Víctor de Aldama dejó por escrito más un año antes de comenzar a convertirse en el agente corruptor confeso de la operación Delorme que, debido a su trabajo, estaba habituado a trasladar «importantes sumas de dinero» en efectivo . Lo hizo en un escrito entregado a la Guardia Civil para conseguir la licencia de armas de tipo b. La solicitud fue presentada el 18 de mayo de 2017, más de un año antes de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa, e incluía un currículum sobre sus actividades profesionales y otras informaciones que, según su parecer, le hacían necesario portar un arma corta en sus desplazamientos y en su domicilio. Aldama, que está siendo juzgado en el Tribunal Supremo por la pieza Mascarillas , junto a José Luis Ábalos y Koldo García, citó que era responsable de siete empresas: Deluxe Fortune S.L., con actividades de «gestión y administración»; Pilot Real Estate S.L., una sociedad para inversiones inmobiliarias; Businesscity S.L., para explotar «servicios hosteleros, hoteleros y los relacionados con la restauración gastronómica y espectáculos públicos»; la patrimonial de inversiones mobiliarias London S.L.; Boreal Sinergias S.L., para compraventa de inmuebles y construcción; Proyectos Vapesa 2015 S.L., dedicada también a la promoción inmobiliaria; y Businessstar International S.L., con actividades de «intermediación comercial».Tras esta enumeración, el empresario argumentó sus necesidades de autoprotección: «Solicito el permiso de Arma Corta Tipo B debido a mis cargos en distintas empresas, ya que en ocasiones me veo en la obligación de transportar importantes sumas de dinero para su ingreso en entidades bancarias, con el consiguiente riesgo para mi persona , al que se le suma que vivo en una vivienda unifamiliar independiente alejada del casco urbano, teniendo conocimiento de algunos robos habidos últimamente en la zona».Noticia relacionada general No No La UCO confirma que Koldo actuó como «correa de transmisión» entre Armengol y Aldama Juanma Poderoso DíazLa operación Delorme estalló en febrero de 2024 con la detención del exasesor ministerial Koldo García . Las pesquisas de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil apuntalaron que Koldo y, por extensión Ábalos, favorecían los intereses de las empresas de Aldama en distintos organismos de la Administración Pública. El conseguidor, que logró facturar 53 millones de euros en material sanitario, aseguró haber hecho pagos periódicos en metálico a Koldo de 10.000 euros, además de los presuntos favores inmobiliarios al que fuera ministro de Transportes. También ha llegado a decir que en total pagó alrededor de cuatro millones de euros en sobornos para la consecución de contratos. El documento presentado en la Intervención de Armas de la Guardia Civil no acredita el pago de mordidas, pero sí tiene relevancia en tanto en cuanto le está diciendo a la Benemérita que, por sus actividades profesionales, estaba acostumbrado al manejo de grandes cantidades de efectivo, como las que luego, según asegura, habría entregado a Ábalos y a Koldo García, antes de conocerlos y de convertirse en un personaje que abre los informativos.En el currículum informó de que ya poseía licencia de armas de los tipos D, E y F, además de conocer «el manejo de las armas, tanto largas como cortas, siendo titular del Arma Corta Marca: Glock, Modelo: 19» (sic). Para conseguir el permiso, el conseguidor también arguyó otras razones relacionadas con su supuesta condición de confidente policial: «También a mi dilatada colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tal y como se documenta en el Informe adjunto al presente, realizado por la Policía Nacional, por haber colaborado en la desarticulación de bandas del crimen organizado».Efectivamente, Aldama entregó un informe suscrito por el comisario principal José Piris Perpén en el que se afirmaba que el solicitante «goza de gran prestigio en el ámbito policial» porque apoyaba a la Asociación Santos Ángeles Custodios, es hermano de un escolta de la Policía Nacional -precisamente quien le puso en contacto con Koldo- y que temía que organizaciones criminales actuaran contra él de forma violenta. Y lo más importante: «Que el Sr. Víctor de Aldama Delgado es una persona que colabora de forma general en los servicios policiales con las FFCCs de forma altruista en la consecución de sus objetivos operativos y ejecución de servicios de gran interés y relevancia, anteponiendo el bienestar de las organizaciones policiales al suyo propio», dice el informe policial que adelantó en