El Betis arranca este primer lunes de octubre conociendo a su primer rival de la Copa del Rey 26-27, competición que arrancará para el equipo heliopolitano entre el 27 y el 29 de octubre y cuyo rival saldrá de categoría inferior, como viene siendo habitual en las primeras fases del torneo copero en las últimas campañas. El parón de septiembre y octubre finalizará, por fin, para el equipo de Manuel Pellegrini el domingo 11 de octubre, con la visita del Osasuna a la Cartuja en el encuentro correspondiente a la 8ª jornada del campeonato. Ese día comienza para el cuadro bético el tramo más exigente de su calendario hasta la fecha, puesto que, desde entonces, afrontarán una auténtica maratón: nueve partidos en apenas 28 días, con compromisos de LaLiga, Champions League y Copa del Rey. Una sucesión de encuentros que pondrá a prueba la profundidad de la plantilla, la capacidad de rotación de Manuel Pellegrini y la respuesta del equipo ante una acumulación de esfuerzos que apenas dejará margen para el descanso.El calendario arranca en casa con cuatro partidos seguidos de alto nivel. A ese Betis – Osasuna del domingo 11 a las 18.30 horas antes referido, llegará tres días después, el miércoles 14, el estreno europeo como local . El beticismo se reencontrará, 21 años después, con la Champions en el duelo frente al FC Porto luso (21.00 horas). Y nuevamente tres días después, el sábado 17, será el Barcelona, el hasta ahora intratable equipo de Hansi Flick, el equipo que pase por la Cartuja, en un duelo de máxima exigencia. El inicio de esta acumulación de partidos, por tanto, ya dibuja una secuencia de enorme intensidad. Osasuna, Porto y Barcelona aparecen de manera consecutiva en el calendario, con solo tres días entre el primer y el segundo encuentro y otros tres entre el segundo y el tercero. No se trata únicamente de acumular minutos: también habrá que gestionar recuperación y preparación táctica para tres rivales de perfiles diferentes. Un leve respiro llegará después del choque ante el líder de LaLiga. Y es que ya no será hasta el miércoles 21 de octubre, y de nuevo en el coliseo cartujano, cuando el Feyenoord visite al cuadro de Pellegrini en el duelo correspondiente a la tercera jornada de la fase de liga de la Champions. Este partido ante el conjunto neerlandés cerrará una primera fase de este calendario tan comprimido , con cuatro partidos en exactamente diez días, todos ellos como locales, pero dos correspondientes a la máxima competición continental, con el desgaste que eso supone.Luego llegará la primera salida lejos de la Cartuja de este tramo de encuentros. El domingo 25 de octubre, el Betis viajará a Vigo para enfrentarse al Celta en la décima jornada liguera. El encuentro está fijado para las 16:15 . El margen tampoco será amplio: desde el pitido final ante el Feyenoord hasta la cita en Balaídos apenas transcurrirán cuatro días. La Copa y más rotacionesEl torneo copero se cuela en mitad de la carrera entre LaLiga y la Champions. Entre el 27 y el 29 de octubre el calendario del Betis contempla el enfrentamiento de la primera eliminatoria de la Copa del Rey 26-27, entre la visita al Celta y el partido ante el Málaga en la Cartuja. La eliminatoria será ante un equipo de inferior categoría, a partido único y en el campo del rival. La aparición de la Copa añade un elemento diferente a la planificación de Pellegrini. En una competición a partido único, cada encuentro adquiere una dimensión particular y la gestión de la plantilla puede resultar determinante.El técnico chileno tendrá que decidir cuánto rota , qué futbolistas necesitan continuidad y cuáles requieren descanso después de una acumulación de partidos que, a esas alturas, ya será considerable. Y también con qué canteranos contar para que tengan rodaje con el primer equipo, sin pasarse, obviamente, del número de jugadores de la primera plantilla que tienen que estar en el terreno de juego obligatoriamente para no incurrir en una alineación indebida.El calendario no concederá tregua ni siquiera después de la Copa . El domingo 1 de noviembre el Betis recibirá al Málaga en la undécima jornada de LaLiga. El partido todavía aparece sin horario definitivo en el calendario oficial. Y tres días después llegará otro de los grandes desafíos de esta consecución de partidos: el 4 de noviembre, a las 21:00, el Betis visitará el Signal Iduna Park para jugar frente al Borussia Dortmund, el desplazamiento que más ilusión y ganas, pese a la dificultad deportiva, ha despertado en el beticismo, que lleva semanas