El Sevilla FC puso fin a sus amistosos veraniegos cayendo por 2-1 en el Bay Arena ante el Leverkusen en un partido en el que los hombres de Luis García Plaza mostraron dos caras muy diferentes, la de un conjunto ordenado y efectivo en la primera mitad, cobrando merecidamente ventaja en el marcador gracias al golazo de Miguel Sierra, que contrastó con otro Sevilla que bajó de manera alarmante la intensidad y prestaciones en el segundo acto, donde el atacante internacional checo Patrik Schick le dio la vuelta al encuentro con sus dos goles. El duelo lo decantó un delantero de calidad, justo lo que busca este Sevilla desesperadamente en el mercado y que su entrenador pide a gritos a una semana de que arranque la competición oficial.Cerraba el Sevilla su preparación veraniega con una buena piedra de toque como el Bayer del español Carles Martínez, equipo de Europa League que acabó sexto la última Bundesliga y con varias caras conocidas en sus filas, como los ex del Girona Aleix García y Miguel Gutiérrez (por el lateral han desembolsado en este mercado casi 30 ‘kilos’), pero sobre todo un Loïc Badé que evoca nostalgia al aficionado de Nervión, exponente del último Sevilla campeón continental hace apenas tres años en el Puskas Arena de Budapest.Para el último test de pretemporada, Luis García Plaza puso en liza un once inicial muy reconocible que pinta a parecerse bastante al que arrancará la liga contra el Rayo en una semana, a la espera de los fichajes que puedan aterrizar y presumiblemente con la inclusión de un Vargas que tuvo minutos en la segunda parte. Anda a dos aguas entre su puesta a punto tras el Mundial y el mercado que no le quita ojo. Será largo para él. O bandera del proyecto si se queda o llave económica para el club en el tramo final de la planificación.Sobre la alineación, lo más destacable fue el hecho de que el técnico madrileño le diera otra vez la confianza al joven Nico Guillén en el doble pivote junto a Agoumé, con Guridi más adelantado. Señales del entrenador. Porque para ese 4-2-3-1 que dispuso de salida dejó en el banquillo a un futbolista como Peque, pasando a jugar con solo delantero, el único que tiene en la primera plantilla hasta ahora, Isaac Romero, y a falta de la llegada de algún efectivo en esa posición antes del arranque liguero. El club sigue trabajando en el fichaje del escocés Robbie Ure y tiene atado al centrocampista del Sporting Clube Giorgi Kochorashvili.Guillén, juvenil de 18 añitos, cuenta para García Plaza. Y también madura Miguel Sierra como un pelotero más que interesante para este Sevilla. El granadino ya empezó a abrir las alas con Almeyda y está dispuesto a dar el salto definitivo con su actual técnico. Anda de dulce. Rápido, desequilibrante. Extremo moderno. Se apuntó un hermoso tanto en Leverkusen. Máximo goleador del verano sevillista a sus 22 años.Pronto se vio una de las señas que viene forjando el grupo de García Plaza durante todo su trabajo estival, la de un equipo que se posiciona bien, con las líneas juntas, transmitiendo solidez desde atrás. Se encuentra cómodo el Sevilla en ese rol y en los primeros compases del choque en el Bay Arena dio incluso un pasito más en cuanto a circulación de balón, generando por el medio y enlazando varios ataques de peligro sobre el área germana, como un par de buenas llegadas de Guridi o una pelota parada de Oso que no cazó por centímetros Sangante. El árbitro se comería un claro penalti de Tapsoba sobre Isaac como antesala del tanto sevillista. A los 16 minutos, Miguel Sierra agarró el balón, buscó la zona interior y de un zurdazo raso batió por el palo largo a Flekken apuntándose un golazo. El cambio de orientación de Kike Salas fue exquisito. El Sevilla gustaba y se gustaba en un arranque de partido notable de los hombres de Luis García Plaza.Apenas inquietó el