En una época donde es tendencia fitness el ayuno intermitente, el gurú de las llamadas ‘zonas azules’, Dan Buettner, pone el foco en la primera ingesta del día. Para el experto el desayuno importa, pero no a cualquier precio. Y es que en una entrevista en ‘CNBC Make It’, el investigador defiende que quienes quieren llegar con salud a edades centenarias deberían apostar por una primera comida abundante, natural y rica en fibra, lejos de los ultraprocesados que dominan muchos supermercados y desayunos clásicos.El especialista recueda la famosa máxima de «desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo», y la conecta con los hábitos de las poblaciones más longevas del planeta. Según explica, en lugares como Okinawa, Nicoya o Cerdeña el día suele empezar con platos sencillos y salados: alubias con arroz, sopa de verduras, pan con aguacate o preparaciones a base de verduras, legumbres y cereales integrales. Nada de cereales azucarados, bollería o bacon grasiento.«Empieza el día con plantas, no con alimentos procesados»Para el experto, la clave está en la fibra, un nutriente esencial para la salud digestiva y metabólica. Un desayuno vegetal y saciante, sostiene, ayuda a mantener estables los niveles de glucosa, reduce el colesterol y evita el hambre a media mañana. «Empieza el día con plantas, no con alimentos procesados», resume su filosofía, basada en décadas de investigación sobre longevidad y calidad de vida.Buettner también lanza una crítica directa a muchos productos que se venden como «alimentos de desayuno» en Estados Unidos: Pop-Tarts, cereales azucarados, yogures industriales o granola comercial. En su lugar, propone una lista muy concreta de opciones: alubias, verduras, arroz, frutas, miso y avena. Él mismo asegura que suele comenzar la jornada con una sopa cargada de legumbres y vegetales, aunque su desayuno favorito es la avena con almendras, dátiles, bebida de soja y un toque de sirope de arce. En una época donde es tendencia fitness el ayuno intermitente, el gurú de las llamadas ‘zonas azules’, Dan Buettner, pone el foco en la primera ingesta del día. Para el experto el desayuno importa, pero no a cualquier precio. Y es que en una entrevista en ‘CNBC Make It’, el investigador defiende que quienes quieren llegar con salud a edades centenarias deberían apostar por una primera comida abundante, natural y rica en fibra, lejos de los ultraprocesados que dominan muchos supermercados y desayunos clásicos.El especialista recueda la famosa máxima de «desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo», y la conecta con los hábitos de las poblaciones más longevas del planeta. Según explica, en lugares como Okinawa, Nicoya o Cerdeña el día suele empezar con platos sencillos y salados: alubias con arroz, sopa de verduras, pan con aguacate o preparaciones a base de verduras, legumbres y cereales integrales. Nada de cereales azucarados, bollería o bacon grasiento.«Empieza el día con plantas, no con alimentos procesados»Para el experto, la clave está en la fibra, un nutriente esencial para la salud digestiva y metabólica. Un desayuno vegetal y saciante, sostiene, ayuda a mantener estables los niveles de glucosa, reduce el colesterol y evita el hambre a media mañana. «Empieza el día con plantas, no con alimentos procesados», resume su filosofía, basada en décadas de investigación sobre longevidad y calidad de vida.Buettner también lanza una crítica directa a muchos productos que se venden como «alimentos de desayuno» en Estados Unidos: Pop-Tarts, cereales azucarados, yogures industriales o granola comercial. En su lugar, propone una lista muy concreta de opciones: alubias, verduras, arroz, frutas, miso y avena. Él mismo asegura que suele comenzar la jornada con una sopa cargada de legumbres y vegetales, aunque su desayuno favorito es la avena con almendras, dátiles, bebida de soja y un toque de sirope de arce. En una época donde es tendencia fitness el ayuno intermitente, el gurú de las llamadas ‘zonas azules’, Dan Buettner, pone el foco en la primera ingesta del día. Para el experto el desayuno importa, pero no a cualquier precio. Y es que en una entrevista en ‘CNBC Make It’, el investigador defiende que quienes quieren llegar con salud a edades centenarias deberían apostar por una primera comida abundante, natural y rica en fibra, lejos de los ultraprocesados que dominan muchos supermercados y desayunos clásicos.El especialista recueda la famosa máxima de «desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo», y la conecta con los hábitos de las poblaciones más longevas del planeta. Según explica, en lugares como Okinawa, Nicoya o Cerdeña el día suele empezar con platos sencillos y salados: alubias con arroz, sopa de verduras, pan con aguacate o preparaciones a base de verduras, legumbres y cereales integrales. Nada de cereales azucarados, bollería o bacon grasiento.«Empieza el día con plantas, no con alimentos procesados»Para el experto, la clave está en la fibra, un nutriente esencial para la salud digestiva y metabólica. Un desayuno vegetal y saciante, sostiene, ayuda a mantener estables los niveles de glucosa, reduce el colesterol y evita el hambre a media mañana. «Empieza el día con plantas, no con alimentos procesados», resume su filosofía, basada en décadas de investigación sobre longevidad y calidad de vida.Buettner también lanza una crítica directa a muchos productos que se venden como «alimentos de desayuno» en Estados Unidos: Pop-Tarts, cereales azucarados, yogures industriales o granola comercial. En su lugar, propone una lista muy concreta de opciones: alubias, verduras, arroz, frutas, miso y avena. Él mismo asegura que suele comenzar la jornada con una sopa cargada de legumbres y vegetales, aunque su desayuno favorito es la avena con almendras, dátiles, bebida de soja y un toque de sirope de arce. RSS de noticias de bienestar
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