El sol tiene innumerables beneficios pero cuidar la piel ante su exposición no es solo cosa de verano. Cada vez existe una mayor concienciación sobre la necesidad de tratar bien durante todo el año nuestra capa externa pero a pesar de ello se siguen repitiendo múltiples errores, y eso sin contar con peligrosas modas , y además hay nuevos factores que influyen en ella. «La piel acumula agresiones distintas y muy constantes», asegura en declaraciones a ABC Cristina Eguren , dermatóloga y vicecoordinadora del Gedet (Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Ella tiene claro que la situación no es de las peores pero que, si históricamente el daño era sobre todo por el sol y sus quemaduras, ahora «seguimos arrastrando ese problema pero además se suman contaminación, estrés, peor descanso, ultraprocesados y una exposición solar más desordenada».Así, Eguren es muy contundente y recuerda que « no existe el bronceado saludable como concepto dermatológico. Existe una exposición solar razonable, placentera y compatible con la salud pero el bronceado en sí es señal de que la piel se ha tenido que defender». De hecho, va más allá y alerta de que los problemas surgen cuando se confunde «sol con exceso de sol». A la práctica, un estudio reciente de Cantabria Labs destacaba que solo tres de cada 10 personas se protegen a diario del sol, a pesar de que el 97% conoce sus riesgos.Noticia relacionada general No No Solo tres de cada diez personas se protegen a diario del sol, pese a que la mayoría conoce sus riesgos Araceli Nicolás«Ponerse rojo es, en la práctica, haberse quemado», avisa ella, lamentando que es habitual que este enrojecimiento de la piel (conocido también como eritema) se normalice sin más si no aparecen ampollas. Muchos incluso creen erróneamente que es síntoma de un posterior moreno, pero a la práctica no es más que una señal de inflamación y daño cutáneo. «Si una persona se pone roja significa que se ha sobrepasado el límite de tolerancia de su piel», añade.¿Cómo hay que estar al sol cuando vamos a la playa o piscina?La respuesta es sencilla, apunta la experta a ABC, consciente de que seguro que muchos por descuido o relajación no acaban cumpliendo con lo recomendado. «Lo razonable es evitar la exposición prolongada en las horas de mayor intensidad, buscar sombra de forma intermitente, usar sombrero, gafas de sol y ropa cuando sea posible y aplicar fotoprotector bien elegido y en cantidad suficiente, reaplicándolo tras baño, sudor o tiempo prolongado al aire libre, expone. «El fotoprotector no debe usarse para aguantar más horas al sol, sino para exponerse mejor. No es un salvaconducto» Cristina Eguren«El fotoprotector no debe usarse para aguantar más horas al sol, sino para exponerse mejor», añade Eguren, que recuerda que las cremas solares «no son un salvoconducto para pasarse el día entero tumbado a pleno sol». Es más, ella se acuerda de que la fotoprotección tiene que estar en muchos más ámbitos que para la propia exposición al sol para broncearse, aunque asegura que «en el día a día, la recomendación depende mucho de la persona y del contexto».Así, ella aconseja mucho tener en cuenta si uno tiene el fototipo claro (cuanto más clara es la piel, mayor es el FPS necesario para garantizar una adecuada protección solar), antecedentes de manchas, melasma, rosácea o un cáncer cutáneo, igual que merece la pena analizar la cantidad del tiempo al aire libre y en exteriores para saber si hace falta integrar la fotoprotección en la rutina diaria. En todo caso, Eguren es tajante en sugerirla para quienes estén mucho tiempo expuestos al sol, ya sea por trabajo u ocio. «En cambio, una persona que pasa la mayor parte del día en interiores y apenas va a tener exposición relevante no necesita vivirlo con obsesión. La fotoprotección diaria debe ser inteligente y personalizada, no dogmática», sentencia.Consejos de la AempsEn este sentido, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) tiene un decálogo de recomendaciones generales con el objetivo de promover una exposición solar segura y fomentar el buen uso de los cosméticos que contempla consejos similares, empezando por evitar una exposición excesiva, aunque se use de un factor de protección alto . Los expertos coinciden en pedir alejarse del sol entre las 12 y las 16 horas. En cuanto al protector solar, la Aemps insta a usar un protector solar que proteja al menos frente a la radiación UVB (frecuentemente indicada como FPS), causante de las quemaduras solares; y UVA (frecuentemente indicada con las siglas UVA enmarcadas en un círculo), principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel. MÁS INFORMACIÓN noticia Si La ‘regla ABCDE’ para explorar tus lunares noticia No El cáncer de piel sitúa la prevención en el centro del debate sanitario noticia Si Leire Barrutia, dermatóloga, advierte sobre el error más peligroso al cuidar la piel en primavera¿Y cuándo hay que aplicar la crema? La Aemps propone una capa generosa y uniforme sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol, y reaplicarla cada dos horas y después de transpirar, bañarse o secarse. Además, recomiendan no usar protectores solares que estén abiertos desde el año anterior. El sol tiene innumerables