buscando las mil y una maneras de llegar a la ciudad de Renania del Norte-Westfalia. El plan de viaje para este partido de la expedición oficial bética ya se conoce . Tras el encuentro, el equipo dormirá en Dortmund y el jueves, antes de viajar de regreso hasta Sevilla, se entrenará en territorio alemán para empezar a preparar y pensar en el siguiente encuentro liguero, práctica habitual de Pellegrini.El último capítulo antes del siguiente parón liguero llegará con la visita del conjunto de Pellegrini visite el Martínez Valero de Elche en la duodécima jornada de LaLiga. También en este caso el horario está todavía pendiente de confirmación. Será el noveno partido desde la vuelta del parón y pondrá punto final a cuatro semanas en las que el Betis habrá tenido que competir prácticamente cada tres días. Tres competiciones diferentes, cuatro partidos como visitante y una sucesión de rivales que obligará a Pellegrini a practicar sus ya conocidas rotaciones.Continuidad al gran inicioPara Pellegrini, el reto será encontrar el equilibrio entre competitividad y gestión. La profundidad de la plantilla pasará a ocupar un papel central. Los titulares habituales no podrán asumir necesariamente todos los minutos y los jugadores de rotación tendrán que estar preparados para entrar en escena. La cuestión no será solamente quién juega cada partido, sino cómo llega el equipo al siguiente. También habrá una cuestión estratégica. LaLiga exigirá regularidad durante todo el tramo, mientras que la Champions introducirá tres noches de máxima exigencia ante Porto, Feyenoord y Dortmund. La Copa, por su parte, obligará a afrontar una eliminatoria con el añadido de que cualquier error puede dejar al equipo fuera del torneo.El contexto con el que el Betis afronta esta secuencia es positivo. Después de las siete primeras jornadas de LaLiga, los verdiblancos son terceros en la clasificación empatados a 16 puntos con el Atlético de Madrid. Ambos equipos persiguen al hasta ahora intratable Barcelona, que es el líder. terceros con 16 puntos, por detrás de Barcelona y Atlético de Madrid. Además, en su estreno en la Champions, el conjunto de Pellegrini ganó al Lille por 2-3.Este inicio del Betis explica buena parte de la expectación que rodea al calendario que comenzará el próximo 11 de octubre . El Betis no afrontará estas cuatro semanas desde una posición de reconstrucción, sino para dar continuidad a un comienzo competitivo. Los resultados obtenidos hasta ahora han situado al equipo en la parte alta de la clasificación y han añadido ilusión a su participación europea. Nueve partidos en 28 días no se ganan únicamente con un buen once. Se ganan con una plantilla capaz de sostener el nivel, con decisiones acertadas desde el banquillo y con jugadores preparados para asumir protagonismo cuando el cansancio empiece a aparecer. Los heliopolitanos tendrán que convivir con tres competiciones y con una agenda en la que apenas habrá tiempo para corregir errores antes de volver a competir. El Betis arranca este primer lunes de octubre conociendo a su primer rival de la Copa del Rey 26-27, competición que arrancará para el equipo heliopolitano entre el 27 y el 29 de octubre y cuyo rival saldrá de categoría inferior, como viene siendo habitual en las primeras fases del torneo copero en las últimas campañas. El parón de septiembre y octubre finalizará, por fin, para el equipo de Manuel Pellegrini el domingo 11 de octubre, con la visita del Osasuna a la Cartuja en el encuentro correspondiente a la 8ª jornada del campeonato. Ese día comienza para el cuadro bético el tramo más exigente de su calendario hasta la fecha, puesto que, desde entonces, afrontarán una auténtica maratón: nueve partidos en apenas 28 días, con compromisos de LaLiga, Champions League y Copa del Rey. Una sucesión de encuentros que pondrá a prueba la profundidad de la plantilla, la capacidad de rotación de Manuel Pellegrini y la respuesta del equipo ante una acumulación de esfuerzos que apenas dejará margen para el descanso.El calendario arranca en casa con cuatro partidos seguidos de alto nivel. A ese Betis – Osasuna del domingo 11 a las 18.30 horas antes referido, llegará tres días después, el miércoles 14, el estreno europeo como local . El beticismo se reencontrará, 21 años después, con la Champions en el duelo frente al FC Porto luso (21.00 horas). Y nuevamente tres días después, el sábado 17, será el Barcelona, el hasta ahora intratable equipo de Hansi Flick, el equipo que pase por la Cartuja, en un duelo de máxima exigencia. El