La crisis migratoria vivida en Ceuta entre los días 26 y el 31 de julio elevó progresivamente la presión sobre los servicios de acogida y los dispositivos de seguridad de la ciudad. Durante esos días, el Gobierno de la Ciudad mantuvo contactos y reuniones con representantes del Ejecutivo central para reclamar un refuerzo de los medios disponibles y una respuesta extraordinaria ante el incremento de las entradas.El lunes 27 de julio, después de trasladar la situación a Moncloa mediante dos llamadas telefónicas de casi nueve minutos de duración entre el presidente Juan Jesús Vivas y el jefe de gabinete de Pedro Sánchez, se celebró una reunión de coordinación en la Delegación del Gobierno. El presidente de Ceuta solicitó un aumento de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y planteó la posibilidad de declarar la emergencia nacional y establecer un mando único, según la cronología a la que ha tenido acceso ABC y que concuerda con las declaraciones públicas efectuadas. En ese momento, según ha podido confirmar este periódico, se habían producido ya más de mil entradas en una semana y los centros de acogida de menores y el CETI se encontraban saturados. Situación que hizo saltar las alarmas y que motivó la petición de ayuda por parte de Vivas, que reclamó más ayuda por parte del Ejecutivo central para atender el aumento de los flujos migratorios, que no cesaron en ningún momento durante esa semana.Las gestiones continuaron durante el martes 28 y el miércoles 29 de julio, horas antes del asalto masivo y cuando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ya observaban también un flujo fuera de lo habitual. La ciudad autónoma, según la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, trasladó la situación a distintos ministerios y a la Secretaría de Estado de Seguridad, mientras se sucedían las reuniones con la Delegación del Gobierno. El Gobierno local insistió en la necesidad de aumentar los efectivos policiales, activar una respuesta extraordinaria y reforzar la capacidad de acogida. El mismo día 29 de julio, Vivas cifró en más de 1.500 las entradas registradas y denunció una importante sobreocupación de los centros destinados a menores.El punto de mayor tensión llegó el jueves 30 de julio. Ante el incremento de las entradas, la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta acordó por unanimidad reclamar al Gobierno central la declaración de emergencia nacional, el refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el despliegue del Ejército y el cierre de la frontera. Moncloa rechazó públicamente la declaración de la emergencia nacional al no considerarla efectiva ni fundada, pero sí se abrió a otras de las demandas. Durante la jornada se sucedieron distintas comunicaciones con la presidencia del Gobierno y varios ministerios, siendo, por la tarde, cuando la ministra de Defensa, Margarita Robles, informó a Vivas de la decisión de desplegar al Ejército. Los militares con base en la Ciudad Autónoma estaban preparados desde esa misma mañana para desplegarse, pero sin capacidad para hacerlo por falta de una autorización política.«Tenemos las llamadas y podemos demostrarlo»En una declaración ante los medios en el Palacio de San Telmo, acompañado del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, Vivas ha afirmado que el director de Gabinete de Sánchez, Diego Rubio, le comunicó que «toda comunicación que necesitáramos la comunicáramos a la Delegación del Gobierno en Ceuta». «Interpretamos que aquí no tenemos nada que decir salvo lo que diga el delegado, que era nuestro interlocutor [con el Ejecutivo] en esta crisis», ha explicado el presidente en referencia al recién dimitido Miguel Ángel Pérez Triano.«Tenemos las llamadas y podemos demostrar que se hicieron», ha continuado en su declaración, en la que ha afirmado que es lo mismo que declaró este miércoles en la Audiencia Nacional ante la jueza María Tardón. También ha relatado la «única» llamada que recibió de Sánchez: «El día 30 a las 12:00, el director de Gabinete me comunicó que el presidente no tenía por qué hablar conmigo. A las 13:00, sí que recibí la llamada del presidente, la única durante todo este proceso».El viernes 31 de julio, ya con las imágenes que mostraban la gravedad del asunto, Pedro Sánchez se desplazó a Ceuta junto al ministro del Interior, Fernando Grande – Marlaska, y ambos mantuvieron un encuentro con el presidente ceutí Juan Jesús Vivas. Posteriormente, el presidente del Gobierno calificó los acontecimientos del día anterior como «un ataque y una violación de la integridad territorial de España» y anunció que el Estado emplearía sus recursos para garantizar la seguridad en Ceuta. Vivas, por su parte, reclamó una respuesta extraordinaria e inmediata y sostuvo que la gestión de la situación no podía recaer exclusivamente sobre