beneficios pero cuidar la piel ante su exposición no es solo cosa de verano. Cada vez existe una mayor concienciación sobre la necesidad de tratar bien durante todo el año nuestra capa externa pero a pesar de ello se siguen repitiendo múltiples errores, y eso sin contar con peligrosas modas , y además hay nuevos factores que influyen en ella. «La piel acumula agresiones distintas y muy constantes», asegura en declaraciones a ABC Cristina Eguren , dermatóloga y vicecoordinadora del Gedet (Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Ella tiene claro que la situación no es de las peores pero que, si históricamente el daño era sobre todo por el sol y sus quemaduras, ahora «seguimos arrastrando ese problema pero además se suman contaminación, estrés, peor descanso, ultraprocesados y una exposición solar más desordenada».Así, Eguren es muy contundente y recuerda que « no existe el bronceado saludable como concepto dermatológico. Existe una exposición solar razonable, placentera y compatible con la salud pero el bronceado en sí es señal de que la piel se ha tenido que defender». De hecho, va más allá y alerta de que los problemas surgen cuando se confunde «sol con exceso de sol». A la práctica, un estudio reciente de Cantabria Labs destacaba que solo tres de cada 10 personas se protegen a diario del sol, a pesar de que el 97% conoce sus riesgos.Noticia relacionada general No No Solo tres de cada diez personas se protegen a diario del sol, pese a que la mayoría conoce sus riesgos Araceli Nicolás«Ponerse rojo es, en la práctica, haberse quemado», avisa ella, lamentando que es habitual que este enrojecimiento de la piel (conocido también como eritema) se normalice sin más si no aparecen ampollas. Muchos incluso creen erróneamente que es síntoma de un posterior moreno, pero a la práctica no es más que una señal de inflamación y daño cutáneo. «Si una persona se pone roja significa que se ha sobrepasado el límite de tolerancia de su piel», añade.¿Cómo hay que estar al sol cuando vamos a la playa o piscina?La respuesta es sencilla, apunta la experta a ABC, consciente de que seguro que muchos por descuido o relajación no acaban cumpliendo con lo recomendado. «Lo razonable es evitar la exposición prolongada en las horas de mayor intensidad, buscar sombra de forma intermitente, usar sombrero, gafas de sol y ropa cuando sea posible y aplicar fotoprotector bien elegido y en cantidad suficiente, reaplicándolo tras baño, sudor o tiempo prolongado al aire libre, expone. «El fotoprotector no debe usarse para aguantar más horas al sol, sino para exponerse mejor. No es un salvaconducto» Cristina Eguren«El fotoprotector no debe usarse para aguantar más horas al sol, sino para exponerse mejor», añade Eguren, que recuerda que las cremas solares «no son un salvoconducto para pasarse el día entero tumbado a pleno sol». Es más, ella se acuerda de que la fotoprotección tiene que estar en muchos más ámbitos que para la propia exposición al sol para broncearse, aunque asegura que «en el día a día, la recomendación depende mucho de la persona y del contexto».Así, ella aconseja mucho tener en cuenta si uno tiene el fototipo claro (cuanto más clara es la piel, mayor es el FPS necesario para garantizar una adecuada protección solar), antecedentes de manchas, melasma, rosácea o un cáncer cutáneo, igual que merece la pena analizar la cantidad del tiempo al aire libre y en exteriores para saber si hace falta integrar la fotoprotección en la rutina diaria. En todo caso, Eguren es tajante en sugerirla para quienes estén mucho tiempo expuestos al sol, ya sea por trabajo u ocio. «En cambio, una persona que pasa la mayor parte del día en interiores y apenas va a tener exposición relevante no necesita vivirlo con obsesión. La fotoprotección diaria debe ser inteligente y personalizada, no dogmática», sentencia.Consejos de la AempsEn este sentido, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) tiene un decálogo de recomendaciones generales con el objetivo de promover una exposición solar segura y fomentar el buen uso de los cosméticos que contempla consejos similares, empezando por evitar una exposición excesiva, aunque se use de un factor de protección alto . Los expertos coinciden en pedir alejarse del sol entre las 12 y las 16 horas. En cuanto al protector solar, la Aemps insta a usar un protector solar que proteja al menos frente a la radiación UVB (frecuentemente indicada como FPS), causante de las quemaduras solares; y UVA (frecuentemente indicada con las siglas UVA enmarcadas en un círculo), principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel. MÁS INFORMACIÓN noticia Si La ‘regla ABCDE’ para explorar tus lunares noticia No El cáncer de piel sitúa la prevención en el centro del debate sanitario noticia Si Leire Barrutia, dermatóloga, advierte sobre el error más peligroso al cuidar la piel en primavera¿Y cuándo hay que aplicar la crema? La Aemps propone una capa generosa y uniforme sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol, y reaplicarla cada dos horas y después de transpirar, bañarse o secarse. Además, recomiendan no usar protectores solares que estén abiertos desde el año anterior. El sol tiene innumerables beneficios pero cuidar la piel