Emergen de los cuatro lados de la plaza para cercar a la Cibeles que, inmóvil, continúa impasible sobre su calesa de fieras. Sus procedencias son diversas, de España y más allá, pero llegan con el brío del que sabe una tarde de fiesta en la que el buen tiempo aguanta y el sol no acosa. Ocurre, desde hace cuatro años, cada Sábado de la Octava de Pascua. Son ya cuatro años desde que a la diosa romana le envuelve una fe que ruge, que canta.Este sábado, en la Fiesta de la Resurrección , se congregan decenas de miles de jóvenes y adultos frente a un escenario de pantallas azules en el que se desarrollará un concierto de tres horas, ocupando una tarde que podría haber sido la de otro sábado cualquiera. Es también plan de adultos o de familias, de llevar a los niños a pasar una tarde en la que el sentimiento católico se entremezcla con el ocio para celebrar, cuentan, que Cristo vive. José Pedro y África vienen de Alicante, aprovechando una visita familiar para acudir al concierto. «Creemos que es muy importante que se demuestre que celebrar la resurrección no son solo actos normales como unirse y cosas de estas, si no que hay otra forma, que podemos estar participando desde gente pequeñita a gente mayor», cuentan, convencidos. «No se ama lo que no se ve», afirma otra de las asistentes a este evento que vio por primera vez al grupo predilecto, Hakuna , en su natal Venezuela y ahora repite en Madrid. Ellos son precisamente a quienes muchos esperan esta tarde. Quieren escuchar testimonio vivo cantado al aire por los diversos artistas invitados, como Hakuna Group Music, que ya existía antes de que comenzase a comentarse que ahora los jóvenes son más católicos. Quizá fueran ellos, millenials y ‘zetas’ que componen canciones sobre su fe, parte del motivo, porque son muchos los que esta tarde vienen por y para escuchar a este grupo.Noticia relacionada general No No Gipsy Kings y Hakuna protagonizan la gran fiesta de la Resurreción en Cibeles Marina OrtizEl público aplaude, levanta las manos y sigue llegando cuando, cerca de las 18.30, DJ El Pulpo sube al escenario. Él es ya un habitual en este concierto, pues lleva aquí los cuatro años que lleva organizándose. Después, se conmueven con la dulzura del joven Ángel Catela con ‘Golgota’, que se estrena tras hacerse con el galardón del concurso Música y fe. Esperan también la rumba flamenca de los Gipsy Kings o el ritmo ochentero de la vocalista principal de Boney M, Liz Mitchell. Son ellos los invitados especiales de esta edición.Entre el público los hay con pancartas, y no eran pocos los que desde el suelo esperaban a que el concierto comenzase. El concierto parece convertirse en una gran convivencia, en un espacio de unión para aquellos que comparten su fe. Tras una Semana Santa de pasos y saetas, el recogimiento se abandona al baile, a ‘Superestrella’, de Aitana, a ‘Volaré’, de los Gipsy Kings, a oraciones cantadas al aire.El sentimiento que aquí muchos comparten es el que DJ El Pulpo, con una mirada de experiencia, resume. «Con el tiempo entiendes que la fe no te quita los problemas, pero sí te da una forma distinta de mirarlos, y sobre todo te recuerda que la vida tiene sentido incluso cuando no lo entiendes todo», cuenta a este periódico. Lleva cuatro años siendo la voz de esta fiesta, lo que considera «un privilegio enorme». Para él, no es solo presentar el evento, sino «poner voz a un mensaje poderoso: que después de la oscuridad siempre hay luz». Emergen de los cuatro lados de la plaza para cercar a la Cibeles que, inmóvil, continúa impasible sobre su calesa de fieras. Sus procedencias son diversas, de España y más allá, pero llegan con el brío del que sabe una tarde de fiesta en la que el buen tiempo aguanta y el sol no acosa. Ocurre, desde hace cuatro años, cada Sábado de la Octava de Pascua. Son ya cuatro años desde que a la diosa romana le envuelve una fe que ruge, que canta.Este sábado, en la Fiesta de la Resurrección , se congregan decenas de miles de jóvenes y adultos frente a un escenario de pantallas azules en el que se desarrollará un concierto de tres horas, ocupando una tarde que podría haber sido la de otro sábado cualquiera. Es también plan de adultos o de familias, de llevar a los niños a pasar una tarde en la que el sentimiento católico se entremezcla con el ocio para celebrar, cuentan, que Cristo vive. José Pedro y África vienen de Alicante, aprovechando una visita familiar para acudir al concierto. «Creemos que es muy importante que se demuestre que celebrar la resurrección no son solo actos normales como unirse y cosas de estas, si no que hay otra forma, que podemos estar participando desde gente pequeñita a gente mayor», cuentan, convencidos. «No se ama lo que no se ve», afirma otra de las asistentes a este evento que vio por primera vez al grupo predilecto, Hakuna , en su natal Venezuela y ahora repite en Madrid. Ellos son precisamente a quienes muchos esperan esta tarde. Quieren escuchar testimonio vivo cantado al aire por los diversos artistas invitados, como Hakuna Group Music, que ya existía antes de que comenzase a comentarse que ahora los jóvenes son más católicos. Quizá fueran ellos, millenials y ‘zetas’ que componen canciones sobre su fe, parte del