Bayer a los sevillistas hasta el intermedio, más allá de un par de acercamientos de Equi Fernández y Belocian sin consecuencias para los dominios de Vlachodimos. En la segunda parte, García Plaza retiró a Isaac para jugar con Peque en punta. No funcionó por supuesto el experimento del menudo atacante catalán ante las torres germanas. Coincidió la permuta con la descomposición total del Sevilla.Un Sevilla que se aculó atrás y facilitó el asedo de los locales. Llegaron entonces los minutos más grises del quipo de García Plaza. Kofane remató fuera en el primer aviso ganándole la partida a Sangante. Debutó el joven portero Fran González. No lo haría con suerte. En el 66, Miguel Gutiérrez celebró también su debut con los alemanes con un gran centro a Patrik Schick que el delantero checo no desaprovechó batiendo al joven cancerbero del Sevilla para instalar el 1-1 en el marcador del Bay Arena.Patrik Schick, delantero que Monchi en su día fichó para la Roma y que los italianos traspasaron al Leverkusen por 27 millones en 2020, marcó también el segundo de los locales culminando un ataque en el que la defensa del Sevilla concedió unas facilidades tremendas. García Plaza quiere, al menos, un delantero nuevo contra el Rayo el próximo sábado. El Sevilla FC puso fin a sus amistosos veraniegos cayendo por 2-1 en el Bay Arena ante el Leverkusen en un partido en el que los hombres de Luis García Plaza mostraron dos caras muy diferentes, la de un conjunto ordenado y efectivo en la primera mitad, cobrando merecidamente ventaja en el marcador gracias al golazo de Miguel Sierra, que contrastó con otro Sevilla que bajó de manera alarmante la intensidad y prestaciones en el segundo acto, donde el atacante internacional checo Patrik Schick le dio la vuelta al encuentro con sus dos goles. El duelo lo decantó un delantero de calidad, justo lo que busca este Sevilla desesperadamente en el mercado y que su entrenador pide a gritos a una semana de que arranque la competición oficial.Cerraba el Sevilla su preparación veraniega con una buena piedra de toque como el Bayer del español Carles Martínez, equipo de Europa League que acabó sexto la última Bundesliga y con varias caras conocidas en sus filas, como los ex del Girona Aleix García y Miguel Gutiérrez (por el lateral han desembolsado en este mercado casi 30 ‘kilos’), pero sobre todo un Loïc Badé que evoca nostalgia al aficionado de Nervión, exponente del último Sevilla campeón continental hace apenas tres años en el Puskas Arena de Budapest.Para el último test de pretemporada, Luis García Plaza puso en liza un once inicial muy reconocible que pinta a parecerse bastante al que arrancará la liga contra el Rayo en una semana, a la espera de los fichajes que puedan aterrizar y presumiblemente con la inclusión de un Vargas que tuvo minutos en la segunda parte. Anda a dos aguas entre su puesta a punto tras el Mundial y el mercado que no le quita ojo. Será largo para él. O bandera del proyecto si se queda o llave económica para el club en el tramo final de la planificación.Sobre la alineación, lo más destacable fue el hecho de que el técnico madrileño le diera otra vez la confianza al joven Nico Guillén en el doble pivote junto a Agoumé, con Guridi más adelantado. Señales del entrenador. Porque para ese 4-2-3-1 que dispuso de salida dejó en el banquillo a un futbolista como Peque, pasando a jugar con solo delantero, el único que tiene en la primera plantilla hasta ahora, Isaac Romero, y a falta de la llegada de algún efectivo en esa posición antes del arranque liguero. El club sigue trabajando en el fichaje del escocés Robbie Ure y tiene atado al centrocampista del Sporting Clube Giorgi Kochorashvili.Guillén, juvenil de 18 añitos, cuenta para García Plaza. Y también madura Miguel Sierra como un pelotero más que interesante para este Sevilla. El