En verano suele ser aconsejable prestar un poco más de atención a los pies que en otras épocas del año. Uno de los motivos es que el calor aumenta la sudoración y la humedad, especialmente entre los dedos y esto facilita la aparición de hongos, mal olor, irritaciones o grietas . Sumado a ello, lugares que solemos transitar como las piscinas, duchas y vestuarios públicos pueden transmitir a su vez infecciones si caminamos descalzos. Los podólogos recomiendan utilizar chanclas en zonas húmedas públicas, pero no llevarlas durante largas caminatas. Además, durante estos meses solemos cambiar los zapatos cerrados por sandalias o chanclas, que pueden provocar rozaduras, ampollas o molestias y dolor si no sujetan el pie como es debido. Para prevenir estos problemas , algunas prácticas sencillas y comunes son lavar los pies todos los días y secarlos muy bien, sobre todo entre los dedos; utilizar calzado cómodo, transpirable y con buena sujeción, además de cambiar los calcetines si están húmedos. También es aconsejable hidratar la piel de los pies, especialmente de talones y planta. En el caso de darse picor intenso, descamación, heridas, pus, dolor persistente o cambios en las uñas, lo mejor es consultar con un podólogo o con nuestro médico , algo con lo que deben ser aún más estrictas las personas con diabetes o problemas de circulación.Otra de las estampas clásicas del verano relacionada con los pies es que caminemos más tiempo descalzos y que demos paseos sin zapatos por terrenos como el césped o la playa . En este último caso, es popularmente conocido que caminar por la arena del mar puede conllevar beneficios para nuestra salud, sin embargo, también hay matices que se deben conocer. El podólogo Alejandro Martínez explica los beneficios de caminar descalzo por la playaEn este sentido, el podólogo infantil Alejandro Martínez , conocido en redes sociales como ‘Lejancitos’, ha querido compartir cómo influye en nuestros pies caminar descalzos por la playa, tanto positiva como negativamente, y a qué le tenemos que poner atención dependiendo de nuestra situación. Así, Martínez explica que la arena «tiene dos características que influyen en tu pie. Primero: la textura. Esos granitos generan pequeños estímulos en la planta y envían información a tu cerebro sobre cómo estamos apoyando» nuestros pies desnudos en el suelo. En segundo lugar, el podólogo ha señalado que la arena tiene irregularidad e inestabilidad. algo que «obliga a tu pie a adaptarse en cada paso y hace que su musculatura tenga que trabajar más para mantener el equilibrio. Vamos, que hace que tu pie sea más fuerte y tú seas más consciente de él », aclara de manera sencilla. Precauciones al andar sin zapatos por la arena de la playaSin embargo, el profesional señala también lo que hay en la otra cara de la moneda: «Ojo, que no hay que ir a lo loco», comienza avisando, y continúa: « Si no quieres lesionarte ni tener molestias este verano, te doy tres consejos. Uno: evita caminar por arena blanda», en su lugar, recomienda acercarse más a la orilla ya que ahí la arena es más «compacta, llana y estable». Como segundo consejo, Martínez indica que lo mejor es buscar «la zona más plana de la playa. Muchas veces la orilla tiene cierto desnivel y eso hace que un pie trabaje diferente al otro ». El consejo número tres es que para quien no esté acostumbrado a andar descalzo o incluso a usar calzado ‘barefoot’, recomienda caminar por la playa de manera progresiva: «La arena hace que tu pie trabaje más de lo normal y no queremos fatigarlo, que luego vienen las fascitis », avisa. Cabe recordar que las fascitis, a menudo fasticitis plantar, es la inflamación o degeneración de la fascia , una especie de banda gruesa de tejido que cruza la planta del pie y conecta el talón con los dedos. Esta afección causa un dolor punzante en el talón, que puede ser muy intenso cuando damos los primeros pasos del día al levantarnos de la cama. En verano suele ser aconsejable prestar un poco más de atención a los pies que en otras épocas del año. Uno de los motivos es que el calor aumenta la sudoración y la humedad, especialmente entre los dedos y esto facilita la aparición de hongos, mal olor, irritaciones o grietas . Sumado a ello, lugares que solemos transitar como las piscinas, duchas y vestuarios públicos pueden transmitir a su vez infecciones si caminamos descalzos. Los podólogos recomiendan utilizar chanclas en zonas húmedas públicas, pero no llevarlas durante largas caminatas. Además, durante estos meses solemos cambiar los zapatos cerrados por sandalias o chanclas, que pueden provocar rozaduras, ampollas o molestias y dolor si no sujetan el pie como es debido. Para prevenir estos problemas , algunas prácticas sencillas y comunes son lavar los pies todos los días y secarlos muy bien, sobre todo entre los dedos; utilizar calzado cómodo, transpirable y con buena sujeción, además de cambiar los calcetines si están húmedos. También es aconsejable hidratar la piel de los pies, especialmente de talones y planta. En el caso de darse picor intenso, descamación, heridas, pus, dolor persistente o cambios en las uñas, lo mejor es consultar con un podólogo o con nuestro médico , algo con lo que deben ser aún más estrictas las personas con diabetes o problemas de circulación.Otra de las estampas clásicas del verano relacionada con los pies es que caminemos más tiempo descalzos y que demos paseos sin zapatos por terrenos como el césped o la playa . En este último caso, es popularmente conocido que caminar por la arena del mar puede conllevar beneficios para nuestra salud, sin embargo, también hay matices que se deben conocer. El podólogo Alejandro Martínez explica los beneficios de caminar descalzo por la playaEn este sentido, el podólogo infantil Alejandro Martínez , conocido en redes sociales como ‘Lejancitos’, ha querido compartir cómo influye en nuestros pies caminar descalzos por la playa, tanto positiva