Para observar más lejos y con mayor detalle, los telescopios necesitan captar cada vez más luz. Una de las vías para conseguirlo es construir instrumentos de mayor tamaño, pero esta opción plantea enormes desafíos tecnológicos y económicos . Otra posibilidad es unir las capacidades de varios telescopios más pequeños y hacer que trabajen como uno solo. Para lograrlo, es necesario resolver un reto fundamental, recoger y combinar con precisión la luz que capta cada telescopio.Un equipo internacional liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), con participación del El Centro Astronómico Hispano en Andalucía (CAHA) en Almería, ha desarrollado una tecnología fotónica capaz de reunir en una única salida la luz de siete telescopios. En las pruebas de laboratorio, el dispositivo conserva más del 90% de la señal recibida.El objetivo es que varios telescopios de menor tamaño puedan trabajar juntos y sumar su capacidad de observación . Se trata de una alternativa a construir un único instrumento de grandes dimensiones, algo que plantearía un importante desafío tecnológico y económico.El dispositivo se conoce como ‘linterna fotónica’ y funciona con fibras ópticas que a través siete canales independientes llega la luz, y en una sola salida se junta. Detrás de esta innovación hay uno de los retos de la instrumentación astronómica: aumentar la capacidad de observación sin depender solo de telescopios cada vez más grandes y costosos. «Nuestro nuevo dispositivo funciona a la inversa, combina la luz procedente de siete fibras ópticas en una única salida, conservando las propiedades necesarias para aprovechar de forma eficiente la luz captada por los telescopios», explica la investigadora predoctoral del IAA-CSIC y líder del trabajo, Marina Centenera. Los resultados se han publicado en la revista ‘Optics Letters’ y constituyen la primera demostración de una ‘linterna fotónica’ diseñada específicamente para combinar varias entradas multimodo en una única salida, también multimodo. Esa característica permite trabajar con la luz recogida por los telescopios después de atravesar la atmósfera terrestre , donde las turbulencias pueden alterar su trayectoria.Siete telescopios en Calar AltoEl desarrollo se enmarca en Photonic E-Marcot, un proyecto que investiga cómo combinar la luz de varios telescopios pequeños para que trabajen de forma conjunta. Su demostrador está instalado en el Observatorio Calar Alto en Gérgal (Almería) y cuenta con siete unidades telescópicas. Cada una puede enviar la luz captada por una fibra óptica hasta la linterna, que reúne las siete entradas en una salida destinada a alimentar la instrumentación científica. La idea es validar una tecnología con una arquitectura modular que pueda ampliarse en el futuro.Imagen en detalle del anillo de plasma que se forma alrededor del capilar de sílice y que permite fundir el vidrio Amstechnologies, 3SAE Technologies«Para Calar Alto, este desarrollo representa un paso concreto hacia los observatorios del futuro, basados en arquitecturas modulares, escalables y apoyadas en nuevas tecnologías fotónicas», afirma el director del observatorio, Jesús Aceituno. Marcot-Pathfinder, añade el planteamiento del proyecto, permite probar estas soluciones en condiciones astronómicas reales y avanzar hacia sistemas de mayor escala.La investigación forma parte del trabajo conjunto del IAA-CSIC y Calar Alto en astrofotónica, una disciplina que aplica tecnologías fotónicas al desarrollo de instrumentos astronómicos . Ambos centros impulsan esta línea para desarrollar, caracterizar e integrar nuevas soluciones tecnológicas.Vista del Observatorio Astronómico de Calar Alto ABC Referente mundial astronómico El Centro Astronómico Hispano en Andalucía (CAHA), también conocido como Observatorio de Calar Alto, es el observatorio astronómico más grande del continente europeo. Se ubica en una meseta de 2.168 metros de altura, dentro del municipio almeriense de Gérgal, en la Sierra de Filabres. La instalación científica se fundó en 1973 tras un acuerdo entre los gobiernos alemán y español. El observatorio cuenta con cinco telescopios de diferentes aperturas y sistemas ópticos, siendo el de 3,5 metros el mayor telescopio de la Europa continental. Calar Alto está operado conjuntamente por el Instituto de Astrofísica de Andalucía – CSIC y la Junta de Andalucía desde 2019 y realiza investigación científica