inicio de esta acumulación de partidos, por tanto, ya dibuja una secuencia de enorme intensidad. Osasuna, Porto y Barcelona aparecen de manera consecutiva en el calendario, con solo tres días entre el primer y el segundo encuentro y otros tres entre el segundo y el tercero. No se trata únicamente de acumular minutos: también habrá que gestionar recuperación y preparación táctica para tres rivales de perfiles diferentes. Un leve respiro llegará después del choque ante el líder de LaLiga. Y es que ya no será hasta el miércoles 21 de octubre, y de nuevo en el coliseo cartujano, cuando el Feyenoord visite al cuadro de Pellegrini en el duelo correspondiente a la tercera jornada de la fase de liga de la Champions. Este partido ante el conjunto neerlandés cerrará una primera fase de este calendario tan comprimido , con cuatro partidos en exactamente diez días, todos ellos como locales, pero dos correspondientes a la máxima competición continental, con el desgaste que eso supone.Luego llegará la primera salida lejos de la Cartuja de este tramo de encuentros. El domingo 25 de octubre, el Betis viajará a Vigo para enfrentarse al Celta en la décima jornada liguera. El encuentro está fijado para las 16:15 . El margen tampoco será amplio: desde el pitido final ante el Feyenoord hasta la cita en Balaídos apenas transcurrirán cuatro días. La Copa y más rotacionesEl torneo copero se cuela en mitad de la carrera entre LaLiga y la Champions. Entre el 27 y el 29 de octubre el calendario del Betis contempla el enfrentamiento de la primera eliminatoria de la Copa del Rey 26-27, entre la visita al Celta y el partido ante el Málaga en la Cartuja. La eliminatoria será ante un equipo de inferior categoría, a partido único y en el campo del rival. La aparición de la Copa añade un elemento diferente a la planificación de Pellegrini. En una competición a partido único, cada encuentro adquiere una dimensión particular y la gestión de la plantilla puede resultar determinante.El técnico chileno tendrá que decidir cuánto rota , qué futbolistas necesitan continuidad y cuáles requieren descanso después de una acumulación de partidos que, a esas alturas, ya será considerable. Y también con qué canteranos contar para que tengan rodaje con el primer equipo, sin pasarse, obviamente, del número de jugadores de la primera plantilla que tienen que estar en el terreno de juego obligatoriamente para no incurrir en una alineación indebida.El calendario no concederá tregua ni siquiera después de la Copa . El domingo 1 de noviembre el Betis recibirá al Málaga en la undécima jornada de LaLiga. El partido todavía aparece sin horario definitivo en el calendario oficial. Y tres días después llegará otro de los grandes desafíos de esta consecución de partidos: el 4 de noviembre, a las 21:00, el Betis visitará el Signal Iduna Park para jugar frente al Borussia Dortmund, el desplazamiento que más ilusión y ganas, pese a la dificultad deportiva, ha despertado en el beticismo, que lleva semanas buscando las mil y una maneras de llegar a la ciudad de Renania del Norte-Westfalia. El plan de viaje para este partido de la expedición oficial bética ya se conoce . Tras el encuentro, el equipo dormirá en Dortmund y el jueves, antes de viajar de regreso hasta Sevilla, se entrenará en territorio alemán para empezar a preparar y pensar en el siguiente encuentro liguero, práctica habitual de Pellegrini.El último capítulo antes del siguiente parón liguero llegará con la visita del conjunto de Pellegrini visite el Martínez Valero de Elche en la duodécima jornada de LaLiga. También en este caso el horario está todavía pendiente de confirmación. Será el noveno partido desde la vuelta del parón y pondrá punto final a cuatro semanas en las que el Betis habrá tenido que competir prácticamente cada tres días. Tres competiciones diferentes, cuatro partidos como visitante y una sucesión de rivales que obligará a Pellegrini a practicar sus ya conocidas rotaciones.Continuidad al gran inicioPara Pellegrini, el reto será encontrar el equilibrio entre competitividad y gestión. La profundidad de la plantilla pasará a ocupar un papel central. Los titulares habituales no podrán asumir necesariamente todos los minutos y los jugadores de rotación tendrán que estar preparados para entrar en escena. La cuestión no será solamente quién juega cada partido, sino cómo llega el equipo al siguiente. También habrá una cuestión estratégica. LaLiga exigirá regularidad durante todo el tramo, mientras que la Champions introducirá tres noches de máxima