Como siempre ha sucedido, la presencia de un actor famoso –los más antiguos siguen refiriéndose a ellos como artistas de Hollywood- causa revuelo en la ciudad a la que llega. Eso es lo que está pasando desde hace unos días en Granada con Alec Baldwin, que no ha ganado ningún Óscar, aunque sí que estuvo nominado, pero es sin duda un rostro conocido para el gran público. Baldwin, de 68 años, llegó a finales de la semana pasada para rodar escenas de ‘El sastre del rey’, la ópera prima del director Pedro Casablanca , en la que comparte protagonismo con Natalia de Molina. La película se ambienta fundamentalmente en Tánger y en la ciudad granadina, donde se han utilizado escenarios naturales como el Palacio de los Condes de la Jarosa, el Arco de Elvira o la Plaza del Triunfo. Está previsto que también haya escenas en un antiguo cine de la localidad de Dúrcal.El actor, ganador, eso sí, de tres Globos de Oro por su participación en la serie televisiva 30 Rock (emitida como Rockefeller Plaza en España), se ha integrado muy rápido en la ciudad y sus seguidores han podido verlo en lugares emblemáticos como la Alhambra, la plaza Bib Rambla, la catedral o el Paseo del Salón. Aunque estuvo no hace mucho en España, grabando con Santiago Segura la película ‘Torrente presidente’, no había visitado nunca Andalucía, así que Granada ha sido su puerta de entrada. Es normal que la gente, cuando la visita, diga que la ciudad le ha gustado mucho; pero en el caso de Baldwin parece claro que lo ha dicho de corazón: «Quiero volver pronto y hacerlo con mi familia», ha asegurado.«No me puedo quejar»Lo hizo desde la habitación de su hotel, según se ve en un vídeo que ha subido a su cuenta de Instagram. «I can´t complain« (No me puedo quejar), subrayó irónicamente en ese mensaje, en el que destacaba que estaba «en un precioso hotel de una preciosa ciudad» y que le apenaba no haber ido con los suyos. También confiesa ahí su amor por España, por los sitios que conoce: Madrid, Toledo o Murcia, entre otros. En otro vídeo, en el exterior del Palacio de Carlos V y de noche, el actor se acuerda de que ha tenido una cena estupenda, se felicita por haber podido visitar la que llama su iglesia, aunque menciona mal su nombre (la llama Iglesia Parroquial de Sagrada, cuando es del Sagrario, junto a la catedral) y vuelve a lanzar un piropo a la ciudad que le acoge por estos días. «Me gustan los sitios donde la historia se conserva», dice.También ha hablado de su profesión . El lunes, en un encuentro con algunos medios de comunicación, lamentó que ahora no haya películas de presupuesto medio en Hollwood. Se mantienen las muy caras y las de bajo presupuesto, y eso último es perjudicial porque «obliga a trabajar más rápido» y limita la capacidad expresiva de actores y actrices. «Cuando yo era más joven tenías películas de 5 millones, de 50 millones y de 150 millones. Uno, dos, tres. Ahora el dos ha desaparecido«, ha lamentado.En esa línea ha añadido que las películas con presupuestos más ajustados obligan a trabajar rápido y reducen el margen para que actores, directores y guionistas profundicen, se descubran y encuentren matices durante el rodaje: «Quieres tiempo para pensar. Cuando todos se juntan, los actores, el director, todo el equipo… ahí es cuando comienza el proceso real», ha comentado. Como siempre ha sucedido, la presencia de un actor famoso –los más antiguos siguen refiriéndose a ellos como artistas de Hollywood- causa revuelo en la ciudad a la que llega. Eso es lo que está pasando desde hace unos días en Granada con Alec Baldwin, que no ha ganado ningún Óscar, aunque sí que estuvo nominado, pero es sin duda un rostro conocido para el gran público. Baldwin, de 68 años, llegó a finales de la semana pasada para rodar escenas de ‘El sastre del rey’, la ópera prima del director Pedro Casablanca , en la que comparte protagonismo con Natalia de Molina. La película se ambienta fundamentalmente en Tánger y en la ciudad granadina, donde se han utilizado escenarios naturales como el Palacio de los Condes de la Jarosa, el Arco de Elvira o la Plaza del Triunfo. Está previsto que también haya escenas en un antiguo cine de la localidad de Dúrcal.El actor, ganador, eso sí, de tres Globos de Oro por su participación en la serie televisiva 30 Rock (emitida como Rockefeller Plaza en España), se ha integrado muy rápido en la ciudad y sus seguidores han podido verlo en lugares emblemáticos como la Alhambra, la plaza Bib Rambla, la catedral o el Paseo del Salón. Aunque estuvo no hace mucho en España, grabando con Santiago Segura la película ‘Torrente presidente’, no había visitado nunca Andalucía, así que Granada ha sido su puerta de entrada. Es normal que la gente, cuando la visita, diga que la ciudad le ha gustado mucho; pero en el caso de Baldwin parece claro que lo ha dicho de corazón: «Quiero volver pronto y hacerlo con mi familia», ha asegurado.