El pleno de marzo se adelanta con motivo de la Semana Santa, pero no será una sesión descafeinada. El Gobierno de José Luis Martínez-Almeida llevará una de las grandes medidas de la legislatura, la que más afecta a los conductores y con la que busca dejar atrás el revés judicial de la anterior Ordenanza de Movilidad. El PP asumía un pleno tranquilo, en el que sacar adelante su norma sin siquiera atender las demandas de los grupos. Sin embargo, tendrá que hacer frente a una oposición envalentonada tras el último fallo judicial contra el ‘tasazo’.Los populares aprobarán con su mayoría absoluta la norma que regula las zonas de bajas emisiones y el SER, pero se enzarzarán con la izquierda a cuenta de la ley de residuos y el desarrollo del Abroñigal. El propio alcalde ya lo avanzó este lunes: como mucho, aceptará alguna enmienda técnica de la larga lista presentada por la oposición. De este modo, de Cibeles saldrá una ordenanza muy similar a la que ya fue aprobada en Junta de Gobierno.La principal novedad es que todos los vehículos sin etiqueta –los gasolina anteriores a 2000 y los diésel previos a 2006– empadronados en Madrid podrán circular sin restricción por la capital, con una única condición ajena a los conductores: que la ciudad siga cumpliendo con la directiva europea de calidad del aire, como ocurre desde 2022.Noticia relacionada No No Almeida otorga una moratoria para que los coches sin etiqueta empadronados en Madrid circulen hasta 2027 Belén SarriáLa nueva ordenanza incluye también la eliminación del límite que restringía Bicimad a las vías públicas del término municipal, con el objetivo de extender el servicio a municipios limítrofes. Pozuelo de Alarcón será el primero en estrenar este modelo de movilidad sostenible que nació en Madrid en 2014.Además, se ampliará el Servicio de Estacionamiento Regulado, tanto en horarios como en barrios. El Ayuntamiento cobrará el parquímetro más allá de las 21.00 horas entre semana, desde las 15.00 los sábados e incluso los domingos y festivos en las zonas más saturadas. Con ello, el Gobierno municipal busca responder a las quejas vecinales en áreas donde la actividad comercial y de ocio dificulta encontrar aparcamiento.Este iba a ser, a priori, el asunto central del pleno. Pero el PP no contaba con el fallo judicial sobre la tasa de basuras, que ha irrumpido en vísperas de la sesión y ha reactivado a la oposición. Por un lado, Más Madrid que se atribuye el mérito del fallo judicial que respondía a varios recursos. Por otro, el PSOE que sin haber recurrido la tasa de basuras abandera la lucha contra esta. Cualquiera de los grupos municipales podría presentar una moción de urgencia para ahondar en la herida. Vox mantiene perfil bajo aunque también denunciara el fondo de la norma. La vivienda volverá a enfrentar a los grupos municipales. Primero, al alcalde con la líder de Más Madrid; después, con la portavoz del PSOE. Rita Maestre interpelará a Almeida sobre sus planes para que la EMVS amplíe el parque público, mientras que Reyes Maroto centrará el choque en el desarrollo del Abroñigal.En paralelo, el PP pedirá instar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a colaborar con el Ayuntamiento en el impulso de Madrid Nuevo Sur y el desarrollo del Abroñigal. Los socialistas, en cambio, aseguran que el Gobierno de España «está comprometido» con levantar vivienda en la zona, pero exigen a Almeida que desmantele el «scalextric» de Puente de Vallecas. Una condición que el regidor popular ya descarta.El pleno de marzo estará marcado también por otras iniciativas de cálculo político. Entre ellas, la proposición del PP para promover de forma urgente una ley «contra el borrado de las mujeres» que reforme la ley 4/2023, conocida como ‘ley trans’. Y el pulso interno en Vox: su aún portavoz, Javier Ortega Smith, vuelve a desafiar a la dirección nacional mientras parte de su grupo insiste en reclamar votaciones separadas como gesto de rechazo a su liderazgo. El pleno de marzo se adelanta