exigencia ante Porto, Feyenoord y Dortmund. La Copa, por su parte, obligará a afrontar una eliminatoria con el añadido de que cualquier error puede dejar al equipo fuera del torneo.El contexto con el que el Betis afronta esta secuencia es positivo. Después de las siete primeras jornadas de LaLiga, los verdiblancos son terceros en la clasificación empatados a 16 puntos con el Atlético de Madrid. Ambos equipos persiguen al hasta ahora intratable Barcelona, que es el líder. terceros con 16 puntos, por detrás de Barcelona y Atlético de Madrid. Además, en su estreno en la Champions, el conjunto de Pellegrini ganó al Lille por 2-3.Este inicio del Betis explica buena parte de la expectación que rodea al calendario que comenzará el próximo 11 de octubre . El Betis no afrontará estas cuatro semanas desde una posición de reconstrucción, sino para dar continuidad a un comienzo competitivo. Los resultados obtenidos hasta ahora han situado al equipo en la parte alta de la clasificación y han añadido ilusión a su participación europea. Nueve partidos en 28 días no se ganan únicamente con un buen once. Se ganan con una plantilla capaz de sostener el nivel, con decisiones acertadas desde el banquillo y con jugadores preparados para asumir protagonismo cuando el cansancio empiece a aparecer. Los heliopolitanos tendrán que convivir con tres competiciones y con una agenda en la que apenas habrá tiempo para corregir errores antes de volver a competir. El Betis arranca este primer lunes de octubre conociendo a su primer rival de la Copa del Rey 26-27, competición que arrancará para el equipo heliopolitano entre el 27 y el 29 de octubre y cuyo rival saldrá de categoría inferior, como viene siendo habitual en las primeras fases del torneo copero en las últimas campañas. El parón de septiembre y octubre finalizará, por fin, para el equipo de Manuel Pellegrini el domingo 11 de octubre, con la visita del Osasuna a la Cartuja en el encuentro correspondiente a la 8ª jornada del campeonato. Ese día comienza para el cuadro bético el tramo más exigente de su calendario hasta la fecha, puesto que, desde entonces, afrontarán una auténtica maratón: nueve partidos en apenas 28 días, con compromisos de LaLiga, Champions League y Copa del Rey. Una sucesión de encuentros que pondrá a prueba la profundidad de la plantilla, la capacidad de rotación de Manuel Pellegrini y la respuesta del equipo ante una acumulación de esfuerzos que apenas dejará margen para el descanso.El calendario arranca en casa con cuatro partidos seguidos de alto nivel. A ese Betis – Osasuna del domingo 11 a las 18.30 horas antes referido, llegará tres días después, el miércoles 14, el estreno europeo como local . El beticismo se reencontrará, 21 años después, con la Champions en el duelo frente al FC Porto luso (21.00 horas). Y nuevamente tres días después, el sábado 17, será el Barcelona, el hasta ahora intratable equipo de Hansi Flick, el equipo que pase por la Cartuja, en un duelo de máxima exigencia. El inicio de esta acumulación de partidos, por tanto, ya dibuja una secuencia de enorme intensidad. Osasuna, Porto y Barcelona aparecen de manera consecutiva en el calendario, con solo tres días entre el primer y el segundo encuentro y otros tres entre el segundo y el tercero. No se trata únicamente de acumular minutos: también habrá que gestionar recuperación y preparación táctica para tres rivales de perfiles diferentes. Un leve respiro llegará después del choque ante el líder de LaLiga. Y es que ya no será hasta el miércoles 21 de octubre, y de nuevo en el coliseo cartujano, cuando el Feyenoord visite al cuadro de Pellegrini en el duelo correspondiente a la tercera jornada de la fase de liga de la Champions. Este partido ante el conjunto neerlandés cerrará una primera fase de este calendario tan comprimido , con cuatro partidos en exactamente diez días, todos ellos como locales, pero dos correspondientes a la máxima competición continental, con el desgaste que eso supone.Luego llegará la primera salida lejos de la Cartuja de este tramo de encuentros. El domingo 25 de octubre, el Betis viajará a Vigo para enfrentarse al Celta en la décima jornada liguera. El encuentro está fijado para las 16:15 . El margen tampoco será amplio: desde el pitido final ante el Feyenoord hasta la cita en Balaídos apenas transcurrirán cuatro días. La Copa y más rotacionesEl torneo copero se cuela en mitad de la carrera entre LaLiga y la Champions. Entre el 27 y el 29 de octubre el calendario del Betis contempla el enfrentamiento de la