su día ‘The Objective’. Además, como desveló ‘El Confidencial’, Aldama contrató a la hermana del policía que hizo el informe, que fue jefe de la Comisaría provincial de Valencia.Por otra parte, el intermediario tenía un escollo que podía complicar la consecución de su objetivo: antecedentes policiales que aclaró en un escrito datado el 18 de mayo de 2017 y remitido a la Guardia Civil. Citó que estaba incurso en un procedimiento por presunto delito de estafa en el Juzgado de Instrucción 25 de Madrid, en concreto por la venta de un vehículo de lujo de la marca Bentley, en el que defendía su inocencia.También refirió otro procedimiento del Juzgado de Instrucción 43 de Madrid por presunto delito contra la seguridad vial por conducir habiendo perdido todos los puntos . Dijo que cuando fue parado por la Guardia Civil creía que le quedaban «como mínimo 4 puntos» y que los había perdido porque otra persona lo había identificado como conductor en una infracción que, insistió, no había cometido él, motivo por el que denunció al presunto usurpador de su identidad.Finalmente, las gestiones dieron su fruto, puesto que el empresario consiguió la licencia solicitada para portar arma corta. Según fuentes próximas al empresario, Aldama estaba muy interesado en llevar arma pero «exageraba» su supuesta situación de riesgo. También tenía gran interés en mantener un contacto fluido con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como es sabido, para buscar cobertura y apoyo a sus actividades. Víctor de Aldama dejó por escrito más un año antes de comenzar a convertirse en el agente corruptor confeso de la operación Delorme que, debido a su trabajo, estaba habituado a trasladar «importantes sumas de dinero» en efectivo . Lo hizo en un escrito entregado a la Guardia Civil para conseguir la licencia de armas de tipo b. La solicitud fue presentada el 18 de mayo de 2017, más de un año antes de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa, e incluía un currículum sobre sus actividades profesionales y otras informaciones que, según su parecer, le hacían necesario portar un arma corta en sus desplazamientos y en su domicilio. Aldama, que está siendo juzgado en el Tribunal Supremo por la pieza Mascarillas , junto a José Luis Ábalos y Koldo García, citó que era responsable de siete empresas: Deluxe Fortune S.L., con actividades de «gestión y administración»; Pilot Real Estate S.L., una sociedad para inversiones inmobiliarias; Businesscity S.L., para explotar «servicios hosteleros, hoteleros y los relacionados con la restauración gastronómica y espectáculos públicos»; la patrimonial de inversiones mobiliarias London S.L.; Boreal Sinergias S.L., para compraventa de inmuebles y construcción; Proyectos Vapesa 2015 S.L., dedicada también a la promoción inmobiliaria; y Businessstar International S.L., con actividades de «intermediación comercial».Tras esta enumeración, el empresario argumentó sus necesidades de autoprotección: «Solicito el permiso de Arma Corta Tipo B debido a mis cargos en distintas empresas, ya que en ocasiones me veo en la obligación de transportar importantes sumas de dinero para su ingreso en entidades bancarias, con el consiguiente riesgo para mi persona , al que se le suma que vivo en una vivienda unifamiliar independiente alejada del casco urbano, teniendo conocimiento de algunos robos habidos últimamente en la zona».Noticia relacionada general No No La UCO confirma que Koldo actuó como «correa de transmisión» entre Armengol y Aldama Juanma Poderoso DíazLa operación Delorme estalló en febrero de 2024 con la detención del exasesor ministerial Koldo García . Las pesquisas de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil apuntalaron que Koldo y, por extensión Ábalos, favorecían los intereses de las empresas de Aldama en distintos organismos de la Administración Pública. El conseguidor, que logró facturar 53 millones de euros en material sanitario, aseguró haber hecho pagos periódicos en metálico a Koldo de 10.000 euros, además de los presuntos favores inmobiliarios al que fuera ministro de Transportes. También ha llegado a decir que en total pagó alrededor de cuatro millones de euros en sobornos para la consecución de contratos. El documento presentado en la Intervención de Armas de la Guardia Civil no acredita el pago de mordidas, pero sí tiene relevancia en tanto en cuanto le está diciendo a la Benemérita que, por sus actividades profesionales, estaba acostumbrado al manejo de grandes cantidades de efectivo, como las que luego, según asegura, habría entregado a