El Gobierno central ha rechazado las autorizaciones para la macroplanta fotovoltaica de Aceca y ha acordado archivar el expediente de un proyecto de Iberdrola que pretendía instalar 726.180 paneles solares en tres grandes sectores que, en conjunto, ocupaban 531 hectáreas valladas de los términos municipales de Toledo, Almonacid de Toledo y Mocejón.La Dirección General de Política Energética y Minas ha rechazado las autorizaciones necesarias, entre ellas la autorización administrativa previa como la autorización de construcción y la declaración de utilidad pública, para sacar adelante FV Aceca. El proyecto de Iberdrola Generación Térmica , con 347,51 MW de potencia instalada, pretendía hibridarse con la central de ciclo combinado existente. La resolución, fechada el 16 de julio, ha sido publicada el 18 de septiembre en el Boletín Oficial de la Provincia de Toledo.La decisión llega después de que la evaluación ambiental concluyera que la instalación podía provocar impactos negativos significativos sobre el medio ambiente y que las medidas propuestas no ofrecían garantías suficientes para prevenirlos, corregirlos o compensarlos.El proyecto se planteaba como una única planta fotovoltaica, pero repartida físicamente en tres grandes zonas. La situada al norte tendría 54,87 MW y ocuparía 79,2 hectáreas; la zona este sería, con diferencia, la mayor, con 219,48 MW y 318,6 hectáreas; y la zona oeste alcanzaría los 73,16 MW sobre otras 133,5 hectáreas.Cada uno de los sectores conduciría mediante líneas subterráneas de 30 kV la electricidad generada hasta una de las tres subestaciones proyectadas. Desde ellas, la energía sería transportada mediante una infraestructura a 220 kV hasta la subestación de Aceca, donde compartiría el acceso a la red de transporte con la central de ciclo combinado. De esta forma, la generación solar y la térmica conformarían una planta híbrida. La alternativa elegida incluía amplias superficies a menos de 1.000 metros de zonas de nidificación del águila imperial ibéricaPor lo que se refiere a su impacto sobre el territorio, la evaluación también recoge los efectos positivos asociados a la generación renovable. El estudio ambiental estimaba que la planta permitiría evitar la emisión de 268.620 toneladas de CO2 equivalente al año respecto a la generación convencional, un efecto que consideraba positivo desde el punto de vista del cambio climático.Águila imperial y las aves esteparias, entre las afeccionesUno de los principales obstáculos ambientales está relacionado con la fauna. Los terrenos afectados están ocupados fundamentalmente por cultivos tradicionales de secano , junto a pequeñas zonas de pastizal, matorral y regadío. Según la declaración ambiental, estos espacios constituyen un hábitat propicio para numerosas especies amenazadas de aves esteparias y rapaces.El documento señala que estos grupos serían los más afectados por el proyecto, principalmente por la destrucción de hábitats de campeo, alimentación y reproducción . A ello se añade el riesgo de mortalidad por colisión con los tramos aéreos del tendido eléctrico. Las líneas atravesarían además la vega del Tajo, utilizada como corredor por aves acuáticas que también podrían verse afectadas por posibles colisiones.Los estudios realizados sobre la alternativa finalmente seleccionada prestaron especial atención a la avifauna. Incluyeron específicamente al sisón común, la ganga, la ortega y el cernícalo primilla, además de rapaces incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha. Los trabajos de campo acumularon 230 kilómetros de recorridos a pie y más de 2.500 kilómetros desde vehículos, además de observaciones desde puntos fijos y censos específicos.Entre las especies que adquieren especial relevancia en la evaluación ambiental se encuentra el águila imperial ibérica . La alternativa escogida incluía amplias superficies dentro de las franjas de 1.000 metros alrededor de nidificaciones de esta especie, además de zonas con importantes concentraciones de aves esteparias durante el invierno y áreas de reproducción del sisón. Para el órgano ambiental, estas circunstancias evidenciaban que la fauna no había sido suficientemente ponderada a la hora de seleccionar la alternativa.La planta habría evitado la