Colaborar con los consiliarios, ayudar a la integración de las hermandades en la vida pastoral, fomentar la comunión y promover planes de formación son el eje del Reglamento de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías de Córdoba, que este sábado se ha dado a conocer en un encuentro de las corporaciones con el obispo.Sus atribuciones son parecidas a las actuales, pero tendrá un organigrama muy desarrollado en torno al delegado diocesano como figura fundamental. Habrá un pleno presidido por el delegado, pero también con un secretario y un tesorero. De cada vicaría territorial habrá además un laico y un sacerdote.El pleno programará normas y directrices comunes y planes de acción colectiva para todas. La Delegación tendrá varias secciones. Cada una de ellas tendrá un coordinador nombrado por el obispo a propuesta del delegado de Cofradías.Noticia relacionada No No Entrevista José Juan Jiménez Güeto: «La proliferación excesiva de procesiones minimiza los cuidados y las devalúa» Julia García HiguerasLa sección más relevante es la de Asuntos Jurídicos y Económicos, que estudiará la erección de cofradías, los hermanamientos, las fusiones y las extinciones. Velará por los procedimientos electorales, confirmará a los candidatos electos y decidirá sobre las prórrogas de mandato. Además de decidir sobre dispensas, allí se podrán nombrar comisarios o juntas gestoras y resolverá sobre impugnaciones.FormaciónSe verán la incorporación de nuevos títulos y las coronaciones canónicas y sobre la salida extraordinaria de imágenes. La sección de Formación elaborará un Plan de Formación de al menos dos años para miembros de juntas de gobierno y evaluará los que hagan las hermandades.La sección de Liturgia y Pactoral velará para que los ejercicios piadosos de las cofradías se organicen «de modo que respeten el sentido primordial de la sagrada liturgia». Por eso hará informes sobre textos, oraciones y fórmulas, «para que sean acordes con las normas de la Iglesia Universal», favorecerá la comprensión «y el amor por los sagrados misterios» y, aunque respetará la piedad popular, también buscará que «se subordinen a la liturgia». Por eso se ofrecerán programas de formaciones y pautas y habrá materiales para ayudar.La sección de Juventud animará la creación de un espacio común de formación e intercambio, asesorará en los encuentros y establecerá cauces de formación, además de incentivar los grupos jóvenes .Habrá además una delegación de Pastoral Social y Caridad, que fomentará el estudio de la Doctrina Social de la Iglesia, ayudará a particpar en estos apartados, conocerá qué actividades se hacen y propondrá un posible proyecto de acción social conjunta. Todas estas tareas los prestarán personas «en régimen de colaboración no retribuida».Se trata, en palabras de Jiménez Güeto, de un modelo más participativo comprendido en diecinueve artículos y cinco secciones, que contará con un sacerdote coordinador y seglares. Para el delegado diocesano, el nuevo reglamento es «un instrumento de servicio técnico y apoyo a todas las hermandades y cofradías de Córdoba» que puede consultarse pinchando en el siguiente enlac e. Colaborar con los consiliarios, ayudar a la integración de las hermandades en la vida pastoral, fomentar la comunión y promover planes de formación son el eje del Reglamento de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías de Córdoba, que este sábado se ha dado a conocer en un encuentro de las corporaciones con el obispo.Sus atribuciones son parecidas a las actuales, pero tendrá un organigrama muy desarrollado en torno al delegado diocesano como figura fundamental. Habrá un pleno presidido por el delegado, pero también con un secretario y un tesorero. De cada vicaría territorial habrá además un laico y un sacerdote.El pleno programará normas y directrices comunes y planes de acción colectiva para todas. La Delegación tendrá varias secciones. Cada una de ellas tendrá un coordinador nombrado por el obispo a propuesta del delegado de Cofradías.Noticia relacionada No No Entrevista José Juan Jiménez Güeto: «La proliferación excesiva de procesiones minimiza los cuidados y las devalúa» Julia García HiguerasLa sección más relevante es la de Asuntos Jurídicos y Económicos, que estudiará la erección de cofradías, los hermanamientos, las fusiones y las extinciones. Velará por los procedimientos electorales, confirmará a los candidatos electos y decidirá sobre las prórrogas de mandato. Además de decidir sobre dispensas, allí se podrán nombrar comisarios o juntas gestoras y resolverá sobre impugnaciones.FormaciónSe verán la incorporación de nuevos títulos y las coronaciones canónicas y sobre la salida extraordinaria de imágenes. La sección de Formación elaborará un Plan de Formación