Es, con toda seguridad, uno de los principales acuerdos de la legislatura. PP deG y PSdeG rubricaron este jueves un acuerdo para modificar conjuntamente la propuesta de reforma del Plan Xeral de Normalización Lingüística elaborado por la Xunta. Después de meses de dura negociación entre las dos formaciones, populares y socialistas alcanzan un consenso para retocar este documento de manera más cualitativa que cuantitativa, ya que solo se enmiendan 6 de las cerca de 700 medidas propuestas, en un área sensible como la educación. Es decir, menos del 1% del documento. En paralelo, se introducen compromisos de inversión en el sector editorial, la producción audiovisual y las tecnologías. Pero, en esencia, el PP -y por tanto, la Xunta- logran amarrar al PSOE en un respaldo al grueso de su política lingüística sin que esta varíe en lo sustancial: equilibrio entre gallego y castellano en las aulas, libertad de uso en la calle. El acuerdo tiene una derivada evidente: retrata el aislamiento del BNG en este ámbito, fuera del consenso de la lengua y evidencia su soledad política en la reivindicación de un modelo de inmersión lingüística en detrimento del castellano. El pacto lleva meses cocinándose a fuego lento, y en él han intervenido dos actores políticos esenciales. Por un lado, el conselleiro de Cultura, José López Campos, que asumió el encargo del presidente Alfonso Rueda para fraguar un acuerdo político y social amplio, que en un principio parecía complejo por la distancia entre las distintas posiciones de partida. Por otro, el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, que ha aceptado la mano tendida del conselleiro sabiendo del riesgo de la operación, ya que deja fuera de juego al BNG su principal socio en Galicia. Ambos han mantenido varias conversaciones en los últimos meses para ir avanzando en este acuerdo. Al líder socialista le permite también alejarse de los maximalismos nacionalistas en una cuestión tan sensible en los ámbitos urbanos como es la política lingüística. PPdeG y PSdeG trasladan con este acuerdo que su modelo no es la inmersión.Matemáticas en gallego, o noEl acuerdo no mueve los marcos previos, pero sí introduce algunas novedades. La más destacada es que los centros educativos podrán elegir a partir de ahora en qué lengua cooficial imparten los bloques de materias científicas o las humanidades. Es decir, las matemáticas podrán impartirse en gallego, pero habrá de ser junto al resto de asignaturas de ciencias; a cambio, sociales o historia habrán de ser estudiadas en castellano. Esta elección por bloques garantiza el respeto del 50% entre gallego y castellano, una de las líneas rojas fijadas por el PP desde el primer momento, y que el PSOE ha aceptado sin que eso implique «renunciar a nuestras posiciones» de alcanzar un mínimo del 50% del horario lectivo para la lengua gallega. Esta elección vendrá recogida en el plan lingüístico de los centros, que se actualiza cada cuatro años.En los plazos sí hubo una pequeña discrepancia. El PSdeG sostiene que estos cambios ya estarán operativos en el próximo curso 27/28, pero el PPdeG -y por tanto, la Xunta- lo ven imposible de aplicar hasta el siguiente 28/29. Los populares atribuyen a una confusión de los socialistas este baile de plazos. En el documento firmado no se concreta nada, aunque el PP insiste en que «está hablado y acordado».Otra novedad es que en la educación infantil en las áreas urbanas y periurbanas, donde el gallego estaba perdiendo presencia, se garantice un uso de ambas lenguas cooficiales al 50%, «con la finalidad de que el alumnado adquiera competencias equivalentes» en una y otra. En la FP, se fija que la creación de más contenidos formativos en gallego cumpla el objetivo de concluir los ciclos «con igualdad de competencias» entre ambas lenguas «y facilitar el efectivo desempeño profesional en lengua gallega».A título enunciativo, en la introducción del texto pactado, se adquiere el compromiso de «promover y apoyar el reconocimiento y uso oficial del gallego en las instituciones de la Unión Europea, avanzando hacia su plena presencia e igualdad de consideración en los espacios institucionales en los que se adoptan decisiones de relevancia para la sociedad gallega». Mecanismos de evaluaciónLos restantes retoques al Plan Xeral introducen mecanismos de evaluación y control de las medidas adoptadas, bien desde el Parlamento, bien desde el Consello Asesor da Lingua Galega, órgano de nueva creación y que incorporará a la Xunta, los grupos parlamentarios, las instituciones culturales y las entidades y asociaciones del ámbito lingüístico. Hay, también, una mención un tanto voluntarista para que los medios de comunicación privados no elijan en qué lengua redactan entrevistas o noticias sino que «se respete» aquella en que se expresen los entrevistados o protagonistas de las mismas. En paralelo, el pacto PPdeG-PSdeG establece una serie de «acuerdos complementarios», como el incremento anual de 1,5 