emisión de 268.620 toneladas de CO2 equivalente al año frente a la generación convencionalA ello se añade una segunda objeción: el estudio detallado de avifauna se concentró en la alternativa finalmente escogida, mientras que las opciones descartadas no fueron examinadas con el mismo nivel de detalle. En este sentido, la Dirección General de Calidad Ambiental de Castilla-La Mancha rechazó que los resultados obtenidos pudieran extrapolarse sin una caracterización específica de cada alternativa. Entre los elementos que consideraba necesario conocer estaban «la ubicación exacta de nidos de águila imperial ibérica o zonas de cría de aves esteparias». Un estudio de alternativas «inadecuado e insuficiente»Las deficiencias detectadas, sin embargo, iban más allá de la fauna. Iberdrola había planteado tres alternativas de implantación y seleccionó la tercera atendiendo, entre otros criterios, a su superficie, la distancia al punto de evacuación y las afecciones previstas sobre la fauna y la Red Natura 2000.El órgano ambiental aprecia «severas carencias» en el análisis realizado. Entre ellas, detecta errores en las distancias utilizadas, considera que las superficies de las distintas opciones no se compararon en condiciones equivalentes y cuestiona también la valoración de las afecciones sobre la Red Natura 2000.Con todo ello, concluye que el examen de alternativas efectuado por el promotor resulta «inadecuado e insuficiente» y que no permite determinar que la opción seleccionada tenga un impacto ambiental menor que las descartadas. El documento añade que tampoco se justificó la imposibilidad de plantear otras configuraciones, incluso con uno o dos sectores, que permitieran reducir la fragmentación del paisaje y de los hábitats.Problemas también con el agua y las zonas inundablesLa evaluación ambiental detecta igualmente afecciones relacionadas con el agua. El proyecto se localiza en la cuenca del Tajo y en su ámbito existen numerosos arroyos, ramblas y cauces. El propio río se encuentra a 300 metros del sector oeste, a 1,88 kilómetros del este y a 1,5 kilómetros del norte.La instalación de estructuras, viales, zanjas y cerramientos, junto con las nivelaciones previstas, podía alterar la hidromorfología y el régimen natural de las corrientes. El informe añade que en las áreas denominadas Mazarracín, Las Barreras y Majazala se habían proyectado paneles y centros de transformación sobre zonas señaladas como peligrosas por el estudio hidráulico.Además, el estudio solo había modelizado la situación anterior a la construcción. Al no estar suficientemente definidos los movimientos de tierra, el órgano ambiental considera que no era posible conocer con precisión cómo afectarían a la inundabilidad y al drenaje natural, y advierte de que en determinadas zonas podría derivarse un impacto severo.La declaración de impacto ambiental desfavorable fue formulada el pasado 5 de junio. A este pronunciamiento se sumó posteriormente otro revés para el proyecto. Red Eléctrica de España comunicó el 23 de junio al Ministerio la caducidad de los permisos de acceso y conexión a la red de transporte que la planta había obtenido.Este aspecto resultaba especialmente relevante por la configuración prevista para la instalación. La electricidad generada en cada una de las tres zonas fotovoltaicas debía conducirse mediante líneas subterráneas de 30 kV hasta tres subestaciones y, desde ellas, transportarse a 220 kV hasta la subestación de Aceca, donde compartiría el acceso a la red de transporte con la central de ciclo combinado para conformar la planta híbrida.Iberdrola ha manifestado durante el trámite de audiencia su «total disconformidad con la DIA desfavorable emitida», al considerar, entre otros motivos, que no había tenido en cuenta informes emitidos por el órgano ambiental de Castilla-La Mancha que la compañía había aceptado.La empresa mostró también su «disconformidad con la propuesta de resolución de la autorización administrativa previa, la autorización administrativa de construcción y la declaración de utilidad pública» y anunció que se reservaba «su derecho a ejercitar las acciones que considere oportunas para la adecuada defensa de sus derechos» si finalmente estas autorizaciones eran desestimadas. El Gobierno central