La Guardia Civil ha desmantelado la estructura asentada en España del clan de los Lyons, la principal mafia escocesa de la cocaína y una de las organizaciones criminales más violentas surgidas en Escocia en las últimas décadas. La operación internacional, coordinada por la Unidad Central Operativa (UCO) y dirigida por el Juzgado de Instrucción número 7 de Málaga, se ha saldado con 14 detenidos entre España, Escocia, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos, además de 20 investigados en nuestro país. Entre los arrestados figura S. L., señalado como líder de la red , detenido en Indonesia y trasladado después a Países Bajos para ejecutar la Orden Europea de Detención emitida por las autoridades españolas. Desde la Costa del Sol, según la investigación, esta organización coordinaba una parte relevante de sus actividades ilícitas a escala global, con el narcotráfico y el blanqueo de capitales como ejes de su negocio.El golpe policial llega después de más de tres años de investigación y afecta al núcleo que el clan mantenía en la Costa del Sol, donde había asentado una parte relevante de su logística y de su estructura patrimonial. En España se practicaron la pasada semana 18 registros, principalmente en la provincia de Málaga y también en Barcelona. Durante esas actuaciones se intervinieron dispositivos electrónicos, grandes cantidades de dinero en efectivo, documentación societaria, relojes de alta gama y carteras de criptomonedas. También fue detenida en el aeropuerto internacional de Dubái la pareja del jefe del clan, a la que los investigadores consideran miembro activo de la organización.La operación ‘Armorum’ no se entiende sin la dimensión internacional que había alcanzado esta red. El clan de los Lyons surgió en los barrios de Glasgow en la década de los noventa y evolucionó desde una estructura familiar de delincuencia local hasta convertirse en una organización transnacional con conexiones en Europa, Oriente Medio y Asia. Su actividad principal giraba alrededor del tráfico de drogas y del blanqueo de capitales, apoyado en sociedades pantalla, movimientos financieros internacionales y alianzas con otros grupos criminales. La investigación sitúa además vínculos con redes de primer nivel, entre ellas el clan de los Kinahan, otro de los grandes nombres del crimen organizado con presencia en España.De Glasgow a FuengirolaLa relación con la Costa del Sol venía de lejos. Según la información difundida por la Guardia Civil, el actual líder del clan se trasladó a España en 2006, después de un enfrentamiento en Glasgow en el que murió un familiar. Durante un tiempo mantuvo un perfil delictivo bajo , pero acabó instalando en el sur de España una parte de sus operaciones. Posteriormente fijó su residencia en Dubái, desde donde siguió coordinando actividades y reforzando sus alianzas internacionales. Esa trayectoria explica que la investigación haya tenido en Málaga uno de sus ejes y que la provincia vuelva a aparecer como uno de los enclaves elegidos por las mafias europeas para ocultarse, mover droga y lavar capitales.La presencia de los Lyons en la Costa del Sol saltó con especial crudeza a la primera línea informativa el 31 de mayo de 2025. Aquella noche, dos escoceses relacionados en su país con una importante familia criminal fueron asesinados a tiros a las puertas de un local del paseo marítimo de Fuengirola, en una zona muy frecuentada por turistas y rodeada de negocios británicos. Los hechos ocurrieron sobre las 23.30 horas, con terrazas llenas y numerosos clientes en la calle. Los testigos relataron a ABC que se escucharon varios disparos y que la gente salió corriendo presa del pánico. «Fueron a por ellos. Sabían dónde estaban y fueron a darles caza », explicó entonces un empleado de un restaurante cercano.Uno de los fallecidos cayó en la misma acera, junto a la entrada del establecimiento, tras recibir un disparo mortal en el pecho. El segundo logró avanzar hacia el interior del local, pero terminó desplomándose y murió poco después pese a la llegada de los sanitarios. La Policía Nacional asumió la investigación desde el primer momento, revisó las cámaras de la zona y siguió la pista de una ejecución planificada. Las informaciones publicadas entonces en Escocia identificaban a las víctimas con el entorno de los Lyons y vinculaban el ataque con la guerra entre bandas que se vivía en Glasgow. Los medios británicos alertaban de un posible recrudecimiento de las venganzas y de que esa confrontación se hubiera trasladado a la Costa del Sol.La investigación sobre aquel doble crimen avanzó con rapidez. El 13 de junio de 2025 fue detenido en Liverpool uno de los sospechosos, a instancias de la Policía Nacional y en virtud de una Orden Internacional de Detención