Desde mediados del siglo XIX los poetas norteamericanos intentaron apartarse lo más posible de la tradición acuñada por el inglés escrito en Gran Bretaña , autonomizar su escritura, alejándola de los moldes forjados en Europa, y forjar, si no un nuevo idioma, sí unos usos prosódicos, métricos y rítmicos propios, que correspondieran a la nueva situación política, social y económica derivada de la reciente independencia. La tarea no era nada fácil y a ello contribuyeron, sobre todo, Edgar Allan Poe, con su teoría de la composición, Emily Dickinson con su interpunción tan singular como significativa, y Walt Whitman , mediante el verso libre, el versículo bíblico y una serie de temas y motivos característicos del sentimiento de una nueva modernidad. Poesía ‘Backyard’ Autor A. R. Ammons Editorial Auralaria Año 2026 Precio 23,90 euros Páginas 286 Valoración ****La reacción a ello fue el viaje a Europa (Londres, París, Berlín) de los dos fundadores del anglomodernismo: Ezra Pound y T. S. Eliot, deseosos de unir la experiencia de la tradición con las formas de experimentación de las vanguardias. Pero pronto reaccionaron contra ellos tanto los partidarios de un lenguaje poético típicamente norteamericano como quienes preferían seguir las doctrinas de ejemplo de Emerson y de Thoreau: Cummings es un ejemplo representativo de lo primero como Frost lo es de lo segundo. Con ellos enlaza y engarza Ammons (1926-2001), que lleva a cabo una radical investigación tanto en la disposición textual del verso, la interpunción, el vocabulario y el fraseo, la recurrencia a términos tomados de la filosofía y de la ciencia y a una tematización de la naturaleza con un tratamiento por completo distinto al dado por los románticos como Wordsworth. Ammons posee una poética absolutamente personal que ha ido elaborando a lo largo de sus libros y que constituye por sí misma una interesante materia de reflexión. En su práctica, que es consecuencia y demostración de ella, destacan como rasgos distintivos —además de los formales antes indicados— la función de los distintos tipos silencio, el sentido de la limitación, el flujo y la respiración del poema según va desarrollándose a lo largo de su curso, la circularidad de sus movimientos, lo que Josephine Jacobsen denomina «la emergencia del yo», su trasfondo religioso, que lo emparenta con Hopkins, y lo que el Premio Nobel de Química y poeta Roald Hoffmann define como su base filosófica. Una escritura poética distinta y especial, para la que no hay paralelos entre nosotrosNo hay duda de que se trata de una escritura poética distinta y especial, para la que no hay paralelos entre nosotros. Ammons es un poeta en la línea de Lucrecio, que parte de la obsesiva y minuciosa observación de los fenómenos naturales y una exhaustiva investigación de la realidad. En sus poemas el recorrido lo es todo. De ahí que cuando se inicia su lectura no se sabe nunca cuál va a ser el final. Como uno de sus poemas recomienda, su método es éste: «no establezcas/límites/ de entrada/, /ni cuadrados, ni triángulos, /ni cajas/ de preconcebida/posibilidad/ y luego/ insufla /vida en ellas, recortando/ los bordes sobrantes/agotando el potencial». Traducido antes por Miguel Romaguera, David Cruz y Mario Jurado, y Daniel Aguirre y Marcelo Cohen, esta nueva versión da muy precisa cuenta de sus coherentes claves y registros, de los elementos de su lenguaje y de ese cántico del vacío, cuya forma de consuelo es la canción. Desde mediados del siglo XIX los poetas norteamericanos intentaron apartarse lo más posible de la tradición acuñada por el inglés escrito en Gran Bretaña , autonomizar su escritura, alejándola de los moldes forjados en Europa, y forjar, si no un nuevo idioma, sí unos usos prosódicos, métricos y rítmicos propios, que correspondieran a la nueva situación política, social y económica derivada de la reciente independencia. La tarea no era nada fácil y a ello contribuyeron, sobre todo, Edgar Allan Poe, con su teoría de la composición, Emily Dickinson con su interpunción tan singular como significativa, y Walt Whitman , mediante el verso libre, el versículo bíblico y una serie de temas y motivos característicos del sentimiento de una nueva modernidad. Poesía ‘Backyard’ Autor A. R. Ammons Editorial Auralaria Año 2026 Precio 23,90 euros Páginas 286 Valoración ****La reacción a ello fue el viaje a Europa (Londres, París, Berlín) de los dos fundadores del anglomodernismo: Ezra Pound y T. S. Eliot, deseosos de unir la experiencia de la tradición con las formas de experimentación de las vanguardias. Pero pronto reaccionaron contra ellos tanto los partidarios de un lenguaje poético típicamente norteamericano como quienes preferían seguir las doctrinas de ejemplo de Emerson y de Thoreau: Cummings es un ejemplo representativo de lo primero como Frost lo es de lo segundo. Con ellos enlaza y engarza Ammons (1926-2001), que lleva a cabo una radical investigación tanto en la disposición textual del verso, la interpunción, el vocabulario y el fraseo, la recurrencia a términos tomados de la filosofía y de la ciencia y a una tematización de la naturaleza con un tratamiento por completo distinto al dado por los románticos como Wordsworth. Ammons posee una poética