ha rechazado las autorizaciones para la macroplanta fotovoltaica de Aceca y ha acordado archivar el expediente de un proyecto de Iberdrola que pretendía instalar 726.180 paneles solares en tres grandes sectores que, en conjunto, ocupaban 531 hectáreas valladas de los términos municipales de Toledo, Almonacid de Toledo y Mocejón.La Dirección General de Política Energética y Minas ha rechazado las autorizaciones necesarias, entre ellas la autorización administrativa previa como la autorización de construcción y la declaración de utilidad pública, para sacar adelante FV Aceca. El proyecto de Iberdrola Generación Térmica , con 347,51 MW de potencia instalada, pretendía hibridarse con la central de ciclo combinado existente. La resolución, fechada el 16 de julio, ha sido publicada el 18 de septiembre en el Boletín Oficial de la Provincia de Toledo.La decisión llega después de que la evaluación ambiental concluyera que la instalación podía provocar impactos negativos significativos sobre el medio ambiente y que las medidas propuestas no ofrecían garantías suficientes para prevenirlos, corregirlos o compensarlos.El proyecto se planteaba como una única planta fotovoltaica, pero repartida físicamente en tres grandes zonas. La situada al norte tendría 54,87 MW y ocuparía 79,2 hectáreas; la zona este sería, con diferencia, la mayor, con 219,48 MW y 318,6 hectáreas; y la zona oeste alcanzaría los 73,16 MW sobre otras 133,5 hectáreas.Cada uno de los sectores conduciría mediante líneas subterráneas de 30 kV la electricidad generada hasta una de las tres subestaciones proyectadas. Desde ellas, la energía sería transportada mediante una infraestructura a 220 kV hasta la subestación de Aceca, donde compartiría el acceso a la red de transporte con la central de ciclo combinado. De esta forma, la generación solar y la térmica conformarían una planta híbrida. La alternativa elegida incluía amplias superficies a menos de 1.000 metros de zonas de nidificación del águila imperial ibéricaPor lo que se refiere a su impacto sobre el territorio, la evaluación también recoge los efectos positivos asociados a la generación renovable. El estudio ambiental estimaba que la planta permitiría evitar la emisión de 268.620 toneladas de CO2 equivalente al año respecto a la generación convencional, un efecto que consideraba positivo desde el punto de vista del cambio climático.Águila imperial y las aves esteparias, entre las afeccionesUno de los principales obstáculos ambientales está relacionado con la fauna. Los terrenos afectados están ocupados fundamentalmente por cultivos tradicionales de secano , junto a pequeñas zonas de pastizal, matorral y regadío. Según la declaración ambiental, estos espacios constituyen un hábitat propicio para numerosas especies amenazadas de aves esteparias y rapaces.El documento señala que estos grupos serían los más afectados por el proyecto, principalmente por la destrucción de hábitats de campeo, alimentación y reproducción . A ello se añade el riesgo de mortalidad por colisión con los tramos aéreos del tendido eléctrico. Las líneas atravesarían además la vega del Tajo, utilizada como corredor por aves acuáticas que también podrían verse afectadas por posibles colisiones.Los estudios realizados sobre la alternativa finalmente seleccionada prestaron especial atención a la avifauna. Incluyeron específicamente al sisón común, la ganga, la ortega y el cernícalo primilla, además de rapaces incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha. Los trabajos de campo acumularon 230 kilómetros de recorridos a pie y más de 2.500 kilómetros desde vehículos, además de observaciones desde puntos fijos y censos específicos.Entre las especies que adquieren especial relevancia en la evaluación ambiental se encuentra el águila imperial ibérica . La alternativa escogida incluía amplias superficies dentro de las franjas de 1.000 metros alrededor de nidificaciones de esta especie, además de zonas con importantes concentraciones de aves esteparias durante el invierno y áreas de reproducción del sisón. Para el órgano ambiental, estas circunstancias evidenciaban que la fauna no había sido suficientemente ponderada a la hora de seleccionar la alternativa.La planta habría evitado la emisión de 268.620 