Iba a ser la gran fiesta de las palabras, con la presencia de los Reyes. Sin embargo, el grave accidente ferroviario obligó a la Real Academia Española a reformular la presentación de la vigesimocuarta edición del ‘Diccionario de la lengua española’. Santiago Muñoz Machado , director de la RAE, abrió el acto con un respetuoso minuto de silencio. Después presentó las novedades de un diccionario que, por primera vez, es nativo digital e incorpora más americanismos que nunca. «Esta edición cierra una generación y es el acta de nacimiento de los diccionarios del futuro», dijo Muñoz Machado. La vigesimocuarta edición es la «más copiosa de la historia de la Academia». Reúne 99.990 entradas, casi 7.000 más que la edición de 2014, y 209.000 acepciones, de las cuales 20.672 llevan alguna marca correspondiente a países americanos. «Se ha llevado a cabo a partir de la edición digital y no a la inversa», destacó Muñoz Machado. La edición impresa, editada por Espasa, ocupa dos volúmenes en tapa dura y 3.606 páginas. En los doce años que han pasado desde el anterior diccionario, la Docta Casa y las demás academias americanas han perfeccionado una base de datos que permitirá, en un futuro cercano, elaborar una suerte de macrodiccionario, un diccionario de diccionarios.Minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario Belén Díaz«Ha sido preparada en una base de datos digital que nos va a permitir relacionar esta obra con las demás de la Academia: la ‘Gramática’, el ‘Panhispánico de dudas’, los diccionarios de especialidad y las ediciones históricas de la lengua española. Además, pronto nos ofrecerá información oral y ejemplos visuales de las características de las plantas, de los animales y de las cosas de la naturaleza. Cualquier lema del diccionario será la puerta de entrada a un universo inagotable de información lingüística, que es lo mismo que decir sobre todo lo que tiene interés en el mundo en que vivimos».Al acto no acudieron finalmente los Reyes, pero sí los directores de las academias de la lengua española de todo el mundo que componen la Asale. De las casi 7.000 nuevas incorporaciones, cerca de la mitad proceden del español de América. S e han añadido 1.490 gentilicios y 1.570 voces de uso exclusivo en distintos países hispanohablantes. El 9,89 por ciento de las acepciones lleva alguna marca correspondiente a países americanos. Ninguna palabra entra en el diccionario sin que todas las academias de Asale den su visto bueno. «Esta edición abre las puertas de par en par al reconocimiento del vocabulario propio de otros países, remarcando al tiempo la unidad de la lengua que hablamos y la maravillosa diversidad de las palabras y expresiones del español en el mundo», según Muñoz Machado.Academias americanasLos responsables de las academias invitados a la presentación eligieron una palabra representativa de su país. La más celebrada, a juzgar por los murmullos, fue bolaterapia; en Paraguay, relato organizado de mentiras y disparates. «Tiene relación con la vida política, sobre todo», explicó Bernardo Neri Farina, presidente de la Academia Paraguaya de la Lengua Española. Francisco Javier Pérez, de la Academia Dominicana de la Lengua, bromeó con la palabra medalaganario (arbitrario, sin criterio o sin método): «Creo que recoge bastante bien lo que somos los del Caribe». Entre las novedades más relevantes, la RAE destaca la reorganización de los artículos. Por primera vez, las acepciones se agrupan de forma jerarquizada según su frecuencia de uso y la relación léxico-semántica que mantienen, y no según su categoría gramatical o las marcas geográficas y técnicas que las acompañan. Las palabras con moción de género muestran ahora la forma femenina completa: ‘técnico, técnica’, en lugar de ‘técnico, ca’.Se ha aumentado el número de artículos con información etimológica, y el diccionario reúne ya 85.201 ejemplos de usoLa académica Paz Battaner, directora de esta edición, espera que «los cambios y las novedades de organización y formato colaboren a una descripción de las palabras de nuestra lengua más ajustada a su uso, y que permitan un mejor acceso a la información». Es por ello que se han revisado numerosas definiciones, «bien porque debía darse un enfoque distinto, bien porque era necesario redactarlas con un lenguaje más actualizado». También ha aumentado el número de artículos con