales»—En esta línea, ¿cómo califica el modelo fiscal del Gobierno regional?—Es un corta y pega del modelo nacional de Pedro Sánchez, porque Emiliano García-Page es lo mismo que Pedro Sánchez. Nos dicen que la economía va como un cohete, pero la realidad es que las familias no llegan a fin de mes, en Castilla-La Mancha el 51,5%. Además, un 41% de los menores de la región viven en riesgo de pobreza o exclusión social, y un 34,2% de las familias está en el umbral de la pobreza. La tasa de pobreza es nueve puntos peor que la nacional. Está claro que la economía regional no despega.—En más de una ocasión han hablado de «infierno fiscal».—Durante esta legislatura Pedro Sánchez ha impulsado más de 100 subidas impositivas. Se han creado 16 impuestos nuevos, se ha subido siete veces el IRPF, seis veces el impuesto de sociedades, ocho veces otros impuestos como hidrocarburos y se han subido las cotizaciones sociales 24 veces. Luego está la subida silenciosa: la inflación. Y la revisión de valores catastrales, que implica más impuestos como IBI o transmisiones. Eso es el infierno fiscal: los ciudadanos pierden poder adquisitivo, no consumen y pagan más impuestos.—Frente a esa radiografía, ¿qué medidas fiscales aplicaría el PP si gobierna Paco Núñez en 2027?—La primera propuesta fiscal, cuando en mayo de 2027 Paco Núñez sea presidente de Castilla-La Mancha, sería, nada más llegar y con compromiso total, la deflactación autonómica de la tarifa del IRPF en la escala de tributación y también la actualización de los mínimos personales y familiares, que, como he dicho, no se actualizan en España desde que el PP dejó de gobernar en España en el año 2018. En Castilla-La Mancha con un gobierno que va para 12 años tampoco se les ha ocurrido en ningún momento ayudar a los vecinos de esta región deflactando. Ya han deflactado otras comunidades autónomas, incluso de signo socialistas. En 2026, no deflactar supone para los contribuyentes 12.000 millones de euros que revierten en las arcas del Estado en vez de en los bolsillos de los españoles, y de nuevo Emiliano García-Page se va a convertir en cómplice de Pedro Sánchez en meter la mano en los bolsillos de los castellanomanchegos.Quiero poner un ejemplo. Una familia con 30.000 euros de salario al año paga en Castilla-La Mancha 4.926 euros. En este tramo somos la segunda comunidad que más paga por IRPF después de Cataluña. Con 45.000 euros de renta en Castilla-La Mancha se pagan 9.474 euros de IRPF, sólo superados por Cataluña, Extremadura y Baleares. Pero si seguimos subiendo el volumen de renta se da la paradoja de que los castellanomanchegos pagamos menos. Es decir se está favoreciendo a quien gana más en una región con un índice de pobreza severo.«Nos dicen que la economía va como un cohete, pero la realidad es que el 51,5% de la familias no llegan a fin de mes»—¿Esa medida es suficiente o proponen otras cuestiones fiscales?—Proponemos actuar en los tributos cedidos. En el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, el tipo general es del 9%, uno de los más elevados de España. Los tipos oscilan entre el 6% y el 11%, y nosotros estamos en el 9%. Es curioso que un castellanomanchego de Illescas que compre una vivienda de 100.000 euros pague 9.000 euros, mientras que un vecino de Torrejón de la Calzada pague 6.000. Son 3.000 euros de diferencia. Lo que va a hacer Paco Núñez es bajar ese tipo general del 9% al 6%. Además, queremos favorecer a los emprendedores. Para quien quiera comprar un local o una vivienda para desarrollar su actividad, proponemos un tipo del 4%. No podemos seguir machacando a quien quiere emprender; hay que ponerle alfombra roja para que genere riqueza y empleo. En actos jurídicos documentados, actualmente en el 1,5%, lo bonificaremos en un 50%, pasando al 0,75%.—Y el impuesto de patrimonio, ¿lo eliminarán?—Cuando lleguemos al Gobierno regional eliminaremos el impuesto de Patrimonio. Creo que somos la única comunidad que lo tiene actualmente. Y eso está provocando que empresarios y contribuyentes cambien su domicilio fiscal a otras comunidades limítrofes como Madrid o Andalucía. —¿Tocarán también el impuesto de sucesiones y donaciones cuando lleguen a la Junta?—Cuando Paco Núñez sea presidente, la bonificación será del 99% para los grupos 1 y 2 de parentesco. Y para el grupo 3 -hermanos, tíos y sobrinos- aplicaremos una bonificación del 25% el primer año de gobierno y del 50% el siguiente. Esto es muy importante en una región agrícola como la nuestra, donde hay propietarios de inmuebles rústicos sin hijos, cuyos sobrinos renuncian a herencias por no poder pagarlas.—Habla de bonificaciones, incluso de eliminar impuestos. ¿Cómo compensarían la bajada de ingresos?—Efectivamente, si se bonifican impuestos o se deflactan tarifas, se puede pensar que se recauda menos. La solución pasa por el aumento de las bases imponibles. Es decir, que haya más contribuyentes, no que paguen más impuestos, sino que haya más gente pagando. Por ejemplo, eliminar el impuesto de patrimonio evita que los contribuyentes se vayan a otras comunidades y se pierda recaudación. Si deflactamos el IRPF, habrá más actividad, más contribuyentes y al final se recauda más que con tarifas altas. Pero también hay que controlar el gasto público. Hay que partir de un presupuesto base cero y controlar el despilfarro, tanto a nivel nacional como regional.«Si se bonifican impuestos se puede pensar que se recauda menos. La solución pasa por el aumento de las bases imponibles. Si deflactamos el IRPF, habrá más actividad, más contribuyentes y al final se recaudará más»—¿Sospechan que hay despilfarro en el Gobierno de García-Page?——A lo que nos comprometemos es que al llegar al Gobierno se hará una auditoría para fiscalizar la gestión del PSOE durante estos 12 años. Hay que ver qué se ha hecho con el exceso de recaudación en Castilla-La Mancha. Por ejemplo, según la última cuenta general de la comunidad autónoma publicada, en la ejecución del presupuesto de 2024 se hizo una previsión de 2.010 millones en IRPF y se recaudaron 2.244 millones, es decir, 234 millones más de lo previsto. Y en transmisiones patrimoniales se recaudaron 20 millones más de lo previsto. Además, en 2026 la recaudación sigue creciendo a un ritmo del 11,5%. La pregunta es clara: ¿en qué ha repercutido ese exceso de recaudación en la vida de los ciudadanos? Lo desconocemos. Si analizamos los datos de la cuenta general, vemos que se recauda más, pero ¿en qué ha mejorado en la región? ¿Las carreteras? Están parcheadas. ¿La educación? Hay alumnos en aulas prefabricadas. ¿Los servicios sociales? Tenemos mayores que no pueden pagar residencias y se ven obligados a vender sus casas. ¿Y la sanidad? Tenemos hospitales saturados, listas de espera y situaciones en las que no hay camas. Entonces, ¿de qué sirve el exceso de recaudación?—Y por último, cómo explica que Castilla-La Mancha sea la tercera comunidad autónoma más endeudada en proporción a su PIB.—El problema es que el exceso de recaudación no se canaliza ni a mejorar servicios ni a reducir deuda. Y hay una cuestión muy importante: los intereses de la deuda pública. Ahí se está yendo parte del gasto público y del exceso de recaudación. Así de claro. RSS de noticias de espana
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