Saltaron las alarmas en cuanto Carlos Alcaraz se dirigió al juez de silla y pidió la asistencia del fisioterapeuta. Era el noveno juego del primer set contra el finlandés Otto Virtanen. Ganó el partido, pero su derecha no salía con la contundencia habitual. Se dio un tiempo de recuperación, una tarde tranquila y de mimos, y una mañana de pruebas médicas y anulación de entrenamientos. Y ya por la tarde, en la previa de su partido de octavos ante Tomas Machac, la decisión: Alcaraz se da de baja del Conde de Godó.Después de perder la final del Masters 1.000 de Montecarlo había indicado que tenía previsto jugar toda la temporada de tierra batida: Mónaco, Barcelona, Madrid, Roma y París. Pero advirtió también que escucharía más a su cuerpo que nunca. Que ya había pasado con problemas semejantes y no iba a arriesgar el verdadero objetivo de esta fase del curso: Roland Garros.Era un reto mayúsculo que ni siquiera Rafa Nadal había completado: los cinco torneos de tierra. Tampoco el propio Alcaraz, que cumplirá 23 años el 5 de mayo, pues por unas lesiones o por otras, siempre tuvo que ausentarse de alguna de las plazas. El año pasado se lesionó precisamente en la final del Conde de Godó y no pudo asistir a Madrid. Este curso, es la muñeca derecha la que lo apea antes de tiempo en Barcelona.«Es difícil sentarme aquí y comunicar que no voy a poder seguir en el torneo. Como pudisteis ver, en el partido sentí una molestia en la muñeca que en el partido fue yendo a más. Me remito a mis palabras: ya había sentido antes y pensé que no iba a ir a más. Pensé que serían molestias de exigencia de la semana. Pero en las pruebas de hoy he visto que es una lesión un poco más seria de lo que todos esperábamos . Tengo que escuchar a mi cuerpo y ver lo que mejor me venga para que no me repercuta», comentó un Alcaraz cariacontecido.«Es un torneo especial, maravilloso. No me gusta borrarme de ningún torneo y especialmente de este. Con mucha tristeza tengo que volver a casa para empezar la recuperación lo antes posible, con mi equipo, mis doctores y mi fisio; e intentar estar lo más sano posible lo antes posible para los torneos que tengo en el futuro. Espero que podáis verme en una pista de tenis lo antes posible», concluyó.No ha querido dar plazos, y sus palabras piden mesura y tiempo, por lo que las alarmas se alargan hasta Madrid, aunque se podría retrasar su estreno hasta dentro de una semana y media. Sin embargo, todo dependerá de cómo evolucione esa muñeca derecha que ha dejado fuera de combate al murciano tras una semana de mucha exigencia en Montecarlo y un primer día muy complicado en el Conde de Godó 2026. Saltaron las alarmas en cuanto Carlos Alcaraz se dirigió al juez de silla y pidió la asistencia del fisioterapeuta. Era el noveno juego del primer set contra el finlandés Otto Virtanen. Ganó el partido, pero su derecha no salía con la contundencia habitual. Se dio un tiempo de recuperación, una tarde tranquila y de mimos, y una mañana de pruebas médicas y anulación de entrenamientos. Y ya por la tarde, en la previa de su partido de octavos ante Tomas Machac, la decisión: Alcaraz se da de baja del Conde de Godó.Después de perder la final del Masters 1.000 de Montecarlo había indicado que tenía previsto jugar toda la temporada de tierra batida: Mónaco, Barcelona, Madrid, Roma y París. Pero advirtió también que escucharía más a su cuerpo que nunca. Que ya había pasado con problemas semejantes y no iba a arriesgar el verdadero objetivo de esta fase del curso: Roland Garros.Era un reto mayúsculo que ni siquiera Rafa Nadal había completado: los cinco torneos de tierra. Tampoco el propio Alcaraz, que cumplirá 23 años el 5 de mayo, pues por unas lesiones o por otras, siempre tuvo que ausentarse de alguna de las plazas. El año pasado se lesionó precisamente en la final del Conde de Godó y no pudo asistir a Madrid. Este curso, es la muñeca derecha la que lo apea antes de tiempo en Barcelona.