información etimológica, y el diccionario reúne ya 85.201 ejemplos de uso. Las nuevas incorporaciones proceden de ámbitos especializados como la medicina, la biología, la economía, el derecho y, sobre todo, las nuevas tecnologías. El nuevo lenguaje de internet –’influencer’, ‘app’, ciberseguridad, metaverso…– sigue ganando terreno, junto con voces vinculadas al medioambiente, la gastronomía, el deporte y la política. Además, se ha iniciado la revisión sistemática de los términos de zoología y botánica, muchos de los cuales incluyen ahora su nombre científico.Trescientos añosEl vigesimocuarto diccionario ve la luz trescientos años después del primer volumen del ‘Diccionario de autoridades’, obra fundacional de la lexicografía académica. «Los padres fundadores de la Academia tomaron las decisiones fundamentales que marcaron el camino posterior acerca del contenido de la obra fundamental que editaron entre 1726 y 1739», destacó Muñoz Machado. Hoy, los académicos siguen reuniéndose tres horas cada jueves, en comisiones y en el pleno semanal, para dar continuidad a esa tradición, ahora con herramientas digitales y en estrecha colaboración con las academias americanas. Cada propuesta debe recibir el visto bueno de todas ellas antes de incorporarse al diccionario. La nueva base de datos, según Battaner, «ha propiciado una manera distinta de realizar el trabajo de actualización». El diccionario del futuro ya está aquí. Iba a ser la gran fiesta de las palabras, con la presencia de los Reyes. Sin embargo, el grave accidente ferroviario obligó a la Real Academia Española a reformular la presentación de la vigesimocuarta edición del ‘Diccionario de la lengua española’. Santiago Muñoz Machado , director de la RAE, abrió el acto con un respetuoso minuto de silencio. Después presentó las novedades de un diccionario que, por primera vez, es nativo digital e incorpora más americanismos que nunca. «Esta edición cierra una generación y es el acta de nacimiento de los diccionarios del futuro», dijo Muñoz Machado. La vigesimocuarta edición es la «más copiosa de la historia de la Academia». Reúne 99.990 entradas, casi 7.000 más que la edición de 2014, y 209.000 acepciones, de las cuales 20.672 llevan alguna marca correspondiente a países americanos. «Se ha llevado a cabo a partir de la edición digital y no a la inversa», destacó Muñoz Machado. La edición impresa, editada por Espasa, ocupa dos volúmenes en tapa dura y 3.606 páginas. En los doce años que han pasado desde el anterior diccionario, la Docta Casa y las demás academias americanas han perfeccionado una base de datos que permitirá, en un futuro cercano, elaborar una suerte de macrodiccionario, un diccionario de diccionarios.Minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario Belén Díaz«Ha sido preparada en una base de datos digital que nos va a permitir relacionar esta obra con las demás de la Academia: la ‘Gramática’, el ‘Panhispánico de dudas’, los diccionarios de especialidad y las ediciones históricas de la lengua española. Además, pronto nos ofrecerá información oral y ejemplos visuales de las características de las plantas, de los animales y de las cosas de la naturaleza. Cualquier lema del diccionario será la puerta de entrada a un universo inagotable de información lingüística, que es lo mismo que decir sobre todo lo que tiene interés en el mundo en que vivimos».Al acto no acudieron finalmente los Reyes, pero sí los directores de las academias de la lengua española de todo el mundo que componen la Asale. De las casi 7.000 nuevas incorporaciones, cerca de la mitad proceden del español de América. S e han añadido 1.490 gentilicios y 1.570 voces de uso exclusivo en distintos países hispanohablantes. El 9,89 por ciento de las acepciones lleva alguna marca correspondiente a países americanos. Ninguna palabra entra en el diccionario sin que todas las academias de Asale den su visto bueno. «Esta edición abre las puertas de par en par al reconocimiento del vocabulario propio de otros países, remarcando al tiempo la unidad de la lengua que hablamos y la maravillosa diversidad de las palabras y expresiones del español en el mundo», según Muñoz Machado.Academias americanasLos responsables de las academias invitados a la presentación eligieron una palabra representativa de su país. La más celebrada, a juzgar por los murmullos, fue bolaterapia; en