Ábalos y a Koldo García, antes de conocerlos y de convertirse en un personaje que abre los informativos.En el currículum informó de que ya poseía licencia de armas de los tipos D, E y F, además de conocer «el manejo de las armas, tanto largas como cortas, siendo titular del Arma Corta Marca: Glock, Modelo: 19» (sic). Para conseguir el permiso, el conseguidor también arguyó otras razones relacionadas con su supuesta condición de confidente policial: «También a mi dilatada colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tal y como se documenta en el Informe adjunto al presente, realizado por la Policía Nacional, por haber colaborado en la desarticulación de bandas del crimen organizado».Efectivamente, Aldama entregó un informe suscrito por el comisario principal José Piris Perpén en el que se afirmaba que el solicitante «goza de gran prestigio en el ámbito policial» porque apoyaba a la Asociación Santos Ángeles Custodios, es hermano de un escolta de la Policía Nacional -precisamente quien le puso en contacto con Koldo- y que temía que organizaciones criminales actuaran contra él de forma violenta. Y lo más importante: «Que el Sr. Víctor de Aldama Delgado es una persona que colabora de forma general en los servicios policiales con las FFCCs de forma altruista en la consecución de sus objetivos operativos y ejecución de servicios de gran interés y relevancia, anteponiendo el bienestar de las organizaciones policiales al suyo propio», dice el informe policial que adelantó en su día ‘The Objective’. Además, como desveló ‘El Confidencial’, Aldama contrató a la hermana del policía que hizo el informe, que fue jefe de la Comisaría provincial de Valencia.Por otra parte, el intermediario tenía un escollo que podía complicar la consecución de su objetivo: antecedentes policiales que aclaró en un escrito datado el 18 de mayo de 2017 y remitido a la Guardia Civil. Citó que estaba incurso en un procedimiento por presunto delito de estafa en el Juzgado de Instrucción 25 de Madrid, en concreto por la venta de un vehículo de lujo de la marca Bentley, en el que defendía su inocencia.También refirió otro procedimiento del Juzgado de Instrucción 43 de Madrid por presunto delito contra la seguridad vial por conducir habiendo perdido todos los puntos . Dijo que cuando fue parado por la Guardia Civil creía que le quedaban «como mínimo 4 puntos» y que los había perdido porque otra persona lo había identificado como conductor en una infracción que, insistió, no había cometido él, motivo por el que denunció al presunto usurpador de su identidad.Finalmente, las gestiones dieron su fruto, puesto que el empresario consiguió la licencia solicitada para portar arma corta. Según fuentes próximas al empresario, Aldama estaba muy interesado en llevar arma pero «exageraba» su supuesta situación de riesgo. También tenía gran interés en mantener un contacto fluido con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como es sabido, para buscar cobertura y apoyo a sus actividades. Víctor de Aldama dejó por escrito más un año antes de comenzar a convertirse en el agente corruptor confeso de la operación Delorme que, debido a su trabajo, estaba habituado a trasladar «importantes sumas de dinero» en efectivo . Lo hizo en un escrito entregado a la Guardia Civil para conseguir la licencia de armas de tipo b. La solicitud fue presentada el 18 de mayo de 2017, más de un año antes de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa, e incluía un currículum sobre sus actividades profesionales y otras informaciones que, según su parecer, le hacían necesario portar un arma corta en sus desplazamientos y en su domicilio. Aldama, que está siendo juzgado en el Tribunal Supremo por la pieza Mascarillas , junto a José Luis Ábalos y Koldo García, citó que era responsable de siete empresas: Deluxe Fortune S.L., con actividades de «gestión y administración»; Pilot Real Estate S.L., una sociedad para inversiones inmobiliarias; Businesscity S.L., para explotar «servicios hosteleros, hoteleros y los relacionados con la restauración gastronómica y espectáculos públicos»; la patrimonial de inversiones mobiliarias London S.L.; Boreal Sinergias S.L., para compraventa de inmuebles y construcción; Proyectos Vapesa 2015 S.L., dedicada también a la promoción inmobiliaria; y Businessstar International S.L., con actividades de «intermediación comercial».Tras esta enumeración, el empresario argumentó sus necesidades de autoprotección: «Solicito el permiso de Arma Corta Tipo B debido a mis cargos en distintas empresas, ya que en