absolutamente personal que ha ido elaborando a lo largo de sus libros y que constituye por sí misma una interesante materia de reflexión. En su práctica, que es consecuencia y demostración de ella, destacan como rasgos distintivos —además de los formales antes indicados— la función de los distintos tipos silencio, el sentido de la limitación, el flujo y la respiración del poema según va desarrollándose a lo largo de su curso, la circularidad de sus movimientos, lo que Josephine Jacobsen denomina «la emergencia del yo», su trasfondo religioso, que lo emparenta con Hopkins, y lo que el Premio Nobel de Química y poeta Roald Hoffmann define como su base filosófica. Una escritura poética distinta y especial, para la que no hay paralelos entre nosotrosNo hay duda de que se trata de una escritura poética distinta y especial, para la que no hay paralelos entre nosotros. Ammons es un poeta en la línea de Lucrecio, que parte de la obsesiva y minuciosa observación de los fenómenos naturales y una exhaustiva investigación de la realidad. En sus poemas el recorrido lo es todo. De ahí que cuando se inicia su lectura no se sabe nunca cuál va a ser el final. Como uno de sus poemas recomienda, su método es éste: «no establezcas/límites/ de entrada/, /ni cuadrados, ni triángulos, /ni cajas/ de preconcebida/posibilidad/ y luego/ insufla /vida en ellas, recortando/ los bordes sobrantes/agotando el potencial». Traducido antes por Miguel Romaguera, David Cruz y Mario Jurado, y Daniel Aguirre y Marcelo Cohen, esta nueva versión da muy precisa cuenta de sus coherentes claves y registros, de los elementos de su lenguaje y de ese cántico del vacío, cuya forma de consuelo es la canción. Desde mediados del siglo XIX los poetas norteamericanos intentaron apartarse lo más posible de la tradición acuñada por el inglés escrito en Gran Bretaña , autonomizar su escritura, alejándola de los moldes forjados en Europa, y forjar, si no un nuevo idioma, sí unos usos prosódicos, métricos y rítmicos propios, que correspondieran a la nueva situación política, social y económica derivada de la reciente independencia. La tarea no era nada fácil y a ello contribuyeron, sobre todo, Edgar Allan Poe, con su teoría de la composición, Emily Dickinson con su interpunción tan singular como significativa, y Walt Whitman , mediante el verso libre, el versículo bíblico y una serie de temas y motivos característicos del sentimiento de una nueva modernidad. Poesía ‘Backyard’ Autor A. R. Ammons Editorial Auralaria Año 2026 Precio 23,90 euros Páginas 286 Valoración ****La reacción a ello fue el viaje a Europa (Londres, París, Berlín) de los dos fundadores del anglomodernismo: Ezra Pound y T. S. Eliot, deseosos de unir la experiencia de la tradición con las formas de experimentación de las vanguardias. Pero pronto reaccionaron contra ellos tanto los partidarios de un lenguaje poético típicamente norteamericano como quienes preferían seguir las doctrinas de ejemplo de Emerson y de Thoreau: Cummings es un ejemplo representativo de lo primero como Frost lo es de lo segundo. Con ellos enlaza y engarza Ammons (1926-2001), que lleva a cabo una radical investigación tanto en la disposición textual del verso, la interpunción, el vocabulario y el fraseo, la recurrencia a términos tomados de la filosofía y de la ciencia y a una tematización de la naturaleza con un tratamiento por completo distinto al dado por los románticos como Wordsworth. Ammons posee una poética absolutamente personal que ha ido elaborando a lo largo de sus libros y que constituye por sí misma una interesante materia de reflexión. En su práctica, que es consecuencia y demostración de ella, destacan como rasgos distintivos —además de los formales antes indicados— la función de los distintos tipos silencio, el sentido de la limitación, el flujo y la respiración del poema según va desarrollándose a lo largo de su curso, la circularidad de sus movimientos, lo que Josephine Jacobsen denomina «la emergencia del yo», su trasfondo religioso, que lo emparenta con Hopkins, y lo que el Premio Nobel de Química y poeta Roald Hoffmann define como su base filosófica. Una escritura poética distinta y especial, para la que no hay paralelos entre nosotrosNo hay duda de que se trata de una escritura poética distinta y especial, para la que no hay paralelos entre nosotros. Ammons es un poeta en la línea de Lucrecio, que parte de la obsesiva y minuciosa observación de los fenómenos naturales y una exhaustiva investigación de la realidad. En sus poemas el recorrido lo es todo. De ahí que cuando se inicia su lectura no se sabe nunca cuál va a ser el final. Como uno de sus poemas recomienda, su método es éste: «no establezcas/límites/ de entrada/, /ni cuadrados, ni triángulos, /ni cajas/ de preconcebida/posibilidad/ y luego/ insufla /vida en ellas, recortando/ los bordes sobrantes/agotando el potencial». Traducido antes por Miguel Romaguera, David Cruz y Mario Jurado, y Daniel Aguirre y Marcelo Cohen, esta nueva versión da muy precisa cuenta de sus coherentes claves y registros, de los elementos de su lenguaje y de ese cántico del vacío, cuya forma de consuelo es la canción. RSS de noticias de cultura
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