toneladas de CO2 equivalente al año frente a la generación convencionalA ello se añade una segunda objeción: el estudio detallado de avifauna se concentró en la alternativa finalmente escogida, mientras que las opciones descartadas no fueron examinadas con el mismo nivel de detalle. En este sentido, la Dirección General de Calidad Ambiental de Castilla-La Mancha rechazó que los resultados obtenidos pudieran extrapolarse sin una caracterización específica de cada alternativa. Entre los elementos que consideraba necesario conocer estaban «la ubicación exacta de nidos de águila imperial ibérica o zonas de cría de aves esteparias». Un estudio de alternativas «inadecuado e insuficiente»Las deficiencias detectadas, sin embargo, iban más allá de la fauna. Iberdrola había planteado tres alternativas de implantación y seleccionó la tercera atendiendo, entre otros criterios, a su superficie, la distancia al punto de evacuación y las afecciones previstas sobre la fauna y la Red Natura 2000.El órgano ambiental aprecia «severas carencias» en el análisis realizado. Entre ellas, detecta errores en las distancias utilizadas, considera que las superficies de las distintas opciones no se compararon en condiciones equivalentes y cuestiona también la valoración de las afecciones sobre la Red Natura 2000.Con todo ello, concluye que el examen de alternativas efectuado por el promotor resulta «inadecuado e insuficiente» y que no permite determinar que la opción seleccionada tenga un impacto ambiental menor que las descartadas. El documento añade que tampoco se justificó la imposibilidad de plantear otras configuraciones, incluso con uno o dos sectores, que permitieran reducir la fragmentación del paisaje y de los hábitats.Problemas también con el agua y las zonas inundablesLa evaluación ambiental detecta igualmente afecciones relacionadas con el agua. El proyecto se localiza en la cuenca del Tajo y en su ámbito existen numerosos arroyos, ramblas y cauces. El propio río se encuentra a 300 metros del sector oeste, a 1,88 kilómetros del este y a 1,5 kilómetros del norte.La instalación de estructuras, viales, zanjas y cerramientos, junto con las nivelaciones previstas, podía alterar la hidromorfología y el régimen natural de las corrientes. El informe añade que en las áreas denominadas Mazarracín, Las Barreras y Majazala se habían proyectado paneles y centros de transformación sobre zonas señaladas como peligrosas por el estudio hidráulico.Además, el estudio solo había modelizado la situación anterior a la construcción. Al no estar suficientemente definidos los movimientos de tierra, el órgano ambiental considera que no era posible conocer con precisión cómo afectarían a la inundabilidad y al drenaje natural, y advierte de que en determinadas zonas podría derivarse un impacto severo.La declaración de impacto ambiental desfavorable fue formulada el pasado 5 de junio. A este pronunciamiento se sumó posteriormente otro revés para el proyecto. Red Eléctrica de España comunicó el 23 de junio al Ministerio la caducidad de los permisos de acceso y conexión a la red de transporte que la planta había obtenido.Este aspecto resultaba especialmente relevante por la configuración prevista para la instalación. La electricidad generada en cada una de las tres zonas fotovoltaicas debía conducirse mediante líneas subterráneas de 30 kV hasta tres subestaciones y, desde ellas, transportarse a 220 kV hasta la subestación de Aceca, donde compartiría el acceso a la red de transporte con la central de ciclo combinado para conformar la planta híbrida.Iberdrola ha manifestado durante el trámite de audiencia su «total disconformidad con la DIA desfavorable emitida», al considerar, entre otros motivos, que no había tenido en cuenta informes emitidos por el órgano ambiental de Castilla-La Mancha que la compañía había aceptado.La empresa mostró también su «disconformidad con la propuesta de resolución de la autorización administrativa previa, la autorización administrativa de construcción y la declaración de utilidad pública» y anunció que se reservaba «su derecho a ejercitar las acciones que considere oportunas para la adecuada defensa de sus derechos» si finalmente estas autorizaciones eran desestimadas. El Gobierno central ha rechazado las