Sacar una licitación a concurso público ya no significa colocar la primera piedra. Ya no garantiza nada. Cada vez se quedan más proyectos vacíos, con empresas que no se deciden a dar el paso por numerosos y diferentes motivos. Este pasado 2025, Andalucía dejó sin adjudicar 458 millones de euros en contratos públicos, y es sólo una porción de los más de 5.200 millones de euros que se quedaron sin ejecución a nivel nacional.Málaga concentra la mayor cantidad , con 168,3 millones de euros, seguida de Cádiz (89,9) y Sevilla (71,2). La provincia malagueña concentra aproximadamente el 36,7 % del importe total andaluz, más de uno de cada tres euros. Entre las tres mencionadas suponen el 72% de toda la región.El riesgo de perder fondos europeosEl dato revela una de las paradojas de la contratación pública: mientras el mercado público alcanza volúmenes récord, algunos concursos reciben pocas ofertas y otros ni siquiera encuentran una empresa dispuesta a ejecutarlos pese a existir un amplio tejido empresarial capaz de suministrar productos y servicios a las Administraciones. Entre las principales razones que esgrimen las compañías es que se encuentran con presupuestos que no cubren adecuadamente los costes de ejecución. La subida de los precios, la inflación sostenida especialmente por los costes al alza de la energía y la materia prima, dejan muy poco margen de ganancia o incluso ninguno a las sociedades. Los precios fijados por la administración reflejan los costes reales.Los empresarios también denuncian la excesiva rigidez en los pliegos y el reparto desigual de riesgos , con penalizaciones elevadas, plazos de ejecución irrealizables y cláusulas contractuales complejas que derivan casi todo el riesgo a los contratistas. Para restar dificultades, se intenta proponer una división del contrato en lotes, pues agrupar actuaciones en grandes macrocontratos o concesiones millonarias, como residencias o aparcamientos, limita el acceso e impide la entrada a proveedores locales o especializados. A todo ello se le unen plazos de presentación ajustados , con tiempos muy reducidos, incluso insuficientes para preparar las ofertas.Y hay que sumarle una razón más que es todo un reto para la Administración en la actual era de la digitalización. «El gran desafío es conocer mucho mejor el mercado al que se dirige antes de publicar», explica Xavier Piccinini, director general de Intescia–DoubleTrade España. Plataformas de inteligencia comercial como DoubleTrade permiten cruzar objeto del contrato, códigos CPV, organismos , territorios, adjudicatarios anteriores, importes e históricos para ampliar ese mapa de potenciales proveedores. Se trata de aprovechar información pública, a menudo dispersa entre miles de expedientes, para reducir el riesgo de impugnaciones o concursos desiertos.El gran reto de la Administración es identificar a los proveedores potenciales con plataformas de inteligencia comercialEn muchas ocasiones no se identifica a los proveedores potenciales y ese concurso queda desierto. La Administración puede volver a convocarla, modificar determinadas condiciones cuando proceda legalmente o buscar otras soluciones previstas en la normativa. Pero la consecuencia práctica puede ser un retraso en la ejecución de una obra, en la puesta en marcha de un servicio o en la adquisición de un suministro. Hasta se pueden perder los fondos de recuperación europeos como los Next Generation.El lastre de los pliegos rígidosEntre las mayores licitaciones desiertas figuran la construcción y explotación del Mercado Municipal de Teatinos de Málaga , con una inversión en construcción estimada en 5,6 millones de euros y más de 490,5 millones de euros de impacto económico para la ciudad. Ante la falta de interés privado, el Ayuntamiento ha vuelto a sacarlo a concurso, con una propuesta que ofrece mayor flexibilidad.A nivel provincial, Málaga es la que más dinero acaba en licitaciones desiertas, con 168,3 millones de euros. Le sigue Cádiz, con 89,9 millones de euros; Sevilla, con 71,2 millones de euros; Jaén 38,7 millones, Córdoba 28,2 millones; Almería 25,8 millones; Granada 22,4 millones y Huelva 13,3 millones.Precios públicos fuera de mercadoEntre los proyectos sin adjudicación, destacan el aparcamiento en calle Marbella en Ronda (Málaga), por valor de 56,8 millones; el proyecto