granadino ya empezó a abrir las alas con Almeyda y está dispuesto a dar el salto definitivo con su actual técnico. Anda de dulce. Rápido, desequilibrante. Extremo moderno. Se apuntó un hermoso tanto en Leverkusen. Máximo goleador del verano sevillista a sus 22 años.Pronto se vio una de las señas que viene forjando el grupo de García Plaza durante todo su trabajo estival, la de un equipo que se posiciona bien, con las líneas juntas, transmitiendo solidez desde atrás. Se encuentra cómodo el Sevilla en ese rol y en los primeros compases del choque en el Bay Arena dio incluso un pasito más en cuanto a circulación de balón, generando por el medio y enlazando varios ataques de peligro sobre el área germana, como un par de buenas llegadas de Guridi o una pelota parada de Oso que no cazó por centímetros Sangante. El árbitro se comería un claro penalti de Tapsoba sobre Isaac como antesala del tanto sevillista. A los 16 minutos, Miguel Sierra agarró el balón, buscó la zona interior y de un zurdazo raso batió por el palo largo a Flekken apuntándose un golazo. El cambio de orientación de Kike Salas fue exquisito. El Sevilla gustaba y se gustaba en un arranque de partido notable de los hombres de Luis García Plaza.Apenas inquietó el Bayer a los sevillistas hasta el intermedio, más allá de un par de acercamientos de Equi Fernández y Belocian sin consecuencias para los dominios de Vlachodimos. En la segunda parte, García Plaza retiró a Isaac para jugar con Peque en punta. No funcionó por supuesto el experimento del menudo atacante catalán ante las torres germanas. Coincidió la permuta con la descomposición total del Sevilla.Un Sevilla que se aculó atrás y facilitó el asedo de los locales. Llegaron entonces los minutos más grises del quipo de García Plaza. Kofane remató fuera en el primer aviso ganándole la partida a Sangante. Debutó el joven portero Fran González. No lo haría con suerte. En el 66, Miguel Gutiérrez celebró también su debut con los alemanes con un gran centro a Patrik Schick que el delantero checo no desaprovechó batiendo al joven cancerbero del Sevilla para instalar el 1-1 en el marcador del Bay Arena.Patrik Schick, delantero que Monchi en su día fichó para la Roma y que los italianos traspasaron al Leverkusen por 27 millones en 2020, marcó también el segundo de los locales culminando un ataque en el que la defensa del Sevilla concedió unas facilidades tremendas. García Plaza quiere, al menos, un delantero nuevo contra el Rayo el próximo sábado. El Sevilla FC puso fin a sus amistosos veraniegos cayendo por 2-1 en el Bay Arena ante el Leverkusen en un partido en el que los hombres de Luis García Plaza mostraron dos caras muy diferentes, la de un conjunto ordenado y efectivo en la primera mitad, cobrando merecidamente ventaja en el marcador gracias al golazo de Miguel Sierra, que contrastó con otro Sevilla que bajó de manera alarmante la intensidad y prestaciones en el segundo acto, donde el atacante internacional checo Patrik Schick le dio la vuelta al encuentro con sus dos goles. El duelo lo decantó un delantero de calidad, justo lo que busca este Sevilla desesperadamente en el mercado y que su entrenador pide a gritos a una semana de que arranque la competición oficial.Cerraba el Sevilla su preparación veraniega con una buena piedra de toque como el Bayer del español Carles Martínez, equipo de Europa League que acabó sexto la última Bundesliga y con varias caras conocidas en sus filas, como los ex del Girona Aleix García y Miguel Gutiérrez (por el lateral han desembolsado en este mercado casi 30 ‘kilos’), pero sobre todo un Loïc Badé que evoca nostalgia al aficionado de Nervión, exponente del último Sevilla campeón continental hace apenas tres años en el Puskas Arena de Budapest.Para el último test de pretemporada, Luis García Plaza puso en liza un