millones de euros para el fomento de la lengua gallega en lo que resta de legislatura, garantizando que «en los próximos años» las partidas presupuestarias de estas políticas no crezcan «nunca» por debajo de lo que lo hagan las cuentas autonómicas. El objetivo es «consolidar una movilización superior» a 65 millones de euros en el horizonte de cuatro años. Además, se instará a RTVE Play a que amplíe sus contenidos en gallego, escenario que se buscará extender a «plataformas, sistemas digitales y redes sociales» mediante un plan de optimización, para lo que se irá de la mano del sector audiovisual autóctono. A la CSAG -antigua CRTVG- se le ponen también deberes: deberá articular «una programación infantil propia y específica en gallego» y «aumentar la proyección de proyectos elaborados en lengua gallega por productoras independientes» dentro de su programación.El texto también establece el diseño de un nuevo plan de fomento de lectura en lengua gallega «en diálogo con la Real Academia Galega, el Consello da Cultura Galega y representantes del sector». La primera rendición de cuentas será en el primer trimestre de 2027, las modificaciones legales se introducirán en la Ley de Acompañamiento de la Xunta para 2027 -un instrumento del que los socialistas han renegado históricamente- y las partidas económicas aparecerán en los Presupuestos de los dos próximos ejercicios.Democracia Orensana, que no ha participado de esta negociación, sí ha conocido en las últimas horas su contenido. Según ha avanzado el PPdeG, el diputado Armando Ojea le ha trasladado su voto favorable a las iniciativas que materialicen el pacto. Es, con toda seguridad, uno de los principales acuerdos de la legislatura. PP deG y PSdeG rubricaron este jueves un acuerdo para modificar conjuntamente la propuesta de reforma del Plan Xeral de Normalización Lingüística elaborado por la Xunta. Después de meses de dura negociación entre las dos formaciones, populares y socialistas alcanzan un consenso para retocar este documento de manera más cualitativa que cuantitativa, ya que solo se enmiendan 6 de las cerca de 700 medidas propuestas, en un área sensible como la educación. Es decir, menos del 1% del documento. En paralelo, se introducen compromisos de inversión en el sector editorial, la producción audiovisual y las tecnologías. Pero, en esencia, el PP -y por tanto, la Xunta- logran amarrar al PSOE en un respaldo al grueso de su política lingüística sin que esta varíe en lo sustancial: equilibrio entre gallego y castellano en las aulas, libertad de uso en la calle. El acuerdo tiene una derivada evidente: retrata el aislamiento del BNG en este ámbito, fuera del consenso de la lengua y evidencia su soledad política en la reivindicación de un modelo de inmersión lingüística en detrimento del castellano. El pacto lleva meses cocinándose a fuego lento, y en él han intervenido dos actores políticos esenciales. Por un lado, el conselleiro de Cultura, José López Campos, que asumió el encargo del presidente Alfonso Rueda para fraguar un acuerdo político y social amplio, que en un principio parecía complejo por la distancia entre las distintas posiciones de partida. Por otro, el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, que ha aceptado la mano tendida del conselleiro sabiendo del riesgo de la operación, ya que deja fuera de juego al BNG su principal socio en Galicia. Ambos han mantenido varias conversaciones en los últimos meses para ir avanzando en este acuerdo. Al líder socialista le permite también alejarse de los maximalismos nacionalistas en una cuestión tan sensible en los ámbitos urbanos como es la política lingüística. PPdeG y PSdeG trasladan con este acuerdo que su modelo no es la inmersión.Matemáticas en gallego, o noEl acuerdo no mueve los marcos previos, pero sí introduce algunas novedades. La más destacada es que los centros educativos podrán elegir a partir de ahora en qué lengua cooficial imparten los bloques de materias científicas o las humanidades. Es decir, las matemáticas podrán impartirse en gallego, pero habrá de ser junto al resto de asignaturas de ciencias; a cambio, sociales o historia habrán de ser estudiadas en castellano. Esta elección por bloques garantiza el respeto del 50% entre gallego y castellano, una de las líneas rojas fijadas por el PP desde el primer momento, y que el PSOE ha aceptado sin que eso implique «renunciar a nuestras posiciones» de alcanzar un mínimo del 50% del horario lectivo para la lengua gallega. Esta elección vendrá recogida en el plan lingüístico de los centros, que se actualiza cada cuatro años.En los plazos sí hubo una pequeña discrepancia. El PSdeG sostiene que estos cambios ya estarán operativos en el próximo curso 27/28, pero el PPdeG -y por tanto, la Xunta- lo ven imposible de aplicar hasta el siguiente 28/29. Los populares atribuyen a una confusión de los socialistas este baile de plazos. En el documento firmado no se concreta nada, aunque el PP insiste en que «está