fotovoltaico de la Universidad de Málaga (32,1); una residencia universitaria (10,7) o el Servicio de atención a personas sin hogar en la ciudad (10,3), además del servicio de transporte colectivo urbano de viajeros de Ronda (4,5). En Cádiz hay una oferta por parte de Navantia sin adjudicar para los servicios de manipulación de cargas suspendidas y la construcción de un nuevo edificio administrativo en la avenida de Andalucía y la plaza de la Constitución (Ministerio de Hacienda).En Sevilla quedó desierto el proyecto para la rehabilitación de la antigua Fábrica de Vidrio de La Trinidad , primera fase, entre la avenida de Miraflores y la Carretera Carmona. También se paró por este motivo la rehabilitación del Pabellón Real para uso expositivo y centro de estudios de arquitectura, incluido su mantenimiento. En Jaén se frenó la residencia universitaria en la antigua Escuela Politécnica de Linares y en Almería la cafetería del edificio central de la Universidad.Las administraciones necesitan ejecutar obras, prestar servicios y adquirir suministros, pero una parte de los contratos que sacan al mercado no encuentra adjudicatario. Esto deriva en retrasos, pérdidas de fondos europeos, sobrecostes finales y hasta en paralizaciones de proyectos que no terminan de ver la luz. Un sumidero de dinero público que se ha convertido en uno de los principales retos de Gobierno, Junta y sobre todo ayuntamientos. Sacar una licitación a concurso público ya no significa colocar la primera piedra. Ya no garantiza nada. Cada vez se quedan más proyectos vacíos, con empresas que no se deciden a dar el paso por numerosos y diferentes motivos. Este pasado 2025, Andalucía dejó sin adjudicar 458 millones de euros en contratos públicos, y es sólo una porción de los más de 5.200 millones de euros que se quedaron sin ejecución a nivel nacional.Málaga concentra la mayor cantidad , con 168,3 millones de euros, seguida de Cádiz (89,9) y Sevilla (71,2). La provincia malagueña concentra aproximadamente el 36,7 % del importe total andaluz, más de uno de cada tres euros. Entre las tres mencionadas suponen el 72% de toda la región.El riesgo de perder fondos europeosEl dato revela una de las paradojas de la contratación pública: mientras el mercado público alcanza volúmenes récord, algunos concursos reciben pocas ofertas y otros ni siquiera encuentran una empresa dispuesta a ejecutarlos pese a existir un amplio tejido empresarial capaz de suministrar productos y servicios a las Administraciones. Entre las principales razones que esgrimen las compañías es que se encuentran con presupuestos que no cubren adecuadamente los costes de ejecución. La subida de los precios, la inflación sostenida especialmente por los costes al alza de la energía y la materia prima, dejan muy poco margen de ganancia o incluso ninguno a las sociedades. Los precios fijados por la administración reflejan los costes reales.Los empresarios también denuncian la excesiva rigidez en los pliegos y el reparto desigual de riesgos , con penalizaciones elevadas, plazos de ejecución irrealizables y cláusulas contractuales complejas que derivan casi todo el riesgo a los contratistas. Para restar dificultades, se intenta proponer una división del contrato en lotes, pues agrupar actuaciones en grandes macrocontratos o concesiones millonarias, como residencias o aparcamientos, limita el acceso e impide la entrada a proveedores locales o especializados. A todo ello se le unen plazos de presentación ajustados , con tiempos muy reducidos, incluso insuficientes para preparar las ofertas.Y hay que sumarle una razón más que es todo un reto para la Administración en la actual era de la digitalización. «El gran desafío es conocer mucho mejor el mercado al que se dirige antes de publicar», explica Xavier Piccinini, director general de Intescia–DoubleTrade España. Plataformas de inteligencia comercial como DoubleTrade permiten cruzar objeto del contrato, códigos CPV, organismos , territorios, adjudicatarios anteriores, importes e históricos para ampliar ese mapa de potenciales proveedores. Se trata de aprovechar información pública, a menudo dispersa entre miles de expedientes, para reducir el riesgo de impugnaciones o concursos desiertos.El gran reto de la Administración es identificar a los proveedores potenciales con plataformas de inteligencia