once inicial muy reconocible que pinta a parecerse bastante al que arrancará la liga contra el Rayo en una semana, a la espera de los fichajes que puedan aterrizar y presumiblemente con la inclusión de un Vargas que tuvo minutos en la segunda parte. Anda a dos aguas entre su puesta a punto tras el Mundial y el mercado que no le quita ojo. Será largo para él. O bandera del proyecto si se queda o llave económica para el club en el tramo final de la planificación.Sobre la alineación, lo más destacable fue el hecho de que el técnico madrileño le diera otra vez la confianza al joven Nico Guillén en el doble pivote junto a Agoumé, con Guridi más adelantado. Señales del entrenador. Porque para ese 4-2-3-1 que dispuso de salida dejó en el banquillo a un futbolista como Peque, pasando a jugar con solo delantero, el único que tiene en la primera plantilla hasta ahora, Isaac Romero, y a falta de la llegada de algún efectivo en esa posición antes del arranque liguero. El club sigue trabajando en el fichaje del escocés Robbie Ure y tiene atado al centrocampista del Sporting Clube Giorgi Kochorashvili.Guillén, juvenil de 18 añitos, cuenta para García Plaza. Y también madura Miguel Sierra como un pelotero más que interesante para este Sevilla. El granadino ya empezó a abrir las alas con Almeyda y está dispuesto a dar el salto definitivo con su actual técnico. Anda de dulce. Rápido, desequilibrante. Extremo moderno. Se apuntó un hermoso tanto en Leverkusen. Máximo goleador del verano sevillista a sus 22 años.Pronto se vio una de las señas que viene forjando el grupo de García Plaza durante todo su trabajo estival, la de un equipo que se posiciona bien, con las líneas juntas, transmitiendo solidez desde atrás. Se encuentra cómodo el Sevilla en ese rol y en los primeros compases del choque en el Bay Arena dio incluso un pasito más en cuanto a circulación de balón, generando por el medio y enlazando varios ataques de peligro sobre el área germana, como un par de buenas llegadas de Guridi o una pelota parada de Oso que no cazó por centímetros Sangante. El árbitro se comería un claro penalti de Tapsoba sobre Isaac como antesala del tanto sevillista. A los 16 minutos, Miguel Sierra agarró el balón, buscó la zona interior y de un zurdazo raso batió por el palo largo a Flekken apuntándose un golazo. El cambio de orientación de Kike Salas fue exquisito. El Sevilla gustaba y se gustaba en un arranque de partido notable de los hombres de Luis García Plaza.Apenas inquietó el Bayer a los sevillistas hasta el intermedio, más allá de un par de acercamientos de Equi Fernández y Belocian sin consecuencias para los dominios de Vlachodimos. En la segunda parte, García Plaza retiró a Isaac para jugar con Peque en punta. No funcionó por supuesto el experimento del menudo atacante catalán ante las torres germanas. Coincidió la permuta con la descomposición total del Sevilla.Un Sevilla que se aculó atrás y facilitó el asedo de los locales. Llegaron entonces los minutos más grises del quipo de García Plaza. Kofane remató fuera en el primer aviso ganándole la partida a Sangante. Debutó el joven portero Fran González. No lo haría con suerte. En el 66, Miguel Gutiérrez celebró también su debut con los alemanes con un gran centro a Patrik Schick que el delantero checo no desaprovechó batiendo al joven cancerbero del Sevilla para instalar el 1-1 en el marcador del Bay Arena.Patrik Schick, delantero que Monchi en su día fichó para la Roma y que los italianos traspasaron al Leverkusen por 27 millones en 2020, marcó también el segundo de los locales culminando un ataque en el que la defensa del Sevilla concedió unas facilidades tremendas. García Plaza quiere, al menos, un delantero nuevo contra el Rayo el próximo sábado. RSS de noticias de deportes
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