de vanguardia en diversos campos de la astronomía, como la búsqueda de exoplanetas, la formación estelar, la estructura galáctica o la cosmología.En el proyecto participan además la University of Sydney y el Leibniz Institute for Astrophysics Potsdam (AIP). Las linternas se han fabricado en los Laboratorios de Instrumentación Astrofotónica de Sydney, mientras que su diseño, su caracterización y su aplicación astronómica se han desarrollado en el marco de Photonic E-Marcot y Marcot-Pathfinder.Del telescopio a otros camposAunque nace para telescopios, la capacidad de combinar de forma eficiente la luz de distintos canales podría tener aplicaciones en otros ámbitos de la fotónica, como las comunicaciones ópticas, la teledetección y los sensores ópticos. El IAA-CSIC y las instituciones colaboradoras han presentado ya una solicitud de patente para explorar esas aplicaciones y las vías de transferencia tecnológica.El siguiente paso será integrar la linterna en Marcot-Pathfinder y probarla con luz de objetos astronómicos reales , lo que permitirá seguir validando el sistema y comprobar su rendimiento en condiciones de observación. «Estamos desarrollando y probando las piezas necesarias para saber si, en el futuro, la combinación de telescopios modulares y tecnologías fotónicas puede ofrecer una forma diferente y más escalable de construir los observatorios del futuro», concluye el investigador del IAA-CSIC, Pedro J. Amado. Para observar más lejos y con mayor detalle, los telescopios necesitan captar cada vez más luz. Una de las vías para conseguirlo es construir instrumentos de mayor tamaño, pero esta opción plantea enormes desafíos tecnológicos y económicos . Otra posibilidad es unir las capacidades de varios telescopios más pequeños y hacer que trabajen como uno solo. Para lograrlo, es necesario resolver un reto fundamental, recoger y combinar con precisión la luz que capta cada telescopio.Un equipo internacional liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), con participación del El Centro Astronómico Hispano en Andalucía (CAHA) en Almería, ha desarrollado una tecnología fotónica capaz de reunir en una única salida la luz de siete telescopios. En las pruebas de laboratorio, el dispositivo conserva más del 90% de la señal recibida.El objetivo es que varios telescopios de menor tamaño puedan trabajar juntos y sumar su capacidad de observación . Se trata de una alternativa a construir un único instrumento de grandes dimensiones, algo que plantearía un importante desafío tecnológico y económico.El dispositivo se conoce como ‘linterna fotónica’ y funciona con fibras ópticas que a través siete canales independientes llega la luz, y en una sola salida se junta. Detrás de esta innovación hay uno de los retos de la instrumentación astronómica: aumentar la capacidad de observación sin depender solo de telescopios cada vez más grandes y costosos. «Nuestro nuevo dispositivo funciona a la inversa, combina la luz procedente de siete fibras ópticas en una única salida, conservando las propiedades necesarias para aprovechar de forma eficiente la luz captada por los telescopios», explica la investigadora predoctoral del IAA-CSIC y líder del trabajo, Marina Centenera. Los resultados se han publicado en la revista ‘Optics Letters’ y constituyen la primera demostración de una ‘linterna fotónica’ diseñada específicamente para combinar varias entradas multimodo en una única salida, también multimodo. Esa característica permite trabajar con la luz recogida por los telescopios después de atravesar la atmósfera terrestre , donde las turbulencias pueden alterar su trayectoria.Siete telescopios en Calar AltoEl desarrollo se enmarca en Photonic E-Marcot, un proyecto que investiga cómo combinar la luz de varios telescopios pequeños para que trabajen de forma conjunta. Su demostrador está instalado en el Observatorio Calar Alto en Gérgal (Almería) y cuenta con siete unidades telescópicas. Cada una puede enviar la luz captada por una fibra óptica hasta la linterna, que reúne las siete entradas en una salida destinada a alimentar la instrumentación científica. La idea es validar una tecnología con una arquitectura modular que pueda ampliarse en el futuro.Imagen en detalle del anillo de plasma que se forma alrededor del capilar de sílice y que permite fundir el vidrio Amstechnologies, 3SAE Technologies«Para Calar Alto, este desarrollo representa un