emitida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Fuengirola. Las pesquisas apuntaron a un tirador muy entrenado , con un plan de huida meticuloso y capacidad para cruzar tres países en menos de 15 horas tras cometer el crimen. Fuentes policiales detallaron después que el autor modificó su aspecto físico durante la fuga y fue cambiando de domicilio en Reino Unido para dificultar su localización.Ese episodio de Fuengirola quedó señalado como uno de los últimos estallidos de violencia asociados al clan. De hecho, la propia Guardia Civil subraya ahora que uno de los episodios más recientes de la confrontación entre estas organizaciones se produjo precisamente en mayo del año pasado, cuando Eddie Lyons, uno de los líderes del clan, y un socio fueron asesinados a tiros en un bar de playa de Fuengirola en un ajuste de cuentas. La operación conocida este miércoles conecta así el doble crimen del paseo marítimo con una investigación más amplia sobre la implantación del clan en España y su funcionamiento a escala global.Tres décadas de violenciaEl recorrido delictivo de los Lyons había estado marcado durante tres décadas por una combinación de continuidad familiar, expansión territorial y violencia. El control del grupo se había mantenido en el núcleo del clan, con relevos generacionales y capacidad para operar en distintos países de forma simultánea. Esa proyección exterior fue la que permitió a la organización consolidarse dentro del crimen organizado europeo, pero también la que terminó dejando rastro en múltiples jurisdicciones. La causa dirigida desde Málaga ha contado con la colaboración de Police Scotland y la coordinación de Eurojust, además de la participación de Europol , la Policía Antinarcóticos de Turquía, la Policía de Dubái, la National Crime Agency del Reino Unido y la DEA estadounidense.La investigación ha permitido además localizar y bloquear activos de alto valor en Turquía vinculados al entramado criminal. Ese detalle refuerza la tesis de los investigadores: el clan no operaba únicamente como un grupo violento dedicado a resolver disputas con armas de fuego, sino como una estructura criminal sofisticada , con capacidad para mover patrimonio, encubrir fondos ilícitos y sostener negocios en varios continentes.La caída de la estructura española del clan de los Lyons coloca de nuevo a la Costa del Sol en el mapa de las grandes operaciones contra el crimen organizado internacional . Ya ocurrió con otras investigaciones sobre clanes británicos e irlandeses asentados en el litoral malagueño. En este caso, el operativo alcanza a la principal mafia escocesa vinculada al tráfico de cocaína y al blanqueo de capitales, con una organización que había encontrado en Málaga un enclave de operaciones y que terminó quedando expuesta por la presión policial y judicial coordinada entre varios países.El resultado de ‘Armorum’ deja, por el momento, desarticulada la base española de esa red. Y sitúa en Málaga el desenlace de una trayectoria criminal que comenzó hace décadas en los barrios de Glasgow, se extendió por Europa y Oriente Medio y tuvo en la Costa del Sol uno de sus escenarios más estables y visibles. La Guardia Civil ha desmantelado la estructura asentada en España del clan de los Lyons, la principal mafia escocesa de la cocaína y una de las organizaciones criminales más violentas surgidas en Escocia en las últimas décadas. La operación internacional, coordinada por la Unidad Central Operativa (UCO) y dirigida por el Juzgado de Instrucción número 7 de Málaga, se ha saldado con 14 detenidos entre España, Escocia, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos, además de 20 investigados en nuestro país. Entre los arrestados figura S. L., señalado como líder de la red , detenido en Indonesia y trasladado después a Países Bajos para ejecutar la Orden Europea de Detención emitida por las autoridades españolas. Desde la Costa del Sol, según la investigación, esta organización coordinaba una parte relevante de sus actividades ilícitas a escala global, con el narcotráfico y el blanqueo de capitales como ejes de su negocio.El golpe policial llega después de más de tres años de investigación y afecta al núcleo que el clan mantenía en la Costa del Sol, donde había asentado una parte relevante de su logística y de su estructura patrimonial. En España se practicaron la pasada semana 18 registros, principalmente en la provincia de Málaga y también en Barcelona. Durante esas actuaciones se intervinieron dispositivos electrónicos, grandes cantidades de dinero en efectivo, documentación societaria, relojes de alta gama y carteras de criptomonedas. También fue detenida en el aeropuerto internacional de Dubái la pareja del jefe del clan, a la que los investigadores consideran miembro activo de la