Para ganar un Mundial hay que saber sufrir. Es requisito imprescindible. Estados Unidos no solo supo apretar los dientes cuando el partido se puso incómodo, jugando con diez durante más de media hora tras la expulsión de Folarin Balogun, sino que acabó siendo más que una Bosnia y Herzegovina mediocre y conformista. Un tiro libre ejecutado con maestría por Malik Tillman en el 82 puso el 2-0 definitivo para certificar el pase a octavos de una anfitriona que tiene motivos para soñar con algo grande.
La anfitriona resistió con diez durante más de media hora tras la expulsión de Balogun y un magistral lanzamiento de falta de Malik Tillman certificó el pase
Para ganar un Mundial hay que saber sufrir. Es requisito imprescindible. Estados Unidos no solo supo apretar los dientes cuando el partido se puso incómodo, jugando con diez durante más de media hora tras la expulsión de Folarin Balogun, sino que acabó siendo más que una Bosnia y Herzegovina mediocre y conformista. Un tiro libre ejecutado con maestría por Malik Tillman en el 82 puso el 2-0 definitivo para certificar el pase a octavos de una anfitriona que tiene motivos para soñar con algo grande.
Noticias de Deportes
