El universo de la nutrición es un campo tan amplio que a veces incluso genera sorpresa. Sobre todo porque es muy difícil dimensionar toda la influencia que tiene en otras partes igualmente importantes del ser humano. A veces tenemos unos síntomas o unos comportamientos que no sabemos identificar y tienen su origen en algo de nuestra dieta.Por ejemplo, una mala alimentación puede derivar en un mal rendimiento deportivo o en un mal descanso por las noches. O incluso nos puede llevar a tener pérdidas de memoria más grandes y con más frecuencia. Se podría decir que el organismo reacciona a lo que le damos.Algo parecido sucede con un paralelismo que realiza David Duarte, médico y divulgador reconocido por ser pionero de la Medicina Unani en Hispanoamérica. Esta es una disciplina que combina la sabiduría de este sistema tradicional greco-árabe con enfoques holísticos de la salud, nutrición y el ayuno.¿Una dieta puede provocar ataques de pánico?Y uno de sus análisis más curiosos es el que establece un paralelismo entre las bajadas de azúcar, algo bastante común en la sociedad, y los ataques de pánico. Y todo provocado por cambios en la dieta.«Físicamente, una bajada abrupta de azúcar y un ataque de pánico son lo mismo», explica el doctor. Y prosigue: «Si tú ves los síntomas de un ataque de pánico hay palpitaciones y las manos se ponen pastosas y entonces la persona empieza a tener falta de aire. No puedes respirar, hay taquicardia, miedo, empieza a temblar…».«Cuando al cerebro le baja el azúcar entra en un estado de pánico. Pero es una hipoglucemia y eso es porque nuestro metabolismo está fatal, pasando por varias situaciones, usando un montón de azúcar. Y cuando baja en la sangre… ¡Ataque de pánico! Pero el cuerpo no vive eso».Lo que Duarte trata de explicar es que, aunque la persona sienta que está sufriendo un ataque de pánico, el cuerpo lo experimenta mediante este proceso químico y físico. Por ello, hay ciertos ataques que se pueden controlar.«La persona piensa que es un neurótico y que es muy malo para la vida, que lo tienen que medicar psiquiátricamente porque no puede gestionarla y no se da cuenta que es un problema de nutrición porque toma un montón de frutas y verduras y toma tres litros de agua al día». «Entonces, si una persona toma tres litros de agua todos los días, come poca sal y quita la grasa de la dieta es casi seguro que va a tener esos síntomas psicológicos». Esta afirmación es un shock, ya que lo cualquier persona podría calificar como principios de una dieta sana, quizás no lo sean tanto y pueden estar llevando a nuestro organismo a esta situación.«Nadie va a pensar que eso es una mala nutrición. Te acabo de decir lo que la mayoría de la gente hace. Tres litros de agua al día, recorta la sal, baja la grasa, sobre todo la saturada, come un montón de veces al día y come frutas y verduras… Y te van a dar ataques de pánico o ansiedad o mala memoria, falta de atención…».Todo tiene su límite y hay que saber dar los consejos oportunos, asegura. «Al ser esta nutrición tan reconocida como ‘la correcta’…», deja caer irónicamente. «Esto te lo dice la Organización Mundial de la Salud». Sin embargo, el doctor Duarte tiene su diagnóstico claro. «Esa es la dieta que está creando que el cerebro no pueda funcionar. Este es un ejemplo perfecto de cómo el estrés biológico es la causa real de lo que vivo psicológica y emocionalmente». Y de cómo muchos esquemas pueden cambiar escuchando al cuerpo. El universo de la nutrición es un campo tan amplio que a veces incluso genera sorpresa. Sobre todo porque es muy difícil dimensionar toda la influencia que tiene en otras partes igualmente importantes del ser humano. A veces tenemos unos síntomas o unos comportamientos que no sabemos identificar y tienen su origen en algo de nuestra dieta.Por ejemplo, una mala alimentación puede derivar en un mal rendimiento deportivo o en un mal descanso por las noches. O incluso nos puede llevar a tener pérdidas de memoria más grandes y con más frecuencia. Se podría decir que el organismo reacciona a lo que le damos.Algo parecido sucede con un paralelismo que realiza David Duarte, médico y divulgador reconocido por ser pionero de la Medicina Unani en Hispanoamérica. Esta es una disciplina que combina la sabiduría de este sistema tradicional greco-árabe con enfoques holísticos de la salud, nutrición y el ayuno.¿Una dieta puede provocar ataques de pánico?Y uno de sus análisis más curiosos es el que establece un paralelismo entre las bajadas de azúcar, algo bastante común en la sociedad, y los ataques de pánico. Y todo provocado por cambios en la dieta.«Físicamente, una bajada abrupta de azúcar y un ataque de pánico son lo mismo», explica el doctor. Y prosigue: «Si tú ves los síntomas de un ataque de pánico hay palpitaciones y las manos se ponen pastosas y entonces la persona empieza a tener falta de aire. No puedes respirar, hay taquicardia, miedo, empieza a temblar…».«Cuando al cerebro le baja el azúcar entra en un estado de pánico. Pero es una hipoglucemia y eso es porque nuestro metabolismo está fatal, pasando por varias situaciones, usando un montón de azúcar. Y cuando baja en la sangre… ¡Ataque de pánico! Pero el cuerpo no vive eso».Lo que Duarte trata de explicar es que, aunque la persona sienta que está sufriendo un ataque de pánico, el cuerpo lo experimenta mediante este proceso químico y físico. Por ello, hay ciertos ataques que se pueden controlar.