comercialEn muchas ocasiones no se identifica a los proveedores potenciales y ese concurso queda desierto. La Administración puede volver a convocarla, modificar determinadas condiciones cuando proceda legalmente o buscar otras soluciones previstas en la normativa. Pero la consecuencia práctica puede ser un retraso en la ejecución de una obra, en la puesta en marcha de un servicio o en la adquisición de un suministro. Hasta se pueden perder los fondos de recuperación europeos como los Next Generation.El lastre de los pliegos rígidosEntre las mayores licitaciones desiertas figuran la construcción y explotación del Mercado Municipal de Teatinos de Málaga , con una inversión en construcción estimada en 5,6 millones de euros y más de 490,5 millones de euros de impacto económico para la ciudad. Ante la falta de interés privado, el Ayuntamiento ha vuelto a sacarlo a concurso, con una propuesta que ofrece mayor flexibilidad.A nivel provincial, Málaga es la que más dinero acaba en licitaciones desiertas, con 168,3 millones de euros. Le sigue Cádiz, con 89,9 millones de euros; Sevilla, con 71,2 millones de euros; Jaén 38,7 millones, Córdoba 28,2 millones; Almería 25,8 millones; Granada 22,4 millones y Huelva 13,3 millones.Precios públicos fuera de mercadoEntre los proyectos sin adjudicación, destacan el aparcamiento en calle Marbella en Ronda (Málaga), por valor de 56,8 millones; el proyecto fotovoltaico de la Universidad de Málaga (32,1); una residencia universitaria (10,7) o el Servicio de atención a personas sin hogar en la ciudad (10,3), además del servicio de transporte colectivo urbano de viajeros de Ronda (4,5). En Cádiz hay una oferta por parte de Navantia sin adjudicar para los servicios de manipulación de cargas suspendidas y la construcción de un nuevo edificio administrativo en la avenida de Andalucía y la plaza de la Constitución (Ministerio de Hacienda).En Sevilla quedó desierto el proyecto para la rehabilitación de la antigua Fábrica de Vidrio de La Trinidad , primera fase, entre la avenida de Miraflores y la Carretera Carmona. También se paró por este motivo la rehabilitación del Pabellón Real para uso expositivo y centro de estudios de arquitectura, incluido su mantenimiento. En Jaén se frenó la residencia universitaria en la antigua Escuela Politécnica de Linares y en Almería la cafetería del edificio central de la Universidad.Las administraciones necesitan ejecutar obras, prestar servicios y adquirir suministros, pero una parte de los contratos que sacan al mercado no encuentra adjudicatario. Esto deriva en retrasos, pérdidas de fondos europeos, sobrecostes finales y hasta en paralizaciones de proyectos que no terminan de ver la luz. Un sumidero de dinero público que se ha convertido en uno de los principales retos de Gobierno, Junta y sobre todo ayuntamientos. Sacar una licitación a concurso público ya no significa colocar la primera piedra. Ya no garantiza nada. Cada vez se quedan más proyectos vacíos, con empresas que no se deciden a dar el paso por numerosos y diferentes motivos. Este pasado 2025, Andalucía dejó sin adjudicar 458 millones de euros en contratos públicos, y es sólo una porción de los más de 5.200 millones de euros que se quedaron sin ejecución a nivel nacional.Málaga concentra la mayor cantidad , con 168,3 millones de euros, seguida de Cádiz (89,9) y Sevilla (71,2). La provincia malagueña concentra aproximadamente el 36,7 % del importe total andaluz, más de uno de cada tres euros. Entre las tres mencionadas suponen el 72% de toda la región.El riesgo de perder fondos europeosEl dato revela una de las paradojas de la contratación pública: mientras el mercado público alcanza volúmenes récord, algunos concursos reciben pocas ofertas y otros ni siquiera encuentran una empresa dispuesta a ejecutarlos pese a existir un amplio tejido empresarial capaz de suministrar productos y servicios a las Administraciones. Entre las principales razones que esgrimen las compañías es que se encuentran con presupuestos que no cubren adecuadamente los costes de ejecución. La subida de los precios, la inflación sostenida especialmente por los costes al alza de la energía y la materia prima, dejan muy poco margen de ganancia o incluso ninguno a las sociedades. Los precios fijados por la administración reflejan los costes reales.Los empresarios