hablado y acordado».Otra novedad es que en la educación infantil en las áreas urbanas y periurbanas, donde el gallego estaba perdiendo presencia, se garantice un uso de ambas lenguas cooficiales al 50%, «con la finalidad de que el alumnado adquiera competencias equivalentes» en una y otra. En la FP, se fija que la creación de más contenidos formativos en gallego cumpla el objetivo de concluir los ciclos «con igualdad de competencias» entre ambas lenguas «y facilitar el efectivo desempeño profesional en lengua gallega».A título enunciativo, en la introducción del texto pactado, se adquiere el compromiso de «promover y apoyar el reconocimiento y uso oficial del gallego en las instituciones de la Unión Europea, avanzando hacia su plena presencia e igualdad de consideración en los espacios institucionales en los que se adoptan decisiones de relevancia para la sociedad gallega». Mecanismos de evaluaciónLos restantes retoques al Plan Xeral introducen mecanismos de evaluación y control de las medidas adoptadas, bien desde el Parlamento, bien desde el Consello Asesor da Lingua Galega, órgano de nueva creación y que incorporará a la Xunta, los grupos parlamentarios, las instituciones culturales y las entidades y asociaciones del ámbito lingüístico. Hay, también, una mención un tanto voluntarista para que los medios de comunicación privados no elijan en qué lengua redactan entrevistas o noticias sino que «se respete» aquella en que se expresen los entrevistados o protagonistas de las mismas. En paralelo, el pacto PPdeG-PSdeG establece una serie de «acuerdos complementarios», como el incremento anual de 1,5 millones de euros para el fomento de la lengua gallega en lo que resta de legislatura, garantizando que «en los próximos años» las partidas presupuestarias de estas políticas no crezcan «nunca» por debajo de lo que lo hagan las cuentas autonómicas. El objetivo es «consolidar una movilización superior» a 65 millones de euros en el horizonte de cuatro años. Además, se instará a RTVE Play a que amplíe sus contenidos en gallego, escenario que se buscará extender a «plataformas, sistemas digitales y redes sociales» mediante un plan de optimización, para lo que se irá de la mano del sector audiovisual autóctono. A la CSAG -antigua CRTVG- se le ponen también deberes: deberá articular «una programación infantil propia y específica en gallego» y «aumentar la proyección de proyectos elaborados en lengua gallega por productoras independientes» dentro de su programación.El texto también establece el diseño de un nuevo plan de fomento de lectura en lengua gallega «en diálogo con la Real Academia Galega, el Consello da Cultura Galega y representantes del sector». La primera rendición de cuentas será en el primer trimestre de 2027, las modificaciones legales se introducirán en la Ley de Acompañamiento de la Xunta para 2027 -un instrumento del que los socialistas han renegado históricamente- y las partidas económicas aparecerán en los Presupuestos de los dos próximos ejercicios.Democracia Orensana, que no ha participado de esta negociación, sí ha conocido en las últimas horas su contenido. Según ha avanzado el PPdeG, el diputado Armando Ojea le ha trasladado su voto favorable a las iniciativas que materialicen el pacto. Es, con toda seguridad, uno de los principales acuerdos de la legislatura. PP deG y PSdeG rubricaron este jueves un acuerdo para modificar conjuntamente la propuesta de reforma del Plan Xeral de Normalización Lingüística elaborado por la Xunta. Después de meses de dura negociación entre las dos formaciones, populares y socialistas alcanzan un consenso para retocar este documento de manera más cualitativa que cuantitativa, ya que solo se enmiendan 6 de las cerca de 700 medidas propuestas, en un área sensible como la educación. Es decir, menos del 1% del documento. En paralelo, se introducen compromisos de inversión en el sector editorial, la producción audiovisual y las tecnologías. Pero, en esencia, el PP -y por tanto, la Xunta- logran amarrar al PSOE en un respaldo al grueso de su política lingüística sin que esta varíe en lo sustancial: equilibrio entre gallego y castellano en las aulas, libertad de uso en la calle. El acuerdo tiene una derivada evidente: retrata el aislamiento del BNG en este ámbito, fuera del consenso de la lengua y evidencia su soledad política en la reivindicación de un modelo de inmersión lingüística en detrimento del castellano. El pacto lleva meses cocinándose a fuego lento, y en él han intervenido dos actores políticos esenciales. Por un lado, el conselleiro de Cultura, José López Campos, que asumió el encargo del presidente Alfonso Rueda para fraguar un acuerdo político y social amplio, que en un principio parecía complejo por la distancia entre las distintas posiciones de partida. Por otro, el secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, que ha aceptado la mano tendida del conselleiro sabiendo del riesgo de la operación, ya que deja fuera de