Después de unas semanas integrado en el club y en la dinámica de trabajo del equipo dirigido por Manuel Pellegrini, Dani Ceballos ha concedido su primera entrevista desde su regreso. Demostrando un alto grado de madurez emocional, el utrerano, tras debutar en Villarreal y jugar en los partidos frente al Getafe, éste en la Cartuja donde se reencontró con el beticismo, y también frente al Deportivo de La Coruña, ha repasado en la televisión oficial del Real Betis cómo ha vivido el verano previo a confirmarse su regreso a la que considera su casa, su objetivo y el crecimiento personal que le ha llevado hasta volver para ayudar al equipo de su vida a conseguir hitos deportivos hasta ahora inéditos.Fue precisamente cuando se le preguntaba por lo que le diría al Ceballos de 17 años que debutó en el primer equipo si lo tuviera delante, cuando dejó una reflexión interesante, quizás la que más: «Quién me iba a decir que con 17 años debutara y que con 30 iba a regresar… Feliz por ese niño que ha tenido que salir fuera a un grandísimo club a conseguir títulos, experiencias nuevas… Llegas aquí hecho un hombre, con las ideas claras, con la idea de ayudar al equipo en lo que lo necesite y con la máxima humildad. Siempre lo he comentado, no vengo de figura ni de estrella. Vengo a ponerme el mono de trabajo para ayudar al equipo . Vengo con 30 años, conozco muy bien la casa, sé la calidad que tenemos en los jugadores jóvenes como Emmanuel, como Morante… Jugadores que vienen de ganar la Copa del Rey y clasificarse para la Youth League… Explicarles lo que es el Betis, que tengan paciencia, que hace dos años que jugaban con juveniles y ahora rozan un equipo que está jugando la Champions. Cuantas más personas haya de este tipo, el club va a seguir creciendo», respondió el centrocampista de Utrera.Ceballos reconoce que el hecho de haberse convertido en padre durante el verano le ha ayudado a controlar ese nerviosismo e incertidumbre que tenía por dentro mientras se confirmaba o no su regreso: «Ha sido un verano atípico. Lo normal es hacer la pretemporada con un club, pero tuve la suerte de tener a las niñas en ese tiempo. Han sido los meses más felices de mi vida con la guinda de acabar regresando a mi club, a un club que ha dado pasos agigantados, que no tiene nada que ver con el que me fui, que compite de tú a tú con cualquier equipo, con unas ambiciones increíbles. Y sobre todo el crecimiento, que ha sido increíble. Estoy muy feliz de estar aquí, de estar con los compañeros, de estar cerca de la familia, mis abuelos. Creo que vuelvo en mi mejor momento, con estabilidad emocional, y ahora lo que toca es demostrarlo en el campo. No ha sido fácil. Había momentos de incertidumbre, durante el proceso del mercado de fichajes se hablan muchas cosas. Yo tenía hilo directo sobre todo con Manu Fajardo, que me transmitía la idea del club. Con nerviosismo de saber si se podía hacer, si no se podía. Conforme iban acercándose los últimos días, iba llegando la inquietud de dónde iba a estar. Gracias a dios estoy donde quiero estar, con mi gente, mi familia, en mi club de toda la vida, y más en una temporada tan ilusionante como esta», valoró.Cuestionado por en qué punto físico y futbolístico se encuentra, Ceballos vuelve a reconocer que «hablamos con el cuerpo técnico de que había que ir cogiendo minutos antes del parón. Había riesgos de encontrarnos con algún contratiempo, pero lo hemos minimizado jugando en cada partido entre 15 y 30 minutos. También tenemos ese amistoso que nos servirá para coger ritmo. Hemos planificado con el cuerpo técnico tener menos días de descanso en el parón bien para aprovechar esas semanas para volver al 100% y entre todos estamos haciendo esfuerzos para recuperar mi mejor versión».El ahora ’25’ que lleva ahora en la camiseta que porta el escudo de las trece barras también se refirió a cómo se sintió, cómo fueron sus sentimientos, cuando entró al césped de la Cartuja en la noche ante el Getafe, lo que supuso el reencuentro con la afición bética. Ceballos dijo que «estaba un poco aislado, no fui capaz de encontrar la sensación que la gente percibió y que mi familia después me transmitió. Estoy deseando de volver a jugar para reencontrarme con nuestra afición, conmigo mismo, con el ambiente que viví en el Villamarín. Ahora, en la Cartuja es un estadio con más capacidad, y quiero volver a sentir el calor de la gente, quiero ser consciente de esa emoción que se vivió entre la afición y el jugador. Y ahora tengo ganas de que llegue ya el partido contra el Osasuna para sentirlo de verdad. Estaba concentrado en hacerlo bien para el equipo, porque llevábamos un resultado ajustado. Fue justo que Isco salió por otra parte del campo, entré yo. Estaba deseando