autorizaciones para la macroplanta fotovoltaica de Aceca y ha acordado archivar el expediente de un proyecto de Iberdrola que pretendía instalar 726.180 paneles solares en tres grandes sectores que, en conjunto, ocupaban 531 hectáreas valladas de los términos municipales de Toledo, Almonacid de Toledo y Mocejón.La Dirección General de Política Energética y Minas ha rechazado las autorizaciones necesarias, entre ellas la autorización administrativa previa como la autorización de construcción y la declaración de utilidad pública, para sacar adelante FV Aceca. El proyecto de Iberdrola Generación Térmica , con 347,51 MW de potencia instalada, pretendía hibridarse con la central de ciclo combinado existente. La resolución, fechada el 16 de julio, ha sido publicada el 18 de septiembre en el Boletín Oficial de la Provincia de Toledo.La decisión llega después de que la evaluación ambiental concluyera que la instalación podía provocar impactos negativos significativos sobre el medio ambiente y que las medidas propuestas no ofrecían garantías suficientes para prevenirlos, corregirlos o compensarlos.El proyecto se planteaba como una única planta fotovoltaica, pero repartida físicamente en tres grandes zonas. La situada al norte tendría 54,87 MW y ocuparía 79,2 hectáreas; la zona este sería, con diferencia, la mayor, con 219,48 MW y 318,6 hectáreas; y la zona oeste alcanzaría los 73,16 MW sobre otras 133,5 hectáreas.Cada uno de los sectores conduciría mediante líneas subterráneas de 30 kV la electricidad generada hasta una de las tres subestaciones proyectadas. Desde ellas, la energía sería transportada mediante una infraestructura a 220 kV hasta la subestación de Aceca, donde compartiría el acceso a la red de transporte con la central de ciclo combinado. De esta forma, la generación solar y la térmica conformarían una planta híbrida. La alternativa elegida incluía amplias superficies a menos de 1.000 metros de zonas de nidificación del águila imperial ibéricaPor lo que se refiere a su impacto sobre el territorio, la evaluación también recoge los efectos positivos asociados a la generación renovable. El estudio ambiental estimaba que la planta permitiría evitar la emisión de 268.620 toneladas de CO2 equivalente al año respecto a la generación convencional, un efecto que consideraba positivo desde el punto de vista del cambio climático.Águila imperial y las aves esteparias, entre las afeccionesUno de los principales obstáculos ambientales está relacionado con la fauna. Los terrenos afectados están ocupados fundamentalmente por cultivos tradicionales de secano , junto a pequeñas zonas de pastizal, matorral y regadío. Según la declaración ambiental, estos espacios constituyen un hábitat propicio para numerosas especies amenazadas de aves esteparias y rapaces.El documento señala que estos grupos serían los más afectados por el proyecto, principalmente por la destrucción de hábitats de campeo, alimentación y reproducción . A ello se añade el riesgo de mortalidad por colisión con los tramos aéreos del tendido eléctrico. Las líneas atravesarían además la vega del Tajo, utilizada como corredor por aves acuáticas que también podrían verse afectadas por posibles colisiones.Los estudios realizados sobre la alternativa finalmente seleccionada prestaron especial atención a la avifauna. Incluyeron específicamente al sisón común, la ganga, la ortega y el cernícalo primilla, además de rapaces incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha. Los trabajos de campo acumularon 230 kilómetros de recorridos a pie y más de 2.500 kilómetros desde vehículos, además de observaciones desde puntos fijos y censos específicos.Entre las especies que adquieren especial relevancia en la evaluación ambiental se encuentra el águila imperial ibérica . La alternativa escogida incluía amplias superficies dentro de las franjas de 1.000 metros alrededor de nidificaciones de esta especie, además de zonas con importantes concentraciones de aves esteparias durante el invierno y áreas de reproducción del sisón. Para el órgano ambiental, estas circunstancias evidenciaban que la fauna no había sido suficientemente ponderada a la hora de seleccionar la alternativa.La planta habría evitado la emisión de 268.620 toneladas de CO2 