Rueda el balón con estrellas y la mueven los jugadores del Real Betis al ritmo del himno de Tony Britten. Dos décadas han tenido que pasar para repetir esta imagen. De Joaquín, Oliveira y Edu a Isco, Antony y Fornals . Aquel canto del cisne de 2005 y esta evolución de hoy que responde a la lógica. Siete temporadas con Manuel Pellegrini a los mandos y un crecimiento como no ha habido igual en la historia de una entidad que quiere convertir el hito en casualidad, con Ángel Haro y José Miguel López Catalán . Mientras, invita a disfrutar a los suyos de la travesía. Que mucho le ha costado llegar hasta aquí. Porque en estos 21 años ha habido de todo: dos descensos, administraciones concursales y judiciales, cambios relevantes de accionariado, ampliación de capital, ventas históricas, fichajes de ensueño, récord tras récord, presupuestos sin igual… Mucho ha esperado el bético para no tener hoy una sonrisa de ilusión ante el partido en Lille, para no darle un codazo de complicidad al que se siente a su lado para ver el encuentro, para no darse cuenta de dónde ha venido para valorar ciertamente que la élite es esto y que aquí es donde quiere quedarse para siempre.En 2005 la mayoría de nosotros llevaba un Nokia en el bolsillo, Twitter no existía, no podías mandarte un Whatsapp, nos poníamos un CD para escuchar música, se podía comprar un piso con facilidad, se fumaba en los bares, si te perdías tenías que consultar a un mapa, para hacer una foto necesitabas una cámara, Bizum no estaba ni pensado, YouTube acababa de nacer y el Villamarín aún tenía el Gol Sur antiguo … Impensable todo lo que ha cambiado en este tiempo y lo que queda, pero la felicidad de jugar en Champions es repetible. Aquella inocencia por la primera vez se da la mano con estas ganas del reencuentro.Por lo pronto, llega el Betis a Francia con una sonrisa en los labios por el gustazo de haberle ganado al Madrid en la Cartuja. Subidón de alegría para la afición y para un grupo herido tras el batacazo ante el Levante. Ahora toca rotar, el verbo que mejor conjuga Pellegrini junto a ganar, y que todos se sietan protagonistas. Para eso ayuda la inclusión en la lista de Diego Conde, Ceballos y Lo Celso . Ahí es nada. Abde se quedó en Sevilla más por decisión técnica de cara a que complete su estado físico y juegue con garantías para el lunes en Villarreal, que también tiene su miga la cosa. Y sólo falta Aitor. Tiene el chileno a todos dispuestos a aportar y eso es lo mejor posible en una orquesta. Sonará bien esta temporada. La Champions es un caramelo goloso para lucirse. El máximo para competir. Luego llegarán los límites pero por ahora la ilusión es infinita. Bienvenida sea.Hasta diez jugadores de la plantilla bética tienen experiencia en la Champions. Isco, Bellerín, Bartra, Lo Celso y compañía son los que tienen que sostener la serenidad que siempre predica Pellegrini, también con registro en la máxima competición, y que supone el mayor reto de este curso. Que las alturas de jugar con equipos tan potentes no pasen factura cuando se vuelva a LaLiga o la Copa . Hay que saber poner el foco y redistribuir esfuerzos y protagonismos. Para ello es fundamental comenzar bien. El Lille es un rival de nivel teóricamente parejo al Betis, no es de los inaccesibles y puntuar en Francia, siempre según cómo vayan las cosas en los 90 minutos, debe ser positivo. Porque tener encendida la llama de la posibilidad de llegar más lejos y de asegurar los ingresos es clave para el éxito de esta empresa tan compleja que el Betis afronta ya con un valioso nueve de doce en LaLiga y con ganas de continuar creciendo en las buenas sensaciones ya ofrecidas. LOSC Lille Özer; Santos, Ngoy, Alexsandro, Perraud; Bentaleb, André; Mbappé, Haraldsson, Sahraoui; y Giroud. Real Betis Valles; Ortiz, Bartra, Natan, Junior; Marc Roca, Facundo Bernal; Antony, Fornals, Riquelme; y Parrott. Árbitro Georgi Kabakov (Bulgaria). VAR: Bram Van Driessche (Bélgica). Estadio Stade Pierre Mauroy (21.00 / Movistar Liga de Campeones)El técnico chileno no va a hacer una rotación alocada pero sí retocará determinadas posiciones para darle refresco al equipo . Sabe que en este reparto está la clave del éxito pero también que futbolistas como Lo Celso y Ceballos se acaban de incorporar después de varios meses sin competir. La cercanía del duelo ante el Real Madrid y el tremendo esfuerzo entregado para la obtención de los