la Ciudad Autónoma.Tras ese encuentro y esa rueda de prensa, Sánchez retornó a Madrid para iniciar el día siguiente sus vacaciones en La Mareta (Lanzarote), dejando a Marlaska y Robles al frente de la situación durante los primeros días. Una cohabitación de ministros que resultó fallida, con el dimitido delegado del Gobierno cargando públicamente contra la ministra de Defensa y con varios responsables gubernamentales defendiendo la posición de Marruecos y afirmando que nunca hubo aviso alguno por parte de los servicios de inteligencia. Tres semanas más tarde, el presidente nombró ministro de política territorial Ángel Víctor Torres como mando único, lo mismo que pedía Vivas las horas antes de asalto masivo, y empezaron también los reproches por parte de Moncloa al gobierno ceutí.Solo tres llamadas con respuestaEl registro de llamadas entre el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y el director del Gabinete del presidente del Gobierno, Diego Rubio, al que ha tenido acceso ABC, refleja varios intentos de contacto durante los días más críticos de la crisis migratoria, cuando empezaban a asomar los avisos de inteligencia. Entre el 27 y el 30 de julio figuran diez llamadas salientes realizadas por Vivas al responsable de Moncloa.El primer contacto registrado se produjo el 27 de julio a las 08:39 horas y tuvo una duración de seis minutos. Ese mismo día, a las 13:07 horas, consta una segunda llamada, de tres minutos. Ya por la tarde, a las 20:58 horas, aparecen tres nuevos intentos de comunicación, ninguno de ellos con duración registrada, supuestamente porque nadie en Moncloa le descolgó el teléfono al presidente ceutí.La actividad se intensificó el 28 de julio, cuando Vivas realizó cuatro llamadas a Rubio en apenas cuatro minutos: a las 08:12, 08:13 —en dos ocasiones— y 08:16 horas. En el registro facilitado, como ocurriera durante la tarde antes, no consta duración para ninguna de ellas. El último intento aparece el 30 de julio a las 11:17 horas, con una duración registrada de un minuto.El listado, que el presidente de Ceuta aportó a la juez que investiga si se pudo evitar lo ocurrido, recoge diez llamadas salientes de Vivas a Rubio en cuatro días. De ellas, únicamente tres tienen una duración registrada: seis minutos el 27 de julio a las 08:39, tres minutos ese mismo día a las 13:07 y un minuto el 30 de julio a las 11:17. El resto figuran como llamadas salientes sin respuesta por parte de la mano derecha del jefe del Ejecutivo.«He hablado cinco veces con el Rey»El presidente popular también se ha referido a la visita de los Reyes a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre y a la diferencia de contacto que ha tenido con la Zarzuela respecto a la Moncloa. «He hablado con el Rey cinco veces en todo este proceso. Está teniendo con Ceuta un trato muy considerado e implicado», ha afirmado, además de adelantar que «será recibido con la lealtad y admiración que se merece».Vivas ha explicado también que desconoce si Sánchez acompañará finalmente a Don Felipe y Doña Letizia a la visita – ABC ha adelantado que no lo hará -. «No tengo conocimiento de la agenda del presidente ni si acompañará al Rey a la visita», sostiene. La crisis migratoria vivida en Ceuta entre los días 26 y el 31 de julio elevó progresivamente la presión sobre los servicios de acogida y los dispositivos de seguridad de la ciudad. Durante esos días, el Gobierno de la Ciudad mantuvo contactos y reuniones con representantes del Ejecutivo central para reclamar un refuerzo de los medios disponibles y una respuesta extraordinaria ante el incremento de las entradas.El lunes 27 de julio, después de trasladar la situación a Moncloa mediante dos llamadas telefónicas de casi nueve minutos de duración entre el presidente Juan Jesús Vivas y el jefe de gabinete de Pedro Sánchez, se celebró una reunión de coordinación en la Delegación del Gobierno. El presidente de Ceuta solicitó un aumento de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y planteó la posibilidad de declarar la emergencia nacional y establecer un mando único, según la cronología a la que ha tenido acceso ABC y que concuerda con las declaraciones públicas efectuadas. En ese momento, según ha podido confirmar este periódico, se habían producido ya más de mil entradas en una semana y los centros de acogida de menores y el CETI se encontraban saturados. Situación que hizo saltar las alarmas y que motivó la petición de ayuda por parte de Vivas, que reclamó más ayuda por parte del Ejecutivo central para atender el aumento de los flujos migratorios, que no cesaron en ningún momento durante esa semana.Las gestiones continuaron durante el martes 28 y el miércoles 29 de julio, horas antes del asalto masivo y cuando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ya observaban también un flujo fuera de