Iba a ser una jornada festiva, como tantos otros 15 de agosto, pero se tornó en tragedia. A los vecinos de la pedanía ponferradina de Manzanedo de Valdueza aún les cuesta creer lo ocurrido al atardecer del sábado. Una fuerte tormenta descargada en los Montes Aquilianos provocaba el arrastre de tierra y ceniza de los incendios forestales del año pasado. En poco tiempo, las importantes escorrentías llenaban la calle de La Iglesia de Manzanedo de agua y barro y piedras de gran dimensión llevándose por delante vehículos, que quedaron ocultados bajo el lodo. Las dos mujeres fallecidas, de 60 y 80 años respectivamente, los bebés que fueron atendidos con contusiones, se encontraban en una bodega junto a otras dos personas. Todo sucedió muy rápido, sin capacidad de reacción.Una pareja de vecinos de Manzanedo de Valdueza narraba cómo «empezó la tormenta cuanto estábamos en la bodega. (Y el agua) arrastraba piedras, bajó los coches, otros desaparecieron por ahí abajo… Lo que nunca habíamos visto. Es horrible. Los daños materiales no importan, pero las vidas si. Es horrible», repetían.Ha sido una noche difícil para los vecinos de esta pedanía de Ponferrada de apenas doce habitantes censados, pero que en verano, como en todo el mundo rural, multiplica su población. Y además, estos días celebrada sus fiestas locales, con lo que ello supone. «No podemos ni abrir la puerta de casa por el lodo».Esos mismos vecinos evocaban que en esta reguera «nunca vimos bajar tormentas así. En la otra, alguna que otra vez, pero esta no…».Testimonios de vecinos de Manzanedo de Valdueza también recordaban cómo el año pasado «con el fuego (del incendio forestal que arrasó los Montes Aquilianos durante días) tuvimos que escapar de aquí. Ahora esto… En la vida. Es horrible».El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, que se desplazaba a la zona con otros representantes institucionales -entre ellos, el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón-, lamentaba la pérdida de vidas humanas. El regidor aludía también a la tromba de agua registrada en la vecina Bouzas. «Hemos tenido dos episodios graves y hay que lamentar la pérdida de dos vidas», apuntaba, y añadía que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad habían recorrido casa por casa para comprobar que no había ninguna persona desaparecida.Explicaba también que habrá que comprobar «fehacientemente» las posibles circunstancias que propiciaron que la fuerte tormenta registrada en el monte provocase la fuerte correntía registrada.Sobre lo ocurrido en la pedanía de Bouzas, donde el río Meruelo se tiño de negro y sus aguas se desbordaron por las calles del pueblo, hablaba la presidenta de la Junta Vecinal, Mirta Blanco. Ocurría horas antes, durante la siesta. El agua «llenó la calle, arrastraba todo y llegó hasta las bodegas. No sabíamos qué hacer. No podíamos hacer nada. Y no paraba…». El panorama resultaba dantesco, con vehículos arrastrados, dañados y hasta uno de ellos incrustado en la cascada. Río abajo, el agua negra, que desplazó troncos y ramas, colapsaba la playa fluvial de Molinaseca, que quedaba absolutamente impracticable.Nada más conocer la tragedia, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, enviaba su pésame y su «cariño a las familias y seres queridos de las dos mujeres fallecidas». «Día de profundo dolor en Manzanedo de Valdueza», concluía el mensaje en su perfil de las redes sociales. Desde la noche de este sábado a las condolencias se han ido sumando representes de distintas administraciones, así como de los diferentes grupos políticos. El secretario de los socialistas leoneses, Javier Alfonso Cendón señalaba que «León está de luto (…) Mi más sentido pésame y todo mi cariño a las familias y seres queridos de las dos mujeres fallecidas». Deseaba la «pronta recuperación» de los menores heridos y ofrecía todo su apoyo a los vecinos afectados.«Desgraciadamente hoy nuestra tierra se viste de luto tras la tragedia sufrida en Manzanedo de Valdueza con 2 muertas por una riada y deslizamiento de tierras. Desde UPL queremos trasladar nuestro más sentido pésame a familiares y amigos de las fallecidas. Descansen en paz», escribía la formación leonesista.