con motivo de la Semana Santa, pero no será una sesión descafeinada. El Gobierno de José Luis Martínez-Almeida llevará una de las grandes medidas de la legislatura, la que más afecta a los conductores y con la que busca dejar atrás el revés judicial de la anterior Ordenanza de Movilidad. El PP asumía un pleno tranquilo, en el que sacar adelante su norma sin siquiera atender las demandas de los grupos. Sin embargo, tendrá que hacer frente a una oposición envalentonada tras el último fallo judicial contra el ‘tasazo’.Los populares aprobarán con su mayoría absoluta la norma que regula las zonas de bajas emisiones y el SER, pero se enzarzarán con la izquierda a cuenta de la ley de residuos y el desarrollo del Abroñigal. El propio alcalde ya lo avanzó este lunes: como mucho, aceptará alguna enmienda técnica de la larga lista presentada por la oposición. De este modo, de Cibeles saldrá una ordenanza muy similar a la que ya fue aprobada en Junta de Gobierno.La principal novedad es que todos los vehículos sin etiqueta –los gasolina anteriores a 2000 y los diésel previos a 2006– empadronados en Madrid podrán circular sin restricción por la capital, con una única condición ajena a los conductores: que la ciudad siga cumpliendo con la directiva europea de calidad del aire, como ocurre desde 2022.Noticia relacionada No No Almeida otorga una moratoria para que los coches sin etiqueta empadronados en Madrid circulen hasta 2027 Belén SarriáLa nueva ordenanza incluye también la eliminación del límite que restringía Bicimad a las vías públicas del término municipal, con el objetivo de extender el servicio a municipios limítrofes. Pozuelo de Alarcón será el primero en estrenar este modelo de movilidad sostenible que nació en Madrid en 2014.Además, se ampliará el Servicio de Estacionamiento Regulado, tanto en horarios como en barrios. El Ayuntamiento cobrará el parquímetro más allá de las 21.00 horas entre semana, desde las 15.00 los sábados e incluso los domingos y festivos en las zonas más saturadas. Con ello, el Gobierno municipal busca responder a las quejas vecinales en áreas donde la actividad comercial y de ocio dificulta encontrar aparcamiento.Este iba a ser, a priori, el asunto central del pleno. Pero el PP no contaba con el fallo judicial sobre la tasa de basuras, que ha irrumpido en vísperas de la sesión y ha reactivado a la oposición. Por un lado, Más Madrid que se atribuye el mérito del fallo judicial que respondía a varios recursos. Por otro, el PSOE que sin haber recurrido la tasa de basuras abandera la lucha contra esta. Cualquiera de los grupos municipales podría presentar una moción de urgencia para ahondar en la herida. Vox mantiene perfil bajo aunque también denunciara el fondo de la norma. La vivienda volverá a enfrentar a los grupos municipales. Primero, al alcalde con la líder de Más Madrid; después, con la portavoz del PSOE. Rita Maestre interpelará a Almeida sobre sus planes para que la EMVS amplíe el parque público, mientras que Reyes Maroto centrará el choque en el desarrollo del Abroñigal.En paralelo, el PP pedirá instar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a colaborar con el Ayuntamiento en el impulso de Madrid Nuevo Sur y el desarrollo del Abroñigal. Los socialistas, en cambio, aseguran que el Gobierno de España «está comprometido» con levantar vivienda en la zona, pero exigen a Almeida que desmantele el «scalextric» de Puente de Vallecas. Una condición que el regidor popular ya descarta.El pleno de marzo estará marcado también por otras iniciativas de cálculo político. Entre ellas, la proposición del PP para promover de forma urgente una ley «contra el borrado de las mujeres» que reforme la ley 4/2023, conocida como ‘ley trans’. Y el pulso interno en Vox: su aún portavoz, Javier Ortega Smith, vuelve a desafiar a la dirección nacional mientras parte de su grupo insiste en reclamar votaciones separadas como gesto de rechazo a su liderazgo. El pleno de marzo se adelanta con motivo de la Semana