tocar la pelota, sabía que en cuanto tocara el balón la comunión con la afición recordaría aquellos momentos que vivimos hace 9-10 años. Me sentí muy cómodo, es verdad que cuesta porque no conozco a todos los compañeros, pero esto es un proceso de adaptación y cada día me encuentro mucho mejor. Queda poco, estamos contrarreloj, entrenando todo lo que se puede y más. Luego tendremos que rendir en el campo, que es lo que puedo controlar. Luego los resultados serán mejores o peores, pero tengo la ilusión de un niño de volver a pisar el césped y disfrutar de una victoria con mi equipo».Por último, el centrocampista bético tiene claro que «el techo va a ser el que nosotros mismos nos queramos marcar. Pienso que el mayor enemigo podemos ser nosotros mismos» cuando era preguntado por las metas para la temporada, y continuaba explicando que «no hay que ponerse objetivos, no tenemos que auto meternos presión. Es el momento de disfrutar de un año histórico, porque es la segunda vez que el Betis jugará la Champions League. El partido contra el Lille, en los primeros minutos fue de respeto hasta que fuimos capaces de ver que es un rival más y que con la plantilla que tenemos podemos ganarle a cualquiera. Habrá partidos malos en los que tendremos que juntarnos y hacernos fuertes como equipo. Creo que los equipos grandes se hacen en momentos difíciles. Creo que cuando vengan esos momentos, cuanto más unidos estemos, será clave para que cuando lleguemos a mayo tengamos objetivos reales de estar luchando por alguna competición», concluía. Después de unas semanas integrado en el club y en la dinámica de trabajo del equipo dirigido por Manuel Pellegrini, Dani Ceballos ha concedido su primera entrevista desde su regreso. Demostrando un alto grado de madurez emocional, el utrerano, tras debutar en Villarreal y jugar en los partidos frente al Getafe, éste en la Cartuja donde se reencontró con el beticismo, y también frente al Deportivo de La Coruña, ha repasado en la televisión oficial del Real Betis cómo ha vivido el verano previo a confirmarse su regreso a la que considera su casa, su objetivo y el crecimiento personal que le ha llevado hasta volver para ayudar al equipo de su vida a conseguir hitos deportivos hasta ahora inéditos.Fue precisamente cuando se le preguntaba por lo que le diría al Ceballos de 17 años que debutó en el primer equipo si lo tuviera delante, cuando dejó una reflexión interesante, quizás la que más: «Quién me iba a decir que con 17 años debutara y que con 30 iba a regresar… Feliz por ese niño que ha tenido que salir fuera a un grandísimo club a conseguir títulos, experiencias nuevas… Llegas aquí hecho un hombre, con las ideas claras, con la idea de ayudar al equipo en lo que lo necesite y con la máxima humildad. Siempre lo he comentado, no vengo de figura ni de estrella. Vengo a ponerme el mono de trabajo para ayudar al equipo . Vengo con 30 años, conozco muy bien la casa, sé la calidad que tenemos en los jugadores jóvenes como Emmanuel, como Morante… Jugadores que vienen de ganar la Copa del Rey y clasificarse para la Youth League… Explicarles lo que es el Betis, que tengan paciencia, que hace dos años que jugaban con juveniles y ahora rozan un equipo que está jugando la Champions. Cuantas más personas haya de este tipo, el club va a seguir creciendo», respondió el centrocampista de Utrera.Ceballos reconoce que el hecho de haberse convertido en padre durante el verano le ha ayudado a controlar ese nerviosismo e incertidumbre que tenía por dentro mientras se confirmaba o no su regreso: «Ha sido un verano atípico. Lo normal es hacer la pretemporada con un club, pero tuve la suerte de tener a las niñas en ese tiempo. Han sido los meses más felices de mi vida con la guinda de acabar regresando a mi club, a un club que ha dado pasos agigantados, que no tiene nada que ver con el que me fui, que compite de tú a tú con cualquier equipo, con unas ambiciones increíbles. Y sobre todo el crecimiento, que ha sido increíble. Estoy muy feliz de estar aquí, de estar con los compañeros, de estar cerca de la familia, mis abuelos. Creo que vuelvo en mi mejor momento, con estabilidad emocional, y ahora lo que toca es demostrarlo en el campo. No ha sido fácil. Había momentos de incertidumbre, durante el proceso del mercado de fichajes se hablan muchas cosas. Yo tenía hilo directo sobre todo con Manu Fajardo, que me transmitía la idea del club. Con nerviosismo de saber si se podía hacer, si no se podía. Conforme iban acercándose los últimos días, iba llegando la inquietud de dónde iba a estar. Gracias a dios estoy donde quiero estar, con mi gente, mi familia, en mi club de toda la vida, y más en una temporada tan ilusionante como esta», valoró.Cuestionado por