«Trasladamos nuestro pésame al municipio de Manzanedo de Valdueza (León), por el fallecimiento de dos mujeres a consecuencia de esta riada, así como queremos transmitir nuestro apoyo y cercanía con sus familias, al tiempo que deseamos la mejora de las personas heridas», indicaban desde la Federación Española de Municipios y Provincias.Este domingo será el momento de evaluar daños. El subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, visitará la zona pasado el mediodía. Iba a ser una jornada festiva, como tantos otros 15 de agosto, pero se tornó en tragedia. A los vecinos de la pedanía ponferradina de Manzanedo de Valdueza aún les cuesta creer lo ocurrido al atardecer del sábado. Una fuerte tormenta descargada en los Montes Aquilianos provocaba el arrastre de tierra y ceniza de los incendios forestales del año pasado. En poco tiempo, las importantes escorrentías llenaban la calle de La Iglesia de Manzanedo de agua y barro y piedras de gran dimensión llevándose por delante vehículos, que quedaron ocultados bajo el lodo. Las dos mujeres fallecidas, de 60 y 80 años respectivamente, los bebés que fueron atendidos con contusiones, se encontraban en una bodega junto a otras dos personas. Todo sucedió muy rápido, sin capacidad de reacción.Una pareja de vecinos de Manzanedo de Valdueza narraba cómo «empezó la tormenta cuanto estábamos en la bodega. (Y el agua) arrastraba piedras, bajó los coches, otros desaparecieron por ahí abajo… Lo que nunca habíamos visto. Es horrible. Los daños materiales no importan, pero las vidas si. Es horrible», repetían.Ha sido una noche difícil para los vecinos de esta pedanía de Ponferrada de apenas doce habitantes censados, pero que en verano, como en todo el mundo rural, multiplica su población. Y además, estos días celebrada sus fiestas locales, con lo que ello supone. «No podemos ni abrir la puerta de casa por el lodo».Esos mismos vecinos evocaban que en esta reguera «nunca vimos bajar tormentas así. En la otra, alguna que otra vez, pero esta no…».Testimonios de vecinos de Manzanedo de Valdueza también recordaban cómo el año pasado «con el fuego (del incendio forestal que arrasó los Montes Aquilianos durante días) tuvimos que escapar de aquí. Ahora esto… En la vida. Es horrible».El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, que se desplazaba a la zona con otros representantes institucionales -entre ellos, el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón-, lamentaba la pérdida de vidas humanas. El regidor aludía también a la tromba de agua registrada en la vecina Bouzas. «Hemos tenido dos episodios graves y hay que lamentar la pérdida de dos vidas», apuntaba, y añadía que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad habían recorrido casa por casa para comprobar que no había ninguna persona desaparecida.Explicaba también que habrá que comprobar «fehacientemente» las posibles circunstancias que propiciaron que la fuerte tormenta registrada en el monte provocase la fuerte correntía registrada.Sobre lo ocurrido en la pedanía de Bouzas, donde el río Meruelo se tiño de negro y sus aguas se desbordaron por las calles del pueblo, hablaba la presidenta de la Junta Vecinal, Mirta Blanco. Ocurría horas antes, durante la siesta. El agua «llenó la calle, arrastraba todo y llegó hasta las bodegas. No sabíamos qué hacer. No podíamos hacer nada. Y no paraba…». El panorama resultaba dantesco, con vehículos arrastrados, dañados y hasta uno de ellos incrustado en la cascada. Río abajo, el agua negra, que desplazó troncos y ramas, colapsaba la playa fluvial de Molinaseca, que quedaba absolutamente impracticable.Nada más conocer la tragedia, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, enviaba su pésame y su «cariño a las familias y seres queridos de las dos mujeres fallecidas». «Día de profundo dolor en Manzanedo de Valdueza», concluía el mensaje en su perfil de las redes sociales. Desde la noche de este sábado a las condolencias se han ido sumando representes de distintas administraciones, así como de los diferentes grupos políticos. El secretario de los socialistas leoneses, Javier Alfonso Cendón señalaba que «León está de luto (…) Mi más sentido pésame y todo mi cariño a las familias y seres queridos de las dos mujeres fallecidas». Deseaba la «pronta recuperación» de los menores heridos y ofrecía todo su apoyo a los vecinos afectados.«Desgraciadamente hoy nuestra tierra se viste de luto tras la tragedia sufrida en Manzanedo de Valdueza con 2 muertas por una riada y deslizamiento de tierras. Desde UPL queremos trasladar nuestro más sentido pésame a familiares y amigos de las fallecidas. Descansen en paz», escribía la formación leonesista.