organización.La operación ‘Armorum’ no se entiende sin la dimensión internacional que había alcanzado esta red. El clan de los Lyons surgió en los barrios de Glasgow en la década de los noventa y evolucionó desde una estructura familiar de delincuencia local hasta convertirse en una organización transnacional con conexiones en Europa, Oriente Medio y Asia. Su actividad principal giraba alrededor del tráfico de drogas y del blanqueo de capitales, apoyado en sociedades pantalla, movimientos financieros internacionales y alianzas con otros grupos criminales. La investigación sitúa además vínculos con redes de primer nivel, entre ellas el clan de los Kinahan, otro de los grandes nombres del crimen organizado con presencia en España.De Glasgow a FuengirolaLa relación con la Costa del Sol venía de lejos. Según la información difundida por la Guardia Civil, el actual líder del clan se trasladó a España en 2006, después de un enfrentamiento en Glasgow en el que murió un familiar. Durante un tiempo mantuvo un perfil delictivo bajo , pero acabó instalando en el sur de España una parte de sus operaciones. Posteriormente fijó su residencia en Dubái, desde donde siguió coordinando actividades y reforzando sus alianzas internacionales. Esa trayectoria explica que la investigación haya tenido en Málaga uno de sus ejes y que la provincia vuelva a aparecer como uno de los enclaves elegidos por las mafias europeas para ocultarse, mover droga y lavar capitales.La presencia de los Lyons en la Costa del Sol saltó con especial crudeza a la primera línea informativa el 31 de mayo de 2025. Aquella noche, dos escoceses relacionados en su país con una importante familia criminal fueron asesinados a tiros a las puertas de un local del paseo marítimo de Fuengirola, en una zona muy frecuentada por turistas y rodeada de negocios británicos. Los hechos ocurrieron sobre las 23.30 horas, con terrazas llenas y numerosos clientes en la calle. Los testigos relataron a ABC que se escucharon varios disparos y que la gente salió corriendo presa del pánico. «Fueron a por ellos. Sabían dónde estaban y fueron a darles caza », explicó entonces un empleado de un restaurante cercano.Uno de los fallecidos cayó en la misma acera, junto a la entrada del establecimiento, tras recibir un disparo mortal en el pecho. El segundo logró avanzar hacia el interior del local, pero terminó desplomándose y murió poco después pese a la llegada de los sanitarios. La Policía Nacional asumió la investigación desde el primer momento, revisó las cámaras de la zona y siguió la pista de una ejecución planificada. Las informaciones publicadas entonces en Escocia identificaban a las víctimas con el entorno de los Lyons y vinculaban el ataque con la guerra entre bandas que se vivía en Glasgow. Los medios británicos alertaban de un posible recrudecimiento de las venganzas y de que esa confrontación se hubiera trasladado a la Costa del Sol.La investigación sobre aquel doble crimen avanzó con rapidez. El 13 de junio de 2025 fue detenido en Liverpool uno de los sospechosos, a instancias de la Policía Nacional y en virtud de una Orden Internacional de Detención emitida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Fuengirola. Las pesquisas apuntaron a un tirador muy entrenado , con un plan de huida meticuloso y capacidad para cruzar tres países en menos de 15 horas tras cometer el crimen. Fuentes policiales detallaron después que el autor modificó su aspecto físico durante la fuga y fue cambiando de domicilio en Reino Unido para dificultar su localización.Ese episodio de Fuengirola quedó señalado como uno de los últimos estallidos de violencia asociados al clan. De hecho, la propia Guardia Civil subraya ahora que uno de los episodios más recientes de la confrontación entre estas organizaciones se produjo precisamente en mayo del año pasado, cuando Eddie Lyons, uno de los líderes del clan, y un socio fueron asesinados a tiros en un bar de playa de Fuengirola en un ajuste de cuentas. La operación conocida este miércoles conecta así el doble crimen del paseo marítimo con una investigación más amplia sobre la implantación del clan en España y su funcionamiento a escala global.Tres décadas de violenciaEl recorrido delictivo de los Lyons había estado marcado durante tres décadas por una combinación de continuidad familiar, expansión territorial y violencia. El control del grupo se había mantenido en el núcleo del clan, con relevos generacionales y capacidad para operar en distintos países de forma simultánea. Esa proyección exterior fue la que permitió a la organización consolidarse dentro del crimen organizado europeo, pero también la que terminó dejando rastro en múltiples jurisdicciones. La causa dirigida desde Málaga ha contado con la colaboración de Police