ocasiones me veo en la obligación de transportar importantes sumas de dinero para su ingreso en entidades bancarias, con el consiguiente riesgo para mi persona , al que se le suma que vivo en una vivienda unifamiliar independiente alejada del casco urbano, teniendo conocimiento de algunos robos habidos últimamente en la zona».Noticia relacionada general No No La UCO confirma que Koldo actuó como «correa de transmisión» entre Armengol y Aldama Juanma Poderoso DíazLa operación Delorme estalló en febrero de 2024 con la detención del exasesor ministerial Koldo García . Las pesquisas de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil apuntalaron que Koldo y, por extensión Ábalos, favorecían los intereses de las empresas de Aldama en distintos organismos de la Administración Pública. El conseguidor, que logró facturar 53 millones de euros en material sanitario, aseguró haber hecho pagos periódicos en metálico a Koldo de 10.000 euros, además de los presuntos favores inmobiliarios al que fuera ministro de Transportes. También ha llegado a decir que en total pagó alrededor de cuatro millones de euros en sobornos para la consecución de contratos. El documento presentado en la Intervención de Armas de la Guardia Civil no acredita el pago de mordidas, pero sí tiene relevancia en tanto en cuanto le está diciendo a la Benemérita que, por sus actividades profesionales, estaba acostumbrado al manejo de grandes cantidades de efectivo, como las que luego, según asegura, habría entregado a Ábalos y a Koldo García, antes de conocerlos y de convertirse en un personaje que abre los informativos.En el currículum informó de que ya poseía licencia de armas de los tipos D, E y F, además de conocer «el manejo de las armas, tanto largas como cortas, siendo titular del Arma Corta Marca: Glock, Modelo: 19» (sic). Para conseguir el permiso, el conseguidor también arguyó otras razones relacionadas con su supuesta condición de confidente policial: «También a mi dilatada colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tal y como se documenta en el Informe adjunto al presente, realizado por la Policía Nacional, por haber colaborado en la desarticulación de bandas del crimen organizado».Efectivamente, Aldama entregó un informe suscrito por el comisario principal José Piris Perpén en el que se afirmaba que el solicitante «goza de gran prestigio en el ámbito policial» porque apoyaba a la Asociación Santos Ángeles Custodios, es hermano de un escolta de la Policía Nacional -precisamente quien le puso en contacto con Koldo- y que temía que organizaciones criminales actuaran contra él de forma violenta. Y lo más importante: «Que el Sr. Víctor de Aldama Delgado es una persona que colabora de forma general en los servicios policiales con las FFCCs de forma altruista en la consecución de sus objetivos operativos y ejecución de servicios de gran interés y relevancia, anteponiendo el bienestar de las organizaciones policiales al suyo propio», dice el informe policial que adelantó en su día ‘The Objective’. Además, como desveló ‘El Confidencial’, Aldama contrató a la hermana del policía que hizo el informe, que fue jefe de la Comisaría provincial de Valencia.Por otra parte, el intermediario tenía un escollo que podía complicar la consecución de su objetivo: antecedentes policiales que aclaró en un escrito datado el 18 de mayo de 2017 y remitido a la Guardia Civil. Citó que estaba incurso en un procedimiento por presunto delito de estafa en el Juzgado de Instrucción 25 de Madrid, en concreto por la venta de un vehículo de lujo de la marca Bentley, en el que defendía su inocencia.También refirió otro procedimiento del Juzgado de Instrucción 43 de Madrid por presunto delito contra la seguridad vial por conducir habiendo perdido todos los puntos . Dijo que cuando fue parado por la Guardia Civil creía que le quedaban «como mínimo 4 puntos» y que los había perdido porque otra persona lo había identificado como conductor en una infracción que, insistió, no había cometido él, motivo por el que denunció al presunto usurpador de su identidad.Finalmente, las gestiones dieron su fruto, puesto que el empresario consiguió la licencia solicitada para portar arma corta. Según fuentes próximas al empresario, Aldama estaba muy interesado en llevar arma pero «exageraba» su supuesta situación de riesgo. También tenía gran interés en mantener un contacto fluido con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como es sabido, para buscar cobertura y apoyo a sus actividades. RSS de noticias de espana
Noticias Similares