«Trasladamos nuestro pésame al municipio de Manzanedo de Valdueza (León), por el fallecimiento de dos mujeres a consecuencia de esta riada, así como queremos transmitir nuestro apoyo y cercanía con sus familias, al tiempo que deseamos la mejora de las personas heridas», indicaban desde la Federación Española de Municipios y Provincias.Este domingo será el momento de evaluar daños. El subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, visitará la zona pasado el mediodía. Iba a ser una jornada festiva, como tantos otros 15 de agosto, pero se tornó en tragedia. A los vecinos de la pedanía ponferradina de Manzanedo de Valdueza aún les cuesta creer lo ocurrido al atardecer del sábado. Una fuerte tormenta descargada en los Montes Aquilianos provocaba el arrastre de tierra y ceniza de los incendios forestales del año pasado. En poco tiempo, las importantes escorrentías llenaban la calle de La Iglesia de Manzanedo de agua y barro y piedras de gran dimensión llevándose por delante vehículos, que quedaron ocultados bajo el lodo. Las dos mujeres fallecidas, de 60 y 80 años respectivamente, los bebés que fueron atendidos con contusiones, se encontraban en una bodega junto a otras dos personas. Todo sucedió muy rápido, sin capacidad de reacción.Una pareja de vecinos de Manzanedo de Valdueza narraba cómo «empezó la tormenta cuanto estábamos en la bodega. (Y el agua) arrastraba piedras, bajó los coches, otros desaparecieron por ahí abajo… Lo que nunca habíamos visto. Es horrible. Los daños materiales no importan, pero las vidas si. Es horrible», repetían.Ha sido una noche difícil para los vecinos de esta pedanía de Ponferrada de apenas doce habitantes censados, pero que en verano, como en todo el mundo rural, multiplica su población. Y además, estos días celebrada sus fiestas locales, con lo que ello supone. «No podemos ni abrir la puerta de casa por el lodo».Esos mismos vecinos evocaban que en esta reguera «nunca vimos bajar tormentas así. En la otra, alguna que otra vez, pero esta no…».Testimonios de vecinos de Manzanedo de Valdueza también recordaban cómo el año pasado «con el fuego (del incendio forestal que arrasó los Montes Aquilianos durante días) tuvimos que escapar de aquí. Ahora esto… En la vida. Es horrible».El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, que se desplazaba a la zona con otros representantes institucionales -entre ellos, el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón-, lamentaba la pérdida de vidas humanas. El regidor aludía también a la tromba de agua registrada en la vecina Bouzas. «Hemos tenido dos episodios graves y hay que lamentar la pérdida de dos vidas», apuntaba, y añadía que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad habían recorrido casa por casa para comprobar que no había ninguna persona desaparecida.Explicaba también que habrá que comprobar «fehacientemente» las posibles circunstancias que propiciaron que la fuerte tormenta registrada en el monte provocase la fuerte correntía registrada.Sobre lo ocurrido en la pedanía de Bouzas, donde el río Meruelo se tiño de negro y sus aguas se desbordaron por las calles del pueblo, hablaba la presidenta de la Junta Vecinal, Mirta Blanco. Ocurría horas antes, durante la siesta. El agua «llenó la calle, arrastraba todo y llegó hasta las bodegas. No sabíamos qué hacer. No podíamos hacer nada. Y no paraba…». El panorama resultaba dantesco, con vehículos arrastrados, dañados y hasta uno de ellos incrustado en la cascada. Río abajo, el agua negra, que desplazó troncos y ramas, colapsaba la playa fluvial de Molinaseca, que quedaba absolutamente impracticable.Nada más conocer la tragedia, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, enviaba su pésame y su «cariño a las familias y seres queridos de las dos mujeres fallecidas». «Día de profundo dolor en Manzanedo de Valdueza», concluía el mensaje en su perfil de las redes sociales. Desde la noche de este sábado a las condolencias se han ido sumando representes de distintas administraciones, así como de los diferentes grupos políticos. El secretario de los socialistas leoneses, Javier Alfonso Cendón señalaba que «León está de luto (…) Mi más sentido pésame y todo mi cariño a las familias y seres queridos de las dos mujeres fallecidas». Deseaba la «pronta recuperación» de los menores heridos y ofrecía todo su apoyo a los vecinos afectados.«Desgraciadamente hoy nuestra tierra se viste de luto tras la tragedia sufrida en Manzanedo de Valdueza con 2 muertas por una riada y deslizamiento de tierras. Desde UPL queremos trasladar nuestro más sentido pésame a familiares y amigos de las fallecidas. Descansen en paz», escribía la formación leonesista.«Trasladamos nuestro pésame al municipio de Manzanedo de Valdueza (León), por el fallecimiento de dos mujeres a consecuencia de esta riada, así como queremos transmitir nuestro apoyo y cercanía con sus familias, al tiempo que deseamos la mejora de las personas heridas», indicaban desde la Federación Española de Municipios y Provincias.Este domingo será el momento de evaluar daños. El subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, visitará la zona pasado el mediodía. RSS de noticias de espana
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