como negativamente, y a qué le tenemos que poner atención dependiendo de nuestra situación. Así, Martínez explica que la arena «tiene dos características que influyen en tu pie. Primero: la textura. Esos granitos generan pequeños estímulos en la planta y envían información a tu cerebro sobre cómo estamos apoyando» nuestros pies desnudos en el suelo. En segundo lugar, el podólogo ha señalado que la arena tiene irregularidad e inestabilidad. algo que «obliga a tu pie a adaptarse en cada paso y hace que su musculatura tenga que trabajar más para mantener el equilibrio. Vamos, que hace que tu pie sea más fuerte y tú seas más consciente de él », aclara de manera sencilla. Precauciones al andar sin zapatos por la arena de la playaSin embargo, el profesional señala también lo que hay en la otra cara de la moneda: «Ojo, que no hay que ir a lo loco», comienza avisando, y continúa: « Si no quieres lesionarte ni tener molestias este verano, te doy tres consejos. Uno: evita caminar por arena blanda», en su lugar, recomienda acercarse más a la orilla ya que ahí la arena es más «compacta, llana y estable». Como segundo consejo, Martínez indica que lo mejor es buscar «la zona más plana de la playa. Muchas veces la orilla tiene cierto desnivel y eso hace que un pie trabaje diferente al otro ». El consejo número tres es que para quien no esté acostumbrado a andar descalzo o incluso a usar calzado ‘barefoot’, recomienda caminar por la playa de manera progresiva: «La arena hace que tu pie trabaje más de lo normal y no queremos fatigarlo, que luego vienen las fascitis », avisa. Cabe recordar que las fascitis, a menudo fasticitis plantar, es la inflamación o degeneración de la fascia , una especie de banda gruesa de tejido que cruza la planta del pie y conecta el talón con los dedos. Esta afección causa un dolor punzante en el talón, que puede ser muy intenso cuando damos los primeros pasos del día al levantarnos de la cama. En verano suele ser aconsejable prestar un poco más de atención a los pies que en otras épocas del año. Uno de los motivos es que el calor aumenta la sudoración y la humedad, especialmente entre los dedos y esto facilita la aparición de hongos, mal olor, irritaciones o grietas . Sumado a ello, lugares que solemos transitar como las piscinas, duchas y vestuarios públicos pueden transmitir a su vez infecciones si caminamos descalzos. Los podólogos recomiendan utilizar chanclas en zonas húmedas públicas, pero no llevarlas durante largas caminatas. Además, durante estos meses solemos cambiar los zapatos cerrados por sandalias o chanclas, que pueden provocar rozaduras, ampollas o molestias y dolor si no sujetan el pie como es debido. Para prevenir estos problemas , algunas prácticas sencillas y comunes son lavar los pies todos los días y secarlos muy bien, sobre todo entre los dedos; utilizar calzado cómodo, transpirable y con buena sujeción, además de cambiar los calcetines si están húmedos. También es aconsejable hidratar la piel de los pies, especialmente de talones y planta. En el caso de darse picor intenso, descamación, heridas, pus, dolor persistente o cambios en las uñas, lo mejor es consultar con un podólogo o con nuestro médico , algo con lo que deben ser aún más estrictas las personas con diabetes o problemas de circulación.Otra de las estampas clásicas del verano relacionada con los pies es que caminemos más tiempo descalzos y que demos paseos sin zapatos por terrenos como el césped o la playa . En este último caso, es popularmente conocido que caminar por la arena del mar puede conllevar beneficios para nuestra salud, sin embargo, también hay matices que se deben conocer. El podólogo Alejandro Martínez explica los beneficios de caminar descalzo por la playaEn este sentido, el podólogo infantil Alejandro Martínez , conocido en redes sociales como ‘Lejancitos’, ha querido compartir cómo influye en nuestros pies caminar descalzos por la playa, tanto positiva como negativamente, y a qué le tenemos que poner atención dependiendo de nuestra situación. Así, Martínez explica que la arena «tiene dos características que influyen en tu pie. Primero: la textura. Esos granitos generan pequeños estímulos en la planta y envían información a tu cerebro sobre cómo estamos apoyando» nuestros pies desnudos en el suelo. En segundo lugar, el podólogo ha señalado que la arena tiene irregularidad e inestabilidad. algo que «obliga a tu pie a adaptarse en cada paso y hace que su musculatura tenga que trabajar más para mantener el equilibrio. Vamos, que hace que tu pie sea más fuerte y tú seas más consciente de él », aclara de manera sencilla. Precauciones al andar sin zapatos por la arena de la playaSin embargo, el profesional señala también lo que hay en la otra cara de la moneda: «Ojo, que no hay que ir a lo loco», comienza avisando, y continúa: « Si no quieres lesionarte ni tener molestias este verano, te doy tres consejos. Uno: evita caminar por arena blanda», en su lugar, recomienda acercarse más a la orilla ya que ahí la arena es más «compacta, llana y estable». Como segundo consejo, Martínez indica que lo mejor es buscar «la zona más plana de la playa. Muchas veces la orilla tiene cierto desnivel y eso hace que un pie trabaje diferente al otro ». El consejo número tres es que para quien no esté acostumbrado a andar descalzo o incluso a usar calzado ‘barefoot’, recomienda caminar por la playa de manera progresiva: «La arena hace que tu pie trabaje más de lo normal y no queremos fatigarlo, que luego vienen las fascitis », avisa. Cabe recordar que las fascitis, a menudo fasticitis plantar, es la inflamación o degeneración de la fascia , una especie de banda gruesa de tejido que cruza la planta del pie y conecta el talón con los dedos. Esta afección causa un dolor punzante en el talón, que puede ser muy intenso cuando damos los primeros pasos del día al levantarnos de la cama. 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