lo habitual. La ciudad autónoma, según la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, trasladó la situación a distintos ministerios y a la Secretaría de Estado de Seguridad, mientras se sucedían las reuniones con la Delegación del Gobierno. El Gobierno local insistió en la necesidad de aumentar los efectivos policiales, activar una respuesta extraordinaria y reforzar la capacidad de acogida. El mismo día 29 de julio, Vivas cifró en más de 1.500 las entradas registradas y denunció una importante sobreocupación de los centros destinados a menores.El punto de mayor tensión llegó el jueves 30 de julio. Ante el incremento de las entradas, la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta acordó por unanimidad reclamar al Gobierno central la declaración de emergencia nacional, el refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el despliegue del Ejército y el cierre de la frontera. Moncloa rechazó públicamente la declaración de la emergencia nacional al no considerarla efectiva ni fundada, pero sí se abrió a otras de las demandas. Durante la jornada se sucedieron distintas comunicaciones con la presidencia del Gobierno y varios ministerios, siendo, por la tarde, cuando la ministra de Defensa, Margarita Robles, informó a Vivas de la decisión de desplegar al Ejército. Los militares con base en la Ciudad Autónoma estaban preparados desde esa misma mañana para desplegarse, pero sin capacidad para hacerlo por falta de una autorización política.«Tenemos las llamadas y podemos demostrarlo»En una declaración ante los medios en el Palacio de San Telmo, acompañado del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, Vivas ha afirmado que el director de Gabinete de Sánchez, Diego Rubio, le comunicó que «toda comunicación que necesitáramos la comunicáramos a la Delegación del Gobierno en Ceuta». «Interpretamos que aquí no tenemos nada que decir salvo lo que diga el delegado, que era nuestro interlocutor [con el Ejecutivo] en esta crisis», ha explicado el presidente en referencia al recién dimitido Miguel Ángel Pérez Triano.«Tenemos las llamadas y podemos demostrar que se hicieron», ha continuado en su declaración, en la que ha afirmado que es lo mismo que declaró este miércoles en la Audiencia Nacional ante la jueza María Tardón. También ha relatado la «única» llamada que recibió de Sánchez: «El día 30 a las 12:00, el director de Gabinete me comunicó que el presidente no tenía por qué hablar conmigo. A las 13:00, sí que recibí la llamada del presidente, la única durante todo este proceso».El viernes 31 de julio, ya con las imágenes que mostraban la gravedad del asunto, Pedro Sánchez se desplazó a Ceuta junto al ministro del Interior, Fernando Grande – Marlaska, y ambos mantuvieron un encuentro con el presidente ceutí Juan Jesús Vivas. Posteriormente, el presidente del Gobierno calificó los acontecimientos del día anterior como «un ataque y una violación de la integridad territorial de España» y anunció que el Estado emplearía sus recursos para garantizar la seguridad en Ceuta. Vivas, por su parte, reclamó una respuesta extraordinaria e inmediata y sostuvo que la gestión de la situación no podía recaer exclusivamente sobre la Ciudad Autónoma.Tras ese encuentro y esa rueda de prensa, Sánchez retornó a Madrid para iniciar el día siguiente sus vacaciones en La Mareta (Lanzarote), dejando a Marlaska y Robles al frente de la situación durante los primeros días. Una cohabitación de ministros que resultó fallida, con el dimitido delegado del Gobierno cargando públicamente contra la ministra de Defensa y con varios responsables gubernamentales defendiendo la posición de Marruecos y afirmando que nunca hubo aviso alguno por parte de los servicios de inteligencia. Tres semanas más tarde, el presidente nombró ministro de política territorial Ángel Víctor Torres como mando único, lo mismo que pedía Vivas las horas antes de asalto masivo, y empezaron también los reproches por parte de Moncloa al gobierno ceutí.Solo tres llamadas con respuestaEl registro de llamadas entre el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y el director del Gabinete del presidente del Gobierno, Diego Rubio, al que ha tenido acceso ABC, refleja varios intentos de contacto durante los días más críticos de la crisis migratoria, cuando empezaban a asomar los avisos de inteligencia. Entre el 27 y el 30 de julio figuran diez llamadas salientes realizadas por Vivas al responsable de Moncloa.El primer contacto registrado se produjo el 27 de julio a las 08:39 horas y tuvo una duración de seis minutos. Ese mismo día, a las 13:07 horas, consta una segunda llamada, de tres minutos. Ya por la tarde, a las 20:58 horas, aparecen tres nuevos intentos de comunicación, ninguno de ellos con duración registrada, supuestamente porque nadie en Moncloa le descolgó el teléfono al