«No me puedo quejar»Lo hizo desde la habitación de su hotel, según se ve en un vídeo que ha subido a su cuenta de Instagram. «I can´t complain« (No me puedo quejar), subrayó irónicamente en ese mensaje, en el que destacaba que estaba «en un precioso hotel de una preciosa ciudad» y que le apenaba no haber ido con los suyos. También confiesa ahí su amor por España, por los sitios que conoce: Madrid, Toledo o Murcia, entre otros. En otro vídeo, en el exterior del Palacio de Carlos V y de noche, el actor se acuerda de que ha tenido una cena estupenda, se felicita por haber podido visitar la que llama su iglesia, aunque menciona mal su nombre (la llama Iglesia Parroquial de Sagrada, cuando es del Sagrario, junto a la catedral) y vuelve a lanzar un piropo a la ciudad que le acoge por estos días. «Me gustan los sitios donde la historia se conserva», dice.También ha hablado de su profesión . El lunes, en un encuentro con algunos medios de comunicación, lamentó que ahora no haya películas de presupuesto medio en Hollwood. Se mantienen las muy caras y las de bajo presupuesto, y eso último es perjudicial porque «obliga a trabajar más rápido» y limita la capacidad expresiva de actores y actrices. «Cuando yo era más joven tenías películas de 5 millones, de 50 millones y de 150 millones. Uno, dos, tres. Ahora el dos ha desaparecido«, ha lamentado.En esa línea ha añadido que las películas con presupuestos más ajustados obligan a trabajar rápido y reducen el margen para que actores, directores y guionistas profundicen, se descubran y encuentren matices durante el rodaje: «Quieres tiempo para pensar. Cuando todos se juntan, los actores, el director, todo el equipo… ahí es cuando comienza el proceso real», ha comentado. Como siempre ha sucedido, la presencia de un actor famoso –los más antiguos siguen refiriéndose a ellos como artistas de Hollywood- causa revuelo en la ciudad a la que llega. Eso es lo que está pasando desde hace unos días en Granada con Alec Baldwin, que no ha ganado ningún Óscar, aunque sí que estuvo nominado, pero es sin duda un rostro conocido para el gran público. Baldwin, de 68 años, llegó a finales de la semana pasada para rodar escenas de ‘El sastre del rey’, la ópera prima del director Pedro Casablanca , en la que comparte protagonismo con Natalia de Molina. La película se ambienta fundamentalmente en Tánger y en la ciudad granadina, donde se han utilizado escenarios naturales como el Palacio de los Condes de la Jarosa, el Arco de Elvira o la Plaza del Triunfo. Está previsto que también haya escenas en un antiguo cine de la localidad de Dúrcal.El actor, ganador, eso sí, de tres Globos de Oro por su participación en la serie televisiva 30 Rock (emitida como Rockefeller Plaza en España), se ha integrado muy rápido en la ciudad y sus seguidores han podido verlo en lugares emblemáticos como la Alhambra, la plaza Bib Rambla, la catedral o el Paseo del Salón. Aunque estuvo no hace mucho en España, grabando con Santiago Segura la película ‘Torrente presidente’, no había visitado nunca Andalucía, así que Granada ha sido su puerta de entrada. Es normal que la gente, cuando la visita, diga que la ciudad le ha gustado mucho; pero en el caso de Baldwin parece claro que lo ha dicho de corazón: «Quiero volver pronto y hacerlo con mi familia», ha asegurado.«No me puedo quejar»Lo hizo desde la habitación de su hotel, según se ve en un vídeo que ha subido a su cuenta de Instagram. «I can´t complain« (No me puedo quejar), subrayó irónicamente en ese mensaje, en el que destacaba que estaba «en un precioso hotel de una preciosa ciudad» y que le apenaba no haber ido con los suyos. También confiesa ahí su amor por España, por los sitios que conoce: Madrid, Toledo o Murcia, entre otros. En otro vídeo, en el exterior del Palacio de Carlos V y de noche, el actor se acuerda de que ha tenido una cena estupenda, se felicita por haber podido visitar la que llama su iglesia, aunque menciona mal su nombre (la llama Iglesia Parroquial de Sagrada, cuando es del Sagrario, junto a la catedral) y vuelve a lanzar un piropo a la ciudad que le acoge por estos días. «Me gustan los sitios donde la historia se conserva», dice.También ha hablado de su profesión . El lunes, en un encuentro con algunos medios de comunicación, lamentó que ahora no haya películas de presupuesto medio en Hollwood. Se mantienen las muy caras y las de bajo presupuesto, y eso último es perjudicial porque «obliga a trabajar más rápido» y limita la capacidad expresiva de actores y actrices. «Cuando yo era más joven tenías películas de 5 millones, de 50 millones y de 150 millones. Uno, dos, tres. Ahora el dos ha desaparecido«, ha lamentado.En esa línea ha añadido que las películas con presupuestos más ajustados obligan a trabajar rápido y reducen el margen para que actores, directores y guionistas profundicen, se descubran y encuentren matices durante el rodaje: «Quieres tiempo para pensar. Cuando todos se juntan, los actores, el director, todo el equipo… ahí es cuando comienza el proceso real», ha comentado. RSS de noticias de espana/andalucia
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