en qué punto físico y futbolístico se encuentra, Ceballos vuelve a reconocer que «hablamos con el cuerpo técnico de que había que ir cogiendo minutos antes del parón. Había riesgos de encontrarnos con algún contratiempo, pero lo hemos minimizado jugando en cada partido entre 15 y 30 minutos. También tenemos ese amistoso que nos servirá para coger ritmo. Hemos planificado con el cuerpo técnico tener menos días de descanso en el parón bien para aprovechar esas semanas para volver al 100% y entre todos estamos haciendo esfuerzos para recuperar mi mejor versión».El ahora ’25’ que lleva ahora en la camiseta que porta el escudo de las trece barras también se refirió a cómo se sintió, cómo fueron sus sentimientos, cuando entró al césped de la Cartuja en la noche ante el Getafe, lo que supuso el reencuentro con la afición bética. Ceballos dijo que «estaba un poco aislado, no fui capaz de encontrar la sensación que la gente percibió y que mi familia después me transmitió. Estoy deseando de volver a jugar para reencontrarme con nuestra afición, conmigo mismo, con el ambiente que viví en el Villamarín. Ahora, en la Cartuja es un estadio con más capacidad, y quiero volver a sentir el calor de la gente, quiero ser consciente de esa emoción que se vivió entre la afición y el jugador. Y ahora tengo ganas de que llegue ya el partido contra el Osasuna para sentirlo de verdad. Estaba concentrado en hacerlo bien para el equipo, porque llevábamos un resultado ajustado. Fue justo que Isco salió por otra parte del campo, entré yo. Estaba deseando tocar la pelota, sabía que en cuanto tocara el balón la comunión con la afición recordaría aquellos momentos que vivimos hace 9-10 años. Me sentí muy cómodo, es verdad que cuesta porque no conozco a todos los compañeros, pero esto es un proceso de adaptación y cada día me encuentro mucho mejor. Queda poco, estamos contrarreloj, entrenando todo lo que se puede y más. Luego tendremos que rendir en el campo, que es lo que puedo controlar. Luego los resultados serán mejores o peores, pero tengo la ilusión de un niño de volver a pisar el césped y disfrutar de una victoria con mi equipo».Por último, el centrocampista bético tiene claro que «el techo va a ser el que nosotros mismos nos queramos marcar. Pienso que el mayor enemigo podemos ser nosotros mismos» cuando era preguntado por las metas para la temporada, y continuaba explicando que «no hay que ponerse objetivos, no tenemos que auto meternos presión. Es el momento de disfrutar de un año histórico, porque es la segunda vez que el Betis jugará la Champions League. El partido contra el Lille, en los primeros minutos fue de respeto hasta que fuimos capaces de ver que es un rival más y que con la plantilla que tenemos podemos ganarle a cualquiera. Habrá partidos malos en los que tendremos que juntarnos y hacernos fuertes como equipo. Creo que los equipos grandes se hacen en momentos difíciles. Creo que cuando vengan esos momentos, cuanto más unidos estemos, será clave para que cuando lleguemos a mayo tengamos objetivos reales de estar luchando por alguna competición», concluía. Después de unas semanas integrado en el club y en la dinámica de trabajo del equipo dirigido por Manuel Pellegrini, Dani Ceballos ha concedido su primera entrevista desde su regreso. Demostrando un alto grado de madurez emocional, el utrerano, tras debutar en Villarreal y jugar en los partidos frente al Getafe, éste en la Cartuja donde se reencontró con el beticismo, y también frente al Deportivo de La Coruña, ha repasado en la televisión oficial del Real Betis cómo ha vivido el verano previo a confirmarse su regreso a la que considera su casa, su objetivo y el crecimiento personal que le ha llevado hasta volver para ayudar al equipo de su vida a conseguir hitos deportivos hasta ahora inéditos.Fue precisamente cuando se le preguntaba por lo que le diría al Ceballos de 17 años que debutó en el primer equipo si lo tuviera delante, cuando dejó una reflexión interesante, quizás la que más: «Quién me iba a decir que con 17 años debutara y que con 30 iba a regresar… Feliz por ese niño que ha tenido que salir fuera a un grandísimo club a conseguir títulos, experiencias nuevas… Llegas aquí hecho un hombre, con las ideas claras, con la idea de ayudar al equipo en lo que lo necesite y con la máxima humildad. Siempre lo he comentado, no vengo de figura ni de estrella. Vengo a ponerme el mono de trabajo para ayudar al equipo . Vengo con 30 años, conozco muy bien la casa, sé la calidad que tenemos en los jugadores jóvenes como Emmanuel, como Morante… Jugadores que vienen de ganar la Copa del Rey y clasificarse para la Youth League… Explicarles lo que es el Betis, que tengan paciencia, que hace dos años que jugaban con