presidente ceutí.La actividad se intensificó el 28 de julio, cuando Vivas realizó cuatro llamadas a Rubio en apenas cuatro minutos: a las 08:12, 08:13 —en dos ocasiones— y 08:16 horas. En el registro facilitado, como ocurriera durante la tarde antes, no consta duración para ninguna de ellas. El último intento aparece el 30 de julio a las 11:17 horas, con una duración registrada de un minuto.El listado, que el presidente de Ceuta aportó a la juez que investiga si se pudo evitar lo ocurrido, recoge diez llamadas salientes de Vivas a Rubio en cuatro días. De ellas, únicamente tres tienen una duración registrada: seis minutos el 27 de julio a las 08:39, tres minutos ese mismo día a las 13:07 y un minuto el 30 de julio a las 11:17. El resto figuran como llamadas salientes sin respuesta por parte de la mano derecha del jefe del Ejecutivo.«He hablado cinco veces con el Rey»El presidente popular también se ha referido a la visita de los Reyes a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre y a la diferencia de contacto que ha tenido con la Zarzuela respecto a la Moncloa. «He hablado con el Rey cinco veces en todo este proceso. Está teniendo con Ceuta un trato muy considerado e implicado», ha afirmado, además de adelantar que «será recibido con la lealtad y admiración que se merece».Vivas ha explicado también que desconoce si Sánchez acompañará finalmente a Don Felipe y Doña Letizia a la visita – ABC ha adelantado que no lo hará -. «No tengo conocimiento de la agenda del presidente ni si acompañará al Rey a la visita», sostiene. La crisis migratoria vivida en Ceuta entre los días 26 y el 31 de julio elevó progresivamente la presión sobre los servicios de acogida y los dispositivos de seguridad de la ciudad. Durante esos días, el Gobierno de la Ciudad mantuvo contactos y reuniones con representantes del Ejecutivo central para reclamar un refuerzo de los medios disponibles y una respuesta extraordinaria ante el incremento de las entradas.El lunes 27 de julio, después de trasladar la situación a Moncloa mediante dos llamadas telefónicas de casi nueve minutos de duración entre el presidente Juan Jesús Vivas y el jefe de gabinete de Pedro Sánchez, se celebró una reunión de coordinación en la Delegación del Gobierno. El presidente de Ceuta solicitó un aumento de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y planteó la posibilidad de declarar la emergencia nacional y establecer un mando único, según la cronología a la que ha tenido acceso ABC y que concuerda con las declaraciones públicas efectuadas. En ese momento, según ha podido confirmar este periódico, se habían producido ya más de mil entradas en una semana y los centros de acogida de menores y el CETI se encontraban saturados. Situación que hizo saltar las alarmas y que motivó la petición de ayuda por parte de Vivas, que reclamó más ayuda por parte del Ejecutivo central para atender el aumento de los flujos migratorios, que no cesaron en ningún momento durante esa semana.Las gestiones continuaron durante el martes 28 y el miércoles 29 de julio, horas antes del asalto masivo y cuando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ya observaban también un flujo fuera de lo habitual. La ciudad autónoma, según la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, trasladó la situación a distintos ministerios y a la Secretaría de Estado de Seguridad, mientras se sucedían las reuniones con la Delegación del Gobierno. El Gobierno local insistió en la necesidad de aumentar los efectivos policiales, activar una respuesta extraordinaria y reforzar la capacidad de acogida. El mismo día 29 de julio, Vivas cifró en más de 1.500 las entradas registradas y denunció una importante sobreocupación de los centros destinados a menores.El punto de mayor tensión llegó el jueves 30 de julio. Ante el incremento de las entradas, la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta acordó por unanimidad reclamar al Gobierno central la declaración de emergencia nacional, el refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el despliegue del Ejército y el cierre de la frontera. Moncloa rechazó públicamente la declaración de la emergencia nacional al no considerarla efectiva ni fundada, pero sí se abrió a otras de las demandas. Durante la jornada se sucedieron distintas comunicaciones con la presidencia del Gobierno y varios ministerios, siendo, por la tarde, cuando la ministra de Defensa, Margarita Robles, informó a Vivas de la decisión de desplegar al Ejército. Los militares con base en la Ciudad Autónoma estaban preparados desde esa misma mañana para desplegarse, pero sin capacidad para hacerlo por falta de una autorización política.