paso concreto hacia los observatorios del futuro, basados en arquitecturas modulares, escalables y apoyadas en nuevas tecnologías fotónicas», afirma el director del observatorio, Jesús Aceituno. Marcot-Pathfinder, añade el planteamiento del proyecto, permite probar estas soluciones en condiciones astronómicas reales y avanzar hacia sistemas de mayor escala.La investigación forma parte del trabajo conjunto del IAA-CSIC y Calar Alto en astrofotónica, una disciplina que aplica tecnologías fotónicas al desarrollo de instrumentos astronómicos . Ambos centros impulsan esta línea para desarrollar, caracterizar e integrar nuevas soluciones tecnológicas.Vista del Observatorio Astronómico de Calar Alto ABC Referente mundial astronómico El Centro Astronómico Hispano en Andalucía (CAHA), también conocido como Observatorio de Calar Alto, es el observatorio astronómico más grande del continente europeo. Se ubica en una meseta de 2.168 metros de altura, dentro del municipio almeriense de Gérgal, en la Sierra de Filabres. La instalación científica se fundó en 1973 tras un acuerdo entre los gobiernos alemán y español. El observatorio cuenta con cinco telescopios de diferentes aperturas y sistemas ópticos, siendo el de 3,5 metros el mayor telescopio de la Europa continental. Calar Alto está operado conjuntamente por el Instituto de Astrofísica de Andalucía – CSIC y la Junta de Andalucía desde 2019 y realiza investigación científica de vanguardia en diversos campos de la astronomía, como la búsqueda de exoplanetas, la formación estelar, la estructura galáctica o la cosmología.En el proyecto participan además la University of Sydney y el Leibniz Institute for Astrophysics Potsdam (AIP). Las linternas se han fabricado en los Laboratorios de Instrumentación Astrofotónica de Sydney, mientras que su diseño, su caracterización y su aplicación astronómica se han desarrollado en el marco de Photonic E-Marcot y Marcot-Pathfinder.Del telescopio a otros camposAunque nace para telescopios, la capacidad de combinar de forma eficiente la luz de distintos canales podría tener aplicaciones en otros ámbitos de la fotónica, como las comunicaciones ópticas, la teledetección y los sensores ópticos. El IAA-CSIC y las instituciones colaboradoras han presentado ya una solicitud de patente para explorar esas aplicaciones y las vías de transferencia tecnológica.El siguiente paso será integrar la linterna en Marcot-Pathfinder y probarla con luz de objetos astronómicos reales , lo que permitirá seguir validando el sistema y comprobar su rendimiento en condiciones de observación. «Estamos desarrollando y probando las piezas necesarias para saber si, en el futuro, la combinación de telescopios modulares y tecnologías fotónicas puede ofrecer una forma diferente y más escalable de construir los observatorios del futuro», concluye el investigador del IAA-CSIC, Pedro J. Amado. Para observar más lejos y con mayor detalle, los telescopios necesitan captar cada vez más luz. Una de las vías para conseguirlo es construir instrumentos de mayor tamaño, pero esta opción plantea enormes desafíos tecnológicos y económicos . Otra posibilidad es unir las capacidades de varios telescopios más pequeños y hacer que trabajen como uno solo. Para lograrlo, es necesario resolver un reto fundamental, recoger y combinar con precisión la luz que capta cada telescopio.Un equipo internacional liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), con participación del El Centro Astronómico Hispano en Andalucía (CAHA) en Almería, ha desarrollado una tecnología fotónica capaz de reunir en una única salida la luz de siete telescopios. En las pruebas de laboratorio, el dispositivo conserva más del 90% de la señal recibida.El objetivo es que varios telescopios de menor tamaño puedan trabajar juntos y sumar su capacidad de observación . Se trata de una alternativa a construir un único instrumento de grandes dimensiones, algo que plantearía un importante desafío tecnológico y económico.El dispositivo se conoce como ‘linterna fotónica’ y funciona con fibras ópticas que a través siete canales independientes llega la luz, y en una sola salida se junta. Detrás de esta innovación hay uno de los retos de la instrumentación astronómica: aumentar la capacidad de observación sin depender solo de telescopios cada vez más grandes y costosos. «Nuestro nuevo dispositivo funciona a la inversa, combina la luz procedente