Teóricamente, no debería ser difícil que el presidente del Gobierno de una importante democracia europea defienda la aplicación del derecho internacional en un territorio ilegalmente ocupado. Y menos aún que lo haga Pedro Sánchez, que lleva por bandera ser uno de los líderes que defiende los derechos humanos frente a las violaciones que cometen Israel y Estados Unidos. Pero cuando se trata de los ataques de Marruecos en el Sahara, y a pesar de que España es la potencia administradora, Sánchez enmudece. Las recientes declaraciones del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, a ABC , en las que acusó al jefe del Gobierno español de tener una doble vara de medir con los derechos humanos elevaron la presión de los socios parlamentarios sobre el Ejecutivo, y contribuyeron a desbloquear la semana pasada la tramitación de la futura ley que, si llega a aprobarse, permitirá conceder la nacionalidad española a los saharauis.El Polisario da la bienvenida al cambio de posición de los socialistas, pero advierte que es un asunto menor que ni compensa ni puede sacar el foco de la verdadera cuestión de fondo: España sigue incumpliendo sus responsabilidades políticas y jurídicas como potencia administradora. Noticia relacionada general No No Declaraciones exclusivas Líder del Frente Polisario: «Sánchez hace la vista gorda en el Sahara» Ana Sánchez«El posicionamiento que el pueblo del Sahara Occidental necesita de España es político, a favor del derecho internacional y en contra de la ocupación del territorio llevada a cabo por Marruecos durante las últimas cinco décadas», reclama a Pedro Sánchez, el representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi. El representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi.En declaraciones a ABC, califica además de «cuanto menos mezquino» que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, presumiera de que España es el primer donante de ayuda humanitaria al Sahara en esta situación cuando incumple sus obligaciones como potencia administradora. El máximo jefe de la diplomacia española usó este argumento junto a la necesidad de buena vecindad con Marruecos para responder el pasado 24 de junio en el Congreso al portavoz de Exteriores de ERC, Francesc-Marc Álvaro. El republicano le había preguntado muy duramente por la doble de vara de medir del Ejecutivo en el Sahara y por su silencio ante los asesinatos de miembros del Polisario cometidos por Rabat con drones hace varias semanas.«España debe asumir plenamente sus responsabilidades con el Sahara Occidental y contribuir activamente a la consecución de una solución justa, duradera, de acuerdo con lo establecido por el derecho internacional y respetuosa con los legítimos derechos del pueblo del Sahara Occidental», reclama Arabi. «El compromiso con la población refugiada es conciliable con el cumplimiento de las mencionadas responsabilidades y, de hecho, no debería entenderse como una justificación del posicionamiento oficial del Gobierno, sino como una obligación más», denuncia.ERC a Albares: «ministro, silencio de muchos, consuelo de cínicos o de súbditos del corrupto monarca marroquí»El representante del Polisario en España también considera que la buena vecindad no puede ser incompatible con defender los derechos humanos. «En un contexto geopolítico basado en el multilateralismo, las relaciones entre los distintos actores internacionales deben ser la norma, pero nunca pueden basarse en la supeditación de derechos, como los del pueblo del Sahara Occidental». Albares también aseguró en la Cámara Baja que la posición de España pretende poner fin a «50 años más de conflicto», ante lo que Arabi advierte que la única forma de conseguirlo será «coadyuvar a que se permita al pueblo del Sahara Occidental ejercer de manera efectiva su legítimo derecho a la autodeterminación e independencia».Los reproches del portavoz republicano al ministro Albares durante la última sesión de control antes de las vacaciones fueron varios y tensos. «Su Gobierno no ha condenado este ataque», dijo refiriéndose al asesinato de miembros del Polisario con drones. «La Embajada de España sí que condenó un ataque del Frente Polisario del 5 de mayo en Asmara. ¿Cuál es la posición de su gabinete ante este asesinato selectivo que, si lo hubiese hecho, por ejemplo, Israel sobre un dirigente palestino o Rusia sobre un dirigente ucraniano hubiesen condenado inmediatamente?», preguntó Álvaro. Albares no explicó su posición ante el asesinato. Respondió con los argumentos antes citados y equiparó su silencio al del resto de países, aunque solo España es potencia administradora. «Ministro, silencio de muchos, consuelo de cínicos o de súbditos del corrupto monarca marroquí. Se lo digo porque en Esquerra estamos siempre al lado del pueblo saharaui y este silencio es un escándalo (…) Tienen una doble vara de medir que no se puede soportar». El republicano también criticó a Albares con la paralización, en ese momento, de la ley para conceder la nacionalidad española a los saharauis de la que Albares, tras un año de bloqueo, dijo ser totalmente favorable. Una semana después, la tramitación quedó desbloqueada. El proceso que sigue la ONU avanzó el pasado mes de mayo en la búsqueda de una salida negociada en el Sahara, con la presión de Estados Unidos de fondo. Teóricamente, no debería