ante su exposición no es solo cosa de verano. Cada vez existe una mayor concienciación sobre la necesidad de tratar bien durante todo el año nuestra capa externa pero a pesar de ello se siguen repitiendo múltiples errores, y eso sin contar con peligrosas modas , y además hay nuevos factores que influyen en ella. «La piel acumula agresiones distintas y muy constantes», asegura en declaraciones a ABC Cristina Eguren , dermatóloga y vicecoordinadora del Gedet (Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Ella tiene claro que la situación no es de las peores pero que, si históricamente el daño era sobre todo por el sol y sus quemaduras, ahora «seguimos arrastrando ese problema pero además se suman contaminación, estrés, peor descanso, ultraprocesados y una exposición solar más desordenada».Así, Eguren es muy contundente y recuerda que « no existe el bronceado saludable como concepto dermatológico. Existe una exposición solar razonable, placentera y compatible con la salud pero el bronceado en sí es señal de que la piel se ha tenido que defender». De hecho, va más allá y alerta de que los problemas surgen cuando se confunde «sol con exceso de sol». A la práctica, un estudio reciente de Cantabria Labs destacaba que solo tres de cada 10 personas se protegen a diario del sol, a pesar de que el 97% conoce sus riesgos.Noticia relacionada general No No Solo tres de cada diez personas se protegen a diario del sol, pese a que la mayoría conoce sus riesgos Araceli Nicolás«Ponerse rojo es, en la práctica, haberse quemado», avisa ella, lamentando que es habitual que este enrojecimiento de la piel (conocido también como eritema) se normalice sin más si no aparecen ampollas. Muchos incluso creen erróneamente que es síntoma de un posterior moreno, pero a la práctica no es más que una señal de inflamación y daño cutáneo. «Si una persona se pone roja significa que se ha sobrepasado el límite de tolerancia de su piel», añade.¿Cómo hay que estar al sol cuando vamos a la playa o piscina?La respuesta es sencilla, apunta la experta a ABC, consciente de que seguro que muchos por descuido o relajación no acaban cumpliendo con lo recomendado. «Lo razonable es evitar la exposición prolongada en las horas de mayor intensidad, buscar sombra de forma intermitente, usar sombrero, gafas de sol y ropa cuando sea posible y aplicar fotoprotector bien elegido y en cantidad suficiente, reaplicándolo tras baño, sudor o tiempo prolongado al aire libre, expone. «El fotoprotector no debe usarse para aguantar más horas al sol, sino para exponerse mejor. No es un salvaconducto» Cristina Eguren«El fotoprotector no debe usarse para aguantar más horas al sol, sino para exponerse mejor», añade Eguren, que recuerda que las cremas solares «no son un salvoconducto para pasarse el día entero tumbado a pleno sol». Es más, ella se acuerda de que la fotoprotección tiene que estar en muchos más ámbitos que para la propia exposición al sol para broncearse, aunque asegura que «en el día a día, la recomendación depende mucho de la persona y del contexto».Así, ella aconseja mucho tener en cuenta si uno tiene el fototipo claro (cuanto más clara es la piel, mayor es el FPS necesario para garantizar una adecuada protección solar), antecedentes de manchas, melasma, rosácea o un cáncer cutáneo, igual que merece la pena analizar la cantidad del tiempo al aire libre y en exteriores para saber si hace falta integrar la fotoprotección en la rutina diaria. En todo caso, Eguren es tajante en sugerirla para quienes estén mucho tiempo expuestos al sol, ya sea por trabajo u ocio. «En cambio, una persona que pasa la mayor parte del día en interiores y apenas va a tener exposición relevante no necesita vivirlo con obsesión. La fotoprotección diaria debe ser inteligente y personalizada, no dogmática», sentencia.Consejos de la AempsEn este sentido, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) tiene un decálogo de recomendaciones generales con el objetivo de promover una exposición solar segura y fomentar el buen uso de los cosméticos que contempla consejos similares, empezando por evitar una exposición excesiva, aunque se use de un factor de protección alto . Los expertos coinciden en pedir alejarse del sol entre las 12 y las 16 horas. En cuanto al protector solar, la Aemps insta a usar un protector solar que proteja al menos frente a la radiación UVB (frecuentemente indicada como FPS), causante de las quemaduras solares; y UVA (frecuentemente indicada con las siglas UVA enmarcadas en un círculo), principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel. MÁS INFORMACIÓN noticia Si La ‘regla ABCDE’ para explorar tus lunares noticia No El cáncer de piel sitúa la prevención en el centro del debate sanitario noticia Si Leire Barrutia, dermatóloga, advierte sobre el error más peligroso al cuidar la piel en primavera¿Y cuándo hay que aplicar la crema? La Aemps propone una capa generosa y uniforme sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol, y reaplicarla cada dos horas y después de transpirar, bañarse o secarse. Además, recomiendan no usar protectores solares que estén abiertos desde el año anterior. RSS de noticias de bienestar
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