juego al BNG su principal socio en Galicia. Ambos han mantenido varias conversaciones en los últimos meses para ir avanzando en este acuerdo. Al líder socialista le permite también alejarse de los maximalismos nacionalistas en una cuestión tan sensible en los ámbitos urbanos como es la política lingüística. PPdeG y PSdeG trasladan con este acuerdo que su modelo no es la inmersión.Matemáticas en gallego, o noEl acuerdo no mueve los marcos previos, pero sí introduce algunas novedades. La más destacada es que los centros educativos podrán elegir a partir de ahora en qué lengua cooficial imparten los bloques de materias científicas o las humanidades. Es decir, las matemáticas podrán impartirse en gallego, pero habrá de ser junto al resto de asignaturas de ciencias; a cambio, sociales o historia habrán de ser estudiadas en castellano. Esta elección por bloques garantiza el respeto del 50% entre gallego y castellano, una de las líneas rojas fijadas por el PP desde el primer momento, y que el PSOE ha aceptado sin que eso implique «renunciar a nuestras posiciones» de alcanzar un mínimo del 50% del horario lectivo para la lengua gallega. Esta elección vendrá recogida en el plan lingüístico de los centros, que se actualiza cada cuatro años.En los plazos sí hubo una pequeña discrepancia. El PSdeG sostiene que estos cambios ya estarán operativos en el próximo curso 27/28, pero el PPdeG -y por tanto, la Xunta- lo ven imposible de aplicar hasta el siguiente 28/29. Los populares atribuyen a una confusión de los socialistas este baile de plazos. En el documento firmado no se concreta nada, aunque el PP insiste en que «está hablado y acordado».Otra novedad es que en la educación infantil en las áreas urbanas y periurbanas, donde el gallego estaba perdiendo presencia, se garantice un uso de ambas lenguas cooficiales al 50%, «con la finalidad de que el alumnado adquiera competencias equivalentes» en una y otra. En la FP, se fija que la creación de más contenidos formativos en gallego cumpla el objetivo de concluir los ciclos «con igualdad de competencias» entre ambas lenguas «y facilitar el efectivo desempeño profesional en lengua gallega».A título enunciativo, en la introducción del texto pactado, se adquiere el compromiso de «promover y apoyar el reconocimiento y uso oficial del gallego en las instituciones de la Unión Europea, avanzando hacia su plena presencia e igualdad de consideración en los espacios institucionales en los que se adoptan decisiones de relevancia para la sociedad gallega». Mecanismos de evaluaciónLos restantes retoques al Plan Xeral introducen mecanismos de evaluación y control de las medidas adoptadas, bien desde el Parlamento, bien desde el Consello Asesor da Lingua Galega, órgano de nueva creación y que incorporará a la Xunta, los grupos parlamentarios, las instituciones culturales y las entidades y asociaciones del ámbito lingüístico. Hay, también, una mención un tanto voluntarista para que los medios de comunicación privados no elijan en qué lengua redactan entrevistas o noticias sino que «se respete» aquella en que se expresen los entrevistados o protagonistas de las mismas. En paralelo, el pacto PPdeG-PSdeG establece una serie de «acuerdos complementarios», como el incremento anual de 1,5 millones de euros para el fomento de la lengua gallega en lo que resta de legislatura, garantizando que «en los próximos años» las partidas presupuestarias de estas políticas no crezcan «nunca» por debajo de lo que lo hagan las cuentas autonómicas. El objetivo es «consolidar una movilización superior» a 65 millones de euros en el horizonte de cuatro años. Además, se instará a RTVE Play a que amplíe sus contenidos en gallego, escenario que se buscará extender a «plataformas, sistemas digitales y redes sociales» mediante un plan de optimización, para lo que se irá de la mano del sector audiovisual autóctono. A la CSAG -antigua CRTVG- se le ponen también deberes: deberá articular «una programación infantil propia y específica en gallego» y «aumentar la proyección de proyectos elaborados en lengua gallega por productoras independientes» dentro de su programación.El texto también establece el diseño de un nuevo plan de fomento de lectura en lengua gallega «en diálogo con la Real Academia Galega, el Consello da Cultura Galega y representantes del sector». La primera rendición de cuentas será en el primer trimestre de 2027, las modificaciones legales se introducirán en la Ley de Acompañamiento de la Xunta para 2027 -un instrumento del que los socialistas han renegado históricamente- y las partidas económicas aparecerán en los Presupuestos de los dos próximos ejercicios.Democracia Orensana, que no ha participado de esta negociación, sí ha conocido en las últimas horas su contenido. Según ha avanzado el PPdeG, el diputado Armando Ojea le ha trasladado su voto favorable a las iniciativas que materialicen el pacto. RSS de noticias de espana
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