primera eliminatoria de la Copa del Rey 26-27, entre la visita al Celta y el partido ante el Málaga en la Cartuja. La eliminatoria será ante un equipo de inferior categoría, a partido único y en el campo del rival. La aparición de la Copa añade un elemento diferente a la planificación de Pellegrini. En una competición a partido único, cada encuentro adquiere una dimensión particular y la gestión de la plantilla puede resultar determinante.El técnico chileno tendrá que decidir cuánto rota , qué futbolistas necesitan continuidad y cuáles requieren descanso después de una acumulación de partidos que, a esas alturas, ya será considerable. Y también con qué canteranos contar para que tengan rodaje con el primer equipo, sin pasarse, obviamente, del número de jugadores de la primera plantilla que tienen que estar en el terreno de juego obligatoriamente para no incurrir en una alineación indebida.El calendario no concederá tregua ni siquiera después de la Copa . El domingo 1 de noviembre el Betis recibirá al Málaga en la undécima jornada de LaLiga. El partido todavía aparece sin horario definitivo en el calendario oficial. Y tres días después llegará otro de los grandes desafíos de esta consecución de partidos: el 4 de noviembre, a las 21:00, el Betis visitará el Signal Iduna Park para jugar frente al Borussia Dortmund, el desplazamiento que más ilusión y ganas, pese a la dificultad deportiva, ha despertado en el beticismo, que lleva semanas buscando las mil y una maneras de llegar a la ciudad de Renania del Norte-Westfalia. El plan de viaje para este partido de la expedición oficial bética ya se conoce . Tras el encuentro, el equipo dormirá en Dortmund y el jueves, antes de viajar de regreso hasta Sevilla, se entrenará en territorio alemán para empezar a preparar y pensar en el siguiente encuentro liguero, práctica habitual de Pellegrini.El último capítulo antes del siguiente parón liguero llegará con la visita del conjunto de Pellegrini visite el Martínez Valero de Elche en la duodécima jornada de LaLiga. También en este caso el horario está todavía pendiente de confirmación. Será el noveno partido desde la vuelta del parón y pondrá punto final a cuatro semanas en las que el Betis habrá tenido que competir prácticamente cada tres días. Tres competiciones diferentes, cuatro partidos como visitante y una sucesión de rivales que obligará a Pellegrini a practicar sus ya conocidas rotaciones.Continuidad al gran inicioPara Pellegrini, el reto será encontrar el equilibrio entre competitividad y gestión. La profundidad de la plantilla pasará a ocupar un papel central. Los titulares habituales no podrán asumir necesariamente todos los minutos y los jugadores de rotación tendrán que estar preparados para entrar en escena. La cuestión no será solamente quién juega cada partido, sino cómo llega el equipo al siguiente. También habrá una cuestión estratégica. LaLiga exigirá regularidad durante todo el tramo, mientras que la Champions introducirá tres noches de máxima exigencia ante Porto, Feyenoord y Dortmund. La Copa, por su parte, obligará a afrontar una eliminatoria con el añadido de que cualquier error puede dejar al equipo fuera del torneo.El contexto con el que el Betis afronta esta secuencia es positivo. Después de las siete primeras jornadas de LaLiga, los verdiblancos son terceros en la clasificación empatados a 16 puntos con el Atlético de Madrid. Ambos equipos persiguen al hasta ahora intratable Barcelona, que es el líder. terceros con 16 puntos, por detrás de Barcelona y Atlético de Madrid. Además, en su estreno en la Champions, el conjunto de Pellegrini ganó al Lille por 2-3.Este inicio del Betis explica buena parte de la expectación que rodea al calendario que comenzará el próximo 11 de octubre . El Betis no afrontará estas cuatro semanas desde una posición de reconstrucción, sino para dar continuidad a un comienzo competitivo. Los resultados obtenidos hasta ahora han situado al equipo en la parte alta de la clasificación y han añadido ilusión a su participación europea. Nueve partidos en 28 días no se ganan únicamente con un buen once. Se ganan con una plantilla capaz de sostener el nivel, con decisiones acertadas desde el banquillo y con jugadores preparados para asumir protagonismo cuando el cansancio empiece a aparecer. Los heliopolitanos tendrán que convivir con tres competiciones y con una agenda en la que apenas habrá tiempo para corregir errores antes de volver a competir. RSS de noticias de deportes
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