Scotland y la coordinación de Eurojust, además de la participación de Europol , la Policía Antinarcóticos de Turquía, la Policía de Dubái, la National Crime Agency del Reino Unido y la DEA estadounidense.La investigación ha permitido además localizar y bloquear activos de alto valor en Turquía vinculados al entramado criminal. Ese detalle refuerza la tesis de los investigadores: el clan no operaba únicamente como un grupo violento dedicado a resolver disputas con armas de fuego, sino como una estructura criminal sofisticada , con capacidad para mover patrimonio, encubrir fondos ilícitos y sostener negocios en varios continentes.La caída de la estructura española del clan de los Lyons coloca de nuevo a la Costa del Sol en el mapa de las grandes operaciones contra el crimen organizado internacional . Ya ocurrió con otras investigaciones sobre clanes británicos e irlandeses asentados en el litoral malagueño. En este caso, el operativo alcanza a la principal mafia escocesa vinculada al tráfico de cocaína y al blanqueo de capitales, con una organización que había encontrado en Málaga un enclave de operaciones y que terminó quedando expuesta por la presión policial y judicial coordinada entre varios países.El resultado de ‘Armorum’ deja, por el momento, desarticulada la base española de esa red. Y sitúa en Málaga el desenlace de una trayectoria criminal que comenzó hace décadas en los barrios de Glasgow, se extendió por Europa y Oriente Medio y tuvo en la Costa del Sol uno de sus escenarios más estables y visibles. La Guardia Civil ha desmantelado la estructura asentada en España del clan de los Lyons, la principal mafia escocesa de la cocaína y una de las organizaciones criminales más violentas surgidas en Escocia en las últimas décadas. La operación internacional, coordinada por la Unidad Central Operativa (UCO) y dirigida por el Juzgado de Instrucción número 7 de Málaga, se ha saldado con 14 detenidos entre España, Escocia, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos, además de 20 investigados en nuestro país. Entre los arrestados figura S. L., señalado como líder de la red , detenido en Indonesia y trasladado después a Países Bajos para ejecutar la Orden Europea de Detención emitida por las autoridades españolas. Desde la Costa del Sol, según la investigación, esta organización coordinaba una parte relevante de sus actividades ilícitas a escala global, con el narcotráfico y el blanqueo de capitales como ejes de su negocio.El golpe policial llega después de más de tres años de investigación y afecta al núcleo que el clan mantenía en la Costa del Sol, donde había asentado una parte relevante de su logística y de su estructura patrimonial. En España se practicaron la pasada semana 18 registros, principalmente en la provincia de Málaga y también en Barcelona. Durante esas actuaciones se intervinieron dispositivos electrónicos, grandes cantidades de dinero en efectivo, documentación societaria, relojes de alta gama y carteras de criptomonedas. También fue detenida en el aeropuerto internacional de Dubái la pareja del jefe del clan, a la que los investigadores consideran miembro activo de la organización.La operación ‘Armorum’ no se entiende sin la dimensión internacional que había alcanzado esta red. El clan de los Lyons surgió en los barrios de Glasgow en la década de los noventa y evolucionó desde una estructura familiar de delincuencia local hasta convertirse en una organización transnacional con conexiones en Europa, Oriente Medio y Asia. Su actividad principal giraba alrededor del tráfico de drogas y del blanqueo de capitales, apoyado en sociedades pantalla, movimientos financieros internacionales y alianzas con otros grupos criminales. La investigación sitúa además vínculos con redes de primer nivel, entre ellas el clan de los Kinahan, otro de los grandes nombres del crimen organizado con presencia en España.De Glasgow a FuengirolaLa relación con la Costa del Sol venía de lejos. Según la información difundida por la Guardia Civil, el actual líder del clan se trasladó a España en 2006, después de un enfrentamiento en Glasgow en el que murió un familiar. Durante un tiempo mantuvo un perfil delictivo bajo , pero acabó instalando en el sur de España una parte de sus operaciones. Posteriormente fijó su residencia en Dubái, desde donde siguió coordinando actividades y reforzando sus alianzas internacionales. Esa trayectoria explica que la investigación haya tenido en Málaga uno de sus ejes y que la provincia vuelva a aparecer como uno de los enclaves elegidos por las mafias europeas para ocultarse, mover droga y lavar capitales.La presencia de los Lyons en la Costa del Sol saltó con especial crudeza a la primera línea informativa el 31 de mayo de 2025. Aquella noche, dos escoceses