equivalente al año frente a la generación convencionalA ello se añade una segunda objeción: el estudio detallado de avifauna se concentró en la alternativa finalmente escogida, mientras que las opciones descartadas no fueron examinadas con el mismo nivel de detalle. En este sentido, la Dirección General de Calidad Ambiental de Castilla-La Mancha rechazó que los resultados obtenidos pudieran extrapolarse sin una caracterización específica de cada alternativa. Entre los elementos que consideraba necesario conocer estaban «la ubicación exacta de nidos de águila imperial ibérica o zonas de cría de aves esteparias». Un estudio de alternativas «inadecuado e insuficiente»Las deficiencias detectadas, sin embargo, iban más allá de la fauna. Iberdrola había planteado tres alternativas de implantación y seleccionó la tercera atendiendo, entre otros criterios, a su superficie, la distancia al punto de evacuación y las afecciones previstas sobre la fauna y la Red Natura 2000.El órgano ambiental aprecia «severas carencias» en el análisis realizado. Entre ellas, detecta errores en las distancias utilizadas, considera que las superficies de las distintas opciones no se compararon en condiciones equivalentes y cuestiona también la valoración de las afecciones sobre la Red Natura 2000.Con todo ello, concluye que el examen de alternativas efectuado por el promotor resulta «inadecuado e insuficiente» y que no permite determinar que la opción seleccionada tenga un impacto ambiental menor que las descartadas. El documento añade que tampoco se justificó la imposibilidad de plantear otras configuraciones, incluso con uno o dos sectores, que permitieran reducir la fragmentación del paisaje y de los hábitats.Problemas también con el agua y las zonas inundablesLa evaluación ambiental detecta igualmente afecciones relacionadas con el agua. El proyecto se localiza en la cuenca del Tajo y en su ámbito existen numerosos arroyos, ramblas y cauces. El propio río se encuentra a 300 metros del sector oeste, a 1,88 kilómetros del este y a 1,5 kilómetros del norte.La instalación de estructuras, viales, zanjas y cerramientos, junto con las nivelaciones previstas, podía alterar la hidromorfología y el régimen natural de las corrientes. El informe añade que en las áreas denominadas Mazarracín, Las Barreras y Majazala se habían proyectado paneles y centros de transformación sobre zonas señaladas como peligrosas por el estudio hidráulico.Además, el estudio solo había modelizado la situación anterior a la construcción. Al no estar suficientemente definidos los movimientos de tierra, el órgano ambiental considera que no era posible conocer con precisión cómo afectarían a la inundabilidad y al drenaje natural, y advierte de que en determinadas zonas podría derivarse un impacto severo.La declaración de impacto ambiental desfavorable fue formulada el pasado 5 de junio. A este pronunciamiento se sumó posteriormente otro revés para el proyecto. Red Eléctrica de España comunicó el 23 de junio al Ministerio la caducidad de los permisos de acceso y conexión a la red de transporte que la planta había obtenido.Este aspecto resultaba especialmente relevante por la configuración prevista para la instalación. La electricidad generada en cada una de las tres zonas fotovoltaicas debía conducirse mediante líneas subterráneas de 30 kV hasta tres subestaciones y, desde ellas, transportarse a 220 kV hasta la subestación de Aceca, donde compartiría el acceso a la red de transporte con la central de ciclo combinado para conformar la planta híbrida.Iberdrola ha manifestado durante el trámite de audiencia su «total disconformidad con la DIA desfavorable emitida», al considerar, entre otros motivos, que no había tenido en cuenta informes emitidos por el órgano ambiental de Castilla-La Mancha que la compañía había aceptado.La empresa mostró también su «disconformidad con la propuesta de resolución de la autorización administrativa previa, la autorización administrativa de construcción y la declaración de utilidad pública» y anunció que se reservaba «su derecho a ejercitar las acciones que considere oportunas para la adecuada defensa de sus derechos» si finalmente estas autorizaciones eran desestimadas. 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