Victorino Martín firmó un apoteósico regreso a Málaga, 12 años después, con una emocionantísima corrida. No hubo tregua ni respiro con el cénit de un toro de bandera, premiado con la vuelta al ruedo. Fortes lo cuajó y selló con él una faena memorable antes de salir a hombros con un importantísimo Emilio de Justo. La nota amarga la puso la cornada de Manuel Escribano. Que protagonizó, a su vez, el gesto de la tarde.
Fortes cuaja una memorable faena a un toro extraordinario y sale a hombros con un importante Emilio de Justo; gesto de Escribano herido
Victorino Martín firmó un apoteósico regreso a Málaga, 12 años después, con una emocionantísima corrida. No hubo tregua ni respiro con el cénit de un toro de bandera, premiado con la vuelta al ruedo. Fortes lo cuajó y selló con él una faena memorable antes de salir a hombros con un importantísimo Emilio de Justo. La nota amarga la puso la cornada de Manuel Escribano. Que protagonizó, a su vez, el gesto de la tarde.
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