Paraguay, relato organizado de mentiras y disparates. «Tiene relación con la vida política, sobre todo», explicó Bernardo Neri Farina, presidente de la Academia Paraguaya de la Lengua Española. Francisco Javier Pérez, de la Academia Dominicana de la Lengua, bromeó con la palabra medalaganario (arbitrario, sin criterio o sin método): «Creo que recoge bastante bien lo que somos los del Caribe». Entre las novedades más relevantes, la RAE destaca la reorganización de los artículos. Por primera vez, las acepciones se agrupan de forma jerarquizada según su frecuencia de uso y la relación léxico-semántica que mantienen, y no según su categoría gramatical o las marcas geográficas y técnicas que las acompañan. Las palabras con moción de género muestran ahora la forma femenina completa: ‘técnico, técnica’, en lugar de ‘técnico, ca’.Se ha aumentado el número de artículos con información etimológica, y el diccionario reúne ya 85.201 ejemplos de usoLa académica Paz Battaner, directora de esta edición, espera que «los cambios y las novedades de organización y formato colaboren a una descripción de las palabras de nuestra lengua más ajustada a su uso, y que permitan un mejor acceso a la información». Es por ello que se han revisado numerosas definiciones, «bien porque debía darse un enfoque distinto, bien porque era necesario redactarlas con un lenguaje más actualizado». También ha aumentado el número de artículos con información etimológica, y el diccionario reúne ya 85.201 ejemplos de uso. Las nuevas incorporaciones proceden de ámbitos especializados como la medicina, la biología, la economía, el derecho y, sobre todo, las nuevas tecnologías. El nuevo lenguaje de internet –’influencer’, ‘app’, ciberseguridad, metaverso…– sigue ganando terreno, junto con voces vinculadas al medioambiente, la gastronomía, el deporte y la política. Además, se ha iniciado la revisión sistemática de los términos de zoología y botánica, muchos de los cuales incluyen ahora su nombre científico.Trescientos añosEl vigesimocuarto diccionario ve la luz trescientos años después del primer volumen del ‘Diccionario de autoridades’, obra fundacional de la lexicografía académica. «Los padres fundadores de la Academia tomaron las decisiones fundamentales que marcaron el camino posterior acerca del contenido de la obra fundamental que editaron entre 1726 y 1739», destacó Muñoz Machado. Hoy, los académicos siguen reuniéndose tres horas cada jueves, en comisiones y en el pleno semanal, para dar continuidad a esa tradición, ahora con herramientas digitales y en estrecha colaboración con las academias americanas. Cada propuesta debe recibir el visto bueno de todas ellas antes de incorporarse al diccionario. La nueva base de datos, según Battaner, «ha propiciado una manera distinta de realizar el trabajo de actualización». El diccionario del futuro ya está aquí. Iba a ser la gran fiesta de las palabras, con la presencia de los Reyes. Sin embargo, el grave accidente ferroviario obligó a la Real Academia Española a reformular la presentación de la vigesimocuarta edición del ‘Diccionario de la lengua española’. Santiago Muñoz Machado , director de la RAE, abrió el acto con un respetuoso minuto de silencio. Después presentó las novedades de un diccionario que, por primera vez, es nativo digital e incorpora más americanismos que nunca. «Esta edición cierra una generación y es el acta de nacimiento de los diccionarios del futuro», dijo Muñoz Machado. La vigesimocuarta edición es la «más copiosa de la historia de la Academia». Reúne 99.990 entradas, casi 7.000 más que la edición de 2014, y 209.000 acepciones, de las cuales 20.672 llevan alguna marca correspondiente a países americanos. «Se ha llevado a cabo a partir de la edición digital y no a la inversa», destacó Muñoz Machado. La edición impresa, editada por Espasa, ocupa dos volúmenes en tapa dura y 3.606 páginas. En los doce años que han pasado desde el anterior diccionario, la Docta Casa y las demás academias americanas han perfeccionado una base de datos que permitirá, en un futuro cercano, elaborar una suerte de macrodiccionario, un diccionario de diccionarios.Minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario Belén Díaz«Ha sido preparada en una base de datos digital que nos va a permitir relacionar esta obra con las demás de la Academia: la ‘Gramática’, el ‘Panhispánico de dudas’, los