La derrota del Sevilla FC ante el Valencia este sábado ha dejado tocado al equipo en lo deportivo, pero también a un nivel más profundo. La imagen que desprendió el grupo y el planteamiento de Matías Almeyda han generado más dudas de las que ya había sobre el proyecto. El descenso se encuentra a tres puntos de distancia y el parón de marzo se va a hacer muy largo en Nervión.La sensación es que, ante un duelo tan importante como el de ayer, Matías Almeyda no dio la talla en los más de 90 minutos que duró el partido. Ni el once inicial, ni los retoques de la segunda mitad dieron sentido al planteamiento del técnico argentino que, por primera vez desde que llegó, si tiene su puesto de trabajo en entredicho. Quedan nueve partidos para el final de la temporada y los dirigentes estudian cuál puede ser la mejor opción para encararlos. Recuerdan el batacazo del año pasado, en el que el cambio de García Pimienta por Caparrós casi desciende al equipo. De ahí que no se quiera dar un paso en falso de nuevo. Noticia relacionada general No No Almeyda: «Si la solución es que me vaya, no hay problema» Sergio A. ÁvilaNo obstante, hay descontento con el rendimiento del equipo, y los vaivenes de sistema que ayer perpetró el técnico no han ayudado a mejorar las cosas. Es por esto que este domingo habrá una jornada de reflexión, Almeyda dirigirá el entrenamiento de recuperación y los dirigentes se encuentran analizando la situación y lo que es más conveniente para salvar la categoría. El parón de marzo daría tiempo a un nuevo técnico para tener una toma de contacto más pausada, aunque falten los internacionales.Sin embargo, en el Sevilla son conscientes de que el vestuario está con el entrenador y hay que evaluar posibles daños morales en caso de que se destituya al argentino. Cordón siempre se ha mantenido firme en apoyar a su técnico, pero la situación actual del equipo es muy delicada, por lo que no se puede descartar actualmente ninguna hipótesis. La derrota del Sevilla FC ante el Valencia este sábado ha dejado tocado al equipo en lo deportivo, pero también a un nivel más profundo. La imagen que desprendió el grupo y el planteamiento de Matías Almeyda han generado más dudas de las que ya había sobre el proyecto. El descenso se encuentra a tres puntos de distancia y el parón de marzo se va a hacer muy largo en Nervión.La sensación es que, ante un duelo tan importante como el de ayer, Matías Almeyda no dio la talla en los más de 90 minutos que duró el partido. Ni el once inicial, ni los retoques de la segunda mitad dieron sentido al planteamiento del técnico argentino que, por primera vez desde que llegó, si tiene su puesto de trabajo en entredicho. Quedan nueve partidos para el final de la temporada y los dirigentes estudian cuál puede ser la mejor opción para encararlos. Recuerdan el batacazo del año pasado, en el que el cambio de García Pimienta por Caparrós casi desciende al equipo. De ahí que no se quiera dar un paso en falso de nuevo. Noticia relacionada general No No Almeyda: «Si la solución es que me vaya, no hay problema» Sergio A. ÁvilaNo obstante, hay descontento con el rendimiento del equipo, y los vaivenes de sistema que ayer perpetró el técnico no han ayudado a mejorar las cosas. Es por esto que este domingo habrá una jornada de reflexión, Almeyda dirigirá el entrenamiento de recuperación y los dirigentes se encuentran analizando la situación y lo que es más conveniente para salvar la categoría. El parón de marzo daría tiempo a un nuevo técnico para tener una toma de contacto más pausada, aunque falten los internacionales.Sin embargo, en el Sevilla son conscientes de que el vestuario está con el entrenador y hay que evaluar posibles daños morales en caso de que se destituya al argentino. Cordón siempre se ha mantenido firme en apoyar a su técnico, pero la situación actual del equipo es muy delicada, por lo que no se puede descartar actualmente ninguna hipótesis. La derrota del Sevilla FC ante el Valencia este sábado ha dejado tocado al equipo en lo deportivo, pero también a un nivel más profundo. La imagen que desprendió el grupo y el planteamiento de Matías Almeyda han generado más dudas de las que ya había sobre el proyecto. El descenso se encuentra a tres puntos de distancia y el parón de marzo se va a hacer muy largo en Nervión.La sensación es que, ante un duelo tan importante como el de ayer, Matías Almeyda no dio la talla en los más de 90 minutos que duró el partido. Ni el once inicial, ni los retoques de la segunda mitad dieron sentido al planteamiento del técnico argentino que, por primera vez desde que llegó, si tiene su puesto de trabajo en entredicho. Quedan nueve partidos para el final de la temporada y los dirigentes estudian cuál puede ser la mejor opción para encararlos. Recuerdan el batacazo del año pasado, en el que el cambio de García Pimienta por Caparrós casi desciende al equipo. De ahí que no se quiera dar un paso en falso de nuevo. Noticia relacionada general No No Almeyda: «Si la solución es que me vaya, no hay problema» Sergio A. ÁvilaNo obstante, hay descontento con el rendimiento del equipo, y los vaivenes de sistema que ayer perpetró el técnico no han ayudado a mejorar las cosas. Es por esto que este domingo habrá una jornada de reflexión, Almeyda dirigirá el entrenamiento de recuperación y los dirigentes se encuentran analizando la situación y lo que es más conveniente para salvar la categoría. El parón de marzo daría tiempo a un nuevo técnico para tener una toma de contacto más pausada, aunque falten los internacionales.Sin embargo, en el Sevilla son conscientes de que el vestuario está con el entrenador y hay que evaluar posibles daños morales en caso de que se destituya al argentino. Cordón siempre se ha mantenido firme en apoyar a su técnico, pero la situación actual del equipo es muy delicada, por lo que no se puede descartar actualmente ninguna hipótesis. RSS de noticias de deportes
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