juveniles y ahora rozan un equipo que está jugando la Champions. Cuantas más personas haya de este tipo, el club va a seguir creciendo», respondió el centrocampista de Utrera.Ceballos reconoce que el hecho de haberse convertido en padre durante el verano le ha ayudado a controlar ese nerviosismo e incertidumbre que tenía por dentro mientras se confirmaba o no su regreso: «Ha sido un verano atípico. Lo normal es hacer la pretemporada con un club, pero tuve la suerte de tener a las niñas en ese tiempo. Han sido los meses más felices de mi vida con la guinda de acabar regresando a mi club, a un club que ha dado pasos agigantados, que no tiene nada que ver con el que me fui, que compite de tú a tú con cualquier equipo, con unas ambiciones increíbles. Y sobre todo el crecimiento, que ha sido increíble. Estoy muy feliz de estar aquí, de estar con los compañeros, de estar cerca de la familia, mis abuelos. Creo que vuelvo en mi mejor momento, con estabilidad emocional, y ahora lo que toca es demostrarlo en el campo. No ha sido fácil. Había momentos de incertidumbre, durante el proceso del mercado de fichajes se hablan muchas cosas. Yo tenía hilo directo sobre todo con Manu Fajardo, que me transmitía la idea del club. Con nerviosismo de saber si se podía hacer, si no se podía. Conforme iban acercándose los últimos días, iba llegando la inquietud de dónde iba a estar. Gracias a dios estoy donde quiero estar, con mi gente, mi familia, en mi club de toda la vida, y más en una temporada tan ilusionante como esta», valoró.Cuestionado por en qué punto físico y futbolístico se encuentra, Ceballos vuelve a reconocer que «hablamos con el cuerpo técnico de que había que ir cogiendo minutos antes del parón. Había riesgos de encontrarnos con algún contratiempo, pero lo hemos minimizado jugando en cada partido entre 15 y 30 minutos. También tenemos ese amistoso que nos servirá para coger ritmo. Hemos planificado con el cuerpo técnico tener menos días de descanso en el parón bien para aprovechar esas semanas para volver al 100% y entre todos estamos haciendo esfuerzos para recuperar mi mejor versión».El ahora ’25’ que lleva ahora en la camiseta que porta el escudo de las trece barras también se refirió a cómo se sintió, cómo fueron sus sentimientos, cuando entró al césped de la Cartuja en la noche ante el Getafe, lo que supuso el reencuentro con la afición bética. Ceballos dijo que «estaba un poco aislado, no fui capaz de encontrar la sensación que la gente percibió y que mi familia después me transmitió. Estoy deseando de volver a jugar para reencontrarme con nuestra afición, conmigo mismo, con el ambiente que viví en el Villamarín. Ahora, en la Cartuja es un estadio con más capacidad, y quiero volver a sentir el calor de la gente, quiero ser consciente de esa emoción que se vivió entre la afición y el jugador. Y ahora tengo ganas de que llegue ya el partido contra el Osasuna para sentirlo de verdad. Estaba concentrado en hacerlo bien para el equipo, porque llevábamos un resultado ajustado. Fue justo que Isco salió por otra parte del campo, entré yo. Estaba deseando tocar la pelota, sabía que en cuanto tocara el balón la comunión con la afición recordaría aquellos momentos que vivimos hace 9-10 años. Me sentí muy cómodo, es verdad que cuesta porque no conozco a todos los compañeros, pero esto es un proceso de adaptación y cada día me encuentro mucho mejor. Queda poco, estamos contrarreloj, entrenando todo lo que se puede y más. Luego tendremos que rendir en el campo, que es lo que puedo controlar. Luego los resultados serán mejores o peores, pero tengo la ilusión de un niño de volver a pisar el césped y disfrutar de una victoria con mi equipo».Por último, el centrocampista bético tiene claro que «el techo va a ser el que nosotros mismos nos queramos marcar. Pienso que el mayor enemigo podemos ser nosotros mismos» cuando era preguntado por las metas para la temporada, y continuaba explicando que «no hay que ponerse objetivos, no tenemos que auto meternos presión. Es el momento de disfrutar de un año histórico, porque es la segunda vez que el Betis jugará la Champions League. El partido contra el Lille, en los primeros minutos fue de respeto hasta que fuimos capaces de ver que es un rival más y que con la plantilla que tenemos podemos ganarle a cualquiera. Habrá partidos malos en los que tendremos que juntarnos y hacernos fuertes como equipo. Creo que los equipos grandes se hacen en momentos difíciles. Creo que cuando vengan esos momentos, cuanto más unidos estemos, será clave para que cuando lleguemos a mayo tengamos objetivos reales de estar luchando por alguna competición», concluía. RSS de noticias de deportes
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