<p>A solo unos metros del tee del hoyo uno, en la famosa terraza de la casa club de <strong>Augusta National</strong>, se juega cada semana del torneo otro bien diferente. El foco social se traslada a las chaquetas verdes, que se entremezclan con los tonos verdes, amarillos o blancos de la particular pasarela de vestidos de gasa o floreados, que en muchos casos combinan a la perfección con el Azalea, el cóctel de moda que solo se puede tomar aquí esta semana. Estar en el M<strong>asters de Augusta</strong>, y más aún como socio o invitado de uno de ellos, es un símbolo de estatus.</p>
Solo 16 jugadores fueron capaces de jugar bajo el par en una primera jornada donde ni los más veteranos recordaban un campo tan duro
<p>A solo unos metros del tee del hoyo uno, en la famosa terraza de la casa club de <strong>Augusta National</strong>, se juega cada semana del torneo otro bien diferente. El foco social se traslada a las chaquetas verdes, que se entremezclan con los tonos verdes, amarillos o blancos de la particular pasarela de vestidos de gasa o floreados, que en muchos casos combinan a la perfección con el Azalea, el cóctel de moda que solo se puede tomar aquí esta semana. Estar en el M<strong>asters de Augusta</strong>, y más aún como socio o invitado de uno de ellos, es un símbolo de estatus.</p>
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