«La persona piensa que es un neurótico y que es muy malo para la vida, que lo tienen que medicar psiquiátricamente porque no puede gestionarla y no se da cuenta que es un problema de nutrición porque toma un montón de frutas y verduras y toma tres litros de agua al día». «Entonces, si una persona toma tres litros de agua todos los días, come poca sal y quita la grasa de la dieta es casi seguro que va a tener esos síntomas psicológicos». Esta afirmación es un shock, ya que lo cualquier persona podría calificar como principios de una dieta sana, quizás no lo sean tanto y pueden estar llevando a nuestro organismo a esta situación.«Nadie va a pensar que eso es una mala nutrición. Te acabo de decir lo que la mayoría de la gente hace. Tres litros de agua al día, recorta la sal, baja la grasa, sobre todo la saturada, come un montón de veces al día y come frutas y verduras… Y te van a dar ataques de pánico o ansiedad o mala memoria, falta de atención…».Todo tiene su límite y hay que saber dar los consejos oportunos, asegura. «Al ser esta nutrición tan reconocida como ‘la correcta’…», deja caer irónicamente. «Esto te lo dice la Organización Mundial de la Salud». Sin embargo, el doctor Duarte tiene su diagnóstico claro. «Esa es la dieta que está creando que el cerebro no pueda funcionar. Este es un ejemplo perfecto de cómo el estrés biológico es la causa real de lo que vivo psicológica y emocionalmente». Y de cómo muchos esquemas pueden cambiar escuchando al cuerpo. El universo de la nutrición es un campo tan amplio que a veces incluso genera sorpresa. Sobre todo porque es muy difícil dimensionar toda la influencia que tiene en otras partes igualmente importantes del ser humano. A veces tenemos unos síntomas o unos comportamientos que no sabemos identificar y tienen su origen en algo de nuestra dieta.Por ejemplo, una mala alimentación puede derivar en un mal rendimiento deportivo o en un mal descanso por las noches. O incluso nos puede llevar a tener pérdidas de memoria más grandes y con más frecuencia. Se podría decir que el organismo reacciona a lo que le damos.Algo parecido sucede con un paralelismo que realiza David Duarte, médico y divulgador reconocido por ser pionero de la Medicina Unani en Hispanoamérica. Esta es una disciplina que combina la sabiduría de este sistema tradicional greco-árabe con enfoques holísticos de la salud, nutrición y el ayuno.¿Una dieta puede provocar ataques de pánico?Y uno de sus análisis más curiosos es el que establece un paralelismo entre las bajadas de azúcar, algo bastante común en la sociedad, y los ataques de pánico. Y todo provocado por cambios en la dieta.«Físicamente, una bajada abrupta de azúcar y un ataque de pánico son lo mismo», explica el doctor. Y prosigue: «Si tú ves los síntomas de un ataque de pánico hay palpitaciones y las manos se ponen pastosas y entonces la persona empieza a tener falta de aire. No puedes respirar, hay taquicardia, miedo, empieza a temblar…».«Cuando al cerebro le baja el azúcar entra en un estado de pánico. Pero es una hipoglucemia y eso es porque nuestro metabolismo está fatal, pasando por varias situaciones, usando un montón de azúcar. Y cuando baja en la sangre… ¡Ataque de pánico! Pero el cuerpo no vive eso».Lo que Duarte trata de explicar es que, aunque la persona sienta que está sufriendo un ataque de pánico, el cuerpo lo experimenta mediante este proceso químico y físico. Por ello, hay ciertos ataques que se pueden controlar.«La persona piensa que es un neurótico y que es muy malo para la vida, que lo tienen que medicar psiquiátricamente porque no puede gestionarla y no se da cuenta que es un problema de nutrición porque toma un montón de frutas y verduras y toma tres litros de agua al día». «Entonces, si una persona toma tres litros de agua todos los días, come poca sal y quita la grasa de la dieta es casi seguro que va a tener esos síntomas psicológicos». Esta afirmación es un shock, ya que lo cualquier persona podría calificar como principios de una dieta sana, quizás no lo sean tanto y pueden estar llevando a nuestro organismo a esta situación.«Nadie va a pensar que eso es una mala nutrición. Te acabo de decir lo que la mayoría de la gente hace. Tres litros de agua al día, recorta la sal, baja la grasa, sobre todo la saturada, come un montón de veces al día y come frutas y verduras… Y te van a dar ataques de pánico o ansiedad o mala memoria, falta de atención…».Todo tiene su límite y hay que saber dar los consejos oportunos, asegura. «Al ser esta nutrición tan reconocida como ‘la correcta’…», deja caer irónicamente. «Esto te lo dice la Organización Mundial de la Salud». Sin embargo, el doctor Duarte tiene su diagnóstico claro. «Esa es la dieta que está creando que el cerebro no pueda funcionar. Este es un ejemplo perfecto de cómo el estrés biológico es la causa real de lo que vivo psicológica y emocionalmente». Y de cómo muchos esquemas pueden cambiar escuchando al cuerpo. RSS de noticias de bienestar
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