El pasado 15 de abril, en Múnich, horas antes del partido de vuelta de cuartos de final de Champions entre el Bayern y el Madrid, un miembro del vestuario del equipo blanco recibe ánimos de un conocido. Había que remontar el 1-2 del Bernabéu, y ese conocido alude a la presencia del Mbappé y Vinicius sobre el campo. Su interlocutor, que convive con ellos, niega con la cabeza. Ese día, el tercer gol del Madrid fue un pase del brasileño al francés. No sirvió para nada, quizá porque esa conexión fue anecdótica.
La tensa pugna entre ambos por ser la estrella del Madrid ha marcado el devenir del equipo en los dos últimos años y se ha llevado por delante a los dos últimos entrenadores
El pasado 15 de abril, en Múnich, horas antes del partido de vuelta de cuartos de final de Champions entre el Bayern y el Madrid, un miembro del vestuario del equipo blanco recibe ánimos de un conocido. Había que remontar el 1-2 del Bernabéu, y ese conocido alude a la presencia del Mbappé y Vinicius sobre el campo. Su interlocutor, que convive con ellos, niega con la cabeza. Ese día, el tercer gol del Madrid fue un pase del brasileño al francés. No sirvió para nada, quizá porque esa conexión fue anecdótica.
Noticias de Deportes