puntos en juego influye sobremanera. El siguiente encuentro está aún lejos, dado que se esperará casi una semana para viajar a Villarreal. De esta forma, es una rotación más sana que la que se podrá encontrar la semana próxima con partidos en lunes, jueves y domingo.El Lille llega después de dos triunfos fuera de casa (Angers y Toulouse) y un empate ante el PSG en su notable arranque de temporada. Hay que tener en cuenta a la veteranía de Giroud en punta, a la movilidad de Ethan Mbappé (el hermano pequeño de Kylian), la solvencia de Alexsandro , la veteranía de Bentaleb y la producción ofensiva de Haraldsson . Se trata de un conjunto incómodo al que jugarle pero ante el que los béticos deberán discutir el balón para hacer que el gobierno del encuentro esté en sus manos y evitar las transiciones.Con más de 800 béticos en las gradas y con el deseo de que el reencuentro sea tan feliz como la previa ante el Madrid, los de Pellegrini buscan una alegría que insista en el camino emprendido esta campaña. Seguridad con puntos para ver el futuro más optimista, poder rotar, tener colchón y vivir aspirando al máximo, que es para lo que está conformada esta plantilla tan equilibrada. Da sus primeros pasos el Betis en la Champions con el recuerdo vivo de hace dos décadas y con el deseo de que todo lo que consiga llevarse sean alegrías rodeado de los más grandes del continente, entre los que ya se encuentra por méritos propios. Rueda el balón con estrellas y la mueven los jugadores del Real Betis al ritmo del himno de Tony Britten. Dos décadas han tenido que pasar para repetir esta imagen. De Joaquín, Oliveira y Edu a Isco, Antony y Fornals . Aquel canto del cisne de 2005 y esta evolución de hoy que responde a la lógica. Siete temporadas con Manuel Pellegrini a los mandos y un crecimiento como no ha habido igual en la historia de una entidad que quiere convertir el hito en casualidad, con Ángel Haro y José Miguel López Catalán . Mientras, invita a disfrutar a los suyos de la travesía. Que mucho le ha costado llegar hasta aquí. Porque en estos 21 años ha habido de todo: dos descensos, administraciones concursales y judiciales, cambios relevantes de accionariado, ampliación de capital, ventas históricas, fichajes de ensueño, récord tras récord, presupuestos sin igual… Mucho ha esperado el bético para no tener hoy una sonrisa de ilusión ante el partido en Lille, para no darle un codazo de complicidad al que se siente a su lado para ver el encuentro, para no darse cuenta de dónde ha venido para valorar ciertamente que la élite es esto y que aquí es donde quiere quedarse para siempre.En 2005 la mayoría de nosotros llevaba un Nokia en el bolsillo, Twitter no existía, no podías mandarte un Whatsapp, nos poníamos un CD para escuchar música, se podía comprar un piso con facilidad, se fumaba en los bares, si te perdías tenías que consultar a un mapa, para hacer una foto necesitabas una cámara, Bizum no estaba ni pensado, YouTube acababa de nacer y el Villamarín aún tenía el Gol Sur antiguo … Impensable todo lo que ha cambiado en este tiempo y lo que queda, pero la felicidad de jugar en Champions es repetible. Aquella inocencia por la primera vez se da la mano con estas ganas del reencuentro.Por lo pronto, llega el Betis a Francia con una sonrisa en los labios por el gustazo de haberle ganado al Madrid en la Cartuja. Subidón de alegría para la afición y para un grupo herido tras el batacazo ante el Levante. Ahora toca rotar, el verbo que mejor conjuga Pellegrini junto a ganar, y que todos se sietan protagonistas. Para eso ayuda la inclusión en la lista de Diego Conde, Ceballos y Lo Celso . Ahí es nada. Abde se quedó en Sevilla más por decisión técnica de cara a que complete su estado físico y juegue con garantías para el lunes en Villarreal, que también tiene su miga la cosa. Y sólo falta Aitor. Tiene el chileno a todos dispuestos a aportar y eso es lo mejor posible en una orquesta. Sonará bien esta temporada. La Champions es un caramelo goloso para lucirse. El máximo para competir. Luego llegarán los límites pero por ahora la ilusión es infinita. Bienvenida sea.Hasta diez jugadores de la plantilla bética tienen experiencia en la Champions. Isco, Bellerín, Bartra, Lo Celso y compañía son los que tienen que sostener la serenidad que siempre predica Pellegrini, también con registro en la máxima competición, y que supone el mayor reto de este