Santa, pero no será una sesión descafeinada. El Gobierno de José Luis Martínez-Almeida llevará una de las grandes medidas de la legislatura, la que más afecta a los conductores y con la que busca dejar atrás el revés judicial de la anterior Ordenanza de Movilidad. El PP asumía un pleno tranquilo, en el que sacar adelante su norma sin siquiera atender las demandas de los grupos. Sin embargo, tendrá que hacer frente a una oposición envalentonada tras el último fallo judicial contra el ‘tasazo’.Los populares aprobarán con su mayoría absoluta la norma que regula las zonas de bajas emisiones y el SER, pero se enzarzarán con la izquierda a cuenta de la ley de residuos y el desarrollo del Abroñigal. El propio alcalde ya lo avanzó este lunes: como mucho, aceptará alguna enmienda técnica de la larga lista presentada por la oposición. De este modo, de Cibeles saldrá una ordenanza muy similar a la que ya fue aprobada en Junta de Gobierno.La principal novedad es que todos los vehículos sin etiqueta –los gasolina anteriores a 2000 y los diésel previos a 2006– empadronados en Madrid podrán circular sin restricción por la capital, con una única condición ajena a los conductores: que la ciudad siga cumpliendo con la directiva europea de calidad del aire, como ocurre desde 2022.Noticia relacionada No No Almeida otorga una moratoria para que los coches sin etiqueta empadronados en Madrid circulen hasta 2027 Belén SarriáLa nueva ordenanza incluye también la eliminación del límite que restringía Bicimad a las vías públicas del término municipal, con el objetivo de extender el servicio a municipios limítrofes. Pozuelo de Alarcón será el primero en estrenar este modelo de movilidad sostenible que nació en Madrid en 2014.Además, se ampliará el Servicio de Estacionamiento Regulado, tanto en horarios como en barrios. El Ayuntamiento cobrará el parquímetro más allá de las 21.00 horas entre semana, desde las 15.00 los sábados e incluso los domingos y festivos en las zonas más saturadas. Con ello, el Gobierno municipal busca responder a las quejas vecinales en áreas donde la actividad comercial y de ocio dificulta encontrar aparcamiento.Este iba a ser, a priori, el asunto central del pleno. Pero el PP no contaba con el fallo judicial sobre la tasa de basuras, que ha irrumpido en vísperas de la sesión y ha reactivado a la oposición. Por un lado, Más Madrid que se atribuye el mérito del fallo judicial que respondía a varios recursos. Por otro, el PSOE que sin haber recurrido la tasa de basuras abandera la lucha contra esta. Cualquiera de los grupos municipales podría presentar una moción de urgencia para ahondar en la herida. Vox mantiene perfil bajo aunque también denunciara el fondo de la norma. La vivienda volverá a enfrentar a los grupos municipales. Primero, al alcalde con la líder de Más Madrid; después, con la portavoz del PSOE. Rita Maestre interpelará a Almeida sobre sus planes para que la EMVS amplíe el parque público, mientras que Reyes Maroto centrará el choque en el desarrollo del Abroñigal.En paralelo, el PP pedirá instar al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a colaborar con el Ayuntamiento en el impulso de Madrid Nuevo Sur y el desarrollo del Abroñigal. Los socialistas, en cambio, aseguran que el Gobierno de España «está comprometido» con levantar vivienda en la zona, pero exigen a Almeida que desmantele el «scalextric» de Puente de Vallecas. Una condición que el regidor popular ya descarta.El pleno de marzo estará marcado también por otras iniciativas de cálculo político. Entre ellas, la proposición del PP para promover de forma urgente una ley «contra el borrado de las mujeres» que reforme la ley 4/2023, conocida como ‘ley trans’. Y el pulso interno en Vox: su aún portavoz, Javier Ortega Smith, vuelve a desafiar a la dirección nacional mientras parte de su grupo insiste en reclamar votaciones separadas como gesto de rechazo a su liderazgo. RSS de noticias de espana
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