Vox ha comenzado con casi media hora de retraso un acto político en la Plaza de las Pasiegas, en Granada, por la presencia de un grupo de unas cuarenta personas que ha intentado boicotearlo. El presidente de la formación, Santiago Abascal, ha culpado de eso al Gobierno -en concreto al Ministerio del Interior y a la Delgación del Gobierno en Andalucía- y ha anunciado que el acto no comenzaría hasta que no fueran expulsados. «Nos impiden realizar este acto en libertad, se está cometiendo un delito electoral del que ya ha sido informada la Subdelegación del Gobierno», ha manifestado el líder de Vox, que ha añadido: «Si no se disuelven en dos minutos, nosotros mismos, y yo el primero, iremos para allá», ha afirmado, mientras miraba una calle aledaña donde estaban los congregados, separados de los más de mil asistentes por un cordón policial. Dos minutos después, efectivamente, Abascal ha bajado del atril y, acompañado por otros dirigentes y por un buen número de seguidores, ha ido hacia esa calle mientras el público aplaudía y gritaba un sonoro: «¡Fuera, fuera!» Otros dos minutos después, la expedición ha regresado y el acto político ha dado comienzo. No ha habido por el momento más noticia de los antifascistas, que desde la mañana, a través de redes sociales, habían animado a acudir para impedir el acto preelectoral. Vox ha comenzado con casi media hora de retraso un acto político en la Plaza de las Pasiegas, en Granada, por la presencia de un grupo de unas cuarenta personas que ha intentado boicotearlo. El presidente de la formación, Santiago Abascal, ha culpado de eso al Gobierno -en concreto al Ministerio del Interior y a la Delgación del Gobierno en Andalucía- y ha anunciado que el acto no comenzaría hasta que no fueran expulsados. «Nos impiden realizar este acto en libertad, se está cometiendo un delito electoral del que ya ha sido informada la Subdelegación del Gobierno», ha manifestado el líder de Vox, que ha añadido: «Si no se disuelven en dos minutos, nosotros mismos, y yo el primero, iremos para allá», ha afirmado, mientras miraba una calle aledaña donde estaban los congregados, separados de los más de mil asistentes por un cordón policial. Dos minutos después, efectivamente, Abascal ha bajado del atril y, acompañado por otros dirigentes y por un buen número de seguidores, ha ido hacia esa calle mientras el público aplaudía y gritaba un sonoro: «¡Fuera, fuera!» Otros dos minutos después, la expedición ha regresado y el acto político ha dado comienzo. No ha habido por el momento más noticia de los antifascistas, que desde la mañana, a través de redes sociales, habían animado a acudir para impedir el acto preelectoral. Vox ha comenzado con casi media hora de retraso un acto político en la Plaza de las Pasiegas, en Granada, por la presencia de un grupo de unas cuarenta personas que ha intentado boicotearlo. El presidente de la formación, Santiago Abascal, ha culpado de eso al Gobierno -en concreto al Ministerio del Interior y a la Delgación del Gobierno en Andalucía- y ha anunciado que el acto no comenzaría hasta que no fueran expulsados. «Nos impiden realizar este acto en libertad, se está cometiendo un delito electoral del que ya ha sido informada la Subdelegación del Gobierno», ha manifestado el líder de Vox, que ha añadido: «Si no se disuelven en dos minutos, nosotros mismos, y yo el primero, iremos para allá», ha afirmado, mientras miraba una calle aledaña donde estaban los congregados, separados de los más de mil asistentes por un cordón policial. Dos minutos después, efectivamente, Abascal ha bajado del atril y, acompañado por otros dirigentes y por un buen número de seguidores, ha ido hacia esa calle mientras el público aplaudía y gritaba un sonoro: «¡Fuera, fuera!» Otros dos minutos después, la expedición ha regresado y el acto político ha dado comienzo. No ha habido por el momento más noticia de los antifascistas, que desde la mañana, a través de redes sociales, habían animado a acudir para impedir el acto preelectoral. RSS de noticias de espana/andalucia
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