curso. Que las alturas de jugar con equipos tan potentes no pasen factura cuando se vuelva a LaLiga o la Copa . Hay que saber poner el foco y redistribuir esfuerzos y protagonismos. Para ello es fundamental comenzar bien. El Lille es un rival de nivel teóricamente parejo al Betis, no es de los inaccesibles y puntuar en Francia, siempre según cómo vayan las cosas en los 90 minutos, debe ser positivo. Porque tener encendida la llama de la posibilidad de llegar más lejos y de asegurar los ingresos es clave para el éxito de esta empresa tan compleja que el Betis afronta ya con un valioso nueve de doce en LaLiga y con ganas de continuar creciendo en las buenas sensaciones ya ofrecidas. LOSC Lille Özer; Santos, Ngoy, Alexsandro, Perraud; Bentaleb, André; Mbappé, Haraldsson, Sahraoui; y Giroud. Real Betis Valles; Ortiz, Bartra, Natan, Junior; Marc Roca, Facundo Bernal; Antony, Fornals, Riquelme; y Parrott. Árbitro Georgi Kabakov (Bulgaria). VAR: Bram Van Driessche (Bélgica). Estadio Stade Pierre Mauroy (21.00 / Movistar Liga de Campeones)El técnico chileno no va a hacer una rotación alocada pero sí retocará determinadas posiciones para darle refresco al equipo . Sabe que en este reparto está la clave del éxito pero también que futbolistas como Lo Celso y Ceballos se acaban de incorporar después de varios meses sin competir. La cercanía del duelo ante el Real Madrid y el tremendo esfuerzo entregado para la obtención de los puntos en juego influye sobremanera. El siguiente encuentro está aún lejos, dado que se esperará casi una semana para viajar a Villarreal. De esta forma, es una rotación más sana que la que se podrá encontrar la semana próxima con partidos en lunes, jueves y domingo.El Lille llega después de dos triunfos fuera de casa (Angers y Toulouse) y un empate ante el PSG en su notable arranque de temporada. Hay que tener en cuenta a la veteranía de Giroud en punta, a la movilidad de Ethan Mbappé (el hermano pequeño de Kylian), la solvencia de Alexsandro , la veteranía de Bentaleb y la producción ofensiva de Haraldsson . Se trata de un conjunto incómodo al que jugarle pero ante el que los béticos deberán discutir el balón para hacer que el gobierno del encuentro esté en sus manos y evitar las transiciones.Con más de 800 béticos en las gradas y con el deseo de que el reencuentro sea tan feliz como la previa ante el Madrid, los de Pellegrini buscan una alegría que insista en el camino emprendido esta campaña. Seguridad con puntos para ver el futuro más optimista, poder rotar, tener colchón y vivir aspirando al máximo, que es para lo que está conformada esta plantilla tan equilibrada. Da sus primeros pasos el Betis en la Champions con el recuerdo vivo de hace dos décadas y con el deseo de que todo lo que consiga llevarse sean alegrías rodeado de los más grandes del continente, entre los que ya se encuentra por méritos propios. Rueda el balón con estrellas y la mueven los jugadores del Real Betis al ritmo del himno de Tony Britten. Dos décadas han tenido que pasar para repetir esta imagen. De Joaquín, Oliveira y Edu a Isco, Antony y Fornals . Aquel canto del cisne de 2005 y esta evolución de hoy que responde a la lógica. Siete temporadas con Manuel Pellegrini a los mandos y un crecimiento como no ha habido igual en la historia de una entidad que quiere convertir el hito en casualidad, con Ángel Haro y José Miguel López Catalán . Mientras, invita a disfrutar a los suyos de la travesía. Que mucho le ha costado llegar hasta aquí. Porque en estos 21 años ha habido de todo: dos descensos, administraciones concursales y judiciales, cambios relevantes de accionariado, ampliación de capital, ventas históricas, fichajes de ensueño, récord tras récord, presupuestos sin igual… Mucho ha esperado el bético para no tener hoy una sonrisa de ilusión ante el partido en Lille, para no darle un codazo de complicidad al que se siente a su lado para ver el encuentro, para no darse cuenta de dónde ha venido para valorar ciertamente que la élite es esto y que aquí es donde quiere quedarse para siempre.En 2005 la mayoría de nosotros llevaba un Nokia en el bolsillo, Twitter no existía, no podías mandarte un Whatsapp, nos poníamos un CD para escuchar música, se podía comprar un piso con facilidad, se fumaba en los bares, si te perdías tenías que consultar a un mapa, para hacer una foto necesitabas una cámara, Bizum no estaba ni pensado, YouTube