«Es difícil sentarme aquí y comunicar que no voy a poder seguir en el torneo. Como pudisteis ver, en el partido sentí una molestia en la muñeca que en el partido fue yendo a más. Me remito a mis palabras: ya había sentido antes y pensé que no iba a ir a más. Pensé que serían molestias de exigencia de la semana. Pero en las pruebas de hoy he visto que es una lesión un poco más seria de lo que todos esperábamos . Tengo que escuchar a mi cuerpo y ver lo que mejor me venga para que no me repercuta», comentó un Alcaraz cariacontecido.«Es un torneo especial, maravilloso. No me gusta borrarme de ningún torneo y especialmente de este. Con mucha tristeza tengo que volver a casa para empezar la recuperación lo antes posible, con mi equipo, mis doctores y mi fisio; e intentar estar lo más sano posible lo antes posible para los torneos que tengo en el futuro. Espero que podáis verme en una pista de tenis lo antes posible», concluyó.No ha querido dar plazos, y sus palabras piden mesura y tiempo, por lo que las alarmas se alargan hasta Madrid, aunque se podría retrasar su estreno hasta dentro de una semana y media. Sin embargo, todo dependerá de cómo evolucione esa muñeca derecha que ha dejado fuera de combate al murciano tras una semana de mucha exigencia en Montecarlo y un primer día muy complicado en el Conde de Godó 2026. Saltaron las alarmas en cuanto Carlos Alcaraz se dirigió al juez de silla y pidió la asistencia del fisioterapeuta. Era el noveno juego del primer set contra el finlandés Otto Virtanen. Ganó el partido, pero su derecha no salía con la contundencia habitual. Se dio un tiempo de recuperación, una tarde tranquila y de mimos, y una mañana de pruebas médicas y anulación de entrenamientos. Y ya por la tarde, en la previa de su partido de octavos ante Tomas Machac, la decisión: Alcaraz se da de baja del Conde de Godó.Después de perder la final del Masters 1.000 de Montecarlo había indicado que tenía previsto jugar toda la temporada de tierra batida: Mónaco, Barcelona, Madrid, Roma y París. Pero advirtió también que escucharía más a su cuerpo que nunca. Que ya había pasado con problemas semejantes y no iba a arriesgar el verdadero objetivo de esta fase del curso: Roland Garros.Era un reto mayúsculo que ni siquiera Rafa Nadal había completado: los cinco torneos de tierra. Tampoco el propio Alcaraz, que cumplirá 23 años el 5 de mayo, pues por unas lesiones o por otras, siempre tuvo que ausentarse de alguna de las plazas. El año pasado se lesionó precisamente en la final del Conde de Godó y no pudo asistir a Madrid. Este curso, es la muñeca derecha la que lo apea antes de tiempo en Barcelona.«Es difícil sentarme aquí y comunicar que no voy a poder seguir en el torneo. Como pudisteis ver, en el partido sentí una molestia en la muñeca que en el partido fue yendo a más. Me remito a mis palabras: ya había sentido antes y pensé que no iba a ir a más. Pensé que serían molestias de exigencia de la semana. Pero en las pruebas de hoy he visto que es una lesión un poco más seria de lo que todos esperábamos . Tengo que escuchar a mi cuerpo y ver lo que mejor me venga para que no me repercuta», comentó un Alcaraz cariacontecido.«Es un torneo especial, maravilloso. No me gusta borrarme de ningún torneo y especialmente de este. Con mucha tristeza tengo que volver a casa para empezar la recuperación lo antes posible, con mi equipo, mis doctores y mi fisio; e intentar estar lo más sano posible lo antes posible para los torneos que tengo en el futuro. Espero que podáis verme en una pista de tenis lo antes posible», concluyó.No ha querido dar plazos, y sus palabras piden mesura y tiempo, por lo que las alarmas se alargan hasta Madrid, aunque se podría retrasar su estreno hasta dentro de una semana y media. Sin embargo, todo dependerá de cómo evolucione esa muñeca derecha que ha dejado fuera de combate al murciano tras una semana de mucha exigencia en Montecarlo y un primer día muy complicado en el Conde de Godó 2026. RSS de noticias de deportes
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