diccionarios de especialidad y las ediciones históricas de la lengua española. Además, pronto nos ofrecerá información oral y ejemplos visuales de las características de las plantas, de los animales y de las cosas de la naturaleza. Cualquier lema del diccionario será la puerta de entrada a un universo inagotable de información lingüística, que es lo mismo que decir sobre todo lo que tiene interés en el mundo en que vivimos».Al acto no acudieron finalmente los Reyes, pero sí los directores de las academias de la lengua española de todo el mundo que componen la Asale. De las casi 7.000 nuevas incorporaciones, cerca de la mitad proceden del español de América. S e han añadido 1.490 gentilicios y 1.570 voces de uso exclusivo en distintos países hispanohablantes. El 9,89 por ciento de las acepciones lleva alguna marca correspondiente a países americanos. Ninguna palabra entra en el diccionario sin que todas las academias de Asale den su visto bueno. «Esta edición abre las puertas de par en par al reconocimiento del vocabulario propio de otros países, remarcando al tiempo la unidad de la lengua que hablamos y la maravillosa diversidad de las palabras y expresiones del español en el mundo», según Muñoz Machado.Academias americanasLos responsables de las academias invitados a la presentación eligieron una palabra representativa de su país. La más celebrada, a juzgar por los murmullos, fue bolaterapia; en Paraguay, relato organizado de mentiras y disparates. «Tiene relación con la vida política, sobre todo», explicó Bernardo Neri Farina, presidente de la Academia Paraguaya de la Lengua Española. Francisco Javier Pérez, de la Academia Dominicana de la Lengua, bromeó con la palabra medalaganario (arbitrario, sin criterio o sin método): «Creo que recoge bastante bien lo que somos los del Caribe». Entre las novedades más relevantes, la RAE destaca la reorganización de los artículos. Por primera vez, las acepciones se agrupan de forma jerarquizada según su frecuencia de uso y la relación léxico-semántica que mantienen, y no según su categoría gramatical o las marcas geográficas y técnicas que las acompañan. Las palabras con moción de género muestran ahora la forma femenina completa: ‘técnico, técnica’, en lugar de ‘técnico, ca’.Se ha aumentado el número de artículos con información etimológica, y el diccionario reúne ya 85.201 ejemplos de usoLa académica Paz Battaner, directora de esta edición, espera que «los cambios y las novedades de organización y formato colaboren a una descripción de las palabras de nuestra lengua más ajustada a su uso, y que permitan un mejor acceso a la información». Es por ello que se han revisado numerosas definiciones, «bien porque debía darse un enfoque distinto, bien porque era necesario redactarlas con un lenguaje más actualizado». También ha aumentado el número de artículos con información etimológica, y el diccionario reúne ya 85.201 ejemplos de uso. Las nuevas incorporaciones proceden de ámbitos especializados como la medicina, la biología, la economía, el derecho y, sobre todo, las nuevas tecnologías. El nuevo lenguaje de internet –’influencer’, ‘app’, ciberseguridad, metaverso…– sigue ganando terreno, junto con voces vinculadas al medioambiente, la gastronomía, el deporte y la política. Además, se ha iniciado la revisión sistemática de los términos de zoología y botánica, muchos de los cuales incluyen ahora su nombre científico.Trescientos añosEl vigesimocuarto diccionario ve la luz trescientos años después del primer volumen del ‘Diccionario de autoridades’, obra fundacional de la lexicografía académica. «Los padres fundadores de la Academia tomaron las decisiones fundamentales que marcaron el camino posterior acerca del contenido de la obra fundamental que editaron entre 1726 y 1739», destacó Muñoz Machado. Hoy, los académicos siguen reuniéndose tres horas cada jueves, en comisiones y en el pleno semanal, para dar continuidad a esa tradición, ahora con herramientas digitales y en estrecha colaboración con las academias americanas. Cada propuesta debe recibir el visto bueno de todas ellas antes de incorporarse al diccionario. La nueva base de datos, según Battaner, «ha propiciado una manera distinta de realizar el trabajo de actualización». El diccionario del futuro ya está aquí. RSS de noticias de cultura
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