ser difícil que el presidente del Gobierno de una importante democracia europea defienda la aplicación del derecho internacional en un territorio ilegalmente ocupado. Y menos aún que lo haga Pedro Sánchez, que lleva por bandera ser uno de los líderes que defiende los derechos humanos frente a las violaciones que cometen Israel y Estados Unidos. Pero cuando se trata de los ataques de Marruecos en el Sahara, y a pesar de que España es la potencia administradora, Sánchez enmudece. Las recientes declaraciones del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, a ABC , en las que acusó al jefe del Gobierno español de tener una doble vara de medir con los derechos humanos elevaron la presión de los socios parlamentarios sobre el Ejecutivo, y contribuyeron a desbloquear la semana pasada la tramitación de la futura ley que, si llega a aprobarse, permitirá conceder la nacionalidad española a los saharauis.El Polisario da la bienvenida al cambio de posición de los socialistas, pero advierte que es un asunto menor que ni compensa ni puede sacar el foco de la verdadera cuestión de fondo: España sigue incumpliendo sus responsabilidades políticas y jurídicas como potencia administradora. Noticia relacionada general No No Declaraciones exclusivas Líder del Frente Polisario: «Sánchez hace la vista gorda en el Sahara» Ana Sánchez«El posicionamiento que el pueblo del Sahara Occidental necesita de España es político, a favor del derecho internacional y en contra de la ocupación del territorio llevada a cabo por Marruecos durante las últimas cinco décadas», reclama a Pedro Sánchez, el representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi. El representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi.En declaraciones a ABC, califica además de «cuanto menos mezquino» que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, presumiera de que España es el primer donante de ayuda humanitaria al Sahara en esta situación cuando incumple sus obligaciones como potencia administradora. El máximo jefe de la diplomacia española usó este argumento junto a la necesidad de buena vecindad con Marruecos para responder el pasado 24 de junio en el Congreso al portavoz de Exteriores de ERC, Francesc-Marc Álvaro. El republicano le había preguntado muy duramente por la doble de vara de medir del Ejecutivo en el Sahara y por su silencio ante los asesinatos de miembros del Polisario cometidos por Rabat con drones hace varias semanas.«España debe asumir plenamente sus responsabilidades con el Sahara Occidental y contribuir activamente a la consecución de una solución justa, duradera, de acuerdo con lo establecido por el derecho internacional y respetuosa con los legítimos derechos del pueblo del Sahara Occidental», reclama Arabi. «El compromiso con la población refugiada es conciliable con el cumplimiento de las mencionadas responsabilidades y, de hecho, no debería entenderse como una justificación del posicionamiento oficial del Gobierno, sino como una obligación más», denuncia.ERC a Albares: «ministro, silencio de muchos, consuelo de cínicos o de súbditos del corrupto monarca marroquí»El representante del Polisario en España también considera que la buena vecindad no puede ser incompatible con defender los derechos humanos. «En un contexto geopolítico basado en el multilateralismo, las relaciones entre los distintos actores internacionales deben ser la norma, pero nunca pueden basarse en la supeditación de derechos, como los del pueblo del Sahara Occidental». Albares también aseguró en la Cámara Baja que la posición de España pretende poner fin a «50 años más de conflicto», ante lo que Arabi advierte que la única forma de conseguirlo será «coadyuvar a que se permita al pueblo del Sahara Occidental ejercer de manera efectiva su legítimo derecho a la autodeterminación e independencia».Los reproches del portavoz republicano al ministro Albares durante la última sesión de control antes de las vacaciones fueron varios y tensos. «Su Gobierno no ha condenado este ataque», dijo refiriéndose al asesinato de miembros del Polisario con drones. «La Embajada de España sí que condenó un ataque del Frente Polisario del 5 de mayo en Asmara. ¿Cuál es la posición de su gabinete ante este asesinato selectivo que, si lo hubiese hecho, por ejemplo, Israel sobre un dirigente palestino o Rusia sobre un dirigente ucraniano hubiesen condenado inmediatamente?», preguntó Álvaro. Albares no explicó su posición ante el asesinato. Respondió con los argumentos antes citados y equiparó su silencio al del resto de países, aunque solo España es potencia administradora. «Ministro, silencio de muchos, consuelo de cínicos o de súbditos del corrupto monarca marroquí. Se lo digo porque en Esquerra estamos siempre al lado del pueblo saharaui y este silencio es un escándalo (…) Tienen una doble vara de medir que no se puede soportar». El republicano también criticó a Albares con la paralización, en ese momento, de la ley para conceder la nacionalidad española a los saharauis de la que Albares, tras un año de bloqueo, dijo ser totalmente favorable. Una semana después, la tramitación quedó desbloqueada. El proceso que sigue la ONU avanzó el pasado mes de mayo en la búsqueda de una salida negociada en el Sahara, con la presión de Estados Unidos de fondo. Teóricamente, no debería ser difícil que el presidente