relacionados en su país con una importante familia criminal fueron asesinados a tiros a las puertas de un local del paseo marítimo de Fuengirola, en una zona muy frecuentada por turistas y rodeada de negocios británicos. Los hechos ocurrieron sobre las 23.30 horas, con terrazas llenas y numerosos clientes en la calle. Los testigos relataron a ABC que se escucharon varios disparos y que la gente salió corriendo presa del pánico. «Fueron a por ellos. Sabían dónde estaban y fueron a darles caza », explicó entonces un empleado de un restaurante cercano.Uno de los fallecidos cayó en la misma acera, junto a la entrada del establecimiento, tras recibir un disparo mortal en el pecho. El segundo logró avanzar hacia el interior del local, pero terminó desplomándose y murió poco después pese a la llegada de los sanitarios. La Policía Nacional asumió la investigación desde el primer momento, revisó las cámaras de la zona y siguió la pista de una ejecución planificada. Las informaciones publicadas entonces en Escocia identificaban a las víctimas con el entorno de los Lyons y vinculaban el ataque con la guerra entre bandas que se vivía en Glasgow. Los medios británicos alertaban de un posible recrudecimiento de las venganzas y de que esa confrontación se hubiera trasladado a la Costa del Sol.La investigación sobre aquel doble crimen avanzó con rapidez. El 13 de junio de 2025 fue detenido en Liverpool uno de los sospechosos, a instancias de la Policía Nacional y en virtud de una Orden Internacional de Detención emitida por el Juzgado de Instrucción número 2 de Fuengirola. Las pesquisas apuntaron a un tirador muy entrenado , con un plan de huida meticuloso y capacidad para cruzar tres países en menos de 15 horas tras cometer el crimen. Fuentes policiales detallaron después que el autor modificó su aspecto físico durante la fuga y fue cambiando de domicilio en Reino Unido para dificultar su localización.Ese episodio de Fuengirola quedó señalado como uno de los últimos estallidos de violencia asociados al clan. De hecho, la propia Guardia Civil subraya ahora que uno de los episodios más recientes de la confrontación entre estas organizaciones se produjo precisamente en mayo del año pasado, cuando Eddie Lyons, uno de los líderes del clan, y un socio fueron asesinados a tiros en un bar de playa de Fuengirola en un ajuste de cuentas. La operación conocida este miércoles conecta así el doble crimen del paseo marítimo con una investigación más amplia sobre la implantación del clan en España y su funcionamiento a escala global.Tres décadas de violenciaEl recorrido delictivo de los Lyons había estado marcado durante tres décadas por una combinación de continuidad familiar, expansión territorial y violencia. El control del grupo se había mantenido en el núcleo del clan, con relevos generacionales y capacidad para operar en distintos países de forma simultánea. Esa proyección exterior fue la que permitió a la organización consolidarse dentro del crimen organizado europeo, pero también la que terminó dejando rastro en múltiples jurisdicciones. La causa dirigida desde Málaga ha contado con la colaboración de Police Scotland y la coordinación de Eurojust, además de la participación de Europol , la Policía Antinarcóticos de Turquía, la Policía de Dubái, la National Crime Agency del Reino Unido y la DEA estadounidense.La investigación ha permitido además localizar y bloquear activos de alto valor en Turquía vinculados al entramado criminal. Ese detalle refuerza la tesis de los investigadores: el clan no operaba únicamente como un grupo violento dedicado a resolver disputas con armas de fuego, sino como una estructura criminal sofisticada , con capacidad para mover patrimonio, encubrir fondos ilícitos y sostener negocios en varios continentes.La caída de la estructura española del clan de los Lyons coloca de nuevo a la Costa del Sol en el mapa de las grandes operaciones contra el crimen organizado internacional . Ya ocurrió con otras investigaciones sobre clanes británicos e irlandeses asentados en el litoral malagueño. En este caso, el operativo alcanza a la principal mafia escocesa vinculada al tráfico de cocaína y al blanqueo de capitales, con una organización que había encontrado en Málaga un enclave de operaciones y que terminó quedando expuesta por la presión policial y judicial coordinada entre varios países.El resultado de ‘Armorum’ deja, por el momento, desarticulada la base española de esa red. Y sitúa en Málaga el desenlace de una trayectoria criminal que comenzó hace décadas en los barrios de Glasgow, se extendió por Europa y Oriente Medio y tuvo en la Costa del Sol uno de sus escenarios más estables y visibles. RSS de noticias de espana/andalucia
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