«Tenemos las llamadas y podemos demostrarlo»En una declaración ante los medios en el Palacio de San Telmo, acompañado del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, Vivas ha afirmado que el director de Gabinete de Sánchez, Diego Rubio, le comunicó que «toda comunicación que necesitáramos la comunicáramos a la Delegación del Gobierno en Ceuta». «Interpretamos que aquí no tenemos nada que decir salvo lo que diga el delegado, que era nuestro interlocutor [con el Ejecutivo] en esta crisis», ha explicado el presidente en referencia al recién dimitido Miguel Ángel Pérez Triano.«Tenemos las llamadas y podemos demostrar que se hicieron», ha continuado en su declaración, en la que ha afirmado que es lo mismo que declaró este miércoles en la Audiencia Nacional ante la jueza María Tardón. También ha relatado la «única» llamada que recibió de Sánchez: «El día 30 a las 12:00, el director de Gabinete me comunicó que el presidente no tenía por qué hablar conmigo. A las 13:00, sí que recibí la llamada del presidente, la única durante todo este proceso».El viernes 31 de julio, ya con las imágenes que mostraban la gravedad del asunto, Pedro Sánchez se desplazó a Ceuta junto al ministro del Interior, Fernando Grande – Marlaska, y ambos mantuvieron un encuentro con el presidente ceutí Juan Jesús Vivas. Posteriormente, el presidente del Gobierno calificó los acontecimientos del día anterior como «un ataque y una violación de la integridad territorial de España» y anunció que el Estado emplearía sus recursos para garantizar la seguridad en Ceuta. Vivas, por su parte, reclamó una respuesta extraordinaria e inmediata y sostuvo que la gestión de la situación no podía recaer exclusivamente sobre la Ciudad Autónoma.Tras ese encuentro y esa rueda de prensa, Sánchez retornó a Madrid para iniciar el día siguiente sus vacaciones en La Mareta (Lanzarote), dejando a Marlaska y Robles al frente de la situación durante los primeros días. Una cohabitación de ministros que resultó fallida, con el dimitido delegado del Gobierno cargando públicamente contra la ministra de Defensa y con varios responsables gubernamentales defendiendo la posición de Marruecos y afirmando que nunca hubo aviso alguno por parte de los servicios de inteligencia. Tres semanas más tarde, el presidente nombró ministro de política territorial Ángel Víctor Torres como mando único, lo mismo que pedía Vivas las horas antes de asalto masivo, y empezaron también los reproches por parte de Moncloa al gobierno ceutí.Solo tres llamadas con respuestaEl registro de llamadas entre el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y el director del Gabinete del presidente del Gobierno, Diego Rubio, al que ha tenido acceso ABC, refleja varios intentos de contacto durante los días más críticos de la crisis migratoria, cuando empezaban a asomar los avisos de inteligencia. Entre el 27 y el 30 de julio figuran diez llamadas salientes realizadas por Vivas al responsable de Moncloa.El primer contacto registrado se produjo el 27 de julio a las 08:39 horas y tuvo una duración de seis minutos. Ese mismo día, a las 13:07 horas, consta una segunda llamada, de tres minutos. Ya por la tarde, a las 20:58 horas, aparecen tres nuevos intentos de comunicación, ninguno de ellos con duración registrada, supuestamente porque nadie en Moncloa le descolgó el teléfono al presidente ceutí.La actividad se intensificó el 28 de julio, cuando Vivas realizó cuatro llamadas a Rubio en apenas cuatro minutos: a las 08:12, 08:13 —en dos ocasiones— y 08:16 horas. En el registro facilitado, como ocurriera durante la tarde antes, no consta duración para ninguna de ellas. El último intento aparece el 30 de julio a las 11:17 horas, con una duración registrada de un minuto.El listado, que el presidente de Ceuta aportó a la juez que investiga si se pudo evitar lo ocurrido, recoge diez llamadas salientes de Vivas a Rubio en cuatro días. De ellas, únicamente tres tienen una duración registrada: seis minutos el 27 de julio a las 08:39, tres minutos ese mismo día a las 13:07 y un minuto el 30 de julio a las 11:17. El resto figuran como llamadas salientes sin respuesta por parte de la mano derecha del jefe del Ejecutivo.«He hablado cinco veces con el Rey»El presidente popular también se ha referido a la visita de los Reyes a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre y a la diferencia de contacto que ha tenido con la Zarzuela respecto a la Moncloa. «He hablado con el Rey cinco veces en todo este proceso. Está teniendo con Ceuta un trato muy considerado e implicado», ha afirmado, además de adelantar que «será recibido con la lealtad y admiración que se merece».Vivas ha explicado también que desconoce si Sánchez acompañará finalmente a Don Felipe y Doña Letizia a la visita – ABC ha adelantado que no lo hará -. «No tengo conocimiento de la agenda del presidente ni si acompañará al Rey a la visita», sostiene. RSS de noticias de espana
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