del Gobierno de una importante democracia europea defienda la aplicación del derecho internacional en un territorio ilegalmente ocupado. Y menos aún que lo haga Pedro Sánchez, que lleva por bandera ser uno de los líderes que defiende los derechos humanos frente a las violaciones que cometen Israel y Estados Unidos. Pero cuando se trata de los ataques de Marruecos en el Sahara, y a pesar de que España es la potencia administradora, Sánchez enmudece. Las recientes declaraciones del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, a ABC , en las que acusó al jefe del Gobierno español de tener una doble vara de medir con los derechos humanos elevaron la presión de los socios parlamentarios sobre el Ejecutivo, y contribuyeron a desbloquear la semana pasada la tramitación de la futura ley que, si llega a aprobarse, permitirá conceder la nacionalidad española a los saharauis.El Polisario da la bienvenida al cambio de posición de los socialistas, pero advierte que es un asunto menor que ni compensa ni puede sacar el foco de la verdadera cuestión de fondo: España sigue incumpliendo sus responsabilidades políticas y jurídicas como potencia administradora. Noticia relacionada general No No Declaraciones exclusivas Líder del Frente Polisario: «Sánchez hace la vista gorda en el Sahara» Ana Sánchez«El posicionamiento que el pueblo del Sahara Occidental necesita de España es político, a favor del derecho internacional y en contra de la ocupación del territorio llevada a cabo por Marruecos durante las últimas cinco décadas», reclama a Pedro Sánchez, el representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi. El representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi.En declaraciones a ABC, califica además de «cuanto menos mezquino» que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, presumiera de que España es el primer donante de ayuda humanitaria al Sahara en esta situación cuando incumple sus obligaciones como potencia administradora. El máximo jefe de la diplomacia española usó este argumento junto a la necesidad de buena vecindad con Marruecos para responder el pasado 24 de junio en el Congreso al portavoz de Exteriores de ERC, Francesc-Marc Álvaro. El republicano le había preguntado muy duramente por la doble de vara de medir del Ejecutivo en el Sahara y por su silencio ante los asesinatos de miembros del Polisario cometidos por Rabat con drones hace varias semanas.«España debe asumir plenamente sus responsabilidades con el Sahara Occidental y contribuir activamente a la consecución de una solución justa, duradera, de acuerdo con lo establecido por el derecho internacional y respetuosa con los legítimos derechos del pueblo del Sahara Occidental», reclama Arabi. «El compromiso con la población refugiada es conciliable con el cumplimiento de las mencionadas responsabilidades y, de hecho, no debería entenderse como una justificación del posicionamiento oficial del Gobierno, sino como una obligación más», denuncia.ERC a Albares: «ministro, silencio de muchos, consuelo de cínicos o de súbditos del corrupto monarca marroquí»El representante del Polisario en España también considera que la buena vecindad no puede ser incompatible con defender los derechos humanos. «En un contexto geopolítico basado en el multilateralismo, las relaciones entre los distintos actores internacionales deben ser la norma, pero nunca pueden basarse en la supeditación de derechos, como los del pueblo del Sahara Occidental». Albares también aseguró en la Cámara Baja que la posición de España pretende poner fin a «50 años más de conflicto», ante lo que Arabi advierte que la única forma de conseguirlo será «coadyuvar a que se permita al pueblo del Sahara Occidental ejercer de manera efectiva su legítimo derecho a la autodeterminación e independencia».Los reproches del portavoz republicano al ministro Albares durante la última sesión de control antes de las vacaciones fueron varios y tensos. «Su Gobierno no ha condenado este ataque», dijo refiriéndose al asesinato de miembros del Polisario con drones. «La Embajada de España sí que condenó un ataque del Frente Polisario del 5 de mayo en Asmara. ¿Cuál es la posición de su gabinete ante este asesinato selectivo que, si lo hubiese hecho, por ejemplo, Israel sobre un dirigente palestino o Rusia sobre un dirigente ucraniano hubiesen condenado inmediatamente?», preguntó Álvaro. Albares no explicó su posición ante el asesinato. Respondió con los argumentos antes citados y equiparó su silencio al del resto de países, aunque solo España es potencia administradora. «Ministro, silencio de muchos, consuelo de cínicos o de súbditos del corrupto monarca marroquí. Se lo digo porque en Esquerra estamos siempre al lado del pueblo saharaui y este silencio es un escándalo (…) Tienen una doble vara de medir que no se puede soportar». El republicano también criticó a Albares con la paralización, en ese momento, de la ley para conceder la nacionalidad española a los saharauis de la que Albares, tras un año de bloqueo, dijo ser totalmente favorable. Una semana después, la tramitación quedó desbloqueada. El proceso que sigue la ONU avanzó el pasado mes de mayo en la búsqueda de una salida negociada en el Sahara, con la presión de Estados Unidos de fondo. RSS de noticias de espana
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