¿Qué ocurriría si su pareja le dijera que está viendo a otra persona viviendo en su misma casa, en una suerte de realidad paralela? Es lo que les sucede a los protagonistas de ‘ Locuras paralelas ‘, una comedia que firman Gabriela García y Paco Mir , que dirige el exmiembro de Tricicle e interpretan Dafne Fernández, Sergio Mur, Diana Palazón y Fernando Andina . La obra, estrenada el pasado mes de abril, estará en el Gran Teatro Pavón de Madrid entre el 30 de septiembre y el 25 de octubre.«¿Quién abre o cierra las puertas de los mundos paralelos? ¿ Cuándo perdemos la noción de lo que es real o no ? ¿Acaso ignoramos que somos creadores de mundos? La línea que separa los mundos paralelos es perceptible sólo para algunas almas que han aprendido a vibrar en una frecuencia mayor. No es atributo de nadie. Pero muy pocos lo logran. Cruzar la línea es sólo de valientes. Si queremos nadar hacia el amanecer debemos alejarnos de la costa». Son palabras de Gabriela García en el texto de ‘Locuras paralelas’, obra ganadora del Certamen Internacional de Dramaturgia, que la productora Secuencia 3 organizó con motivo de su 20º aniversario. «Yo me comprometí a dirigir la obra que ganara el concurso -dice Paco Mir-, pero cuando vi el texto me di cuenta de que era muy corto; la autora me dio carta blanca para alargarlo, y por eso firmo también como autor. Pero la base y la idea motor, que es lo bueno del texto, es de Gabriela».«En el texto, Gabriela planteaba un conflicto muy potente . Era la base de la obra y no me resultaba complicado colocarle escenas paralelas que no interrumpiesen ese conflicto central sino que lo alimentaran -sigue-. Últimamente me he especializado en hacer adaptaciones y hacer mías cosas de otros, y ya he perdido la vergüenza -ríe-. Tengo la sensación, quizás falsa de que me hago un poquito Zelig [el protagonista de una película de Woody Allen que tenía la habilidad de mimetizarse con las personas que le rodeaban, como una especie de camaleón humano]; absorbo del autor en el que esté trabajando, sea Jardiel Poncela o Lope de Vega, y de repente empiezo a discurrir como él. Eso me ha pasado con Gabriela; tirando un poquito de sus pistas he ido rellenando sin que se note lo que es mío y lo que es de la autora. No hay pegotes, la obra está es queda muy fluida».Guillermo y Luz, médico y arquitecta respectivamente; y Gabriel y Leticia, arquitecto y médica, son los protagonistas de esta comedia: «Viven en dos lugares diferentes, pero un individuo de cada pareja de repente se ve viviendo en la misma casa de la misma ciudad -cuenta Paco Mir-. Y cuando el efecto desaparece hablan con sus respectivas parejas y les dicen: ‘Había un señor aquí viviendo en nuestra propia casa… Pero que no era nuestra casa’ Y ese es el gran conflicto de la obra, una gran locura paralela para la que no hay ninguna llave que pueda explicar lo que les está pasando . Y los tratan como locos, evidentemente».La publicidad de la obra habla de ‘la comedia psicológica de la temporada’. Paco Mir prefiere hablar de ‘ realismo mágico ‘ «’Comedia psicológica’ suena como algo interesante, pero todas las obras pueden ser psicológicas porque hablan de las personas y de sus comportamientos. Yo creo que es más potente esta especie de realismo, de realidad mágica por la que pasan los los protagonistas».Siendo Paco Mir el director, habría que pensar que el resultado es muy divertido. «Sin dejar de ser realismo mágico, la comedia es mucho más divertida de lo previsto . El original ya lo era, tenía ironía y comicidad, pero con el trabajo de ensayos se ha logrado una risa muy abierta». Lo que no quita para provocar otras reacciones en el público. «También hace pensar más de lo previsto. El otro día vi un comentario en Instagram de un espectador que había visto la obra y que decía que se había ido a casa reflexionando. No sé si es para tanto, pero claro, todas estas cosas cuánticas abren unas puertas en las que da miedo meterse. Porque la obra habla de las decisiones, de las elecciones que tomamos, que pueden cambiar nuestra vida. Y que, simplificándolo, es lo que hacemos en todo momento: elegir hacia dónde tiramos. Y ahí está ese misterio de ‘¿Y si…?’ Nos gusta que nuestra vida sea normal, pero al mismo tiempo querríamos que tuviera un punto mágico». ¿Qué ocurriría si su pareja le dijera que está viendo a otra persona viviendo en su misma casa, en una suerte de realidad paralela? Es lo que les sucede a los protagonistas de ‘ Locuras paralelas ‘, una comedia que firman Gabriela García y Paco Mir , que dirige el exmiembro de Tricicle e interpretan Dafne Fernández, Sergio Mur, Diana Palazón y Fernando Andina . La obra, estrenada el pasado mes de abril, estará en el Gran Teatro Pavón de Madrid entre el 30 de septiembre y el 25 de octubre.«¿Quién abre o cierra las puertas de los mundos paralelos? ¿ Cuándo perdemos la noción de lo que es real o no ? ¿Acaso ignoramos que somos creadores de mundos? La línea que separa los mundos paralelos es perceptible sólo para algunas almas que han aprendido a vibrar en una frecuencia mayor. No es atributo de nadie. Pero muy pocos lo logran. Cruzar la línea es sólo de valientes. Si queremos nadar hacia el amanecer debemos alejarnos de la costa». Son palabras de Gabriela García en el texto de ‘Locuras paralelas’, obra ganadora del Certamen Internacional de Dramaturgia, que la productora Secuencia 3 organizó con motivo de su 20º aniversario. «Yo me comprometí a dirigir la obra que ganara el concurso -dice Paco Mir-, pero cuando vi el texto me di cuenta de que era muy corto; la autora me dio carta blanca para alargarlo, y por eso firmo también como autor. Pero la base y la idea motor, que es lo bueno del texto, es de Gabriela».«En el texto, Gabriela planteaba un conflicto muy potente . Era la base de la obra y no me resultaba complicado colocarle escenas paralelas que no interrumpiesen ese conflicto central sino que lo alimentaran -sigue-. Últimamente me he especializado en hacer adaptaciones y hacer mías cosas de otros, y ya he perdido la vergüenza -ríe-. Tengo la sensación, quizás falsa de que me hago un poquito Zelig [el protagonista de una película de Woody Allen que tenía la habilidad de mimetizarse con las personas que le rodeaban, como una especie de camaleón humano]; absorbo del autor en el que esté trabajando, sea Jardiel Poncela o Lope de Vega, y de repente empiezo a discurrir como él. Eso me ha pasado con Gabriela; tirando un poquito de sus pistas he ido rellenando sin que se note lo que es mío y lo que es de la autora. No hay pegotes, la obra está es queda muy fluida».Guillermo y Luz, médico y arquitecta respectivamente; y Gabriel y Leticia, arquitecto y médica, son los protagonistas de esta comedia: «Viven en dos lugares diferentes, pero un individuo de cada pareja de repente se ve viviendo en la misma casa de la misma ciudad -cuenta Paco Mir-. Y cuando el efecto desaparece hablan con sus respectivas parejas y les dicen: ‘Había un señor aquí viviendo en nuestra propia casa… Pero que no era nuestra casa’ Y ese es el gran conflicto de la obra, una gran locura paralela para la que no hay ninguna llave que pueda explicar lo que les está pasando . Y los tratan como locos, evidentemente».La publicidad de la obra habla de ‘la comedia psicológica de la temporada’. Paco Mir prefiere hablar de ‘ realismo mágico ‘ «’Comedia psicológica’ suena como algo interesante, pero todas las obras pueden ser psicológicas porque hablan de las personas y de sus comportamientos. Yo creo que es más potente esta especie de realismo, de realidad mágica por la que pasan los los protagonistas».Siendo Paco Mir el director, habría que pensar que el resultado es muy divertido. «Sin dejar de ser realismo mágico, la comedia es mucho más divertida de lo previsto . El original ya lo era, tenía ironía y comicidad, pero con el trabajo de ensayos se ha logrado una risa muy abierta». Lo que no quita para provocar otras reacciones en el público. «También hace pensar más de lo previsto. El otro día vi un comentario en Instagram de un espectador que había visto la obra y que decía que se había ido a casa reflexionando. No sé si es para tanto, pero claro, todas estas cosas cuánticas abren unas puertas en las que da miedo meterse. Porque la obra habla de las decisiones, de las elecciones que tomamos, que pueden cambiar nuestra vida. Y que, simplificándolo, es lo que hacemos en todo momento: elegir hacia dónde tiramos. Y ahí está ese misterio de ‘¿Y si…?’ Nos gusta que nuestra vida sea normal, pero al mismo tiempo querríamos que tuviera un punto mágico». ¿Qué ocurriría si su pareja le dijera que está viendo a otra persona viviendo en su misma casa, en una suerte de realidad paralela? Es lo que les sucede a los protagonistas de ‘ Locuras paralelas ‘, una comedia que firman Gabriela García y Paco Mir , que dirige el exmiembro de Tricicle e interpretan Dafne Fernández, Sergio Mur, Diana Palazón y Fernando Andina . La obra, estrenada el pasado mes de abril, estará en el Gran Teatro Pavón de Madrid entre el 30 de septiembre y el 25 de octubre.«¿Quién abre o cierra las puertas de los mundos paralelos? ¿ Cuándo perdemos la noción de lo que es real o no ? ¿Acaso ignoramos que somos creadores de mundos? La línea que separa los mundos paralelos es perceptible sólo para algunas almas que han aprendido a vibrar en una frecuencia mayor. No es atributo de nadie. Pero muy pocos lo logran. Cruzar la línea es sólo de valientes. Si queremos nadar hacia el amanecer debemos alejarnos de la costa». Son palabras de Gabriela García en el texto de ‘Locuras paralelas’, obra ganadora del Certamen Internacional de Dramaturgia, que la productora Secuencia 3 organizó con motivo de su 20º aniversario. «Yo me comprometí a dirigir la obra que ganara el concurso -dice Paco Mir-, pero cuando vi el texto me di cuenta de que era muy corto; la autora me dio carta blanca para alargarlo, y por eso firmo también como autor. Pero la base y la idea motor, que es lo bueno del texto, es de Gabriela».«En el texto, Gabriela planteaba un conflicto muy potente . Era la base de la obra y no me resultaba complicado colocarle escenas paralelas que no interrumpiesen ese conflicto central sino que lo alimentaran -sigue-. Últimamente me he especializado en hacer adaptaciones y hacer mías cosas de otros, y ya he perdido la vergüenza -ríe-. Tengo la sensación, quizás falsa de que me hago un poquito Zelig [el protagonista de una película de Woody Allen que tenía la habilidad de mimetizarse con las personas que le rodeaban, como una especie de camaleón humano]; absorbo del autor en el que esté trabajando, sea Jardiel Poncela o Lope de Vega, y de repente empiezo a discurrir como él. Eso me ha pasado con Gabriela; tirando un poquito de sus pistas he ido rellenando sin que se note lo que es mío y lo que es de la autora. No hay pegotes, la obra está es queda muy fluida».Guillermo y Luz, médico y arquitecta respectivamente; y Gabriel y Leticia, arquitecto y médica, son los protagonistas de esta comedia: «Viven en dos lugares diferentes, pero un individuo de cada pareja de repente se ve viviendo en la misma casa de la misma ciudad -cuenta Paco Mir-. Y cuando el efecto desaparece hablan con sus respectivas parejas y les dicen: ‘Había un señor aquí viviendo en nuestra propia casa… Pero que no era nuestra casa’ Y ese es el gran conflicto de la obra, una gran locura paralela para la que no hay ninguna llave que pueda explicar lo que les está pasando . Y los tratan como locos, evidentemente».La publicidad de la obra habla de ‘la comedia psicológica de la temporada’. Paco Mir prefiere hablar de ‘ realismo mágico ‘ «’Comedia psicológica’ suena como algo interesante, pero todas las obras pueden ser psicológicas porque hablan de las personas y de sus comportamientos. Yo creo que es más potente esta especie de realismo, de realidad mágica por la que pasan los los protagonistas».Siendo Paco Mir el director, habría que pensar que el resultado es muy divertido. «Sin dejar de ser realismo mágico, la comedia es mucho más divertida de lo previsto . El original ya lo era, tenía ironía y comicidad, pero con el trabajo de ensayos se ha logrado una risa muy abierta». Lo que no quita para provocar otras reacciones en el público. «También hace pensar más de lo previsto. El otro día vi un comentario en Instagram de un espectador que había visto la obra y que decía que se había ido a casa reflexionando. No sé si es para tanto, pero claro, todas estas cosas cuánticas abren unas puertas en las que da miedo meterse. Porque la obra habla de las decisiones, de las elecciones que tomamos, que pueden cambiar nuestra vida. Y que, simplificándolo, es lo que hacemos en todo momento: elegir hacia dónde tiramos. Y ahí está ese misterio de ‘¿Y si…?’ Nos gusta que nuestra vida sea normal, pero al mismo tiempo querríamos que tuviera un punto mágico». RSS de noticias de cultura
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