motivo, porque son muchos los que esta tarde vienen por y para escuchar a este grupo.Noticia relacionada general No No Gipsy Kings y Hakuna protagonizan la gran fiesta de la Resurreción en Cibeles Marina OrtizEl público aplaude, levanta las manos y sigue llegando cuando, cerca de las 18.30, DJ El Pulpo sube al escenario. Él es ya un habitual en este concierto, pues lleva aquí los cuatro años que lleva organizándose. Después, se conmueven con la dulzura del joven Ángel Catela con ‘Golgota’, que se estrena tras hacerse con el galardón del concurso Música y fe. Esperan también la rumba flamenca de los Gipsy Kings o el ritmo ochentero de la vocalista principal de Boney M, Liz Mitchell. Son ellos los invitados especiales de esta edición.Entre el público los hay con pancartas, y no eran pocos los que desde el suelo esperaban a que el concierto comenzase. El concierto parece convertirse en una gran convivencia, en un espacio de unión para aquellos que comparten su fe. Tras una Semana Santa de pasos y saetas, el recogimiento se abandona al baile, a ‘Superestrella’, de Aitana, a ‘Volaré’, de los Gipsy Kings, a oraciones cantadas al aire.El sentimiento que aquí muchos comparten es el que DJ El Pulpo, con una mirada de experiencia, resume. «Con el tiempo entiendes que la fe no te quita los problemas, pero sí te da una forma distinta de mirarlos, y sobre todo te recuerda que la vida tiene sentido incluso cuando no lo entiendes todo», cuenta a este periódico. Lleva cuatro años siendo la voz de esta fiesta, lo que considera «un privilegio enorme». Para él, no es solo presentar el evento, sino «poner voz a un mensaje poderoso: que después de la oscuridad siempre hay luz». Emergen de los cuatro lados de la plaza para cercar a la Cibeles que, inmóvil, continúa impasible sobre su calesa de fieras. Sus procedencias son diversas, de España y más allá, pero llegan con el brío del que sabe una tarde de fiesta en la que el buen tiempo aguanta y el sol no acosa. Ocurre, desde hace cuatro años, cada Sábado de la Octava de Pascua. Son ya cuatro años desde que a la diosa romana le envuelve una fe que ruge, que canta.Este sábado, en la Fiesta de la Resurrección , se congregan decenas de miles de jóvenes y adultos frente a un escenario de pantallas azules en el que se desarrollará un concierto de tres horas, ocupando una tarde que podría haber sido la de otro sábado cualquiera. Es también plan de adultos o de familias, de llevar a los niños a pasar una tarde en la que el sentimiento católico se entremezcla con el ocio para celebrar, cuentan, que Cristo vive. José Pedro y África vienen de Alicante, aprovechando una visita familiar para acudir al concierto. «Creemos que es muy importante que se demuestre que celebrar la resurrección no son solo actos normales como unirse y cosas de estas, si no que hay otra forma, que podemos estar participando desde gente pequeñita a gente mayor», cuentan, convencidos. «No se ama lo que no se ve», afirma otra de las asistentes a este evento que vio por primera vez al grupo predilecto, Hakuna , en su natal Venezuela y ahora repite en Madrid. Ellos son precisamente a quienes muchos esperan esta tarde. Quieren escuchar testimonio vivo cantado al aire por los diversos artistas invitados, como Hakuna Group Music, que ya existía antes de que comenzase a comentarse que ahora los jóvenes son más católicos. Quizá fueran ellos, millenials y ‘zetas’ que componen canciones sobre su fe, parte del motivo, porque son muchos los que esta tarde vienen por y para escuchar a este grupo.Noticia relacionada general No No Gipsy Kings y Hakuna protagonizan la gran fiesta de la Resurreción en Cibeles Marina OrtizEl público aplaude, levanta las manos y sigue llegando cuando, cerca de las 18.30, DJ El Pulpo sube al escenario. Él es ya un habitual en este concierto, pues lleva aquí los cuatro años que lleva organizándose. Después, se conmueven con la dulzura del joven Ángel Catela con ‘Golgota’, que se estrena tras hacerse con el galardón del concurso Música y fe. Esperan también la rumba flamenca de los Gipsy Kings o el ritmo ochentero de la vocalista principal de Boney M, Liz Mitchell. Son ellos los invitados especiales de esta edición.Entre el público los hay con pancartas, y no eran pocos los que desde el suelo esperaban a que el concierto comenzase. El concierto parece convertirse en una gran convivencia, en un espacio de unión para aquellos que comparten su fe. Tras una Semana Santa de pasos y saetas, el recogimiento se abandona al baile, a ‘Superestrella’, de Aitana, a ‘Volaré’, de los Gipsy Kings, a oraciones cantadas al aire.El sentimiento que aquí muchos comparten es el que DJ El Pulpo, con una mirada de experiencia, resume. «Con el tiempo entiendes que la fe no te quita los problemas, pero sí te da una forma distinta de mirarlos, y sobre todo te recuerda que la vida tiene sentido incluso cuando no lo entiendes todo», cuenta a este periódico. Lleva cuatro años siendo la voz de esta fiesta, lo que considera «un privilegio enorme». Para él, no es solo presentar el evento, sino «poner voz a un mensaje poderoso: que después de la oscuridad siempre hay luz». RSS de noticias de espana
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