de al menos dos años para miembros de juntas de gobierno y evaluará los que hagan las hermandades.La sección de Liturgia y Pactoral velará para que los ejercicios piadosos de las cofradías se organicen «de modo que respeten el sentido primordial de la sagrada liturgia». Por eso hará informes sobre textos, oraciones y fórmulas, «para que sean acordes con las normas de la Iglesia Universal», favorecerá la comprensión «y el amor por los sagrados misterios» y, aunque respetará la piedad popular, también buscará que «se subordinen a la liturgia». Por eso se ofrecerán programas de formaciones y pautas y habrá materiales para ayudar.La sección de Juventud animará la creación de un espacio común de formación e intercambio, asesorará en los encuentros y establecerá cauces de formación, además de incentivar los grupos jóvenes .Habrá además una delegación de Pastoral Social y Caridad, que fomentará el estudio de la Doctrina Social de la Iglesia, ayudará a particpar en estos apartados, conocerá qué actividades se hacen y propondrá un posible proyecto de acción social conjunta. Todas estas tareas los prestarán personas «en régimen de colaboración no retribuida».Se trata, en palabras de Jiménez Güeto, de un modelo más participativo comprendido en diecinueve artículos y cinco secciones, que contará con un sacerdote coordinador y seglares. Para el delegado diocesano, el nuevo reglamento es «un instrumento de servicio técnico y apoyo a todas las hermandades y cofradías de Córdoba» que puede consultarse pinchando en el siguiente enlac e. Colaborar con los consiliarios, ayudar a la integración de las hermandades en la vida pastoral, fomentar la comunión y promover planes de formación son el eje del Reglamento de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías de Córdoba, que este sábado se ha dado a conocer en un encuentro de las corporaciones con el obispo.Sus atribuciones son parecidas a las actuales, pero tendrá un organigrama muy desarrollado en torno al delegado diocesano como figura fundamental. Habrá un pleno presidido por el delegado, pero también con un secretario y un tesorero. De cada vicaría territorial habrá además un laico y un sacerdote.El pleno programará normas y directrices comunes y planes de acción colectiva para todas. La Delegación tendrá varias secciones. Cada una de ellas tendrá un coordinador nombrado por el obispo a propuesta del delegado de Cofradías.Noticia relacionada No No Entrevista José Juan Jiménez Güeto: «La proliferación excesiva de procesiones minimiza los cuidados y las devalúa» Julia García HiguerasLa sección más relevante es la de Asuntos Jurídicos y Económicos, que estudiará la erección de cofradías, los hermanamientos, las fusiones y las extinciones. Velará por los procedimientos electorales, confirmará a los candidatos electos y decidirá sobre las prórrogas de mandato. Además de decidir sobre dispensas, allí se podrán nombrar comisarios o juntas gestoras y resolverá sobre impugnaciones.FormaciónSe verán la incorporación de nuevos títulos y las coronaciones canónicas y sobre la salida extraordinaria de imágenes. La sección de Formación elaborará un Plan de Formación de al menos dos años para miembros de juntas de gobierno y evaluará los que hagan las hermandades.La sección de Liturgia y Pactoral velará para que los ejercicios piadosos de las cofradías se organicen «de modo que respeten el sentido primordial de la sagrada liturgia». Por eso hará informes sobre textos, oraciones y fórmulas, «para que sean acordes con las normas de la Iglesia Universal», favorecerá la comprensión «y el amor por los sagrados misterios» y, aunque respetará la piedad popular, también buscará que «se subordinen a la liturgia». Por eso se ofrecerán programas de formaciones y pautas y habrá materiales para ayudar.La sección de Juventud animará la creación de un espacio común de formación e intercambio, asesorará en los encuentros y establecerá cauces de formación, además de incentivar los grupos jóvenes .Habrá además una delegación de Pastoral Social y Caridad, que fomentará el estudio de la Doctrina Social de la Iglesia, ayudará a particpar en estos apartados, conocerá qué actividades se hacen y propondrá un posible proyecto de acción social conjunta. Todas estas tareas los prestarán personas «en régimen de colaboración no retribuida».Se trata, en palabras de Jiménez Güeto, de un modelo más participativo comprendido en diecinueve artículos y cinco secciones, que contará con un sacerdote coordinador y seglares. Para el delegado diocesano, el nuevo reglamento es «un instrumento de servicio técnico y apoyo a todas las hermandades y cofradías de Córdoba» que puede consultarse pinchando en el siguiente enlac e. 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