acababa de nacer y el Villamarín aún tenía el Gol Sur antiguo … Impensable todo lo que ha cambiado en este tiempo y lo que queda, pero la felicidad de jugar en Champions es repetible. Aquella inocencia por la primera vez se da la mano con estas ganas del reencuentro.Por lo pronto, llega el Betis a Francia con una sonrisa en los labios por el gustazo de haberle ganado al Madrid en la Cartuja. Subidón de alegría para la afición y para un grupo herido tras el batacazo ante el Levante. Ahora toca rotar, el verbo que mejor conjuga Pellegrini junto a ganar, y que todos se sietan protagonistas. Para eso ayuda la inclusión en la lista de Diego Conde, Ceballos y Lo Celso . Ahí es nada. Abde se quedó en Sevilla más por decisión técnica de cara a que complete su estado físico y juegue con garantías para el lunes en Villarreal, que también tiene su miga la cosa. Y sólo falta Aitor. Tiene el chileno a todos dispuestos a aportar y eso es lo mejor posible en una orquesta. Sonará bien esta temporada. La Champions es un caramelo goloso para lucirse. El máximo para competir. Luego llegarán los límites pero por ahora la ilusión es infinita. Bienvenida sea.Hasta diez jugadores de la plantilla bética tienen experiencia en la Champions. Isco, Bellerín, Bartra, Lo Celso y compañía son los que tienen que sostener la serenidad que siempre predica Pellegrini, también con registro en la máxima competición, y que supone el mayor reto de este curso. Que las alturas de jugar con equipos tan potentes no pasen factura cuando se vuelva a LaLiga o la Copa . Hay que saber poner el foco y redistribuir esfuerzos y protagonismos. Para ello es fundamental comenzar bien. El Lille es un rival de nivel teóricamente parejo al Betis, no es de los inaccesibles y puntuar en Francia, siempre según cómo vayan las cosas en los 90 minutos, debe ser positivo. Porque tener encendida la llama de la posibilidad de llegar más lejos y de asegurar los ingresos es clave para el éxito de esta empresa tan compleja que el Betis afronta ya con un valioso nueve de doce en LaLiga y con ganas de continuar creciendo en las buenas sensaciones ya ofrecidas. LOSC Lille Özer; Santos, Ngoy, Alexsandro, Perraud; Bentaleb, André; Mbappé, Haraldsson, Sahraoui; y Giroud. Real Betis Valles; Ortiz, Bartra, Natan, Junior; Marc Roca, Facundo Bernal; Antony, Fornals, Riquelme; y Parrott. Árbitro Georgi Kabakov (Bulgaria). VAR: Bram Van Driessche (Bélgica). Estadio Stade Pierre Mauroy (21.00 / Movistar Liga de Campeones)El técnico chileno no va a hacer una rotación alocada pero sí retocará determinadas posiciones para darle refresco al equipo . Sabe que en este reparto está la clave del éxito pero también que futbolistas como Lo Celso y Ceballos se acaban de incorporar después de varios meses sin competir. La cercanía del duelo ante el Real Madrid y el tremendo esfuerzo entregado para la obtención de los puntos en juego influye sobremanera. El siguiente encuentro está aún lejos, dado que se esperará casi una semana para viajar a Villarreal. De esta forma, es una rotación más sana que la que se podrá encontrar la semana próxima con partidos en lunes, jueves y domingo.El Lille llega después de dos triunfos fuera de casa (Angers y Toulouse) y un empate ante el PSG en su notable arranque de temporada. Hay que tener en cuenta a la veteranía de Giroud en punta, a la movilidad de Ethan Mbappé (el hermano pequeño de Kylian), la solvencia de Alexsandro , la veteranía de Bentaleb y la producción ofensiva de Haraldsson . Se trata de un conjunto incómodo al que jugarle pero ante el que los béticos deberán discutir el balón para hacer que el gobierno del encuentro esté en sus manos y evitar las transiciones.Con más de 800 béticos en las gradas y con el deseo de que el reencuentro sea tan feliz como la previa ante el Madrid, los de Pellegrini buscan una alegría que insista en el camino emprendido esta campaña. Seguridad con puntos para ver el futuro más optimista, poder rotar, tener colchón y vivir aspirando al máximo, que es para lo que está conformada esta plantilla tan equilibrada. Da sus primeros pasos el Betis en la Champions con el recuerdo vivo de hace dos décadas y con el deseo de que todo lo que consiga llevarse sean alegrías rodeado de los más grandes del continente, entre los que ya se encuentra por méritos propios. RSS de noticias de deportes
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