también denuncian la excesiva rigidez en los pliegos y el reparto desigual de riesgos , con penalizaciones elevadas, plazos de ejecución irrealizables y cláusulas contractuales complejas que derivan casi todo el riesgo a los contratistas. Para restar dificultades, se intenta proponer una división del contrato en lotes, pues agrupar actuaciones en grandes macrocontratos o concesiones millonarias, como residencias o aparcamientos, limita el acceso e impide la entrada a proveedores locales o especializados. A todo ello se le unen plazos de presentación ajustados , con tiempos muy reducidos, incluso insuficientes para preparar las ofertas.Y hay que sumarle una razón más que es todo un reto para la Administración en la actual era de la digitalización. «El gran desafío es conocer mucho mejor el mercado al que se dirige antes de publicar», explica Xavier Piccinini, director general de Intescia–DoubleTrade España. Plataformas de inteligencia comercial como DoubleTrade permiten cruzar objeto del contrato, códigos CPV, organismos , territorios, adjudicatarios anteriores, importes e históricos para ampliar ese mapa de potenciales proveedores. Se trata de aprovechar información pública, a menudo dispersa entre miles de expedientes, para reducir el riesgo de impugnaciones o concursos desiertos.El gran reto de la Administración es identificar a los proveedores potenciales con plataformas de inteligencia comercialEn muchas ocasiones no se identifica a los proveedores potenciales y ese concurso queda desierto. La Administración puede volver a convocarla, modificar determinadas condiciones cuando proceda legalmente o buscar otras soluciones previstas en la normativa. Pero la consecuencia práctica puede ser un retraso en la ejecución de una obra, en la puesta en marcha de un servicio o en la adquisición de un suministro. Hasta se pueden perder los fondos de recuperación europeos como los Next Generation.El lastre de los pliegos rígidosEntre las mayores licitaciones desiertas figuran la construcción y explotación del Mercado Municipal de Teatinos de Málaga , con una inversión en construcción estimada en 5,6 millones de euros y más de 490,5 millones de euros de impacto económico para la ciudad. Ante la falta de interés privado, el Ayuntamiento ha vuelto a sacarlo a concurso, con una propuesta que ofrece mayor flexibilidad.A nivel provincial, Málaga es la que más dinero acaba en licitaciones desiertas, con 168,3 millones de euros. Le sigue Cádiz, con 89,9 millones de euros; Sevilla, con 71,2 millones de euros; Jaén 38,7 millones, Córdoba 28,2 millones; Almería 25,8 millones; Granada 22,4 millones y Huelva 13,3 millones.Precios públicos fuera de mercadoEntre los proyectos sin adjudicación, destacan el aparcamiento en calle Marbella en Ronda (Málaga), por valor de 56,8 millones; el proyecto fotovoltaico de la Universidad de Málaga (32,1); una residencia universitaria (10,7) o el Servicio de atención a personas sin hogar en la ciudad (10,3), además del servicio de transporte colectivo urbano de viajeros de Ronda (4,5). En Cádiz hay una oferta por parte de Navantia sin adjudicar para los servicios de manipulación de cargas suspendidas y la construcción de un nuevo edificio administrativo en la avenida de Andalucía y la plaza de la Constitución (Ministerio de Hacienda).En Sevilla quedó desierto el proyecto para la rehabilitación de la antigua Fábrica de Vidrio de La Trinidad , primera fase, entre la avenida de Miraflores y la Carretera Carmona. También se paró por este motivo la rehabilitación del Pabellón Real para uso expositivo y centro de estudios de arquitectura, incluido su mantenimiento. En Jaén se frenó la residencia universitaria en la antigua Escuela Politécnica de Linares y en Almería la cafetería del edificio central de la Universidad.Las administraciones necesitan ejecutar obras, prestar servicios y adquirir suministros, pero una parte de los contratos que sacan al mercado no encuentra adjudicatario. Esto deriva en retrasos, pérdidas de fondos europeos, sobrecostes finales y hasta en paralizaciones de proyectos que no terminan de ver la luz. Un sumidero de dinero público que se ha convertido en uno de los principales retos de Gobierno, Junta y sobre todo ayuntamientos. RSS de noticias de espana/andalucia
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