<p>El clero pierde los nervios. Cuentan que lo que más enfurecía al líder supremo Alí Jamenei, antes de ser asesinado, no era el hecho de no poder salir nunca de Irán. Tampoco que las jóvenes de Teherán ya no quisieran saber nada del velo. No. El ayatolá en jefe no lograba entender que fuera de Persia ya no se hablara persa. Que la lengua utilizada durante siglos en media Asia se hubiera convertido, más allá de sus fronteras, <strong>en una lengua muerta</strong>. Que grandes naciones como India hubieran cambiado los nombres persas de algunos pueblos. Que países vecinos y suníes, desde Pakistán hasta Turquía, hubieran prohibido en las escuelas el iraní de los chiíes. Y que tierras como Bosnia o Albania, donde en tiempos del Imperio otomano se producía gran literatura persa, hubieran borrado toda huella. Que incluso muchos afganos, hoy en día, prefieran usar el inglés. Un declive inevitable. Resumible en una sola pregunta: ¿por qué todos los vecinos odian a Irán?</p>
Miles de drones y cientos de misiles balísticos son el mensaje de Irán a sus siete «vecinos» desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel. Más allá del petróleo y de las amenazas al sistema hídrico, las heridas más profundas serán otras: las mil luces de las catedrales en el desierto parecen ahora más tenues
<p>El clero pierde los nervios. Cuentan que lo que más enfurecía al líder supremo Alí Jamenei, antes de ser asesinado, no era el hecho de no poder salir nunca de Irán. Tampoco que las jóvenes de Teherán ya no quisieran saber nada del velo. No. El ayatolá en jefe no lograba entender que fuera de Persia ya no se hablara persa. Que la lengua utilizada durante siglos en media Asia se hubiera convertido, más allá de sus fronteras, <strong>en una lengua muerta</strong>. Que grandes naciones como India hubieran cambiado los nombres persas de algunos pueblos. Que países vecinos y suníes, desde Pakistán hasta Turquía, hubieran prohibido en las escuelas el iraní de los chiíes. Y que tierras como Bosnia o Albania, donde en tiempos del Imperio otomano se producía gran literatura persa, hubieran borrado toda huella. Que incluso muchos afganos, hoy en día, prefieran usar el inglés. Un declive inevitable. Resumible en una sola pregunta: ¿por qué todos los vecinos odian a Irán?</p>
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