La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (PP), tiene un plan para construir 40 residencias en suelo público. Y eso pasa por aliarse con municipios que le cedan terrenos para que empresas privadas construyan los centros y a cambio exploten en ellos su negocio durante décadas, como ocurre con el modelo de la educación concertada. El Ayuntamiento de la capital ya anunció a finales de mayo que cedía para el proyecto 19 parcelas municipales ―casi la mitad de las previstas en el plan―, distribuidas por 13 distritos de la ciudad. El valor de estos terrenos asciende a 87,8 millones de euros, según información obtenida por EL PAÍS en aplicación de la ley de transparencia. Sin embargo, esa cifra solo refleja el valor contable en el inventario municipal, no el valor catastral o el de mercado. Por ejemplo, la única parcela que ya ha salido a concurso, en la calle Oslo, tiene un valor de 648.197,12 para el Consistorio, cuando su valor catastral es de dos millones, según documentación pública. Eso quiere decir que los 87,8 millones en los que calcula Madrid el lote completo pueden tener un valor mucho mayor.
El Ayuntamiento de la capital transfiere casi 200.000 metros cuadrados de suelo municipal que las empresas concesionarias podrán explotar durante décadas, con un modelo similar al de la educación concertada
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (PP), tiene un plan para construir 40 residencias en suelo público. Y eso pasa por aliarse con municipios que le cedan terrenos para que empresas privadas construyan los centros y a cambio exploten en ellos su negocio durante décadas, como ocurre con el modelo de la educación concertada. El Ayuntamiento de la capital ya anunció a finales de mayo que cedía para el proyecto 19 parcelas municipales ―casi la mitad de las previstas en el plan―, distribuidas por 13 distritos de la ciudad. El valor de estos terrenos asciende a 87,8 millones de euros, según información obtenida por EL PAÍS en aplicación de la ley de transparencia. Sin embargo, esa cifra solo refleja el valor contable en el inventario municipal, no el valor catastral o el de mercado. Por ejemplo, la única parcela que ya ha salido a concurso, en la calle Oslo, tiene un valor de 648.197,12 para el Consistorio, cuando su valor catastral es de dos millones, según documentación pública. Eso quiere decir que los 87,8 millones en los que calcula Madrid el lote completo pueden tener un valor mucho mayor.
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