de siete fibras ópticas en una única salida, conservando las propiedades necesarias para aprovechar de forma eficiente la luz captada por los telescopios», explica la investigadora predoctoral del IAA-CSIC y líder del trabajo, Marina Centenera. Los resultados se han publicado en la revista ‘Optics Letters’ y constituyen la primera demostración de una ‘linterna fotónica’ diseñada específicamente para combinar varias entradas multimodo en una única salida, también multimodo. Esa característica permite trabajar con la luz recogida por los telescopios después de atravesar la atmósfera terrestre , donde las turbulencias pueden alterar su trayectoria.Siete telescopios en Calar AltoEl desarrollo se enmarca en Photonic E-Marcot, un proyecto que investiga cómo combinar la luz de varios telescopios pequeños para que trabajen de forma conjunta. Su demostrador está instalado en el Observatorio Calar Alto en Gérgal (Almería) y cuenta con siete unidades telescópicas. Cada una puede enviar la luz captada por una fibra óptica hasta la linterna, que reúne las siete entradas en una salida destinada a alimentar la instrumentación científica. La idea es validar una tecnología con una arquitectura modular que pueda ampliarse en el futuro.Imagen en detalle del anillo de plasma que se forma alrededor del capilar de sílice y que permite fundir el vidrio Amstechnologies, 3SAE Technologies«Para Calar Alto, este desarrollo representa un paso concreto hacia los observatorios del futuro, basados en arquitecturas modulares, escalables y apoyadas en nuevas tecnologías fotónicas», afirma el director del observatorio, Jesús Aceituno. Marcot-Pathfinder, añade el planteamiento del proyecto, permite probar estas soluciones en condiciones astronómicas reales y avanzar hacia sistemas de mayor escala.La investigación forma parte del trabajo conjunto del IAA-CSIC y Calar Alto en astrofotónica, una disciplina que aplica tecnologías fotónicas al desarrollo de instrumentos astronómicos . Ambos centros impulsan esta línea para desarrollar, caracterizar e integrar nuevas soluciones tecnológicas.Vista del Observatorio Astronómico de Calar Alto ABC Referente mundial astronómico El Centro Astronómico Hispano en Andalucía (CAHA), también conocido como Observatorio de Calar Alto, es el observatorio astronómico más grande del continente europeo. Se ubica en una meseta de 2.168 metros de altura, dentro del municipio almeriense de Gérgal, en la Sierra de Filabres. La instalación científica se fundó en 1973 tras un acuerdo entre los gobiernos alemán y español. El observatorio cuenta con cinco telescopios de diferentes aperturas y sistemas ópticos, siendo el de 3,5 metros el mayor telescopio de la Europa continental. Calar Alto está operado conjuntamente por el Instituto de Astrofísica de Andalucía – CSIC y la Junta de Andalucía desde 2019 y realiza investigación científica de vanguardia en diversos campos de la astronomía, como la búsqueda de exoplanetas, la formación estelar, la estructura galáctica o la cosmología.En el proyecto participan además la University of Sydney y el Leibniz Institute for Astrophysics Potsdam (AIP). Las linternas se han fabricado en los Laboratorios de Instrumentación Astrofotónica de Sydney, mientras que su diseño, su caracterización y su aplicación astronómica se han desarrollado en el marco de Photonic E-Marcot y Marcot-Pathfinder.Del telescopio a otros camposAunque nace para telescopios, la capacidad de combinar de forma eficiente la luz de distintos canales podría tener aplicaciones en otros ámbitos de la fotónica, como las comunicaciones ópticas, la teledetección y los sensores ópticos. El IAA-CSIC y las instituciones colaboradoras han presentado ya una solicitud de patente para explorar esas aplicaciones y las vías de transferencia tecnológica.El siguiente paso será integrar la linterna en Marcot-Pathfinder y probarla con luz de objetos astronómicos reales , lo que permitirá seguir validando el sistema y comprobar su rendimiento en condiciones de observación. «Estamos desarrollando y probando las piezas necesarias para saber si, en el futuro, la combinación de telescopios modulares y tecnologías fotónicas puede ofrecer una forma diferente y más escalable de construir los observatorios del futuro», concluye el investigador del IAA-CSIC, Pedro J. Amado. RSS de noticias de espana/andalucia
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